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domingo, octubre 26, 2025

Llorar

No solo tenemos el íntimo derecho a llorar nuestros dolores, sino que pocas actividades me parecen más sanas para calmar al frágil individuo que habita en nosotros.

A lo que no tenemos derecho es a llorar todo el tiempo. Y cuando hablo de llorar, me refiero también a la queja y al lamento.

Porque nuestro desconsuelo, cuando se prolonga, lo embadurna todo de tristeza y parálisis; esa hiedra lo agarra todo por las piernas, las nuestras y las de quienes nos quieren.

Yo comparto trabajo con gente a la que no le he escuchado en meses otra cosa que lamentos. Y, aseguro, que esas personas perjudican seriamente, no solo mi productividad, sino mi salud mental.

sábado, junio 21, 2025

Provocación

Cuando llegas a determinados 'círculos de poder' en el trabajo, las relaciones humanas se mueven más por estrategia que por compañerismo. Uno quiere asegurar su puesto actual y futuro, sin evitar los pisotones a quien sea necesario, siempre que no se queden grabadas las huellas de sus zapatos.

La mejor forma de pisotear comienza por la provocación, aprovechar una reunión de equipo para lanzar una andanada que te obligue a posicionarte.

—Salva —me decía un alto cargo en una mesa cargada de ellos—. Ya me gustaría tener los problemas que tú tienes.

La frase tenía bemoles. Daba más importancia a su trabajo o a sus problemas, buscaba empequeñecerme, me achuchaba a que yo explicase cuáles eran mis problemas. Ante un ataque así hay que ser elegante:

—No soy una persona a la que le guste quejarse.

sábado, marzo 09, 2024

Quejica

No me fío de los quejicas.

De los pejigueras con la comida, de quienes hablan a todas horas de enfermedades, de los que ponen pegas a todas las ciudades que visitan, de aquellos a quienes les aburren todos las novelas, 

Me alejo de los expertos en ver el gris incluso en paisajes de colores.

No me gusta la gente a la que no le gusta nada.

lunes, agosto 28, 2023

Belleza

Coincidimos en Venecia con un amigo malagueño, que estaba allí por vez primera. Acababa de llegar y le pregunté por sus sensaciones, envidioso de él por tener tan fresco ese golpe en el corazón, irrepetible, que provoca el descubrirla.

Es impresionante, pero...

¡Para! le dije. ¡Cómo puedes ponerle un 'pero' a Venecia en la primera frase! ¡Pónselo en la séptima!

A Venecia, sobre todo tras el primer encuentro, no le debes colocar una pega hasta que reacomodes todo tu cuerpo, en ese asalto de belleza provocado por lo maravilloso que ha conseguido crear el hombre allí.

El 'pero' de aguas estancadas e incomodidades de transporte vendrá a los postres, pero no en el aperitivo.

No podemos acostumbrarnos a poner la queja tan pronto, por todo, tan fácil. Tan gratis.

Llenamos la vida de 'peros' infantiles.

Si la vida te concede el regalo, que muchos quisieran, de poder pasearte por las calles de esa ciudad inmortal, concentra tu alma en disfrutar de ese milagro.

domingo, febrero 05, 2023

Queja

Hay una práctica muy sana que trato de ejercitar, evitar la queja. 

Incluso en mis conversaciones conmigo mismo. Cuando la sangre me hierve por dentro y apetece gritar la impotencia, que tan sano resulta a veces, yo intento buscar la enseñanza antes que la maldición, porque de la primera se aprende y te hace mejor persona.

Para las cosas tontas, como que el huevo se pegue a la sartén, como para las complicadas, que un amigo empiece a hacerte el vacío. Más que enfurecerse, lo que hay que hacer es apuntar en la lista de la compra una sartén nueva y mandarle un mensaje de amor a quien está distante contigo.

Es mucho más sano que encabritarse, porque si tiras el huevo quemado a la basura y no haces por acercarte a quien se te aleja, sólo conseguirás seguir quemando la comida y perder a alguien, que te importa, sin darte la oportunidad de comprenderlo.

miércoles, noviembre 23, 2022

Quejica

La gente es muy quejica y no se da cuenta.

Vivimos en la época de los insatisfechos.

A mí me gusta ponerles el espejo de vez en cuando, aunque les moleste. Decirles que se vuelven cansinos en su pelea eterna contra el mundo.¡Todo va mal! 

Una de las mejores maneras de zamarrear a personas así es decirles que pierden todo su atractivo con esa forma de ver las cosas. Si siempre hace mucho frío o mucho calor, si a cada sitio que vas a comer le pones una pega, si nadie viste bien ni nadie tiene conversaciones interesantes, estás definiendo a la persona amargada en la que te has convertido.

Cuando todo lo que te rodea está mal, es porque el que está mal eres tú.