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domingo, abril 30, 2023

Raro

Cuando empecé el bachillerato comprendí que mi futuro era complejo.

En edades tan tempranas ya hay que tomar decisiones que marcan. ¿Ciencias o Letras?

Mi vida es un constante sentimiento de ser un intruso. Elegí Ciencias porque me gustaban las Matemáticas, la Física, porque mis amigos la elegían y por esa presión soterrada de desprecio a lo humanístico. 'Con lo buen estudiante que eres', me decían. Eso sí, no terminaban la frase...

Mi dilema era que, por encima de todo, disfrutaba con la Literatura, el Arte, la Lengua, la Filosofía. Ganaba concursos de relatos, leía como si me fuera la vida en ello. Así que decidí hacer Ciencias, manteniendo la asignatura de Literatura.

¡Se podía!

Lo que ocurrió es que sólo yo eligió esa opción.

Yo era el bicho raro. El que decidió no hacer la confirmación en un colegio de curas, el que destrozó los horarios pidiendo Literatura en Ciencias.

Al llegar esas clases yo tenía que cambiar de aula. Me iba con los de Letras. Era como entrar en casa. Sus preocupaciones eran las mías, nos prestábamos libros, analizábamos el futuro. Yo me sentía más de allí.

Mis propias decisiones, las de un joven desnortado, me llevaron a estudiar Ingeniería, lo que me ha posibilitado una vida laboral exitosa y una estabilidad en lo económico.

Sin embargo, al volver del trabajo, no leo revistas de automóviles ni veo programas de televisión sobre avances tecnológicos.

Cuando llego a casa me dedico, rodeado de libros, a escribir textos tan inocentes como éste, para decirme a mí mismo que nunca me traicioné.

sábado, abril 30, 2022

Literatura

Yo quise estudiar Literatura tras haber elegido Ciencias.

Estaba en bachillerato y me di cuenta de que esa posibilidad existía, así que rellené esa opción. El claustro de profesores se las vería para organizar horarios, porque yo era un electrón libre al que tenían que ir pasando de una clase a otra cada vez que sonaba el timbre para no perder comba.

Era el único en esa situación.

Para los de Letras, que eran menos, yo era un bicho raro. Para los de Ciencias, la mayor parte, era una especie en extinción.

Tal vez fue una decisión que me marcó de por vida, quizás la de un chaval con demasiadas ganas de abarcar, que me hizo comprender bien pronto que no hay que resignarse a lo que haga el resto de la gente.

Fui consecuente con ese posicionamiento de adolescente y ahora, hecho todo un cincuentón, volvería a elegir ser 'bicho raro'.