x

¿Quieres conocerme mejor? Visita ahora mi nueva web, que incluye todo el contenido de este blog y mucho más:

salvador-navarro.com

Mostrando entradas con la etiqueta Desayuno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desayuno. Mostrar todas las entradas

domingo, mayo 17, 2026

Loncha

No me gusta desayunar siempre lo mismo, pero flipo cuando me hago un croissant con queso y jamón york.

A esas horas en las que el mundo no existe y no ha levantado el día, abro la nevera y disecciono el croissant.

Es entonces cuando llega el momento de la loncha de queso, que viene envuelta entre papeles del mismo color.

'¿Cuánta gente hoy en el mundo no se comerá ese papel sin darse cuenta?'

No hay desayuno de croissant mixto en que esa pregunta no ronde por mi cabeza.

Hasta el día en el que me lo coma yo.

Hay obsesiones peores.

martes, noviembre 05, 2024

Roma

Era un regalo que llevaba años esperando, ofrecerme una semana de vacaciones fuera de temporada.

Adaptado a hacerlo en verano y navidad, acorde con el cierre de las fábricas, hacía tiempo que llevaba maquinando la idea de agrupar unos días para regalarme una pausa larga en algún paraíso conocido o por conocer.

Esta noche vuelo a Roma.

Ya la visitamos hace mucho tiempo, apenas un par de días, aprisa y corriendo por querer abarcarlo todo. Me deslumbró y me angustió a partes iguales. Por las prisas, por la grandeza, por las expectativas, por el despiste.

Esta vez tengo a Roma para mí. Ella y yo. Sin intermediarios. Desayunos a primerísima hora para patearme la ciudad, sin rumbo, sin ansiedades, mientras dejo que el resto del mundo se ocupe de que el mundo funcione.

Ya el miércoles aterrizará Fran, para el que habré colocado todas las alfombras rojas que él merece.

jueves, octubre 17, 2024

Huevo

Siempre me quedo corto a la hora de cascar el huevo.

Me gusta prepararme uno para desayunar y, a pesar de ese hábito diario, no consigo romperlo a la primera de forma limpia. Si decido aplicar más fuerza, reviento la yema y se me cae toda la cáscara sobre la sartén.

Así somos los humanos, hay quien nunca llega, quien siempre se pasa y el que consigue dejar impecable el huevo en el aceite hirviendo.

Me ocurre a menudo en el trato con las personas con las que no me llevo bien. O me quedo corto, frustrado por no saber defender mi espacio, o destrozo mi mal rollo contra su sartén.

domingo, septiembre 15, 2024

Diosa de la glucosa

La diosa de la glucosa nos ha cambiado la vida.

Hartos de escuchar críticas a los millones de influencer que nos dicen qué debemos comer o no, o en qué postura debemos dormir, aparece esta francesa en mi vida que me convence de todo lo que he hecho mal desde pequeño. 

Ese goloso que habita en mí y se ponía hasta arriba de zumos, croissants y dulces cada despertar, y se quería morir a media mañana cuando el pico de glucosa se venía abajo como quien cae de un precipicio, sucumbió a los poderes de esta mujer.

Desde hace un tiempo, me dejo guiar por sus consejos y me siento mucho más en forma. De hecho, he convencido a Fran de las bondades de sus propuestas.

Todo lo bueno que nos pasa tiene que ver con ella.

Así que, como en una experiencia religiosa, cada vez que nos preparamos de comer o vamos a un bar a tapear nos miramos y, a veces, nos decimos.

—Hoy nos riñe la diosa.

viernes, julio 19, 2024

Superpoder

Yo tengo el superpoder de crearme la felicidad.

Lo que me falta, qué rabia, es hacer que se mantenga en el tiempo.

El caso es que conozco los ingredientes y sé mezclarlos en las dosis justas para provocar un cosquilleo en mi cabeza, ése que se convierte en la mejor prueba del placer físico, donde el cuerpo se une con lo intangible, instantes en los que me olvido del ajetreo del mundo mundial para volar en mi propia esfera.

Lo consigo al desayunar, al ducharme, en el trabajo, dando un paseo, tirado en el sofá o agarrado a Fran. Apenas necesito pequeños trucos mentales de puro autoconocimiento, diferentes y adaptados a cada situación, para poder flotar. Sé dónde tengo que buscar en mí.

La felicidad, más veces de las que pensamos, hay que currársela.

El único problema es que la burbuja se rompe y, de pronto, entra de nuevo el ruido de la realidad.

lunes, agosto 14, 2023

Churros

Salíamos de Cáceres bien temprano, ya de vuelta a Sevilla, con ganas de desayunar un chocolate con churros.

Entramos en un pueblecito cercano a la autopista, donde vimos un local, pequeño y extraño, por sus formas y el material de las paredes, donde ponía 'churrería'. Aparcamos.

Bajo un sol radiante, Fran se asomó, tras apartar una cortinilla.

—¿Sirven churros?

—Sí.

Nos hizo un gesto y allí nos metimos los cuatro. En cuanto nuestras pupilas se hicieron a la oscuridad vimos el horror. Un anciano, tras una barra, regentaba un negocio sucio, desordenado, antiquísimo, tal como si hubiésemos atravesado un túnel del tiempo, hacia más de un siglo atrás. 

Nos dio apuro dejar allí a ese señor, vestido con ropa de muchos días, llena de lamparones por todos lados. La sensación de un hombre solo, viudo, al límite del abandono, pero firme tras la barra de su negocio.

—¿Nos pone cuatro chocolates con churros?

Estaban buenísimos.

martes, agosto 08, 2023

Naranja

A mí me sonaban las tripas a todas horas, lo que provocaba situaciones incómodas en reuniones de trabajo en las que, cuando se hacía el silencio, comenzaba a escucharse a mi barriga trabajar.

Yo sonreía con cara de pánfilo.

Algo había que no iba bien, porque todo ese proceso provocaba un reflujo que se manifestaba en fuego que subía del estómago hacia arriba. Las pastillas antiacidez eran parte de mi rutina.

Un día lo comenté a un amigo, siempre interesado en temas nutricionales, y me preguntó si desayunaba tostadas con zumo de naranja. 

—Sí, me encanta.

—¡Nunca combines el pan con el zumo de naranja!

No sé si fue el convencimiento con el que me lo dijo, pero cambié mis desayunos y, como por arte de magia, no volví a necesitar antiácidos ni volvieron a sonarme las tripas, como entonces, nunca más.

No recuerdo que un consejo tan simple me haya podido hacer más feliz.