lunes, septiembre 07, 2026
Vértigo
jueves, junio 04, 2026
Mequinenza
Hay lugares que ocupan un espacio inamovible de tu memoria y que solo necesitan un clic, normalmente el olor, para mostrarse.
Yo no sé qué combinación de aromas, seguro que mucho de
hierba, algo de humedad, quizás bosque, probablemente polen de primavera, hacen
que, de golpe, estando en cualquier paisaje perdido, me encuentre en
Mequinenza. Un pueblecito zaragozano donde de jovencillo participaba en los
campeonatos de España de remo.
No me ocurre a menudo, ni siquiera cada año, es un ataque
desprevenido, quizás no solo el olor.
Es el clic y me veo en Mequinenza, con esas patillas
escuálidas y un zumo de pera en la mano.
martes, marzo 31, 2026
Memoria
miércoles, febrero 25, 2026
Pichet
jueves, enero 15, 2026
Mary Poppins
Cuando cuento que fuimos a ver Mary Poppins con mi tía Elo de muy pequeños, mis hermanas no se acuerdan.
Pero yo nos recuerdo cantando el supercalifragilístico cogidos de la mano por la calle Sierpes.
Seguro que a ellas, que cantaban conmigo, no les ocurrió.
A mí, sí.
jueves, noviembre 27, 2025
Anónimos
sábado, noviembre 01, 2025
Arena
martes, julio 29, 2025
300
Apenas estuvimos un rato, la música sonaba altísima, proyectaban un partido de béisbol y Pablo me explicaba las reglas.
Nos costó llegar a ese barecillo de Tokio, en pleno barrio de Ginza, y nos echó para atrás comprobar que dejaban fumar dentro, algo impensable hoy en día.
El caso es que nos pedimos un gintónic. Y dos. El caso es que escuchaba las explicaciones sobre el bateador y el que corría tras la pelota, sin entender ni angustiarme por no entender. Yo ejercía de periscopio asomado a las cabecillas de japonesitos que bailaban rock.
No sé por qué, de vez en cuando vuelvo al 300, ese pub japonés lleno de humo, y me recuerdo absolutamente feliz.
Tenemos todo el derecho del mundo a idealizar nuestro pasado. A agarrarnos a él. A manosearlo.
lunes, junio 09, 2025
Fechas
Ocurre que a menudo vienen a mi mente novelas que me ayudan a entender mi vida, porque cuando uno se hace lector no solo guarda recuerdos propios sino también los que otros inventaron para ti.
Leyendo la última novela de Millás recordé aquella deliciosa 'El desorden de tu nombre' que me transporta de inmediato a uno de esos trenes que tardaban ocho horas en llegar de Madrid a Sevilla, un compartimento estanco y un chavalito mexicano a quien destinaban a un centro de desintoxicación a Córdoba.
El 1984 de Orwell me lleva a tardes eternas tumbado en la arena leyendo con Mariló, en voz alta, cada uno un párrafo, cuando soñaba que el amor no tenía que ver con el sexo.
El psicoanalista de Katzenbach me hace viajar a la ciudad belga de Mons, en esos tiempos en los que viajaba solo por el mundo para explicar a mis compañeros cómo aplicar determinadas metodologías japonesas.
Un buen libro nunca se acaba al terminarlo.
domingo, marzo 09, 2025
Destratar
lunes, marzo 03, 2025
Borracho
domingo, febrero 16, 2025
Abrecartas
Me regaló un abrecartas precioso con mi nombre grabado, 'Borete'.
En mi vida hay una frontera que divide a mi gente en dos, la que me llama Borete, que tiene que ver con mi infancia, y la que se dirige a mí como Salva, ya a partir de mi adolescencia.
Cada vez que reordeno papeles y organizo libros, aparece el abrecartas y con él se presenta Bárbara, esa niña de la infancia a la que yo vigilaba en su cuna, como Carlota vigilaba a Fernando en mi última novela.
Ya no nos vemos, ya no sabemos apenas el uno del otro, aunque siempre nos alegra encontrarnos.
Hoy apareció el abrecartas y el pellizco se repitió con el eco de lo que fuimos.
lunes, febrero 03, 2025
Presente
sábado, enero 25, 2025
500
lunes, enero 20, 2025
Conchita
Fue un viaje inolvidable a Gran Canaria.
Mariángeles, recién salida de una larga relación, Fran y yo. Los tres nos largamos ese verano a Maspalomas, alquilamos un coche y nos dedicamos a meternos entre pecho y espalda unos desayunos de marajá, recorrer cada rincón de esa maravillosa isla y disfrutar del placer de las charlas al sol.
Eran otros tiempos y el descapotable que cogimos tenía aparato de compact disc's, lo que no sé es cómo se nos ocurrió comprar en la primera gasolinera en la que paramos un CD de Conchita.
—Qué tía más cursi —dijimos cuando empezó a sonar—. ¡Qué música más ñoña!
El caso es que nos acompañó durante todos esos días; cada vez que nos montábamos en el coche, sonaba ella. Si en cualquier lugar del mundo oigo una de sus canciones, me transporto de inmediato a las islas y esos días felices.
Hace poco, bajaba en coche a Sevilla, en una ruta larga, yo solo, y me puse colorado al pedirle a Google que me pusiera música de Conchita.
Me encantan sus letras, cursis y poéticas, me gusta su música ñoña y su voz de no haber roto nunca un plato.
Qué le voy a hacer.
jueves, diciembre 26, 2024
Ventanas
(—Ay, mi Salva)
lunes, diciembre 23, 2024
Luxemburgo
lunes, octubre 21, 2024
Ochoa
domingo, septiembre 15, 2024
Marsella
Antes y después de tomar el barco hacia la isla de If, en cuyo castillo estuvo preso el conde de Montecristo, Fran y Raquel pasaron un buen tiempo en una jabonería del viejo puerto de Marsella.
Yo, poco dado a ese tipo de establecimientos, me lo pasé oliendo todas las esencias de pastillas en forma de manzana, limón o tabletas de chocolate.
—¿Os decidís? —les pregunté.
Fran miró unos paños de cocina una y otra vez, volvía a por los jabones, tomaba uno para cambiarlo por otro.
—Compra los trapos, Fran —le dije—. Van a durar mucho tiempo y cada vez que nos limpiemos en ellos las manos nos acordaremos de estos días de sol marsellés.
Así está siendo, cada mañana, desde entonces, al prepararnos el desayuno.
Tenemos a Montecristo en casa.