x

¿Quieres conocerme mejor? Visita ahora mi nueva web, que incluye todo el contenido de este blog y mucho más:

salvador-navarro.com

Mostrando entradas con la etiqueta Arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arte. Mostrar todas las entradas

martes, agosto 18, 2026

Tiepolo

—¿Es demasiado cursi para mis textos diarios?

—Es cursi —reconoció Fran—, pero escríbelo.

Había pasado mala noche, tras una cena tardía y abundante, así que perdí por completo el sueño a esas horas en que no hay un alma en la calle.

En vez de coger un libro o irme al salón, decidí viajar a mi recién despedida Venecia para asomarme a Ca' Rezzonico, el museo del Settecento. Volví a sus salones, a las ventanas al Gran Canal.

Pero, sobre todo, volví a los frescos de Tiepolo en los techos, trampantojos en colores pastel. Fui perdiendo la conciencia mientras caminaba, en sueños, por esos cielos pintados para atravesar la pared.

domingo, agosto 02, 2026

Autores

En este recorrido por Italia estoy descubriendo artistas desconocidos para mí.

Los escultores Niccolò dell’Arca o Alfonso Lombardi son dos de ellos. Tanto me impresionaron que quiero saber todo de su obra.

Estamos acostumbrados, yo el primero, a ver el arte, y la vida, al revés. Primero observamos el cartelito del autor y luego, si es famoso, reverenciamos el cuadro. La secuencia sana es la inversa.

En no pocas ocasiones, ha cambiado la disposición hacia mí de la persona a la que me acaban de presentar cuando alguien le indica: 'es ingeniero de la Renault' o 'escribe novelas'.

La etiqueta.

El interés debe venir de la mirada, no de lo que se supone que debes sentir.

sábado, marzo 21, 2026

¡Hala!

Siempre que puedo, que es siempre, me acerco a las visitas guiadas de las siete de la tarde del museo de arte contemporáneo de Valladolid.

Yo me planto allí a que me cuenten lo que me quieran contar sobre la exposición temporal que haya en esos días.

Esta semana tocó descubrir, con mucha emoción, la obra del sensibilísimo Xisco Mensua.

El guía, no dejéis de acudir a esos recorridos gratuitos, nos hablaba de los encuentros con escolares de Primaria.

─Sean de colegios públicos o privados, del centro de Valladolid o de Cabezón, los niños más pequeños siempre sueltan la misma expresión al entrar en una de estas salas.

Los cinco visitantes preguntamos cuál.

─Todos se quedan paralizados y dicen: ¡Hala!

Cuenta cómo entonces se acercan con extrema curiosidad a analizar colores, figuras, a girar las cabezas, a imaginar historias.

─En cambio, cuando vienen los mayores, en muchos casos sus expresiones son muy distintas: 'vaya mamarrachada de cuadro' o 'eso lo hago yo con los pies'.

Yo soy bastante de Primaria.


domingo, enero 25, 2026

Políptico

Llevaba años sin ver el Políptico y pude entrar por cuestión de minutos en la catedral de San Bavón.

—Si usted no tiene prisa —me dijo quien me vendió la entrada—, quédese hasta el final. Es el momento más bonito del día.

Apenas éramos cinco personas, una pareja de tortolitos japoneses, un matrimonio belga de avanzada edad y yo.

Cada tarde cerraban el retablo de Van Eyck como ceremonia final, cuando ya apenas entraba luz por las vidrieras en el viejo templo gantés.

Con toda la paciencia sanísima de una espera de media hora contemplando cada detalle, el ritual comenzó.

Con un mecanismo sencillo, empezó a cerrarse de forma automática el tablero mientras un viejo canónigo nos explicaba las pinturas, tan llenas de colores en el frontal, a las que iban tapando los tablones grises que imitaban a esculturas.

La historia de este políptico es la historia de los últimos siglos en Europa, de su espiritualidad, de los movimientos políticos que lo llevaron de un país a otro.

