x

¿Quieres conocerme mejor? Visita ahora mi nueva web, que incluye todo el contenido de este blog y mucho más:

salvador-navarro.com

Mostrando entradas con la etiqueta Hijos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hijos. Mostrar todas las entradas

sábado, mayo 16, 2026

Larroussinie

Cuando aparecen personajes del pasado, me ahogo.

Gentes que fueron importantes en mi vida cuando yo era otro Salva, a quienes apenas voy a ver para dar un abrazo.

No apetece explicarles que aquel tipo que conocieron sí tiene, y tuvo, una intensa vida personal, que vive con un hombre al que adora, y con quien se casó.

La homofobia crea jóvenes atormentados de los que nos cuesta desprendernos cuando atravesamos la barrera de destrozar las puertas de ese lugar en el que nos quisieron encerrar.

─Y cuéntame, Salva, ¿cómo te van las cosas? 

Ellos no tienen la culpa de que yo ya no sea al que conocieron.

─Me van muy bien.

Ni se atreven a preguntar si estoy con alguien, ni a mí me pide el cuerpo contarlo. 

─¿Tienes hijos?

─No.

Solo quiero escapar a la vida actual: la que construí para ser quien soy.

No me apetece escuchar lo tolerantes que son. Los exámenes ya todos los pasé.

lunes, agosto 19, 2024

Zeeland

—¿Eres la dueña del negocio? —le pregunté anoche a la mujer, amabilísima, que nos atiende en el restaurante del Algarve que ha sido el descubrimiento del verano.

—¡No!

Resolutiva, preocupada por cada mesa, simpática, nos contó que dejó su restaurante de toda la vida en Holanda para pasar su jubilación en el sur de Portugal.

—Pero hicimos mal las cuentas y, calculo, que me quedan 5 años de trabajo aquí.

Su marido, de 62 años, diez más que ella, sí hace ya vida de jubilado.

—Lo quiero matar cuando viene aquí con su bicicleta y se pide una cerveza —me dice, entre risas.

—¿Cómo te llamas? —le pregunto.

—Flor...

Ya con las últimas mesas por recoger, Flor se nos acerca para contarnos que su madre, con alzheimer, le reprocha haberse ido tan lejos, que a sus hijos, estudiantes en los Países Bajos, los echa enormemente de menos.

Se le nubla entonces la mirada.

—¿Cómo os llamáis vosotros?

Qué hermoso es romper muros.

—Yo soy Salva, él es Fran.

jueves, marzo 16, 2023

Único

Los chavales de mi generación nacíamos con el regalo de tener hermanos, los de hoy en día se han especializado en no tenerlos.

A mí me cuesta encontrar entre mis amigos quien no los tenga, pero abundan los que solo tienen un hijo.

Todos los argumentos para llegar aquí son entendibles, e incluso es lógico que hayamos llegado a este punto en el que lo que antes era una rareza, ser hijo único, se haya convertido en habitual.

Salvo excepciones, que de todo hay, tener hermanos supone una protección inconsciente, proporciona un bienestar emocional que nunca nos paramos a cuantificar, por muy distintos que sean a ti. Ahí están. Habrá situaciones fuertes. Allí estarán.

Nacer sin esa compañía seguro que te hace más avispado, facilitará el ahondar en tus amistades para encontrar el calorcito de gente querida que todos necesitamos, tanto como que te dificulta el tener con quien hablar de la familia propia, ésa que no ha vivido más que él.

Cuidar de los padres, avistar el futuro, no tener ese abrazo de amor animal que se dan los que han salido de la misma barriga es algo que les define.

Ser hijo único es nacer con un regalo menos.

Hay que cuidar de ellos.

lunes, mayo 30, 2022

Niños

Me da miedo la gente que centra las redes sociales en sus hijos.

O las conversaciones. O los proyectos. O las fotos de la cartera. O las del móvil.

—¡Pero mira qué ojos, Salva!

—Preciosos.

—¡Mis niños son mi vida!

Qué miedo me da esa frase.

Sí, no tengo hijos. Pero tampoco tengo un bosque y me puedo permitir hablar del Amazonas.

Yo he perdido amistades cuando han sido padres. Tal cual. Puedo imaginar, estoy en el mundo, la grandeza de traer una persona al mundo. ¡La enorme responsabilidad! Esa sensación de orgullo mezclada con el miedo a no fallar. Ese querer comerlo a besos, soñarle un mundo mejor, tenerlos como aliciente para ser una mejor persona.

Pero tu vida no son tus niños, ¡tu vida eres tú! No comprenderlo implica desubicarte del entorno, transferirles ilusiones que no son las de ellos, separarte de tu propio amor propio, de tu capacidad para ser una persona completa de por sí. De quererte querer.

Veo a personas que han sido tan importantes para mí hablándome una noche entera de cómo le van las cosas a sus hijos, sin dedicar ni un minuto a decirme qué tal les trata a ellos mismos la vida, a los que realmente son mis amigos, que me siento afortunado de no haberme transmutado en alguien que se olvidó que tenía derecho a ser una persona total.