domingo, octubre 04, 2026
Tuerto
lunes, febrero 09, 2026
Vida
Tu vida depende de cómo te la cuentes: todo está en tu relato.
Puedes ser un triunfador a ojos de los demás que, a veces sin tú quererlo, tu propia mente puede devolverte una imagen cuarteada de ti, alimentada por complejos que te hacen engrandecer la parte gris que todos tenemos.
Tampoco es cuestión de endulzar tu día a día para hacerte creer el rey del mambo, los desequilibrios no se sostienen.
Yo lucho por valorar en su justa medida aquello que soy, los méritos que tengo, mis fortalezas para fomentarlas, mis flaquezas para currármelas, pero siempre desde una óptica benevolente conmigo mismo.
Somos nuestros mejores cómplices, no nos destrocemos por no haber llegado hasta allí.
(Allí no llega nadie).
lunes, febrero 02, 2026
Andamios
jueves, octubre 09, 2025
Claret
Sé que muchos de mis amiguillos de entonces estuvieron allí en su salsa, pero a mí no me vino nada bien estudiar en el Claret, un colegio de curas de mucho renombre en Sevilla.
No tanto por la calidad de la enseñanza, sino porque a mí me hubiera venido mucho mejor un ambiente más acorde con el espíritu de apertura de la transición y no un centro tan poco dado a abrir la mente con ideas venidas de fuera. Recuerdo a mis compañeros celebrar el golpe de Tejero y abominar de la llegada al poder de la izquierda. Pero no solo eso, era un ambiente hostil para un chaval que comenzaba a entender su homosexualidad, que sufría la enfermedad grave de una madre, que dudaba de su fe.
Cuando anuncié que no haría la confirmación me apartaron como a un apestado. En los tiempos reservados a prepararla, horas lectivas, me expulsaban al patio, pese a ser uno de los alumnos más brillantes de mi curso.
Fran me lo dice, entre bromas, a menudo.
—¡Qué daño me ha hecho el Claret!
Sí. Daño a él. Porque cuando pude abrir las alas me las tuvieron atadas con cordeles, en esa época adolescente que nunca volverá. De ahí que arrastre desde entonces pudores, miedos y conflictos que debí airear en su momento.
La otra noche, tras un comentario mío en el que me afloraban esas taras emocionales, Fran soltó.
—Si es que somos del Claret.
Yo le miré raro.
—Del Claret soy yo —reivindiqué.
Él, conmigo ya 22 años, me miró con guasa:
—No, Borete. Ya somos los dos del Claret.
miércoles, octubre 09, 2024
Nariz
martes, octubre 08, 2024
Suecia
lunes, septiembre 02, 2024
Montecristo
sábado, agosto 31, 2024
Castigos
lunes, julio 29, 2024
Reírse
viernes, mayo 24, 2024
Bien
miércoles, febrero 28, 2024
Gordofobia
Ya me ha ocurrido en un par de ocasiones, que alguien o yo ensalcemos la figura de una amistad a quien queremos y surja la polémica.
—Eso es gordofobia.
Al principio me lo tomé a mal, porque mi intención, o la de la persona que comentaba la pérdida de peso de alguien querido, salía del corazón con la idea de animarle.
No me ha hecho falta meditarlo más de dos veces para dar la razón a quienes critican esos comentarios, que permiten profundizar en complejos físicos de quienes los escuchan. Quizás, el día que no estén tan delgados, prefieran no salir a la calle o quedar contigo. Creemos hacer un favor al piropear y lo que estamos haciendo es definir el tamaño de su jaula.
'Es que antes no existían tantas tonterías', protesta una parte de la sociedad.
Es que antes éramos menos sensibles a los traumas de los demás. El peso, el acné, el pelo, las dentaduras, la forma de las piernas. Todo lo que no pasara por el estricto filtro de lo estándar podía ser motivo de mofa o llevar asociado comentarios degradantes.
Cómo vemos el cuerpo de los demás es problema nuestro, no de ellos.
Afortunadamente que vamos cambiando, que se crean esos términos para definir lo que no deberíamos hacer, hasta llegar al punto en el que no califiquemos nunca más a nadie por su físico.
Conseguiremos que las calles estén más llenas y haya menos gente mirando por la ventana.
Seremos, todos, más bonitos.
miércoles, enero 31, 2024
Complejos
martes, noviembre 28, 2023
Nariz
lunes, septiembre 04, 2023
Complejos
Todos tenemos un lado malo que no nos gusta mostrar.
Es comprensible que no queramos resaltar nuestro perfil izquierdo, la nariz, la barriga, las manos o ese diente torcido que no hemos conseguido arreglar.
Lo terrible es cuando quieres que te trague la tierra por avergonzarte de tu físico entero, personas que querrían parecer invisibles por haber nacido con proporciones distintas de las de la mayoría. Todos conocemos a alguien así, a diario nos cruzamos con gente que mira hacia el suelo por no querer ver cómo los otros les observan.
Si fueran conscientes de la poca importancia que le dan, del milisegundo que dedican a observarte, se relajarían.
Si pudiera les diría que los demás no tienen ningún poder sobre ellas, porque todo lo que les pueda hacer sufrir pasa por la cabeza de cada uno, de nadie más.