Tuve la suerte de llegar unos minutos antes de que cerrasen las puertas para sentir la emoción de una de las escenas más bellas.

Siempre hay tiempo para el recogimiento.

domingo, noviembre 16, 2025

Sustos

Veíamos un Cristo yacente, tras un cristal, en la catedral de Amalfi.

Analizamos las similitudes con el Cristo velado de Nápoles que habíamos admirado el día antes.

—Mira la posición de la mano izquierda, mira los dos cojines donde apoya la cabeza —me decía Elisa—. Es el mismo simbolismo.

—Y la corona de espinas, colocada a sus pies -añadió Fran.

Entonces giré la mirada para ver los pies y me topé con un angelito a un palmo de mi nariz.

Mi grito de horror y el salto hacia atrás rompieron toda la magia.

Esculpían para asustar.

sábado, mayo 17, 2025

Galerías

Suscrito a todas las galerías de arte que hay en Sevilla, por el puro placer de acudir a conocer cada propuesta. Sin embargo, cada vez que se abre un nuevo espacio expositivo me planteo: ¿hay pinturas para tanta pared?

¡Claro que hay!

Siempre habrá más cultura que espacios para llenarse de ella.

El límite no está en la creación, sino en la capacidad de la ciudadanía para disfrutarla. Si leyésemos más, si quisiéramos ser provocados más veces por creadores, si buscáramos más cine, más teatro... siempre habría una obra para darnos satisfacción.

El límite lo pone la demanda, la falta de demanda. Las otras prioridades menos conectadas con lo que somos.

Sí, sueño con más centros culturales que me hagan pensar y menos mega-centros comerciales que me hagan gastar en lo que no necesito y acabo comprando.


martes, febrero 18, 2025

Grava

Pasé la tarde en el vallisoletano Museo del Patio Herreriano.

Tuve la suerte de que la primera de las exposiciones que visité era la que más necesitaba: una sala inmensa, vacía, con un asiento largo de madera solo para mí. 

Lara Almarcegui, una artista zaragozana, me había creado una producción bellísima en vídeo, sin sonido, con imágenes apenas móviles de un centro de producción de grava al aire libre.

Bodegones formados por paisajes de tierra, de piedra; colores grises, marrones; el cielo azul detrás. 

Pantallazos que duraban eternos para estos tiempos convulsos.

La propuesta era un reto a permanecer allí, con los ojos clavados en ese silencio, tentado mil veces a levantarme, a mirar el móvil, a seguir con la visita.

Superé todas las batallas, frente a la pantalla gigante, sumergido en la pausa que me proponía.

El arte se gana su nombre cuando te trastoca.

Gimnasia para el alma.

lunes, febrero 10, 2025

Cabarets

En mis años locos en París conocí a un canario.

Mayor que yo, terriblemente apuesto, cultivado, vividor, este hombre era un abogado que compartía vida con un francesito esmirriado, guapísimo, que actuaba en cafés con espíritu de cabaret.

Allí iba yo, y a la ópera, y a su casa, y a visitar exposiciones de arte contemporáneo. 

Cada día trabajaba más en Bruselas, con lo que se hacía más difícil quedar, hasta que un día me di cuenta que nos habíamos dejado de ver. Nuestras vidas eran tan intensas que tardé tiempo en echarle de menos.

Ahora no sabría cometer el error de volver a él, porque lo que significó para mí ya no funcionaría hoy.

jueves, enero 23, 2025

Ruán

Tengo una amiga francesa a la que veo menos de lo que me gustaría. 

Vive en Ruán y, siempre que voy allí, ceno con ella y su marido. 

Conocedora de mi amor por la cultura, le ilusiona cuando yo le digo que siempre intento dormir en el hotel al lado de la Catedral.

-Me puedo llevar horas mirándola. 

Retratada en todas las épocas del año por Monet, es un prodigio cómo el hombre ha conseguido tallar la piedra para realizar algo tan hermoso.

