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miércoles, abril 19, 2023

Cremas

Cuando era un joven imberbe y atormentado, no le veía sentido a las cremas antiarrugas.

Esa época en la que uno nace al mundo de los adultos con las hormonas revolucionadas, tras abandonar el paraíso de la infancia. Los años en los que comienzas a entender que los padres envejecen, que los abuelos mueren, que habrá un tiempo en el que tendrás que ganarte la vida sin red de protección.

Idealizamos la juventud, pero yo recuerdo con pánico la adolescencia.

En esos tiempos yo veía los anuncios de cremas hidratantes y me planteaba, dramático, para qué. ¿Qué sentido tenía echarse potingues si antes o después la piel se iba a caer a trozos?

Los años, con paciencia, te dan la sabiduría del presente. ¡Claro que viene bien una crema antiarrugas! Porque la única verdad es la de ahora. La única piel que existe es la de hoy. Cuanto más mayor te haces más te das cuenta de que ese futuro terrorífico que nos iba a comer no existe. No está en ningún lado.

Habrá otros presentes en los que seremos otras personas con diferentes ganas de vivir.

Hoy, en cambio, quiero verme guapo. Quiero verme bien. 

domingo, octubre 10, 2021

Hombre

Mi espíritu idealista es reacio a admitir diferencias de base entre el hombre y la mujer, porque he conocido todo tipo de perfiles en los dos géneros y me cuesta admitir una determinada predisposición hormonal que marque los comportamientos. 

Es un hecho que hay más ingenieros que ingenieras, o más médicas o enfermeras que hombres ejerciendo esas profesiones.

Hay más querencia, en general, del hombre por lo tangible, lo material, y de las mujeres por lo humano, lo emocional. 

Será por eso que me siento más cómodo entre mujeres, sin tener por ello que renegar de mi masculinidad. 

No sé cuánto hay de educativo, de gestos aprendidos, de 'solucionable', imagino que mucho, pero la castración emocional en la que se desprecia lo sensible hace un flaco favor al hombre. 

Sé que hay muros que caen y muchos más que caerán, pero mi tiempo pasa rápido y no quiero invertirlo en gente que tienen que beber tres whiskies para decirte lo que sienten.