Que no les guste tu cuerpo es problema de otros. Yo aprendí a hacerlo, a tomarle cariño a aquello que menos me luce. Y vivo más relajado.
martes, marzo 07, 2023
Nariz
domingo, febrero 05, 2023
Mi madre
Yo era tan poca cosa que verla aparecer era una subida de autoestima.
Había nacido con bizquera, más pequeño que mis hermanos y
había tenido una enfermedad que me hizo quedarme en los huesos. Iba al colegio
con unas gafas enormes con un parche en mi ojo vago. Tenía todos los condicionantes
para ser un chaval acomplejado, de no ser por haber tenido la fortuna de poseer
un fuerte carácter desde que era un renacuajo.
Lo bueno, además, es que era sorpresa el día en el que venía
a recogerme. Yo solía volver a casa solo, rodeando el campo del Betis, con mi
mochila a cuestas.
Había mediodías, en cambio, en los que ella aparecía. La más
alta, la más guapa de entre todas las madres, con su melena rubia y sus gafas
de sol resplandecientes. Me daba un vuelco entonces el corazón, mi cuerpecillo infantil
ganaba dos centímetros de altura y me agarraba a ella. Yo sabía que todos miraban
cómo me daba dos besos y me achuchaba. ¡Era mi madre!
No podía ser más feliz.
jueves, octubre 20, 2022
Autoridad
Era un niño muy pequeño de estatura, con un parche en uno de los cristales de mis gafas, que vivía feliz, porque tuve la suerte de nacer con una fuerza interior que actuaba como repelente de los malos de la clase.
Tenía todas las papeletas para ser el hazmerreír, bizco, con patitas de gorrión, introvertido. Por entonces no sé si supe analizar la situación, solo soy consciente de que me acoplé una armadura invisible que me hacía evitar cualquier chanza sobre mí. A pesar del ojo tapado, debía de tener una mirada aterradora con tan pocos años.
Es más, mi debilidad la convertí en fortaleza y los grandes me protegían. Echo la vista atrás de esos años de entonces y me siento un chaval terriblemente cuidado por sus compañeros de clase.
Es una consigna de vida que he mantenido hasta el día de hoy, que nadie me falte al respeto. En muy contadas ocasiones se ha roto la magia.
Cuando leo noticias en el periódico de niños que sufren bullying, me gustaría acercarme a su cole y decirles que no se arredren, que no muestren sus miedos ni debilidad, que no den un paso atrás, aunque, en el fondo, sé que no todos nacieron con mi armadura invisible ni esa mirada de un solo ojo que quitaba la fuerza a los de siempre.
sábado, octubre 15, 2022
Cruel
Hay gente cruel que se cree graciosa.
Hacía tiempo que no iba a casa de mi amiga de la infancia, tanto como el tiempo que llevaba sin ver a su madre. Era entrar en un mundo que ya había desaparecido para mí.
—Borete, te estás quedando calvo. Pero qué gordo estás —se despachó la mujer, entre risas.
A mí se me ocurrían mil adjetivos para describir a esa señora que me acababa de encontrar tras media vida sin verla, pero supe ser tan elegante como siempre y sonreír.
—Tenía muchas ganas de verte —respondí.
Aquellos que se mofan del físico, de la forma de hablar, de tu vestimenta o de la vida que lleva cada cual son individuos de los que me alejo como si los poseyera el diablo, porque algo de diablo hay en ellos.
No hace falta tener mucha sensibilidad para saber que al tuerto no debes llamarle tuerto, ni al cheposo decirle que tiene joroba, ni a quien tiene los ojos saltones recordarle que los sigue teniendo. Ellos ya lo saben mejor que nadie.
Lo grave es que, entre risitas autocomplacientes, no quieren darse cuenta del mal que hacen.
viernes, abril 22, 2022
Fi
Los griegos pusieron al servicio de la belleza la letra φ (phi). La bautizaron así en honor al escultor Fidias.
Ella indica la proporción áurea, al equivaler a un número que representa la relación ideal por la que se rige lo hermoso. Encerrando un cuerpo humano en un rectángulo con esas magnitudes, obtienes la perfección humana.
Todos sabemos, al menos intuimos, que la belleza es simetría, proporcionalidad, armonía. La mayoría somos conscientes, también, de que con ese don sólo nacen unos pocos elegidos.
A mí me encantó que en 'La casa de papel' dieran protagonismo a Alba Flores, quien borda su personaje de Nairobi, porque ha ayudado con su enorme nariz aguileña a demostrar que otras bellezas son posibles.
¡Cuántos chavales con narices así no habrán subido su autoestima en los últimos años!
Sería muy de agradecer que las firmas de moda juvenil, sobre todo éstas, apuesten por cuerpos alejados del 'phi', por piernas anchas, por tetas pequeñas, por brazos largos, por tetas enormes, por cabeza chicas, por culos metidos para dentro, por cuerpos en forma de pera, de manzana, de limón.
Cuando un jovencito o jovencita va a comprarse ropa con sus ahorros, se da cuenta de que las tallas están hechas para sus ídolos de Instagram, no para ellos.
Hay quienes se ríen de eso, hay quienes, más débiles, querrían tirar su cuerpo a la basura.
Un cuerpo en el que van ellos en su interior.