Cada cierto tiempo, Véronique se pasa por la catedral para enviarme una foto. 

Qué alegría da que se acuerden de uno a partir de las cosas bellas. 

domingo, diciembre 08, 2024

Saturación

Cuando entré en la Galería Doria Pamphili me dirigí del tirón a la pequeña sala donde me esperaba desde hace siglos Inocencio X.

Velázquez consiguió que, nada más entrar en la estancia, ese Papa de mal genio me desbordase con su mirada inquisitorial. 

Qué habilidad para captar, para toda la eternidad, el carácter de un individuo.

En ese espacio mágico ocurre algo que te hace ferviente creyente en la potencia del arte, porque justo al lado del retrato de Inocencio X de Velázquez está el busto de Inocencio X de Bernini. 

¡Son iguales! 

La mejor prueba de la fidelidad a las facciones del pontífice es que dos artistas, pintor y escultor, consiguieron poner en lienzo y piedra a la misma persona.

Siempre tenemos la duda de si los retratos de gente que no existe reflejan en realidad a esa persona que nunca podríamos conocer. Visitar esa galería es la demostración de que sí.

Recorrí el resto de salas con cierta prisa, quería salir a la luz de Roma sin empaparme de más belleza que me distrajera del impacto que me produjo viajar siglos atrás a dejarme avasallar por esa mirada.

domingo, junio 02, 2024

Desinformación

La desinformación en las redes es algo más sutil que un montaje de Putin vestido de santo.

Es una línea tan delgada que piensas que están de moda cosas que solo están de moda para ti, es tan sibilina esa desinformación que te hace creer que todo el mundo ve las cosas con el mismo prisma que tú.

Al singularizar tanto las grandes plataformas todas tus apetencias, porque nos conocen tan bien, a nosotros llega lo que ellos deciden que nos debe llegar.

Así, a un seguidor de Abascal, le llega un mundo devorado por los demonios del socialismo, donde todos los inmigrantes roban, la mitad de las ciudades están controladas por okupas y la mujer de Pedro Sánchez devora niños al pil-pil entre velas negras en la Moncloa.

Y se lo creen.

Del mismo modo que a mí me hace pensar que la ropa que yo me pongo es la que se lleva porque he comprado dos polos y un pantalón que me gustaron, o me hace sentir que el arte contemporáneo es una tendencia que abraza todas las culturas, porque cada tarde me pongo a buscar un cuadro que juntar a este texto que te ofrezco a ti.

domingo, marzo 31, 2024

Turismo

Tras unos días en Florencia, uno vuelve a casa feliz, por encima de todo, empapado de belleza, de conocimiento, con nada que seas curioso, cargado de energía para volver a los días iguales, más sabio, más sensible.

También inquieto por lo que el turismo de masas destroza, entre otras cosas el buen carácter del ciudadano que habita esos lugares. Nos ha sido difícil encontrar un florentino simpático. En el hotel, en los restaurantes, en las taquillas de los museos. ¡Están hasta el gorro de turistas, a pesar de que muchos vivan de nosotros!

Haber combinado el viaje con Bolonia sirve para comparar dos realidades. Una ciudad fagocitada por extranejros, frente a otra que aún mantiene su personalidad. Una donde es imposible hacerse una foto sin que suene un claxon o una protesta, frente a otra donde incluso puedes pedir que te retraten.

Viajar no puede volver a ser una actividad elitista, no iría por ahí mi razonamiento, pero me cuesta encontrar una solución a la habitabilidad de ciudades-museo que pueden acabar por ser caricaturas de lo que fueron.

domingo, diciembre 10, 2023

Vasconcelos

Visitábamos la última exposición de Joana Vasconcelos en Lisboa, una propuesta colorida, provocadora y arriesgada, como todas las de la artista portuguesa. Lo hacíamos con la calma de no tener nada importante que hacer durante la tarde, con la felicidad que dan los días sin ritmos a los que engancharse.

