viernes, julio 18, 2025
Isaac
domingo, abril 13, 2025
Entropía
Mi amigo Isaac se quedó un poco pillado cuando le expliqué el término entropía.
—Cuando quitas el triángulo a las bolas de billar y las golpeas, nunca volverán a su posición original.
Así es, el universo tiende al desorden y es una dinámica que no tiene marcha atrás salvo que apliques un esfuerzo en revertirla.
Por eso las cosas nunca vuelven a ser lo que son, por eso no podemos aspirar a repetir aquellos días felices.
Vendrán otros, distintos. Con personas nuevas y luces de otro color.
La entropía, pura ciencia, segunda ley de la termodinámica, nos lo avanza.
Nunca nada será igual.
miércoles, junio 05, 2024
Felicidad
El lunes volvíamos de dejar en su casa a Isaac, tras cenar en una terraza de Montequinto en una noche espléndida.
—¡Qué felicidad! —nos dijimos.
Tenemos todo el derecho a decírnoslo, porque la vida nos trata bien. Atravesamos una época preciosa, nos queremos, estamos contentos con nuestros trabajos, la salud nos respeta.
Si no gritamos ahora nuestra felicidad, ¿cuándo lo haremos?
Cantar lo bonito es de sabios.
sábado, diciembre 23, 2023
Abrazo
lunes, mayo 15, 2023
Dieta
Me gusta cuidarme y tengo fuerza de voluntad, dos actitudes que casan muy bien.
Sin obsesiones, trato de aplicar las cuatro reglas básicas de nutrición y deporte, las que dictan el sentido común y los expertos sobre lo que significa comer sano y realizar actividad física.
Para lo que sí soy intransigente es para ser intransigente.
Hay días en los que le digo a Fran, al terminar de trabajar, que me voy a hacer diez mil pasos por el centro y que luego cenaré un trozo de queso fresco.
—Pues nos ha llamado Isaac para irnos de cervezas.
—¡Dile que sí!
miércoles, marzo 01, 2023
Vejiga
Estábamos seis amigos pasando unos días en el Algarve, en uno de esos viajes grupales en los que la convivencia desde el desayuno a la cena no hace sino afianzar relaciones, ya muy sólidas, que apenas se mantienen con cenas esporádicas en la ciudad.
Tras un largo paseo por la playa de Albandeira y el mercado de Armaçao, con cervezas al sol incluidas, volvíamos a casa. Fran llevaba un coche, yo iba en el otro. Ya en el ascensor pregunté si alguien tenía que ir al servicio, las cervezas tenían mi vejiga al límite.
En cuanto entré en casa, donde ya estaba Fran organizando comidas, me escabullí. Fue cerrar el pestillo del baño y llegarme su voz desde la cocina:
—¿Y mi marido?
Escuchar esa pregunta desde el otro lado de la casa, comprobar que alguien está siempre pendiente de ti, produce un cosquilleo en el estómago que no hay dinero que compre.
domingo, enero 08, 2023
Fnac
viernes, junio 03, 2022
Gintónic
sábado, octubre 09, 2021
Colapso
miércoles, diciembre 06, 2017
Kang
No es necesario llegar con ningún dolor ni molestia; ésa es la razón última de acudir a él. Evitar que el desgaste del estrés, las malas posturas o el paso del tiempo vayan anclando en mi cuerpo desajustes a los que tener que habituarme.
Siempre pregunta cómo van las cosas antes de comenzar cada sesión. No sólo la espalda o las articulaciones, cómo van mis días, qué cosas me preocupan. A cualquier comentario le saca punta antes de ponerse manos a la obra. Nunca aplica la misma metodología y yo me dejo llevar por él. Cierro los ojos, experimento con los movimientos de sus manos y escucho sus explicaciones.
Este lunes acudí con cierto peso en la espalda y un principio de resfriado.
-Muy bien, Salva. Hoy voy a aplicarte 'los doce puntos del doctor Kang'. Va a desaparecer tu resfriado y el cuerpo se pondrá en sintonía.
Mostré mi entusiasmo. No es para menos. ¡Los doce puntos del doctor Kang!
Consistía en doce agujas de acupuntura, tres en cada pierna, otras tres en cada brazo. Me las dejó puestas media hora y quedé a solas en el gabinete.
Lleno de agujas en puntos clave, no me atrevía a moverme, pero me estaba quedando congelado. Asomé la cabeza y vi que el calefactor marcaba 27ºC. Me tranquilicé. Pero el cuerpo tiritaba. Entró a hacerme una inspección, moviendo agujas. Le dije que tenía mucho frío -estaba en calzoncillos- y reconoció que el aparato no funcionaba bien. Me tapó con remiendos de sábanas, sorteando las agujas. Y volvió a irse.
Hoy ando empachado de couldina, rodeado de pañuelos, acordándome de los antepasados del doctor Kang.
viernes, enero 06, 2012
Regalos
Tengo en casa, por ejemplo, una pintura de acuarela de la cocina de mi pequeño apartamento parisino que me regaló Javi 'Ligre'. La tengo justo a mi lado cuando me pongo a cocinar y no sólo me retrotrae a otros tiempos en que era tan feliz como ahora sino que me hace pensar en Javi y Cristina.
