domingo, marzo 03, 2024
Seguridad
Rencor
Siempre he pensado que un poquito de rencor es bueno.
Que ejerza de memoria respecto a quienes me hicieron mucho daño, que los hubo.
Me parece demasiado naif eso de olvidar traiciones y puñaladas.
No es cuestión de poner fotos en tu habitación a las que ir lanzando dardos antes de irte a dormir, sino de saber con quiénes no, nunca, a ningún lado.
Lluvia
Estoy seguro que que el hombre controlará que llueva lo preciso, donde sea necesario y a las horas en que no moleste.
Tanto como que dará con la técnica, individualizada, para eliminar el horroroso drama del cáncer de nuestra sociedad.
No tengo dudas de que encontrará la fórmula para producir alimentos suficientes para toda la población sin destrozar el planeta.
Lo que no tengo claro es si ese mismo hombre se matará antes a sí mismo en guerras de soberbia, ira y rencor.
El bienestar personal tiene mucho que ver con cómo tenemos compartimentada la cabeza.
Si tu mente es un solo espacio donde todo se confunde, es difícil manejarte con soltura por el mundo. Los traumas y los proyectos se juntan y de esa ensaladilla no puede salir la calma que requiere el sentirse bien en la propia piel.
Las pérdidas, que todos arrastramos, deben tener su sitio en nuestro cerebro, pero deben estar bien separadas de las preocupaciones del día a día, y éstas deben tener un sitio apartado de aquél donde están nuestras ilusiones de futuro. El amor, el deseo sexual, la ternura, la reflexión. Debemos poder abrir esos cajones en cada momento preciso.
Si una muerte de alguien querido causa estragos en cada uno de nosotros, tenemos que encontrar el modo de acudir a ella cuantas veces lo necesitemos, pero sin que todo nuestro pensamiento se llene para siempre del aroma negruzco del dolor.
Eso no es traicionar a nadie, sino vivir con dignidad.
miércoles, febrero 28, 2024
Gozo
Escribir una novela es una lucha entre el sufrimiento y el gozo.
Tengo clarísima en mi cabeza mi próxima historia, ya los personajes conviven conmigo en mi vida diaria. Cada día descubro algún detalle de ellos que se me escurría, al acostarme me susurran historias de su pasado que casan con sus comportamientos actuales, visualizo escenas extraordinarias donde todo se derrumbó entre ellos, empatizo con sus ilusiones, admiro cómo deshicieron errores pasados.
La dificultad es encontrar la fuerza para abrir el fichero y colocarse tras la última frase, respirar hondo y mimetizarse con el escenario, con la mirada de ella, con la respiración acelerada de él, ponerse en la piel de uno y otra para continuar la historia allí donde la dejé, donde ella me dejó a mí.
Se sufre, porque tengo que salir de mí para convertirme en ellos, por lo que aparecen mil excusas para dilatar el momento, ese instante en el que, por fin, tecleo la primera frase. Él la mira, ella le dice qué estás mirando y todo comienza a rodar.
Cuando cierro el ordenador y vuelvo a ser yo, todo es gozo.
Catetos
Restaurante
A veces miro a la gente cenando en un restaurante o charlando con amigos en un parque y me digo, qué bonito es vivir.
Me pongo el disfraz de hombre invisible y me mezclo entre viandantes que no conozco, poco importa en qué ciudad, en qué país o en qué circunstancias, para disfrutar de su cotidianeidad al escuchar historias que se repiten, banales, tremendas, cómicas, tristes acerca del devenir de las cosas.
Observo a ese chaval arreglado y perfumado, a esa señora buscando algo en el móvil, a la cría saltando a la comba como si le fuera la vida en ello y me digo, qué bonito es vivir.
Gordofobia
Ya me ha ocurrido en un par de ocasiones, que alguien o yo ensalcemos la figura de una amistad a quien queremos y surja la polémica.
—Eso es gordofobia.
