lunes, febrero 09, 2026
Carca
Ella
Vida
Tu vida depende de cómo te la cuentes: todo está en tu relato.
Puedes ser un triunfador a ojos de los demás que, a veces sin tú quererlo, tu propia mente puede devolverte una imagen cuarteada de ti, alimentada por complejos que te hacen engrandecer la parte gris que todos tenemos.
Tampoco es cuestión de endulzar tu día a día para hacerte creer el rey del mambo, los desequilibrios no se sostienen.
Yo lucho por valorar en su justa medida aquello que soy, los méritos que tengo, mis fortalezas para fomentarlas, mis flaquezas para currármelas, pero siempre desde una óptica benevolente conmigo mismo.
Somos nuestros mejores cómplices, no nos destrocemos por no haber llegado hasta allí.
(Allí no llega nadie).
Pijos
domingo, febrero 08, 2026
Ridículo
sábado, febrero 07, 2026
Irlandés
Dábamos un paseo por el centro de Sevilla cuando un extranjero rubio de unos cincuenta años se nos acercó con el móvil y nos mostró el nombre de un bar irlandés, hablándonos con sonidos onomatopéyicos, como si fuéramos monos.
Le indiqué, en inglés, que se encontraba cerca de allí, así que le acompañamos deshaciendo nuestro camino para mostrarle dónde.
—Es ese edificio rojo de allí —le señaló Fran.
El tipo se fue hacia allá sin dirigirnos la mirada.
—You're welcome —le dije.
Pero ni se coscó.
Así que grité todo lo fuerte que pude.
—You are welcome!!!
Entonces sí, se giró, avergonzado, y subió el pulgar hacia arriba.
¿En qué hogar se han educado determinadas criaturas?
viernes, febrero 06, 2026
Cena con Iván Filipina
Cenábamos esta semana los tres en El Contenedor, Iván, Fran y yo.
—¿Entre tus amigos hay quienes simpaticen con la extrema derecha? —le pregunté a Iván, ávido de hablar de todo.
—¿Cómo va a haberlos, Bore? —Me encanta que me llame Bore—. Si en mi pandilla hay una filipina, un chino y un boliviano.
—Cierto —reflexioné.
Con 23 esplendorosos años, me inquieta que mi sobrino se deje llevar por esos cantos de sirena de quienes no tienen idea de lo que fue el fascismo.
—No sabes cuánto me alegro, Iván.
jueves, febrero 05, 2026
Cappuccino
Bajando en coche desde Valladolid, tras una semana intensa de trabajo, paré en Salamanca para tomar un café y así evitar quedarme dormido al volante.
Y ya que paro en Salamanca, paro en Salamanca.
Así que aparqué junto a la Plaza Mayor, para extasiarme, y busqué una buena cafetería desde donde disfrutar del ambiente de la ciudad, aunque fuera 15 minutos hasta continuar la ruta a Sevilla.
La chica que me sirvió no podía ser más linda.
—Un capuchino, por favor.
Cuando no conozco el sitio, el capuchino suele ser la mejor opción para evitar tomarme un café sin gracia.
La niña le puso tanta simpatía, tanto esmero, ¡tanto chocolate!, que no había quien se lo bebiera. Apenas estábamos ella y yo en el local. Así que aproveché que entraba en el almacén para correr con el café hasta el baño y tirar ese mejunje al lavabo.
Volví a tiempo de que no se diera cuenta.
lunes, febrero 02, 2026
Andamios
Motivación
Noticias
domingo, febrero 01, 2026
Tortilla
Cuando trabajo en Madrid, me gusta cenar en un gallego donde se come riquísimo.
Siempre voy con compañeros y repetimos menú: una ensalada de lechugas vivas y tortilla de Betanzos.
Esta pasada semana me vi obligado a ir solo, pero no quería renunciar al menú. La camarera, al retirarme la ensalada y acercarme la tortilla, me preguntó, con la bandeja en la mano:
—¿Quieres que te sirva media?
Vi el cielo abierto y se lo agradecí.
—Me vendrá bien, la ensalada era enorme y no me gusta cenar tanto.
Entonces ella la partió, dejando salir la yema cruda, antes de servírmela en el plato. Babeaba de solo verla.
—Aquí le dejo la otra media —la colocó sobre mi mesa—. Esa ya se la sirve usted.
Novela
viernes, enero 30, 2026
Cuchara
A Fran le gusta saborear los yogures con cuchara grande.
Entregárselo con una pequeña es una cierta forma de traición, porque es en esos detalles donde se concreta una relación de más de veinte años, en saber que la persona a la que quieres le gusta tomar así los yogures.
Dicen que una relación se rompe cuando empezamos a no ver al otro.
El día que me ponga una ensalada con tomates cherry, empezaré a temblar.
miércoles, enero 28, 2026
Soñar
Para mí es una victoria soñar bonito.