Fran, admirador de la obra de la artista, iba lento. Yo, sedado por la belleza, caminaba a mi bola, tan pendiente de lo que se exponía como de la gente que lo observaba.

Es precioso embobarse de ver a la gente embobada.

Había, eso sí, electrones libres, que me desquiciaban. Que hacían fotos a cada obra, a cada objeto, a cada letrero explicativo, quizás para llegar apurados a casa y ponerse a mirar lo que no supieron ver mientras los demás nos dejábamos llevar por la fantasía.

domingo, diciembre 03, 2023

Kanye West

Kanye West me parece un tío impresentable.

No sé siquiera si es músico o cuál es su principal ocupación en la vida. Ni quiero investigarlo en Google. Sé que tiene o tuvo algo con las Kardashian, otra tribu que me da repelús.

Sin embargo, cada cierto tiempo apago luces y enciendo el ordenador para dejarme llevar por ocho minutos esplendorosos que me retrotaen a lo mejor de mí.

¡Runaway!

Puede hacer quince años de la creación de ese vídeo musical al que recurro cuando busco la belleza que hay en el mundo.

¿Matamos al artista?

martes, octubre 17, 2023

Rabia

Me gusta consultar las opiniones de los lectores cuando leo un libro, o de los turistas cuando visito un museo, o del público cuando acudo a un concierto.

Son numerosos los comentarios que dejan traslucir rabia. Estos que son hirientes, despreciativos, ridiculizadores. Escritos con saña desde el anonimato.

A mí me apetece responderles para preguntarles qué han aportado ellos a la humanidad, qué ha nacido de su creatividad para permitirse infravalorar las propuestas de alguien que ha sabido ofrecer un trabajo más o menos acertado para el disfrute del gran público.

Hay quienes confunden la libertad de expresión con un derecho mal entendido de lanzar dardos al corazón de aquellos que no supieron emocionarle.

sábado, septiembre 30, 2023

Bailar

Desde pequeño, siempre me he planteado el baile como la actividad humana más absurda y, a día de hoy, aún digo viéndolo así.

Plantarse en el salón de tu casa, en una discoteca, frente al espejo y comenzar a realizar movimientos que no llevan a ningún lado.

Si, además, quitas la música a la escena, el despropósito se hace aún mayor para una mente racional que lo observe.

¡Ahí está la grandeza del ser humano! 

En haber inventado actividades absurdas, en apariencia inútiles, en la búsqueda de la felicidad. 

Al hombre le hace único el arte, la música, la danza, la capacidad en suma de transcender al puro ejercicio de sobrevivir. 

martes, marzo 28, 2023

Moraleja

El gran reto del artista es evitar la moraleja.

Que no se tenga que explicar lo que se quiso decir, lo que se pintó, lo que se filmó.

Uno de los factores que dan el marchamo de calidad a un libro o a una fotografía es lo que te remueve por dentro sin que tú lo controles. Atravesar esa barrera de lo tangible para golpearte en las emociones.

A mí me gusta que las propuestas culturales me consideren inteligente, como receptor de lo que se me ofrece, no quiero que me lo den masticado, sino que me dejen participar.

Ésa es la clave del arte, que el que observe se sienta interpelado. Partícipe. Importante.

Que crezca.

Muchas veces despreciamos la cultura como algo superfluo, que no da de comer. Los gobiernos prescinden de ella a la primera ocasión en la que tienen que hacer recortes.

Quizás porque saben que un buen libro no da de comer, pero sí hace pensar y empodera a quien lo lee.

sábado, enero 14, 2023

Abramovich

Las ciudades que acabas de descubrir se conocen en realidad cuando las visitas por segunda vez.

En la primera se presentan con la fachada presumida de enseñarte lo que tú venías a ver y no suelen defraudar. Vas buscando las postales y las encuentras. Se establece un romance entre tú y ella que quedará para siempre en el recuerdo.

