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domingo, abril 19, 2026

Cetara

—¿Allí se puede comer?

La taquillera del puerto de Amalfi, con desgana, me respondió que sí.

A esas horas Cetara era el único destino programado para disfrutar de un paseo en barco por la costa, así que allí nos montamos.

Desde ese día sueño con los tagiatelle alla Nerano que devoré en ese diminuto paraíso frente a Sorrento.

Soy de pillar los barcos.

martes, enero 13, 2026

Thank you

En Italia es una derrota que te despidan con un thank you si te tomas una copa o un plato de pasta, porque significa que no has hecho lo suficiente por integrarte.

Lo práctico es responder en inglés a los saludos y pedir en ese idioma lo que te interesa tomar.

Pero Italia no es Eslovenia o Finlandia, donde no queda otra. Es un país tan cercano, en lo social y en lo lingüístico, que con lo mínimo que te esfuerces consigues empatía de quien te atiende.

domingo, abril 27, 2025

Amatriciana

Mis añorados diez días del pasado otoño en Roma me vienen a la cabeza estos días en que los cardenales llenan los telediarios.

Allí fui tan feliz como yo sé ser cuando me dejo llevar por mi curiosidad, mis piernas y mi apetito.

La pasta en Roma también es religión y una religión sencilla, de pocos ingredientes: el queso pecorino, la pimienta y el bacon como base. Si le añades huevo, tienes la carbonara; si le pones salsa de tomate, tienes la amatriciana.

Estos días hasta dos veces he pedido esta última, mi favorita, en restaurantes de Portugal y en las dos ocasiones tenían cebolla.

La cebolla a la pasta romana es como el diablo al Papa.

domingo, marzo 10, 2024

Glucosa

Estoy convencido de que hay determinadas verdades irrefutables en lo que a la nutrición se refiere y muchas de ellas tienen que ver con el azúcar, los carbohidratos y la glucosa.

Enamorado como soy de la pasta, la restrinjo al máximo para no pecar.

Enamorado como soy de Italia, no hay menú que se precie allí donde la lasaña, los tagliatelle o las pizzas no sean platos principales.

Teniendo un cuñado veneciano, sé bien que no entra en la cocina si no es para preparar alguna de esas especialidades italianas.

Me falta una variable en esta ecuación. Si tan evidente es ese estigma, ¿por qué los ciudadanos de ese país no tienen peor salud o calidad de vida?

Las realidades científicas son más defendibles con ejemplos concretos.

¿Qué es lo que se me escapa?