En aquella época parisina a mi amigo Paolo le dio por comenzar a pintar. Cuadros abstractos con colores muy fuertes en grandes lienzos. Vivía en un estudio de 15 metros cuadrados y tenía cuadros por todos lados, casi no cabía para dormir. Él me mostraba cada uno de ellos y me explicaba el motivo de cada composición, con la pasión que Paolo ponía en todo aquello que realizaba. Un día quedé para tomar unos vinos con él y me trajo un cuadro amarillo yema con trazos circulares azules, rosas, blancos en su interior que, una vez llegado a Sevilla, coloqué en lugar preferente en el salón. Eso me hace que cada día tenga un momento de recuerdo hacia mi amigo italiano.
David me regaló un abrecorchos automático que me hace pensar en él cada vez que tomo vinos, a Mariángeles la tengo presente continuamente en forma de libros inolvidables, o a Isaac y los sofás blancos comprados a Mango, o los maravillosos anillos de Txema y Paula.
La gran vela roja que nunca se acaba que nos regalaron mis hermanas o el jarrón blanco que nos trajo Mamen.
Te hacen un regalo para introducirse elegantemente en tu vida y uno se deja invadir por ellos, porque se les quiere.
viernes, julio 08, 2011
Jugar a otro
jueves, marzo 31, 2011
Dientes blancos
Una ilusión.
La gente, cercana o lejana, que se deja ir es porque, sin que haga falta que te lo diga un yanqui de sonrisa colgate, ha roto los hilos básicos con la ilusión de construir un sueño.
En mi caso es básico: Suena el despertador, desagradable, y busco en mi cabeza un proyecto, una motivación.
Afortunadamente siempre hay cosas.
La primera es mi amor. Todo lo que sea pensar en mi pareja y su futuro es sinónimo de felicidad.
La segunda es Iván. Y con Iván mi familia entera.
La próxima novela, la próxima película, nuestro verano cercano en Nueva York, la semana santa en el Algarve, la novela por terminar de Paul Auster, liquidar la próxima Visa de Bankinter, evitar que el alcalde de Sevilla sea el carca de Zoido, pensar en asistir a un concierto de Zazie en París, creer que es posible una Libia libre, que Palestina encuentre su sitio digno en el mundo, soñar con una España con pleno empleo, asistir a una conferencia de Rosa Montero, que Isaac triunfe con su empresa de maniquíes, que mis hermanas logren consolidar su espíritu emprendedor tras tantos años de lucha...
Me sigo despertando con ganas de vivir...
domingo, octubre 03, 2010
Oscuridades
Avanzamos hacia la oscuridad y la oscuridad se cierra a nuestra espalda.
A quienes tenemos memoria frágil para los detalles, la oscuridad que sentimos cuando miramos por el retrovisor es aún mayor. Escribir este blog es un método más para hacer más claro mi pasado, retener sensaciones que obligatoriamente pasarán, esforzarme en dejar por escrito mis reflexiones más íntimas. También tener grandes amigos ayuda, como Mariángeles por ejemplo, que con sus narraciones fotográficas de nuestro pasado en común me hace luminosos días anteriores, poniendo caras, olores y risas.
¿Qué más fuerte que el olor para recuperar imágenes, para estremecer por momentos pasados?
La familia también ayuda a aclarar ese camino que vamos dejando atrás. Gentes con las que convivimos desde que vemos la luz y con las que estaremos cuando dejemos de existir, son un hilo del que siempre podemos tirar, al que agarrarnos, para entender qué somos y de dónde venimos.
La oscuridad hacia la que avanzamos es más complicada, porque no hay certezas. Ahí juegan los miedos tirando de un extremo frente a la ilusión que empuja hacia el otro.
Tener proyectos es la mejor manera de despejar el horizonte. Creer en uno mismo, en la capacidad de cambiar pequeñas cosas y en la virtud de integrar como propias las ilusiones de los otros.
Mis ilusiones son las de Fran, las de Mónica y Raquel, las de Mariángeles, las de Isaac, las de Iván...
La oscuridad se desvanece cuando juntas muchos ojos para mirar hacia el frente.
lunes, junio 28, 2010
Alegría de vivir
A través de mi pareja tuve la suerte de conocer a Isaac, un gaditano nacido en Cataluña, o un catalán de San Fernando, explosivo, vividor, entregado y fiel.
En esta vida complicada, de la que somos expertos en complicárnosla aún más, encontrar quien siempre responda a una llamada es ya un motivo pleno de satisfacción, pero aún lo es más cuando tras esa respuesta se encuentra un talante sonriente.
Como suele ocurrir con las personas buenas, tras la fachada de sonrisa fácilmente visible aparecen con el tiempo valores mucho más consolidados. La generosidad es una de estas virtudes en él, material y humana. Y la generosidad suele venir acompañada de un corazón noble.
Isaac ha sabido cuidar de los suyos sin pregonarlo, convirtiéndose en el centro de su familia, en base sólida, raíz fuerte donde agarrarse.
Pocas veces, tras esa sonrisa, ha dejado escapar un mal día ni un gesto desabrido; aunque los que lo conocemos sabemos interpretar entre líneas sus inquietudes y miedos.
Tener personas como Isaac al lado produce un reconfortante placer. El de saber que tienes como amigo a alguien que nunca te va a fallar.