Al principio me lo tomé a mal, porque mi intención, o la de la persona que comentaba la pérdida de peso de alguien querido, salía del corazón con la idea de animarle.
No me ha hecho falta meditarlo más de dos veces para dar la razón a quienes critican esos comentarios, que permiten profundizar en complejos físicos de quienes los escuchan. Quizás, el día que no estén tan delgados, prefieran no salir a la calle o quedar contigo. Creemos hacer un favor al piropear y lo que estamos haciendo es definir el tamaño de su jaula.
'Es que antes no existían tantas tonterías', protesta una parte de la sociedad.
Es que antes éramos menos sensibles a los traumas de los demás. El peso, el acné, el pelo, las dentaduras, la forma de las piernas. Todo lo que no pasara por el estricto filtro de lo estándar podía ser motivo de mofa o llevar asociado comentarios degradantes.
Cómo vemos el cuerpo de los demás es problema nuestro, no de ellos.
Afortunadamente que vamos cambiando, que se crean esos términos para definir lo que no deberíamos hacer, hasta llegar al punto en el que no califiquemos nunca más a nadie por su físico.
Conseguiremos que las calles estén más llenas y haya menos gente mirando por la ventana.
Seremos, todos, más bonitos.
Carrefour
Andaluz
Anchoas
Uno de los grandes retos del ser humano es saber gestionar sus contradicciones.
Nadie se libra.
No importa cuál sea la lucha, los intereses, las aficiones o los miedos, que siempre hay un detalle en nuestro comportamiento que nos desmiente, de ahí que, salvo con temas de aceptación universal, sea tan peligroso sentenciar acerca de nada, porque tendremos antes o después que comernos nuestras palabras.
Puedo ensalzar a Murakami y al mismo tiempo detestar cómo gestiona los finales de sus obras.
Puedo odiar a toda la clase política y admirar profundamente a un político.
Puedo condenar todas las guerras y, al mismo tiempo, defender la batalla de los ucranianos.
En temas peliagudos, me he visto defendiendo una opción tras haber abanderado la contraria.
Todo quien me conoce sabe que si hay alguna comida que no soporto, son las anchoas, pero, en secreto, y sin que nadie se entere, siempre hay aceitunas con anchoas en mi nevera.
lunes, febrero 26, 2024
Odio
Mucha gente confunde la libertad de expresión que dan las redes sociales con campo libre para odiar, sin importar los daños asociados.
Autoproclamados reyes de un territorio que les da visibilidad, se vienen arriba con insultos y desprecios que, si muestran algo, es sus complejos y su pequeñez. Expulsan la bilis que su cobardía les impide desahogar en su vida diaria del mundo real.
Un adulto que se precie de serlo debe poner filtro a sus instintos.
Interpretar esta ventana que nos da la tecnología como un búnker desde donde disparar nuestras frustraciones es no haberse enterado de lo que es la clave de la comunicación entre humanos, el respeto al otro.
A mí me educaron en pensar en los demás y no hacer pupas innecesarias.
jueves, febrero 22, 2024
Redención
Color
México
miércoles, febrero 21, 2024
Censura
A la hora de escribir no me puede cohibir el no molestar a gente querida que piensa distinto, poque, en el fondo, las defraudaría a ellas, sí, pero, sobre todo, me defraudaría a mí.
No niego que pienso en determinadas personas cercanas cuando me posiciono sobre algún tema, del mismo modo que sé que si lo sé es porque esa persona no tiene tapujos en manifestar lo que piensan.
Cuando, hace muchísimos años, decidí publicar mi primera novela, me invadía el rubor al imaginar la reacción de mi padre al leer las escenas de sexo, a pesar de que siempre las traté con delicadeza.
Tengo claro que el creador no debe censurarse por el qué dirán, sino por dejar de lado su propia autenticidad.
martes, febrero 20, 2024
Trabajo
Qué peligro nacer sin tener necesidad de trabajar.
