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sábado, noviembre 01, 2025

Bondad

El jueves por la tarde hablamos de la bondad.

Era una tertulia con mujeres lectoras acerca de 'Lo que hicieron de mí'. La habíamos convocado en el café Piola, uno de los escenarios de la novela, y pronto saltó la polémica.

—¿Cómo puede tanta gente ayudar a Álvaro en esta historia?

Había quien criticaba tanto buenismo; otras compartían ejemplos personales que desmentían mi teoría, basada también en experiencias personales, de que lo bueno trae a lo bueno.

Con todas las excepciones del mundo.

La edad es enemiga para mucho, pero aliada para aprender a elegir de quien rodearte. Si eres una persona de luz y tienes carácter para alejarte de quien no te conviene, es probable que cuando pidas ayuda a esos que has elegido, te la den.

Entre otras cosas, porque sabrán que tú harías lo mismo.

viernes, junio 21, 2024

La mano

Llegaba a un encuentro con una colega de trabajo en las oficinas de Madrid y me levanté a darle dos besos en cuanto apareció por la sala de reuniones.

Tras de mí, la saludó un compañero de mi equipo. Ella, en un gesto algo brusco, le lanzó la mano para evitar el beso.

De pronto, me sentí culpable.

Es cierto que nos han educado, en España, en el beso a las mujeres como muestra de cortesía. Tan cierto como que, a día de hoy, ellas toman la decisión de si les apetece o no.

Lo hablaba hace unos días, en una convención en la que participaba, con una ejecutiva de la compañía que organizaba el acto. 

—Es la mujer quien decide la forma de saludo —me explicaba, tras darme dos besos.

Hay quien puede ver aquí una muestra de feminismo trasnochado, yo, por mi lado, considero sano que todo se replantee, por mucho que la tradición nos lleve a situaciones violentas.

lunes, junio 06, 2022

Rocío

A mí no me gusta el Rocío, y no por eso soy menos andaluz.

Ni los toros, y no creo que por ello me tengan que tildar de tibio en cuanto a la defensa de mis raíces.

Tengo gente a mi alrededor que vive en esta ciudad, tampoco demasiada, sin haber hecho el camino a la Aldea ni haberse asomado a los tendidos de la Maestranza en tarde taurina.

Además, no lo echamos en falta, ni presumimos de ello, ni consideramos que nuestro pedigrí sea menos auténtico.

A mí me no me agrada que se relacione lo andaluz con una fiesta regada de alcohol en honor a una virgen, pero está ahí desde hace siglos y permanecerá mientras yo no sea más que ceniza esparcida en cualquier campo. Sé de quien la vive con fanatismos, pero sé también de quien, por el contrario, lo disfruta como una exaltación de autenticidad, fervor popular y belleza estética.

Sé de personas muy queridas que viven por y para el Rocío. No voy a dejar de quererlos igual.

Un pueblo no será del todo libre mientras cada uno de sus ciudadanos no pueda expresar, sin temor a ser señalado, qué es lo que le disgusta de su tierra, cuánto cambiaría de ella, qué eliminaría, cuánto reformularía. Por el simple hecho de quererla.

Y porque uno sólo quiere lo mejor para los suyos.