Porque tengo la suerte, mala o buena, de recordar con precisión los sueños.
Así, los días en los que me levanto tras un vuelo nocturno sobre Venecia ya comienzo con buen pie.
No sé cuánto hay de ciencia en la positividad de las historias que transcurren al otro lado de la almohada, lo que sí sé es que en mis peores períodos de estrés las pesadillas eran una noche sí y la otra también.
Así que cuando abro los ojos y recuerdo paseos infinitos en bicicleta por la luna, sé que no lo estaré haciendo del todo mal.
Alterado
Llevo dos encuentros con amigos —muy amigos— en los que he saltado como una fiera.
Por situaciones en las que puedo tener razón, pero con formas que me quitan toda la razón.
No sé qué virus nos han inoculado en estos tiempos que nos hacen estar tan viscerales: yo me niego a ser así.
Porque yo quiero transmitir calma, saber escuchar, tener paciencia, ser como siempre he presumido ser. Pero, de pronto, pierdo los papeles, levanto la voz más de la cuenta y me digo:
—Ese no soy yo.
Tengo que currármelo.
lunes, enero 26, 2026
Eternidad
Uber
—Lo que más me gusta de este trabajo es no tener jefe.
El conductor de Uber estaba suelto para hablar y yo aproveché.
—¿Vuestro salario va asociado al número de carreras que hacéis?
—No, cobramos una cantidad fija. Para que nos den un plus tenemos que echar muchísimas horas y no compensa.
Entonces comenzó a explicar el modo de funcionamiento.
—No podemos estar con el coche parado, siempre debemos estar moviéndonos —explicaba—. Si nos quedamos parados cinco minutos, porque haya un coche de la basura en la calle, nos llaman.
—¿Y si paras para ir al baño?
—Nos llaman para pedirnos explicaciones.
—Ahá...
A cualquier cosa le llama uno no tener jefe.
domingo, enero 25, 2026
Políptico
Llevaba años sin ver el Políptico y pude entrar por cuestión de minutos en la catedral de San Bavón.
—Si usted no tiene prisa —me dijo quien me vendió la entrada—, quédese hasta el final. Es el momento más bonito del día.
Apenas éramos cinco personas, una pareja de tortolitos japoneses, un matrimonio belga de avanzada edad y yo.
Cada tarde cerraban el retablo de Van Eyck como ceremonia final, cuando ya apenas entraba luz por las vidrieras en el viejo templo gantés.
Con toda la paciencia sanísima de una espera de media hora contemplando cada detalle, el ritual comenzó.
Con un mecanismo sencillo, empezó a cerrarse de forma automática el tablero mientras un viejo canónigo nos explicaba las pinturas, tan llenas de colores en el frontal, a las que iban tapando los tablones grises que imitaban a esculturas.
La historia de este políptico es la historia de los últimos siglos en Europa, de su espiritualidad, de los movimientos políticos que lo llevaron de un país a otro.
Tuve la suerte de llegar unos minutos antes de que cerrasen las puertas para sentir la emoción de una de las escenas más bellas.
Siempre hay tiempo para el recogimiento.
sábado, enero 24, 2026
Harricots
Esta semana he trabajado en una ciudad francesa horrorosa, y ya es difícil. Industrial, de cielo plomizo y hoteles de mala muerte, lo meritorio allí es sonreír.
No nombraré el sitio, porque no se cantan las miserias de nadie.
Dando la espalda a la frontera con Bélgica, elegí volar a Bruselas en lugar de a París para disminuir el trayecto y así aprovechar todo el tiempo libre que tuve para saborear la belleza del ladrillo rojo de las ciudades flamencas.
—Vaya rollo —me dijo Fran—, con las ganas que tenías de volver a Francia.
—Pero cené una 'bavette' de pollo con salsa de champiñones y 'harricots verts'.
Y eso le da sentido a todo.
miércoles, enero 21, 2026
Burbuja
martes, enero 20, 2026
Muertos
Lo fácil en esta vida es echar balones fuera.
—Es que me dijeron...
Con lo atractiva que resulta una persona asertiva que reconoce sus torpezas.
—Sí, metí la pata.
Es una ley que me impongo: no poner excusas en los demás para justificar una decisión mal tomada, aunque haya quien me llevase por el camino equivocado.
Huelva
Qué terrible puede presentarse la vida a veces.
Al mismo tiempo que entrábamos a Huelva desde el Algarve, con amigos onubenses, un tren que se dirigía a esa ciudad colisionaba con unos vagones que descarrilaban.
Toda tragedia duele, pero lo hace un poco más cuando toca a la tierra, a la gente cercana, a estaciones de trenes, paisajes y recorridos que uno está acostumbrado a hacer.
Qué pequeñito se vuelve el hombre cuando las certezas con las que vivimos se destrozan.