Pongo nombre y apellidos a casos cercanos, pero también a personajes mediáticos que nacieron en entornos en los que no solo les dieron más de lo que necesitaban, sino que no les exigieron el esfuerzo de buscarse una forma de sustento.
Sí, son pocos, por fortuna.
Trabajar es tanto la maldición como la salvación, es la independencia labrada con el esfuerzo, la condena necesaria.
Tendríamos mil cosas por hacer si no trabajasemos, tanto como sé que podríamos dedicarnos a ellas porque nos hemos ganado el poder hacerlas, hemos superado retos por nosotros mismos sin ayudas, hemos sabido apretar los dientes cuando había que hacerlo.
Saber que somos capaces y que lo hicimos, nos catapulta como individuos.
domingo, febrero 18, 2024
Biblioteca
Todos tenemos nuestra biblioteca de recuerdos sexuales en nuestra cabeza.
Para qué engañarnos, no todas nuestras relaciones son para encuadrarlas en el marco de lo inolvidable.
Hubo momentos, eso sí, con personas, circunstancias, tiempos, deseos, cuerpos y caricias que quedan para siempre en el archivo de lo más excitante que nunca nos pasó.
Es bonito tirar de ellos, para sacar una sonrisa, por motivarse, para darse un gustazo, por mantenerlos vivos.
Ese día, con esa persona, en aquel lugar, en que levitaste de placer.
Pasteles
Marisol, la tía de Fran, le dio una bandeja con cuatro pasteles para mí.
—Que se los tome, que está muy delgado.
Cuando Fran apareció con los dulces, me entró un cosquilleo de emoción por el detalle que había tenido conmigo, pero lo tuve claro.
—Dale un beso muy grance y las gracias, pero eso tiene mucha azúcar.
Ya a la tarde, con Fran fuera y yo recién terminado de trabajar, vi la bandeja sobre la encimera de la cocina. La abrí, por curiosear, y me encontré dos bollos de leche y dos hojaldres con crema.
Tomé un cuchillo para recortar un pequeño extremo del dulce que no tenía crema, por ver a qué sabía.
¡Una delicia!
Me comí los cuatro pasteles.
Absurdo
jueves, febrero 15, 2024
Jueces
Manta
miércoles, febrero 14, 2024
Izaguirre
Tomaba una sardinas en la playa con mi padre y sus amigos.
Alguien que no lo conocía bien, le llamó Boris, en vez de Bori, que es como lo conocíamos.
—¿Cómo Boris Izaguirre? —preguntó a mi padre.
—¡No! Que yo no soy maricón.
Tal como lo dijo, se dio cuenta de que tenía a su hijo homosexual a su lado, con una cerveza.
Horas después vinieron a buscarme mis hermanas para decirme lo mal que se sentía por haber soltado esa frase. Que le daba incluso vergüenza hablarlo conmigo.
Le dije que le dijeran que los homosexuales llevamos toda la vida siendo insultados..
Y que sabía que no había maldad en él.
martes, febrero 13, 2024
Despistado
lunes, febrero 12, 2024
Yiyi
Nosotros somos cuatro hermanos, pero, de pequeños, en las fotos, siempre aparecíamos cinco.
Mi tío Yiyi, el pequeño de la familia de mi madre, estaba más cerca de nuestra edad que de la de sus hermanos mayores, así que, cada vez que hacíamos una excursión, se venía con nosotros.
Largo, de piernas inacabables, él nos iba abriendo camino. En su habitación de la casa de la abuela nos ponía canciones de Pink Floyd y los cuatro nos quedábamos embobados. El día en el que se echó su primera novia se rompieron muchas rutinas con él.
Cuando murió su hermana mayor, nuestra madre, él debió sentir un desconsuelo más de hijo que de hermano. Supo de nuestro inmenso dolor y nunca dejó de acompañar a esos chavalillos huérfanos, en plena adolescencia, que éramos los cuatro.