La segunda vez, en cambio, empiezas a verle las costuras, sus tripas, empiezas a mirar dentro de los bares, las colas en el banco, la vestimenta de los policías, hueles las panaderías, escuchas las risas, vas sin las prisas de hacerte la foto.

Así entramos en el Moma. Nueva York ya no era una desconocida para nosotros y podíamos permitirnos vagabundear. Habíamos escuchado que Marina Abramovich presentaba una performance en el museo, que ya conocíamos, y allí nos metimos.

Llevaba meses actuando a diario. Ella se sentaba en una silla, frente a una pequeña mesa, y esperaba a que alguien de entre los visitantes del museo se sentará del otro lado. Entonces se producía el milagro. Tan solo consistía en mantenerse las miradas, hasta que al retado le ganaba la retadora.

Yo sufrí todo tipo de emociones observando la escena, no quería salir de allí. Me sentí importante, me sentí pequeño, se me saltaron las lágrimas, me angustié, agradecí estar vivo, se me erizó la piel. 

Solo había una señora mirando fijamente a un desconocido, a los ojos. Y un desconocido aguantando la mirada.

Hay quienes critican el arte contemporáneo por salirse de las normas, pero las normas del arte solo tienen que ver con provocar en el espectador sensaciones que le hagan estremecer.

miércoles, febrero 09, 2022

Descendimiento

Estremecerse con el arte es una experiencia espiritual.

Para conseguirlo hay que enfrentarse a algo extraordinario y quitar las barreras que puedan obstaculizar tu entrega a la contemplación.

No puedo ir a Madrid sin pasar por el Prado, ni puedo visitar el Prado sin acudir a mi cita con 'El Descendimiento' de Van der Weyden.

Este sábado bien temprano, mientras Fran trabajaba, entré en el museo nada más abrir las puertas. Sabía que iba a pasar media mañana, pero sobre todo quería empezar por ahí. Tener la sala para mí entera, el cuadro todo para mí.

Son ocho personajes, es una escena religiosa. Hay un dolor que traspasa la pintura, que se te agarra dentro y tira de ti hacia ellos, que desde hace cinco siglos están esperando a que vayas a compartir esa enorme tristeza que conlleva la existencia humana. El sufrimiento de una madre, desmoronada, con su cuerpo como peso muerto agarrado por las axilas, el horror del hijo perdido.

Es entonces cuando sientes que la piel se te eriza, en el momento en el que el color de los ropajes lo acapara todo y ves las miradas, las arrugas, las manos, las sombras, la perspectiva. Cómo todo se hace realidad y te embauca hasta olvidar todo de ti.

Hace cinco siglos que Van der Weyden lo pintó para mí, para recordarme la infinita belleza que supone el dolor de estar vivos.

lunes, septiembre 13, 2021

Pereza

Qué mala es la pereza cuando te coge por la espalda.

En esos períodos en que todo rula bien, con proyectos en la cabeza y ganas de mover el cuerpo. Los días tontos imprevistos en los que eres capaz de no desayunar por no levantarte a poner el pan en el tostador, en los que se te hace un mundo llenar la lavadora o bajar la basura de vidrio al contenedor que está a doscientos metros.

Si eso te ocurre en Navidad, o tras unas vacaciones, o en un período de bajón emocional, casi que le abres la puerta para que entre a acompañarte y que te acaricie el lomo, a la sana pereza.

La otra, la rastrera, te inocula bajadas de tensión, te mete pensamientos en bucle en la cabeza y te funde los plomillos.

Yo, guerrero de causas cotidianas, hago lo posible por negarme a sucumbir. Le busco las vueltas y, en cuanto se descuida, ya estoy fuera de casa, ya camino en calles concurridas en busca de una novela, de una cerveza con un amigo, de una visita a una galería. 

Eso le sienta a mi enemiga como el ajo al conde Drácula.