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domingo, diciembre 14, 2025

Reglamento

Me hablaba esta semana mi amiga Raquel de su padre, médico rural ya jubilado del norte de Portugal, hombre curtido en todo tipo de situaciones que escapan a la medicina hospitalaria.

Había un dicho que repetía a sus hijos como lección de vida, donde se cruzaba la amistad con lo profesional:

"Cuando un amigo acude a mí, le doy todo. Cuando lo hace un enemigo, aplico con justicia el reglamento".

¿Y si fuese una ley universal?

viernes, agosto 29, 2025

Prohibiciones

En cuestiones de salud lo ideal es que el médico no te prohíba nada, sino que te lo prohíbas tú.

Lo segundo es una victoria personal, lo primero una claudicación.

De ahí que esté bien escucharse, sin obsesiones, llevarse bien con la coraza que nos da la vida.

Viéndolo con ese cariño es natural que nos mimemos como quien cuida un regalo que, ley de vida, acaba doblándose por allí y resquebrajándose por acá.

Lo que sí es cierto es que nuestro cuerpo, con el tiempo, gana en delicadeza. Y va requiriendo ternura.

martes, febrero 11, 2025

Pilar

 Ayer enterramos a mi tía Pilar.

Toda una institución en la familia, la hermana mayor de mi padre, mujer religiosa, madre de nueve hijos, llevaba un año diciendo que se quería ir, desde que enviudó de mi tío Luis, un médico militar enjuto y delgadísimo, de tremendo vozarrón, al que yo tenía pánico cuando era un crío.

Quería irse, me decía uno de mis primos, pero no olvidaba una sola cita médica. Siempre pulula el terror a lo desconocido.

Para mi memoria queda su mirada perdida, agarrada a un busto de Cristo, deambulando por el tanatorio el día que enterró a su hijo Juan. No hay mayor dolor para una madre.

Ella creó una familia hermosísima, muy ligada a la medicina y al acompañamiento, muy humana; no pudo dejar mejor herencia, ayer no podía sentirse más amor en su despedida, con tantísimos nietos con los ojos rojos.

Fran, que la trató más en los últimos días de mi padre, tuvo más trato con la familia Mármol Navarro a partir del día en que yo pedí ayuda a mi primo Tete para echar un cable médico a mi suegro.

Empezó entonces a conocer a los hijos de Pilar y quedó maravillado.

—¿Cómo has tardado tanto en presentarme a los Mármol?

domingo, octubre 13, 2024

Médicos

Esta semana ha sido, por circunstancias, de cenas con médicos. Amigos y familiares de los que estoy orgulloso, con los que siempre aprendo.

En muchas ocasiones se disculpan por hablar de asuntos profesionales, cuando yo les incito a todo lo contrario, curioso como soy por saber acerca de cómo enfrentan el reto de luchar contra los rotos de la mala salud.

Lo que ocurre es que su conversación, incluso cuando no se impregna de temas sanitarios, está plagada de una visión del mundo que no tenemos quienes no estamos habituados a tratar a diario con la enfermedad.

En su forma de explicarse, en la manera de mirarte al hablar, en sus risas infantiles hay un toque de humanidad soterrado, desnudo de artificios, carente de tonterías, de lenguaje directo, pegado a la verdad de las cosas.

lunes, enero 30, 2023

Periodista

Cuando veo el telediario, querría ser periodista.

Y si estoy en el hospital envidio no haber sido médico, y piloto de avión si vuelo, o investigador al anunciarse un avance contra el alzheimer, incluso actor cuando me meto en una película.

La pena, o la suerte, es que solo tenemos una vida para ponernos a prueba; que no somos conscientes de la importancia de las decisiones tomadas hasta que ya el camino está hecho.

O casi hecho, porque siempre hay un tramo por recorrer, una curiosidad por satisfacer, personas de las que aprender.

Lo que no vale es desmerecer aquello a los que nos dedicamos porque, aunque no nos lo creamos, siempre hay alguien a quien le hubiera gustado hacer lo haces tú.

lunes, octubre 18, 2021

Varilleros

Descubrí la maldad, en mayúsculas, siendo muy chico.

Mi madre tenía cierto problema con los oídos, desde que recuerdo. Y recuerdo que era algo que le preocupaba.

Una mañana de verano, yo era realmente muy pequeño, ella conversaba en la orilla con sus amigas en la orilla de la playa. Yo, siempre atento a todo, escuché la conversación.

-Fui al otorrino y le dije que sentía como si tuviese un tapón en los oídos.

Por el tono en su voz, sabía que a la escena le había dado mucha importancia.

-Es como si los tuviera atascados -le contaba a su amiga-, y entonces me respondió que llamara a los varilleros que se dedican a desatascar las alcantarillas.

Recuerdo el fuego en mi interior. Entendí la rabia de mi madre, el maltrato del médico y la capacidad del ser humano para hacer el mal por diversión.