Ese hombre vital, culto y chistoso, hoy, tan joven, está viviendo una situación crítica, inesperada, de salud, y los cuatro hermano-sobrinos que tiene no hacemos más que pensar en él, en nuestro tío preferido, el más divertido, el que siempre estuvo a nuestro lado cuando más lo necesitábamos.
Lo queremos sano y fuerte, y él lo va a conseguir.
sábado, febrero 10, 2024
Cariño
Cuando hay amor, se llega al equilibrio.
El amor de verdad, maduro, es una lucha por no ganar, es un tablero donde no quieres que pierda tu contrincante, porque el corazón es sabio y sabe que, si buscas tu beneficio, se derrumba el pastel.
No es un equilibrio sencillo, siempre hay quien está mejor posicionado, más animado, menos apático. Es esa persona, la que tiene la fuerza en ese momento, la que debe entender que el mayor esfuerzo debe estar trabajado desde su lado.
Querer de verdad es no buscar victorias en la que no ganen los dos.
Agradecido
Soy tan de decir gracias, que incluso las digo cuando me las tienen que dar a mí.
Interpreto que ese hábito lo tomé de mi período vital en París, cuatro años residiendo en un país donde el 'merci' está en la boca de todos, aunque no esté acompañado por el gesto.
Yo lo tomo como una ganancia, que, a veces, incluso llega a incomodar. No hay plato que me cambien en un restaurante, respuesta que me den en una tienda, comentario que me hagan en el trabajo que no vaya seguido de un agradecimiento por mi parte.
De ahí que, en ocasiones, me aparte para dejarle el paso a alguien en cualquier espacio público y, además, le dé las gracias, instintivamente, por llenar el silencio que no merecen las situaciones de cortesía.
Prefiero el exceso.
viernes, febrero 09, 2024
Elisa
Cada vez que paso por la puerta del McDonald's del edificio Cristina veo a Elisa.
Pero no a mi querida Elisa de Ubrique, ni a mi adorada Elisa de Huelva, veo a la Elisa de 'El hombre que ya no soy'.
Demacrada, atacada, golfa y vividora, no puedo no pensar en ella cuando paso por allí.
Crear mundos desde cero provoca ese efecto surrealista de cruzarte con gente que no existe sino en tu cabeza.
Yo paso con el coche y me asomo, inconscientemente, por ver si la está liando, una vez más, en el McDonald's.
Fría
Católico
sábado, febrero 03, 2024
Regalo
—Voy sin tiempo, Salva, perdona por no habértelo dicho antes —me decía mi amiga Isa—. No tengo ni tiempo para aparcar. El amarillo. 'Y si aparece'.
Le dije que no se preocupase y que me dijese el nombre de la cumpleañera.
—Se llama Guada.
Mi gente no se imagina la felicidad que me produce cada vez que se acuerdan de mí para regalar un libro. Esa sensación tan potente de comprobar que se sienten orgullosos de mí.
Sí, tengo miles de lectores en toda España. Sí, dedico mis novelas con todo mi afecto a personas que no conozco. Todo implica una satisfacción brutal de confianza en mi capacidad de emocionar con mis historias.
Pero llega un amigo y piensa en mí para un regalo de cumpleaños.
Y floto.
Luque
Yo andaba recién llegado.
Me habían dado la ropa de empresa y una persona de mantenimiento con la que estar a todas horas, para aprender. Recién salido de la escuela de Ingenieros, yo no tenía idea de nada, así que preguntaba con ansia infantil cada operación que mi tutor, de la edad de mi padre, realizaba; mientras, poco a poco, me iban dando autonomía.
—Salva —me paró un veterano de la fábrica—, ¿quieres un café?
Se lo acepté. Por el poco tiempo que llevaba allí, sabía que esa persona era un referente entre las decenas de técnicos que trabajaban en el mantenimiento.
—No camines nunca por la fábrica con las manos en los bolsillos —me sugirió, con una sonrisa en la boca y con la elegancia de hacerlo sin que nos escuchara nadie.
Supongo que enrojecí. Por la evidencia del consejo y por no haberme dado cuenta, imbuido en otras cosas de ese período del paso a la vida adulta.
