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martes, agosto 19, 2025

Vascos

La primera persona vasca que yo conocí, dejando de lado a mi abuela, fue una mujer dulce, de sonrisa permanente, casada con un andaluz seco y mal encarado.

Era un matrimonio amigo de mis padres con cuya familia tuvimos trato todos los largos veranos de nuestra infancia.

Eran esos tiempos negros para Euskadi, en los que cuando decían que alguien era de allí la gente pensaba dónde guardaría la pistola.

Ni la vasca era como las pintaban, ni su marido tenía ningún salero.

Cuando uno nace con un mínimo de ojos abiertos se da cuenta que el criterio sobre las cosas se establece a partir de la experimentación y no de los clichés venenosos con los que de siempre se ha educado a los pueblos.

Es más sencillo cerrar los ojos y que te digan a quién hay que maldecir.

lunes, mayo 16, 2022

Eses

Íbamos camino de la playa en el cuatro latas para empezar las vacaciones de verano.´

No puedo imaginar momento de mayor felicidad. Los cuatro hermanos sentados atrás y yo asomado, como siempre que podía, entre los asientos de mis padres.

No sé qué contaba en ese momento, pero mi padre me cortó, sin mayor maldad. Eran otros tiempos:

—Borete, no pronuncies tanto las 'eses', que pareces una niña.

Yo paré mi relato en seco. El comentario había sido tan directo que no tenía otra interpretación posible. Tendría cinco o seis años.

Desde ese día, no sé cuántas veces me enfrenté al espejo del baño, a solas, para hablarme a mí. Para ensayar. 'Pareces una niña'. Si él hubiese imaginado el daño que esa frase causó en mi infancia, ahora me comería a besos. 

Forcé, ya desde pequeño, a controlar ciertos sonidos, algunos gestos, eliminé los diminutivos, las palabras cariñosas. Quizás, quiero pensar, el comentario de mi padre me protegió, me hizo fuerte, evitó futuras burlas. No lo sé.

La gente que me conoció en el futuro coincidía en decirme, aún lo hace:

—Tienes un acento muy neutro. No pareces andaluz. No se sabe muy bien de dónde eres.

Yo sí sé de dónde soy. De un lugar remoto en el que tuve que encontrar un lenguaje donde esconderme.