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miércoles, junio 18, 2025

Jóvenes

Me hablaba alguien de Recursos Humanos acerca de la dificultad de encontrar jóvenes que quieran trabajar los fines de semana en las líneas de producción.

—Ponen su tiempo libre por encima de las horas extras.

En la época en que yo comencé a trabajar el deseo soterrado de lunes a viernes de gran parte del personal consistía en soñar con que se montaran turnos de fabricación sábados y domingos.

Las nuevas generaciones lo tienen claro.

lunes, junio 09, 2025

Ocio

La espontaneidad se ha vuelto una quimera cuando se trata de tener antojos.

Fran quiso darnos dos sorpresas en Roma, llevándonos a sitios tranquilos y recónditos donde tomar un café o una copa. En todos los casos nos dijeron que no, de manera que tuvimos que reorganizarnos para darnos una segunda oportunidad.

Uno tiene que saber a qué hora pasear por determinado lugar de la ciudad con ganas de sentarse a charlar. 

Hasta el ocio hay que programarlo.

viernes, enero 20, 2017

Tiempo

Una de las frases más repetidas de la época en que nos ha tocado vivir es la de 'no tengo tiempo'. No tenemos tiempo, nos decimos. Lo malo no es decirlo, sino creérselo. Volvernos víctimas de una frase lapidaria falsa.

Los días pueden ser extraordinariamente largos si los aprovechamos, lo que ocurre es que somos poco ambiciosos con nuestras pretensiones. Si uno se plantea que la mañana del sábado la dedica a hacer la compra, esas largas horas matinales se le harán poco productivas porque sólo tiene una tarea con la que rellenarla.

Puede parecer contradictorio, pero estoy convencido de que quienes más se quejan de la falta de tiempo son los que menos actividades realizan y victimizan sus excusas aparándose en esa dimensión intocable, subjetiva y voraz que son las 24 horas del día. Incapaces de comprometerse a nada por falta de tiempo y lamentarlo desde el fondo del sofá con el mando de la tele en las manos.

Cuando, en cambio, amanecemos con varias tareas por delante, diversas, proyectos personales, culturales, laborales, sociales, deportivos, sensuales... nos damos cuenta de cómo de fácil puede resultar estirar una sola tarde.

Yo sólo me quejo del tiempo, en lo más íntimo, con un solo motivo: no disfrutar más de la gente que quiero.