Guggenheim
miércoles, enero 31, 2024
Complejos
Metido
Porque he vivido media vida deseando que alguien me preguntase qué es lo que me comía por dentro, soy un especialista en escuchar lo que la gente cercana me quiera contar.
No hay como abrir diques con alguien de confianza para sentirse menos raro, nada como descubrir que te comprenden llega a ser tan apaciguador.
Pasamos por la vida defendiendo un castillo en el que nos queremos sentir protegidos, sin darnos cuenta de que la verdadera fortaleza es tirar murallas, empezando por las propias.
Hay que saber entender esas señales y encontrar el momento de preguntar.
—¿Cómo estás?
domingo, enero 28, 2024
Duermevelas
Formas
Inmortalidad
Uno de mis principales argumentos para no creer en la inmortalidad es la pura observación del género humano.
Hay gente tan mala, tan mediocre, tan absurda que destrozarían cualquier futuro en armonía por los tiempos de los tiempos. Auténticos bultos con ojos.
Yo habría hecho inmortal a Saramago, A José Luis Sampedro, a Montserrat Caballé, para que alegrara aún más el paraíso con sus arias...
Sin embargo, paseas un rato por cualquier ciudad y empiezas a rogar a quien corresponda que, por favor, esto no sea eterno.
Ruido de sillas
Tuve un director francés que, tras cada reunión, nos afeaba el que arrastrásemos las sillas o las dejásemos apartadas, de cualquier manera, de la mesa.
Podría parecer una tontería, podría hablar de otras cualidades más complejas de este hombre, que las tenía, pero a mí me demostraba con ese comentario la importancia que le daba a la más estricta educación, entendida como actuar pensando en los demás.
Es desagradable el ruido de una silla que se arrastra o llegar a una sala de reuniones como si allí hubiera habido una fiesta de pijamas.
No hay vez en la que me levante de una mesa de un restaurante y levante la silla para colocarla correctamente en su sitio.
Aún no he llegado al punto de solicitarlo a los demás, porque pienso, tal vez con cierta inocencia, que el ejemplo es la mejor forma de predicar.
Sensible
A veces querría ser menos sensible, pero no sé si ese deseo es sincero.
Me junto con gente tan alejada de los problemas del mundo que me digo si no sería más fácil vivir así. A fin de cuentas, mis diatribas acerca de lo que es justo o injusto no llegan a producir el más mínimo efecto para cambiar las cosas.
Dicen que es más feliz quien no empatiza, porque al no hacerlo no se lleva a casa los problemas de los demás.
La sensibilidad es una virtud que puede dañar a quien la padece, que abre los ojos a realidades que otros no ven, que perturba, hiere, descoloca, dificulta, desarbola, te cuestiona.
Yo querría ser menos sensible, me digo, pero sé que me haría mal.
Parla
sábado, enero 27, 2024
Vaticano
Sé que estuve en el Vaticano, sé que me impresionó, pero lo sé porque me consta que estuve, ya que aparece en mí como un recuerdo robado.
Me ocurre con determinados paisajes, personas o situaciones, que sé que los visité, las encontré, me ocurrieron, y al mismo tiempo no se instalaron en mi corazón, puede que porque mi cabeza estuviera en otras cosas que me perturbaban.
Sueño con volver a esas conversaciones que no me emocionaron siendo emocionantes, a ese inmenso Vaticano que vi pequeñito porque yo, ese día, estaba pequeñito, recuperar personas que sé que valían mucho y con las que no supe conectar, recorrer de nuevo Bolivia sin los miedos con los que la recorrí, abrazar con fuerza a aquellos que quisieron quererme y encontraron en mí un trozo de hielo a punto de derretir.
Plantarme allí y decir, perdón, esa era una persona que nunca quise ser.
Impuestos
viernes, enero 26, 2024
Aletargados
Maldecir
Tenemos todo el derecho a maldecir nuestra suerte, a gritar con rabia que nadie tenía derecho a meternos en este sinsentido del vivir.
