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jueves, marzo 26, 2026

Anónimo

Cuando uno pasea con espíritu anónimo, sin mirar para adentro, se da cuenta de cuántos mundos hay en este.

Personas que cavilan sus entripados con caras serias, parejas que hablan entre sí, niños que se parten de risa delante de un balón, ancianos que te ven pasar con la melancolía de sus mejores años.

Hacer ese ejercicio es una forma de derretirse: ¡miles de millones de personas con sus cuitas!

Nos comunicamos poco: desconocidos que se cruzan con desconocidos.

Por eso me gusta defender esta ventana, donde nos hablamos pese a no habernos mirado a los ojos.

Saber del extraño es sentirse menos solo.

jueves, febrero 19, 2026

Educación

La verdadera educación se descubre en el anonimato, en cómo se comporta uno cuando nadie lo ve. Qué dejas tras de ti al salir del baño, al abandonar tu habitación de hotel, al pasear sin gente alrededor.

Educación no es solo actuar de forma correcta en público; es, sobre todo, manejarte con elegancia en privado.

domingo, abril 09, 2023

Anonimato

El anonimato es el arma de los cobardes, de ahí que nuestros tiempos, plagados de sitios donde esconderse, sean su época dorada. 

La época de los miserables que se escudan en espacios que no se inventaron para ellos, sino para la creación, el libre pensamiento, el diálogo, la propuesta.

Aprovechan cualquier resquicio para escupir, arrojar piedras y esconder la mano. Personas con la piel muy fina cuando les contestas, aunque estés respondiendo a un nombre inventado con una foto sacada de una película de hadas.

Están por todos lados, agazapados, amargados, ávidos de carne, para pisotear a todo aquel que se mueve con libertad, a pecho descubierto y desnuda sus verdades, que serán ciertas o no, pero son las suyas. Disparan contra lo vivo, lo que se mueve, se ensañan contra el que ríe, insultan desde las tripas.

No soportan la felicidad de los otros.

No soportan, ni siquiera, la tristeza de los otros.

Son personajes con una característica común: la envidia. Esa serpiente que les corroe por dentro por no tener el valor de ser ellos mismos, ese veneno que les impulsa a destruir a aquellos que representan lo que un día quisieron ser y no pudieron.

Quieren arrasar con todo lo que esté vivo y arroje luz, para así habitar sin remordimientos en sus catacumbas de mediocridad.