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Mostrando entradas con la etiqueta Riqueza. Mostrar todas las entradas
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martes, julio 29, 2025

Lujo

Cuanto más grande es el grado de confort, más alto es el precipicio.

Paseábamos por los jardines de Yves Saint-Laurent en Marrakech, de una estética arrebatadora y lancé una reflexión al aire:

—Qué duro, para este hombre, ser mortal.

Llegados a un nivel de calidad de vida tan inmensa, teniendo cualquier lujo al alcance de la mano, meciéndose uno en la belleza de lo cotidiano, es mucho más terrorífico pensar en perderlo todo.

Poseer es condenarse.

lunes, enero 06, 2025

Material

En estos tiempos de regalos que acaban de pasar me reafirmo en mi idea de que no hay nada material que me vuelva loco.

Tengo todo lo necesario.

Mis ilusiones tienen que ver con seguir viviendo con serenidad, no perder la capacidad de emocionarme, querer y querer bien.

Quiero, eso sí, seguir viajando, probando comidas originales, comprando libros nuevos.

Quiero seguir amando.

Del resto, me sobra todo.

miércoles, agosto 28, 2024

Faraón

Uno de los grandes atractivos de Turín es su museo egipcio.

Conscientes de que a Iván le apasiona desde pequeño el mundo de los faraones, ya teníamos compradas nuestras entradas antes incluso de salir de Sevilla.

—Los enterraban con cuatro tipos de vasijas, que tenían cuatro tapas diferentes —nos explicaba mi sobrino una vez allí, mientras paseábamos entre sarcófagos.

Hoy en día hay aún gente que querría que los enterrasen como a un faraón, con su colección de rolex, de coches deportivos, de pisos en la playa, de billetes y más billetes.

Ven que se van y se aterrorizan con la certidumbre de que tantas posesiones no se pueden meter en ningún lado. 

sábado, marzo 23, 2024

Vino y quesos

Los días de vino y quesos sí existieron.

Es una imagen que nunca debemos perder de la cabeza. Existieron y, tal vez, volverán.

Los días en que quisimos con el corazón, en que nos dolió la barriga de reír, en que descubrimos un paisaje al girar una curva que nos hizo exclamar ¡qué maravilla!

Esos días existieron y fueron nuestros. Y habiendo existido, ya son nuestros para siempre.

Y eso vale más que todas las riquezas acumuladas.

miércoles, noviembre 03, 2021

Tener

Cuanto más se tiene, más se teme perder.

De ahí que aquéllos que viven en la opulencia, que tienen pisos aquí y allá, mandos con luces de colores para abrir cualquier mueble-bar y la cuenta corriente a rebosar, vean el precipicio mucho más alto que el resto de los mortales. Porque han llegado a creer que están en posesión de su destino, narcotizados por su propio poder.

Vivir es asumir una porción de miedo. Todos lo sufrimos. A que enferme alguien querido, a un accidente de tráfico, a perder el empleo, a que te detecten algo. En mayor o menor grado, a todos se nos puede encontrar la vulnerabilidad sin buscar muy profundo.

Está ahí precisamente la clave de la estabilidad emocional. Entender que la vida es frágil, que en cualquier momento se nos puede caer el mundo encima. Cuando lo comprendes, el objetivo máximo se convierte en estar bien contigo mismo y con los demás, asumir el regalo de vivir en paz, de no tener cuentas pendientes, de no mantener peleas absurdas, de no haber pospuesto planes que puedas hacer hoy. 

A determinadas edades y con cierto estatus social, uno se cree inmortal. Cuando uno se da cuenta, ya avanzada una edad, que la mayor y única posesión es la vida propia, tiene dos maneras de afrontarlo. De frente o dando la espalda. 

Con serenidad o con miedo.

Yo no quiero lamentarme de no haber querido bien.