Lo grave es cuando lo hacemos a todas horas y con cualquier argumento.
Sí, la vida nos ofrece escenarios dolorosísimos de los que no se libra ni el más afortunado; sí, nos hace pequeñitos, vulnerables, insignificantes cuando quiere. No tiene compasiones con nadie y es justo protestar, aunque nuestro grito no vaya a otro lado que al más grande de los vacíos.
A cambio, hay días de pleno sol que, quizás, compensan los desengaños y dan sentido a lo que, a veces, pensamos que no lo tiene.
Ese sol puede ser una sonrisa.
miércoles, enero 24, 2024
Perderse
Cuando estoy falto de inspiración, leo novela, y siempre encuentro la salida al laberinto, porque no hay como la ficción para alimentar a la ficción.
Para los que amamos
la literatura, las historias que se cuentan en un libro no son artificios, sino
que detrás de ellas hay vida, desde el momento en el que una persona ha ocupado
una gran parte de su tiempo, y de su esfuerzo, en poner en pie un conglomerado
de personajes a los que ha dado el soplo de la vida con el que están bendecidos
los escritores.
Así, cuando
quiero ausentarme del mundo que me rodea y entrar, como Alicia, al otro lado
del espejo, no tengo más que ir a mi biblioteca, alargar el brazo y decidí en
qué lugar del mundo, y de los tiempos, me voy a perder sin que nadie sepa que
no estoy aquí.
sábado, enero 20, 2024
Novelas
Planes
Eterno
Nos dan la vida las cosas que perduran, porque la vida es ir perdiendo instantes para siempre.
De ahí que cada vez que vuelve cada año la primavera, o visito los pueblo de mi infancia, en cada ocasión en la que se cuela un olor de los guisos de mi madre, o vuelvo a ver la serie Friends después de años, o a recorrer las salas imperturbables del museo de Bellas Artes, me arropa una manta de certidumbre en la que me acurruco, aunque sea por un ratito.
Momentos que yo provoco cuando quiero calmar el paso.
Mientras el mundo rueda y rueda, machacando el presente para devolvérnoslo en recuerdos deformados, ese encuentro con lo que no cambia nos hace sentir eternos.
viernes, enero 19, 2024
Reproche
Postulados
Urgencias
Urgencias es un terreno sembrado de historias para escritores, de obligada naturaleza curiosa.
Vi cómo ingresaban a un hombre muy mayor, al parecer recién salido de un infarto. Se deshacía en agradecimientos hacia las enfermeras que lo atendían.
—No quisiera molestarlas, señoritas.
Asustado por la situación, se dejaba hacer mientras le colocaban vías, monitores, sueros y medicamentos.
—Si hago algo que no debo, me lo dicen —insistía.
Menudo bonachón, pensé, qué hombre más humilde en una situación tan dura.
No mucho después llegó su mujer.
—¡Tápame! ¡Quítame esto de encima! ¡Dame agua! ¡Date prisa! ¡Pareces tonta!
Entonces me planteé cuál era el verdadero anciano, si el primero o el segundo.
Desgraciadamente para su mujer, el segundo.
miércoles, enero 17, 2024
Papá
Perdonar
miércoles, enero 10, 2024
12 tapas
Barcelona
domingo, enero 07, 2024
Complicarse
Tengo una gran amiga que afirma no querer introducir a nadie nuevo en su vida. Radical.
Yo, en cambio, espero hacer amistades incluso en la residencia de ancianos donde acabe mis días, si llego a esa edad.
Ella argumenta los desengaños que me he llevado, yo le respondo con las personas que se han integrado en mi mundo.
Entiendo la vida como un viaje en el que vamos despidiendo y saludando a gente que, en determinados períodos, se convierten en importantes para nosotros.
