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miércoles, septiembre 24, 2025

Palomas

Los días en que teletrabajo solo me acompañan las palomas del otro lado de mi ventana.

Cada poco, se asoman, me miran y se van.

Yo hago lo mismo. 

No sé hasta qué punto nos envidiamos.

domingo, julio 06, 2025

Hormigas

Cuando teletrabajo en casa tengo dos lugares donde instalarme, dependiendo del grado de concentración y el número de ordenadores que necesite.

Hace unos meses aparecieron hormigas en casa. No muchas pero las suficientes para hacerme la puñeta en la mesa de los ordenadores. En cuanto me descuidaba ya las sentía subiendo por mis piernas y salía en busca del insecticida. Así estuve algún tiempo hasta que, de un día para otro, desaparecieron.

A día de hoy, cada vez que me focalizo en una tarea en ese rincón, siento que me suben desde los tobillos.

Pero no hay hormigas.

miércoles, junio 12, 2024

Teletrabajo

Vivo en un bloque de apartamentos que se ha convertido en una comunidad triste, habitado por personas de la tercera edad cansadas de bregar con su día a día.

Las mañanas que teletrabajo en casa son un suplicio de gritos, quejas y broncas que no tienen que ver sino con la desesperación de personas con las facultades mentales y físicas muy deterioradas.

Apenas un piso con niños, chinos, ruidosos y divertidos que dan el toque de vitalidad que rompe con los malos rollos.

Ya a primera hora debo cerrar las ventanas interiores al patio para poder concentrarme en el trabajo.

Qué duro es llegar a la vejez, qué duro tanto mal humor.

lunes, abril 17, 2023

Os quiero

Hay reuniones de trabajo con fábricas lejanas en las que, en contadas ocasiones, la tensión sube a la estratosfera. El hecho de estar a miles de kilómetros de distancia, en esas situaciones, aumenta la desconfianza. Les presento resultados con los que no están de acuerdo, con lo que el tono de voz empieza a descontrolarse, unos hablan por encima de otros, me interrumpen al hablar, se monta la de San Quintín.

Entonces, en esas contadísimas ocasiones, yo les digo.

Os quiero.

Y los dejo planchados. Les hago partícipes de alguna anécdota del pasado en común para confirmarles el aprecio que les tengo, a ellos, a sus equipos, a sus fábricas.

Estoy de vuestro lado les insisto, porque, además, es verdad.

Es ahí cuando las aguas vuelven a su cauce, empezamos a escucharnos de nuevo con respeto y tratamos de llegar a una solución.

No hay un solo objetivo empresarial que merezca que se pierdan los modales.

domingo, marzo 20, 2022

Juego

Cuando una cosa no te guste, inventa un juego.

Yo detesto recoger la ropa tendida, así que me lanzo el reto de recogerla en los días de teletrabajo. Me anoto palabras clave que van a surgir durante la jornada laboral y las asocio a tipo de prendas que están ya secas. Si sale la palabra 'motor', en una de mis reuniones a distancia, tengo que recoger un par de calcetines, si alguien nombra las 'cajas de cambio', me voy a por una camiseta, si aparece el término 'presupuesto', me voy a por los calzoncillos.

Hay días en los que los cordeles se quedan llenos de bóxers y entonces soy yo el que fuerzo mis frases para que me pregunten por los presupuestos. Presupuestos de lo que venga más al caso en ese momento.

El del otro lado de la línea se afana en responderme, sin saber que yo ya voy camino del tendedero.

De esa manera se me pasan volando conferencias inacabables y, sin darme cuenta, tengo los armarios con toda la ropa en su sitio.

¿A qué juegas tú?

martes, diciembre 07, 2021

Paloma

Me voy a hacer un pequeño Félix Rodríguez de la Fuente.

Tengo una paloma que me distrae y me interesa por igual. Se coloca al otro lado del gran ventanal de mi salón, en un pequeño saliente que le permite caminar de un lado a otro.

Es muy cotilla. Se pasa las horas asomada a mi salón a través del cristal. Es muy estúpida, porque no deja que sus compañeras ocupen ni un centímetro cuadrado de su espacio. Es, además, escandalosa, porque hace unos ruidos que yo no imaginé que un animalillo así pudiera hacer, una especie de mugido de toro, apagado pero insistente. Es maniática, porque cada cierto tiempo esconde una de las patas bajo el plumaje. Y se hincha cada dos por tres. Como un pavo real. Quizás porque es la más coqueta de entre todas las que se asoman a mi ventana. Tiene un plumaje azul y unos ojos verdes que encandilan.

Hasta hace poco no sabía si siempre era la misma, pero le he encontrado una mancha, un punto negro en la barriga, que la delata.

A mí me gustaría saber qué le pasa, si tiene algún dolor, si se protege de algo, si está tramando alguna venganza o si le gusta el suelo de mi casa, porque no deja de mirarlo.

Yo me siento a teletrabajar, con toda mi concentración puesta en el informe que tengo que realizar para una fábrica en la India y, de golpe, me veo con los ojos grabados en mi amiga, con el pecho hinchado, la pata en alto y dando picotazos a mi ventana.

¡Qué querrá de mí!


domingo, octubre 10, 2021

Análisis

Si analizas mucho las frases antes de hablar, no dices nada.

Si no las analizas y las sueltas sin pensar, tampoco dices mucho.

Yo soy un gran fan del silencio, de no lanzarme a comentar mientras no piense que voy a aportar algo. Hago el ejercicio, complejísimo, de decidir en décimas de segundo si merece la pena interrumpir para introducirme en una conversación.

Son muchas las ocasiones en las que paramos el relato de alguien para intentar lucirnos, sin escuchar con atención lo que la persona que está a nuestro lado trata de explicar. Muchas veces con mejores argumentos que los nuestros.

Hay veces, ahora con el teletrabajo, en que escucho a compañeros míos interrumpir constantemente y me digo, ¿se están escuchando?

Tal vez peque de lo contrario, pero sí tengo la sensación de que cuando alzo la voz, para dar mi opinión, se hace un silencio para saber qué pienso.