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domingo, junio 21, 2026

Frankfurt

Si lees esto a las cinco, estoy paseando por Frankfurt.

Porque esta semana trabajo en Rumanía y, al no haber plazas en el vuelo directo de Sevilla a Bucarest, tomé uno con escala en Alemania, donde tengo una espera de 5 horas antes de embarcar en el definitivo.

Lo fácil es relajarse entre las grandes salas climatizadas del aeropuerto, encadenar un café con una cena ligera antes de salir, dejar pasar el tiempo.

Pero no sería yo.

Perderme el pasear a orillas del Main y volver a visitar ese centro reconstruido no es una opción.

sábado, abril 05, 2025

Puebla

No había nadie en la farmacia y tosí, con discreción, para que me atendieran.

La mujer salió al mostrador mientras terminaba una conversación con alguien que se movía por el almacén.

—Si es que mi pueblo está todo el día en Canal Sur. -Entonces se giró hacia mí-. ¿Qué desea?

Yo le expliqué lo que buscaba y me planteé dos opciones, pero sabía que ganaría la de preguntar de dónde era.

—De La Puebla de Guzmán, en Huelva.

Puse entonces a funcionar a mi cerebro.

—De la comarca del Andévalo, ¿no?

A la señora se le iluminó la cara, me miró con otros ojos y comenzó a hablarme de su tierra.

—Allí hay censados más caballos que personas.

Volví a casa no solo con mi Couldina.

domingo, marzo 31, 2024

Turismo

Tras unos días en Florencia, uno vuelve a casa feliz, por encima de todo, empapado de belleza, de conocimiento, con nada que seas curioso, cargado de energía para volver a los días iguales, más sabio, más sensible.

También inquieto por lo que el turismo de masas destroza, entre otras cosas el buen carácter del ciudadano que habita esos lugares. Nos ha sido difícil encontrar un florentino simpático. En el hotel, en los restaurantes, en las taquillas de los museos. ¡Están hasta el gorro de turistas, a pesar de que muchos vivan de nosotros!

Haber combinado el viaje con Bolonia sirve para comparar dos realidades. Una ciudad fagocitada por extranejros, frente a otra que aún mantiene su personalidad. Una donde es imposible hacerse una foto sin que suene un claxon o una protesta, frente a otra donde incluso puedes pedir que te retraten.

Viajar no puede volver a ser una actividad elitista, no iría por ahí mi razonamiento, pero me cuesta encontrar una solución a la habitabilidad de ciudades-museo que pueden acabar por ser caricaturas de lo que fueron.

miércoles, marzo 15, 2023

Albatros

Me conocía todos los pájaros que comenzaban por la A y el que más me impresionaba era el albatros. No sé muy bien cuál era la técnica que utilizaba, el caso es que conseguía hacer un calco de la foto que aparecía en la enciclopedia y traspasarlo a mi cuaderno.

Así iba montando mi libro de pájaros, a partir de la enorme enciclopedia de Espasa, de varios tomos, que teníamos en el salón de casa de mis padres.

Al lado de cada foto, una explicación. En qué región del mundo vivían, hacia dónde emigraban, qué comían, cuánto medían... Me esmeraba con la letra.

También era experto en los emperadores romanos que comenzaban por A, con especial fascinación por mi paisano Adriano, un sevillano que ya hace dos mil años llegó a lo más alto del poder en el mayor de los imperios.

Y montaba mi cuaderno de emperadores.

Me hice también especialista en ciudades que empezasen por A, ¡cuánto aprendí de Adis-Abeba!, y de escritores, como Vicente Aleixandre, o ríos, me encantaba dibujar los ríos en los mapas, como el Amazonas.

A veces llegaba a la D, otras me quedaba en la B, raramente alcanzaba la M.

Mientras los niños de mi edad jugaban al fútbol en el descampado, yo me sumergía en la Espasa para inventar un nuevo cuaderno, comenzar un nuevo estudio, investigar algo que me impresionara.

Entrar allí, en esos tomos, era salir de casa, soñar en grande, descubrir la vida. La curiosidad no me dejaba terminar de aprender acerca de los desiertos para empezar con el mágico mundo de las estrellas.

¿Dónde irían a parar esas libretas infantiles sin terminar? 

¿Dónde van a parar los sueños que desaparecen?

martes, febrero 14, 2023

Líos

No meterse en líos es meterse en líos.

Cuando uno renuncia a investigar, a enredar, a maquinar, a curiosear está plantando las semillas de un período chungo en lo emocional.

Si a la mente no se le da caña la mente se vuelve tonta. Nuestro coco necesita la gasolina de un libro, de pensar en un viaje o conocer a alguien nuevo, muere por aprender, ya sea una receta o el alfabeto japonés. 

En el momento en que caen los estímulos nuestro espíritu envaguece, hasta acabar por protestar por cualquier sorpresa que traiga el día a día, se vuelve gruñón, irascible, desde el momento en que le rompen ese no hacer nada al que se ha abocado.

Existir es cambiar. En cuanto decides no hacerlo te conviertes en estatua de sal.

Hay que decir que sí, hay que meterse en líos. 

lunes, enero 30, 2023

Periodista

Cuando veo el telediario, querría ser periodista.

Y si estoy en el hospital envidio no haber sido médico, y piloto de avión si vuelo, o investigador al anunciarse un avance contra el alzheimer, incluso actor cuando me meto en una película.

La pena, o la suerte, es que solo tenemos una vida para ponernos a prueba; que no somos conscientes de la importancia de las decisiones tomadas hasta que ya el camino está hecho.

O casi hecho, porque siempre hay un tramo por recorrer, una curiosidad por satisfacer, personas de las que aprender.

Lo que no vale es desmerecer aquello a los que nos dedicamos porque, aunque no nos lo creamos, siempre hay alguien a quien le hubiera gustado hacer lo haces tú.

domingo, diciembre 11, 2022

Aburridísimo

Ser inmortal sería aburridísimo.

Uno se acabaría cansando de todo, las manías de multiplicarían por cien, te daría tiempo a pelearte a muerte hasta con el mejor de los amigos, aborrecerías el helado de turrón.

Imaginar un espacio donde el tiempo no acabara sería agotador, un universo del que no pudieras escapar porque no hay salida posible.

Un mundo donde nunca te jubilarías, donde no te cuidarías porque nada te puede pasar, en el que daría pereza hacer, por los siglos de los siglos, rutinas parecidas.

El hecho de ser mortales marca bien los tiempos y nos obliga a estar despiertos, a valorar cada etapa de nuestra vida, a disfrutarla a sabiendas de que mañana ya no habrá vuelta atrás.

Mi pena de ser mortal la tiene mi espíritu curioso. ¿Qué será de este mundo cuando ya no pueda vivirlo?

miércoles, octubre 05, 2022

Equivocarme

Soy partidario de equivocarme mucho.

Tal vez ese sea uno de mis principios vitales y a ello va unido mi disposición a decir a todo que sí.

Las equivocaciones vienen, por muy sesudas que sean las reflexiones previas acerca de una decisión a tomar, por eso siento que es mejor tirarse al río con pocos miedos. Lo que tenga que venir, vendrá, pero que no quede por mí.

La vida me hubiera tratado peor, seguro. No habría viajado a tantos países, conocido tanta gente, escrito tantos libros o vivido tantas anécdotas de haber buscado la perfección.

Meditar mucho cada paso a dar lleva a no dar los pasos suficientes. Y yo no quiero vivir con freno.

Siempre que me han propueso algo, ha podido más la curiosidad de lo que podría ocurrir que las ganas de encerrarme en mi habitación.

sábado, octubre 01, 2022

Admiración

Esta mañana me crucé con un joven de piernas delgadísimas, y largas como un camino. Mediría dos metros de alto y tenía enormes ojeras. Traté de que no viera que yo lo miraba, así que cuando pasó a mi lado me entretuve en un escaparate de violines al otro lado de la calle.

Antes sentía una estúpida compasión, que con el tiempo se transformó en admiración, por la gente con físicos así de particulares.

Pasé de considerar sus singularidades como defectos a verlas como cualidades, porque tener unas piernas muy largas, una mancha grande en la cara o un brazo más largo que otro es una herramientas que la vida les ha dado para hacerse más fuertes desde pequeños.

Yo, que paseo por la calle sin que nadie se fije en mí, no sabría cómo llevaría el que, al cruzarme con desconocidos, me convirtiese en el centro de atención. 

Deben hacerse fuertes, aprender a mirar de frente, sin hacer caso a los curiosos, perdonavidas, compasivos y ridiculizadores. Si consiguen atravesar esa barrera de no dar importancia, desde jovencillos, a lo que piensen de ellos, entonces acelerarán su comprensión del mundo y de las relaciones humanas.

Yo pierdo pie con quien luce diferente, porque me gusta la gente fuerte.



domingo, febrero 13, 2022

Curiosidad

La curiosidad es fuente de energía.

Yo tengo siempre los depósitos cargados y me hace mucho bien, porque vivo con los faros encendidos y oteando el horizonte, lo que me permite estar al loro, tener reflejos, saber elegir.

No es una energía inagotable y no son pocos quienes van con el depósito vacío, porque no es imprescindible para caminar, es un plus que te garantiza simplemente más calidad de vida.

Sí, soy de los que piensa que la calidad de vida tiene mucho que ver con el coco, con tener una mente ágil, con las ganas de descubrir, aunque sólo sea saber qué se cuece a dos manzanas de tu casa.

Que el exterior no te interese no dice mucho a favor de que te preocupes de ti.

martes, abril 06, 2021

Curiosidad

Siempre gana la curiosidad en mí.

Cuando oigo hablar de alguien famoso, de algún experimento, de un hecho histórico, cuando alguien me cuenta acerca de una ciudad, o una comida, o me deleita con un poema, si la radio emite alguna canción que me conmueve o escucho una entrevista a alguien que se expresa con alma, si me hablan de un fenómeno atmosférico, o de una enfermedad rara, al leer sobre alguna tribu amazónica, o al escuchar una palabra rara, al descubrir una nueva flor, o las temperaturas en una isla del Ártico, o cómo se programa una aplicación de móviles, cuando me explica alguien en qué consiste su trabajo, o qué medicación toma, o cómo le va con su psicoanalista, si una novela tiene estructuras extrañas, o un cuadro está pintado sin pintura, entonces yo me derrito.

Me derrito cuando descubro una vía nueva, una rendija, sitios diferentes que indagar, hilos de los que tirar, paisajes inexplorados por mí.

Me pierde la curiosidad.

Yo quiero saberlo todo, y cuanto más aprendo más me doy cuenta de que hay infinitas cosas por conocer y eso me motiva a mirar más allá, a sobreponerme a mi ignorancia para avanzar, a introducirme un poco más en la oscuridad para ir encendiendo luces, que me muestran lugares insólitos que aparecen velados, como si siempre hubieran estado esperando a que yo los destape para tomar aire.

Sería terrorífico no encontrar algún día sitios nuevos que iluminar, pero más aún lo sería que yo no tuviese ganas de darle al interruptor.