Yo sé que aún tendré grandes amigos que a día de hoy no conozco.
viernes, enero 05, 2024
Pasados
Dios
jueves, enero 04, 2024
Ciudades
Salir
Las personas a las que mejor les va son aquellas que no se enrocan en el por qué a mí y se lanzan a por el cómo salgo de esta.
No se debe andar de espaldas, así es difícil ver la luz que se abre en el horizonte.
Todos sufrimos reveses, a uno no le conviene creerse especialmente desgraciado ni que la naturaleza o el destino se haya cebado con él.
Al pasado hay que mirarlo para aprender, no para echarle las culpas.
miércoles, enero 03, 2024
Noruega
Cristina
martes, enero 02, 2024
Banderitas
Ibiza
Odio
viernes, diciembre 29, 2023
Proyectos
Triste
Red
miércoles, diciembre 27, 2023
Coquetear
Tráfico
martes, diciembre 26, 2023
Tradición
Vestidos
lunes, diciembre 25, 2023
Hablar mal
Hablar mal de alguien siempre se te puede volver en contra, por mucho que, a veces, apetezca y, de vez en cuando, sea necesario.
Yo he aprendido de gente muy querida a ser prudente.
Es más, hacer el ejercicio de buscar las cosas bonitas en las personas que no te caen bien es sanísimo, porque no hay quien no las tenga.
Yo siento repulsión, literal, hacia más de uno. Y más de una. Pero esa repulsión la meto en un paquete, le pongo un lazo y la meto en el trastero de las cosas inútiles.
Paisajes
Hay veces en las que me leo a mí mismo y no estoy de acuerdo con lo que hace un tiempo escribí. Me veo muy radical, demasiado optimista o inseguro con respecto a cualquiera de las materias de la vida sobre las que me gusta reflexionar.
Crispados
Es complicado alimentar una columna de opinión sin que haya quien discuta el derecho de uno a tratar cualquier tema, sea cual sea la materia.
A veces pienso que vivimos en tal estado de crispación que resulta desagradable refelxionar en voz alta sin que alguien se sienta ofendido.
No sólo es imposible, sino que no quiero que mis lectores coincidan conmigo en todo. Sería aburridísimo. Lo que sí querría es tener la posibilidad de hablar de todo lo que me inquieta aun sin tener todos los conocimientos necesarios, porque si nos ponemos muy mijitas tendríamos que estar todo el tiempo callados.
Nadie sabe todo de nada.
Escribir un texto de opinión y compartirlo es una invitación a la reflexión, no un intento de imposición de doctrinas.
A vivir se aprende viviendo, y escuchando.
No lo sé
Hay quienes saben de todo, opinan con pretendido criterio y sermonean acerca del tema que se les ponga por delante, poco importa si hablamos de los invernaderos de Almería o del gobierno de Costa Rica.
Decir 'no lo sé' es iluminar una conversación, dar espacio a la escucha, abrir el corazón al aprendizaje.
Admitir que no dominamos un tema, o que ni siquiera nos suena, es un síntoma de fortaleza personal. Hacer lo contrario, soltar discursos sostenidos en patas de barro, es arriesgarse a perder la credibilidad incluso con uno mismo.
Me apasiona deleitarme con la sabiduría de quien conoce.
domingo, diciembre 24, 2023
Cursi
sábado, diciembre 23, 2023
Respiraciones
Es un método que no falla.
Espero a que esté dormido y me agarro por detrás, tan pegado que incluso siento sus latidos y su respiración a través de su espalda. Entonces, en el silencio de la noche, me concentro en el movimiento de sus pulmones, en el ritmo relajado de sus inspiraciones y espiraciones, hasta, poco a poco, acoplarme a su respirar.
Al concentrarme solo en eso, en coordinar mi cuerpo con el suyo en el movimiento más animal, mi mente se va adentrando en sueños, que no pueden ser feos, hasta dormir.
