x

¿Quieres conocerme mejor? Visita ahora mi nueva web, que incluye todo el contenido de este blog y mucho más:

salvador-navarro.com

Mostrando entradas con la etiqueta Vietnam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vietnam. Mostrar todas las entradas

martes, agosto 19, 2025

Vietnam

El maravilloso día que pasamos en Leipzig lo rematamos con una cena en un restaurante vietnamita.

Si delicioso estaba lo que pidió Fran, más sabroso aun estaba mi plato, con una mezcla de sabores ácidos, dulces y picantes que nos volvieron locos.

El caso es que ese no era el sitio al que queríamos ir, pero el restaurante deseado estaba completo, lo que nos hizo reflexionar el porqué de tanto negocio vietnamita en una ciudad alemana de tamaño medio.

La clave estaba en la historia. La Alemania comunista necesitó trabajadores para su industria y tiró de relaciones diplomáticas, de ahí que vinieran decenas de miles de obreros desde el norte de Vietnam.

Una vez derribado el muro, gran parte de esa industria desapareció por falta de competitividad en el nuevo mundo capitalista. Sin embargo, los asiáticos se reinventaron. Crearon una organización gastronómica en Leipzig y se hicieron fuerte en toda esa zona a base de explotar las delicias de su cocina.

Me encantan estas historias reales que desmontan las milongas fatalistas de quienes ven en el diferente a un invasor.

miércoles, agosto 21, 2024

Moscas

En nuestro último viaje a Ámsterdam, con mi hermana e Iván, se nos antojó buscar un vietnamita para comer. Mi sobrino siempre le hizo mucha fiesta a la comida oriental.

Llegamos a una zona plagada de restaurantes populares en el barrio rojo y allí que nos metimos. Casi sin darnos cuenta, alguien nos convenció para meternos en un local diminuto con apenas 4 mesas.

Pero ¿es vietnamita?

Sí, sí...

Fue el sitio más cutre, pero en el que mejor comimos de todo el viaje. Desde mi silla veía la cocina, de no más de 2 metros cuadrados, llena de botes de arroz y salsas.

¿Qué son estas tiras verdes? preguntó Iván.

Como un bosque, cintas de un verde fluorescente caían desde el techo hasta las mesas.

Fran, para nuestro horror, dio con la tecla.

Son tiras adhesivas para que se peguen las moscas.