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miércoles, mayo 21, 2025

Soledad

Hay mucha soledad.

Solo hace falta vivir con los ojos abiertos para comprobarlo.

Tendemos a relacionar esa maldita palabra con la vejez, cuando hay personas de apariencia exitosa que no tienen un teléfono al que llamar para tomar una cerveza por el puro placer de charlar.

Si la gente fuera consciente, desde la más tierna infancia, de lo reconfortante que es entretejer un amplio círculo social estable alrededor, la sociedad sería más libre.

Más libre para equivocarse, para pedir ayuda, para no fingir.

No hay mayor antídoto contra la tristeza que saber que alguien, en algún rincón, piensa en ti sin que se lo recuerdes.

domingo, mayo 04, 2025

Murphy

Se nos cae la tostada con la mantequilla hacia abajo y pensamos en la ley de Murphy. ¡Así nos trata la vida!, nos decimos.

Esa ley la inventó quien creyó que en la vida todo sale bien a la primera.

De hecho, no apreciamos cuando las cosas ruedan bien, lo damos por supuesto. Solo nos alertamos cuando nos damos el tropezón y olvidamos cuántas veces la vida fluyó bien.

Cuando te equivoques al tomar una decisión, piensa cuántas veces sí acertaste.

jueves, octubre 31, 2024

Ruido

Cuando me viene a la cabeza alguna de mis meteduras de pata, que son habituales, me pongo a cantar.

Suele ser al estar a solas, mientras me hago unos huevos revueltos o me achicharro con el agua de la ducha. Me viene la imagen de mí mismo diciendo lo que no debía y salta un tarareo de mi boca.

De mí, que no sé cantar.

Es una reacción instintiva del cuerpo ante los castigos de la mente. Aunque esté sin nadie más en casa, me entra la vergüenza y, tachán, me pongo a cantar.

¿Cómo pude decirle eso?

sábado, septiembre 21, 2024

Equivocarse

Las peores situaciones laborales que me ha tocado vivir son aquellas en las que, hagas lo que hagas, te equivocas.

Si avisas a tu jefatura de un riesgo importante, mal, porque van a montar un escándalo que puede empeorarlo todo. Si no la avisas, en cambio, te reprocharán el no haberlo hecho cuando el conflicto salga a la luz.

En mi sueldo van muchas situaciones similares en las que la disyuntiva es minimizar daños.

La vida profesional me ha enseñado a tratar de solucionar las cuestiones, en la medida de lo posible, antes de remontarlas. El jefe sensato aprecia más al que se achicharra en el incendio que no al que grita 'fuego'.

viernes, mayo 24, 2024

11C

 —Perdona, ese es mi asiento.

La mujer, concentrada en su tablet, me miró desconcentrada.

—Tengo el 11C.

Me gusta viajar en ventana y entendí que a ella también. Tengo cierta claustrofobia cuando me dan pasillo.

—Pero ¿este es el vagón 1?

—Sí —le confirmé.

Empezó a buscar por su bolso para ver cuál era su asiento y yo, seguro de llevar razón, hice lo mismo en mi móvil.

—Seguro que me he equivocado yo —le dije, a sabiendas de que ese asiento era el mío. Forzarse a ser humilde es una manera inteligente de entender las relaciones humanas.

Cuando abrí mi billete del AVE me di cuenta de que había mirado mi plaza en el viaje de vuelta, dos días más tarde.

—Efectivamente —le pedí disculpas—, me he equivocado yo.

lunes, julio 10, 2023

Aclarar

Casi nada es tan grave si se aclara, porque todos tenemos derecho a equivocarnos, incluso en temas importantes.

Podemos olvidar un compromiso, fallar en una cita ineludible, decir cosas que no debemos, hacer lo contrario de lo que pregonamos. Todo eso forma parte de la naturaleza humana y sus contradicciones. De ahí que exista ese hermoso verbo que se llama disculpar. Disculparse y disculpar. Sin medias tintas ni excusas baratas.

Sí, metí la gamba, te critiqué, no fui donde dije que iba a ir ni actué como se me suponía. Lo siento.

Yo soy de perdonar deslices si no se me cuentan milongas.

martes, diciembre 20, 2022

Oportunidades

Soy un defensor de las segundas oportunidades, pero casi siempre me pego el batacazo.

Pero mira cómo se comportó contigo me dicen.

Yo respondo entonces que todo el mundo tiene derecho a meter la pata, aunque sea yo el perjudicado. Me llevo mal con eso de poner cruces y dejar de hablar a quien me hizo mal. Porque yo he sido el primero en estar desafortunado con gente a la que tengo cariño.

Así que persevero cuando pienso que las cosas se pueden reconducir, que ese mal gesto venía de una situación personal delicada, que esa mirada torcida no era sino una interpretación mía, que en verdad no me quiso herir.

Sí, me pego batacazos, y termino por reconocer que ese mal gesto era genuino, que me miró mal y que, sí, me quiso herir.

Pero hubo un día que acerté, que volvieron a mí con luz y yo estuve allí, con la puerta medio encajada.


miércoles, octubre 05, 2022

Equivocarme

Soy partidario de equivocarme mucho.

Tal vez ese sea uno de mis principios vitales y a ello va unido mi disposición a decir a todo que sí.

Las equivocaciones vienen, por muy sesudas que sean las reflexiones previas acerca de una decisión a tomar, por eso siento que es mejor tirarse al río con pocos miedos. Lo que tenga que venir, vendrá, pero que no quede por mí.

La vida me hubiera tratado peor, seguro. No habría viajado a tantos países, conocido tanta gente, escrito tantos libros o vivido tantas anécdotas de haber buscado la perfección.

Meditar mucho cada paso a dar lleva a no dar los pasos suficientes. Y yo no quiero vivir con freno.

Siempre que me han propueso algo, ha podido más la curiosidad de lo que podría ocurrir que las ganas de encerrarme en mi habitación.