Protección
Abrazo
jueves, diciembre 21, 2023
Tetris
Desequilibrio
viernes, diciembre 15, 2023
Hungría
Antiquaires
Piedras
miércoles, diciembre 13, 2023
Macronie
domingo, diciembre 10, 2023
Vasconcelos
jueves, diciembre 07, 2023
Usted
Afrentas
Wasaps
—Yo dejo los wasaps sin responder el tiempo que haga falta —me decía el otro día un conocido, mientras me mostraba el listado de los mensajes que andaban pululando desde hacía días por su teléfono.
Lo decía con un cierto aire de suficiencia y, ante mis preguntas, lo remataba hablando de lo cansado que estaba de lo informal que es la gente a la hora de dar respuesta a los mensajes.
Entendiendo que nuestra libertad está por encima de obligaciones que no lo son, siendo consciente de lo difícil que es desprenderse de toda esa tecnología que nos acorrala, yo soy partidario de no cambiar mis hábitos por reflejo de lo mal o bien que lo hagan los demás.
Puedo tardar en enviar un wasap de vuelta por estar trabajando, cenando o durmiendo una siesta, incluso por despiste, pero no de forma premeditada para mostrar ser más o menos adicto al móvil.
Cuando alguien querido me escribe, hago lo posible por reaccionar en cuanto puedo, por una cuestión de cariño, de respeto.
Otra cosa son los grupos, que crecen como setas, y de los que trato de escaparme en cuanto puedo.
Pero si eres tú y me escribes a mí, haré por atenderte como mereces.
miércoles, diciembre 06, 2023
Voluntad
A la fuerza de voluntad hay que ayudarla.
Fran me proponía ir este fin de año al cotillón que se celebra en la plaza de un pueblo de la sierra de Cádiz.
—Ni loco, que al día siguiente estoy malísimo.
—Pues no bebas... —me responde, sin creérselo ni él mismo.
—¡Cómo no voy a beber, si me encanta una fiesta y un cubata!
Yo puedo pasar meses sin tomar una palmera de chocolate, pero no me lleves cada día a la puerta de una confitería, porque caigo.
En este mundo hay pocos héroes, al menos yo estoy lejos de serlo. Tengo muy claro cómo cuidarme, porque me gusta mucho vivir, así que hago lo que está en mi mano por no estar cerca de las tentaciones que me matan.
Novelista
martes, diciembre 05, 2023
Gracias
Abrazo
domingo, diciembre 03, 2023
Mirones
Kanye West
Kanye West me parece un tío impresentable.
No sé siquiera si es músico o cuál es su principal ocupación en la vida. Ni quiero investigarlo en Google. Sé que tiene o tuvo algo con las Kardashian, otra tribu que me da repelús.
Sin embargo, cada cierto tiempo apago luces y enciendo el ordenador para dejarme llevar por ocho minutos esplendorosos que me retrotaen a lo mejor de mí.
¡Runaway!
Puede hacer quince años de la creación de ese vídeo musical al que recurro cuando busco la belleza que hay en el mundo.
¿Matamos al artista?
Padres
viernes, diciembre 01, 2023
Filosofía
Pese a lo poco clerical que soy, cuando pienso en el bachillerato recuerdo al cura que nos enseñaba Filosofía. No impartía la asignatura, la enseñaba.
No podría escribir una lista del resto de profesores, sí recuerdo en cambio su semblante serio, la ironía seca, el pelo a medio teñir y su impaciencia con los perezosos.
—Sé que tu madre está mal —me dijo una mañana, tras sacarme al pasillo entre clase y clase, un aliento impagable para un chaval perdido que tenía en él un referente de poderío humanista—. Sé fuerte, Salvador.
Con él no hacía falta abrir el libro, casi ni tomar apuntes. Bastaba con escucharlo.
La Filosofía, la madre de todas las sabidurías, la ciencia que tiene su fortaleza en las preguntas, la única rama del conocimiento que no tiene respuestas.
Fue quizás desde entonces que establecí una distinción entre las personas que se interesan por el fondo del corazón.
No hay mente brillante que me subyugue si no arrastra tras de sí una preocupación sincera por el alma humana.