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domingo, octubre 18, 2026

Tiempo

Los sueños son más sanos cuanto menos cuestan en euros.

No es que sea insano soñar con un cochazo o un viaje a Australia, pero es más liberador que las metas sean más del ser que del tener. Que las posesiones futuras se midan en tiempo.

Tiempo para leer.

Es en eso en lo primero que pienso cuando oteo esa jubilación que nunca llega: tener el control de mi vida para organizar mis días. No depender de los ritmos que marcan otros.

Intentaré manejarme para hacer lo que me gusta y para hacerlo bien. Incluso aburrirme (aprendiendo japonés).

miércoles, diciembre 30, 2015

Arrecife

Estos días de relax en que aprovecho para ver algo más de cine me topé con 'El Arrecife', buscando entre películas de suspense. Una producción australiana mala malísima. O no. Porque me fastidió la siesta. ¿Cómo definimos la calidad de una película? Si es por su factura, este 'The reef' se llevaría un 2 sobre 10; en cambio consiguió retener mi atención y dejarme pensando el resto del día sobre la naturaleza humana. O animal.

Me explico.

El guión es simple y, para más horror, basado en hechos reales. Dos parejas de jóvenes se embarcan en un velero para visitar un arrecife lejano. El barco se encalla contra una barrera de corales a la vuelta y vuelca. Deciden que no pueden aguantar mucho tiempo sobre la quilla del velero sin que éste se hunda, por lo que se lanzan a nadar hacia lo que consideran que puede ser el itinerario que les llevará a una isla que no se ve en el horizonte.

Tres cuartas partes de la película consisten en acompañar a esa cuadrilla tratando de alcanzar su objetivo en un océano plagado de tiburones.

Es el enfrentamiento en condiciones de indefensión contra una fiera sin más sentimientos que el ansia de matar. No hay negociación posible y apenas planteamiento que no sea nadar en grupo y lo más rápido posible hacia un objetivo incierto.

Quizás el reflejo de situaciones a las que nos enfrentaremos muy a nuestro pesar en el futuro, sin necesidad de océano ni tiburones. Situaciones que vive gente desconocida o no tanto en el momento actual. Nadar rápido sin defensa escapando de su particular tiburón, bizco y dentudo, sin corazón.