Ser amable es una actitud.
No es uno buena persona por serlo, pero ayuda.
Cuando se está íntimamente convencido de que es una cualidad intrínseca a uno mismo, se batirá contra cualquiera que quiera envenenarlo.
Porque tratar con respeto y consideración a los demás, amigos o desconocidos, es una filosofía de vida que, los que la practicamos, no dejaremos de cultivar.
No soy mejor persona por ser así, pero sé que así es como quiero ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario