domingo, septiembre 21, 2025
Trabajo
domingo, enero 26, 2025
Clave
Soy también feliz sin Fran, él lo es también sin tenerme al lado y esa es una clave más de nuestro éxito como pareja, saber disfrutarnos tanto como mantener un rumbo propio, querer hacer feliz al otro sin renunciar a nuestros propios sueños.
Nadie mejor que él me anima a aceptar retos que sabe que me harán realizarme como persona, aunque impliquen alejamiento y renuncias como pareja.
Nadie como yo le empuja más a hacerse grande en aquello que le apasiona, por mucho que sean universos que nada tienen que ver con los míos.
Quererse es también eso.
viernes, diciembre 06, 2024
Respeto
Si analizo las escasísimas veces en las que Fran y yo nos hemos enfadado, seriamente, en más de veinte años, el uno con el otro, han tenido su origen siempre en la consideración de falta de respeto por parte de uno de los dos, sensación real que quizás no viniese, tal vez sí, de un acto de mala intención por parte del otro.
Es fundamental, para que una pareja funcione, que no se permitan trasvasar determinadas fronteras. Por mucho amor que exista, si esa barrera del absoluto respeto se atraviesa una vez y no hay reacción de la otra parte, volverá a cruzarse más veces y cada vez se llegará más lejos.
Si uno se siente ofendido, aunque el otro no lo vea ni lo entienda, debe escucharlo, porque ha tocado un punto de dolor al que no debe volver a recurrir.
El amor asienta sus bases en el respeto y la admiración.
viernes, noviembre 01, 2024
Pareja
Qué equivocado está quien piensa que la felicidad es sinónimo de vivir en pareja.
Lo dice quien lleva media vida durmiendo agarrado por las noches, pero quien sabe de tantas personas queridas bien felices sin nadie a su lado ni necesidades de tenerlo. Es más, conocedor de primera mano de tantas vidas frustradas por aguantar al melón (o melona) de turno y no tener las agallas para decir 'hasta aquí hemos llegado'.
Nos venden vidas ideales y se nos educa en lo que es una existencia triunfante, en la que no caben aquellos que decidieron que no quieren unir su destino a otra persona.
Realizarse depende de uno, de nadie más.
viernes, enero 19, 2024
Reproche
viernes, diciembre 29, 2023
Triste
viernes, septiembre 01, 2023
En casa
—Yo, a mi mujer, no le cuento nada de trabajo —me decía un compañero de empresa, mientras tomábamos unas cervezas en un cumpleaños.
Me sorprendió lo que me decía y cómo lo expresaba, con un indisimulable tono de satisfacción.
—Yo lo hablo todo —le respondí.
Y a mí me lo cuenta todo. Es algo básico en mi comprensión de la naturaleza humana. Compartes la vida con una persona ¿y no le hablas de lo que te ocurre allí donde pasas la mayor parte del tiempo?
Yo quiero saber por qué llega tan contento, o con la cara cambiada, si le ha salido bien la reunión que llevaba tanto tiempo preparando, si por fin se ha reconciliado con quien le estuvo haciendo la puñeta.
Dejar a tu mujer, a tu pareja, a un lado de tus preocupaciones laborales es como decirle que no necesitas de ella en una parte central de tus inquietudes.
Presumir de ello es dejarla a ella, pero sobre todo a ti, en mal lugar.
Es construir muros innecesarios.
domingo, marzo 12, 2023
Estrelli
En mis primeros años en la fábrica de Renault tenía un compañero con el que me tocaba hacer los turnos de noche. Por su edad, podría haber sido mi padre. Enorme físicamente, hablador y dormilón a partes iguales, aprovechaba los descansos entre avería y avería para contarme historias.
En casi todas había una protagonista.
—Yo a la Estrelli la quiero mucho.
La Estrelli, su mujer, era el suspiro de una golosina. No la conocí en persona, pero él me la retrataba como extremadamente delgada y con un carácter fortísimo.
—Recién casados, cuando sonaba el despertador para ir a trabajar, mi Estrelli se agarraba a mí y me decía 'no te vayas, mi amor', 'quédate aquí conmigo'.
Imaginaba la escena y me moría de la risa. Esa mujer no tendría brazos para abarcar a tanto hombre.
Pero el tiempo pasó, ya él no hablaba más que de la jubilación y de la realidad de las cosas.
—Ahora, cuando suena el despertador, Estrelli me pega dos codazos y me dice, 'andando, que es gerundio'.