x

¿Quieres conocerme mejor? Visita ahora mi nueva web, que incluye todo el contenido de este blog y mucho más:

salvador-navarro.com

Mostrando entradas con la etiqueta Pasado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pasado. Mostrar todas las entradas

domingo, octubre 11, 2026

La vespa de Bárbara

Se montaba en mi vespa y dábamos vueltas alrededor del bloque del niño que le gustaba, cuando ella calculaba que podría salir de su casa, para provocar un cruce 'encontradizo'.

Cuánto se sufría por amor en esos años de juventud.

Eran tiempos en los que uno pensaba que haría de cómplice un millón de veces si hiciese falta, sin atisbar que la vida va calmándolo todo, enfriando relaciones, dando importancia a otras cosas.

Hace años que no veo a la niña de la vespa, pero no dudaría en llevarla de nuevo allí donde me pidiera. 

lunes, septiembre 07, 2026

Murillo

Paso, a menudo, por la plaza del Museo de Sevilla. Allí luce, imponente, la estatua de Murillo.

He leído tanto sobre él, sobre su bonhomía, su campechanía, su amor por la ciudad que lo vio nacer, que a veces me pregunto, al asomarme a su cara de bronce, cómo nos verá desde ahí: las pintas de la gente, los coches, los ruidos.

¿Qué pensará de lo que hemos hecho de aquello que se nos dio?

Es probable que pensase que no lo estamos haciendo bien, que perdemos la oportunidad de aprovechar todo el progreso y el bienestar de los que él no disfrutó para volvernos cada día más egoístas, como si el mundo fuera a acabar mañana, sin pensar en aquellos tipos que pasearán esa plaza, dentro de quinientos años, buscando la complicidad en su mirada.

Estamos creando un mundo zafio cuando lo teníamos todo para brillar.

sábado, mayo 16, 2026

Larroussinie

Cuando aparecen personajes del pasado, me ahogo.

Gentes que fueron importantes en mi vida cuando yo era otro Salva, a quienes apenas voy a ver para dar un abrazo.

No apetece explicarles que aquel tipo que conocieron sí tiene, y tuvo, una intensa vida personal, que vive con un hombre al que adora, y con quien se casó.

La homofobia crea jóvenes atormentados de los que nos cuesta desprendernos cuando atravesamos la barrera de destrozar las puertas de ese lugar en el que nos quisieron encerrar.

─Y cuéntame, Salva, ¿cómo te van las cosas? 

Ellos no tienen la culpa de que yo ya no sea al que conocieron.

─Me van muy bien.

Ni se atreven a preguntar si estoy con alguien, ni a mí me pide el cuerpo contarlo. 

─¿Tienes hijos?

─No.

Solo quiero escapar a la vida actual: la que construí para ser quien soy.

No me apetece escuchar lo tolerantes que son. Los exámenes ya todos los pasé.

viernes, abril 03, 2026

Intruso

Cuando quedamos a celebrar cenas de postín con amigos aún se asoma a la mesa el niño que hay en mí.

Esas charlas largas, los brindis con copas grandes, los cruces de mirada los veo desde mi planeta de espectador.

No es que renuncie a ser mayor, es que sé verme con los ojos de quien observaba escenas similares en tiempos de ingenuidad.

A veces, muchas, mis amigos no saben que están cenando con un intruso.

martes, marzo 31, 2026

Memoria

Mariángeles es mi memoria.

En todos los momentos especiales de nuestras vidas, hemos estado allí. Los tres: ella, su memoria y yo.

En Nueva York, Berlín, París, Londres, Lisboa. En su Huelva, en mi Sevilla.

Me vienen chispazos de un pasado feliz y ella lo dibuja con sus recuerdos.

─Eso ocurrió el 14 de diciembre del 2013, tú llevabas un polo rojo y acababas de volver de Japón.

No sé dónde almacena tantas fotos sin papel, cómo enlaza una historia con otra, hasta saber qué comimos ese día, de qué hablamos.

Fogonazos de una vida que ella caza para mí.

domingo, julio 06, 2025

Amigos

Hay gente con la que te cruzas cuando menos te lo esperas y te preguntas por qué dejasteis de veros. Entonces quedáis para poneros al día tras festejar el encuentro.

Apenas pasa una noche y llama para cambiar el día acordado para cenar. Dos días después te propone que mejor una comida que una cena. Empieza a reenviarte mensajes, porque se acuerda de ti, con memes y chistes que están en otra galaxia respecto a ti.

Llega el día de la comida y te planteas qué haces volviendo a ese lugar del que te fuiste.

Le comentas que te ha surgido un compromiso y os regaláis así una salida elegante con falsas promesas que no se cumplirán.

lunes, febrero 03, 2025

Presente

Si los recuerdos no valen, ¿qué somos cuando no somos nada y la vida nos golpea?

Si el pasado no cuenta y solo vale el presente, no merecemos lo ya vivido, porque nada de eso existe ya.

Sin embargo, somos lo que somos hoy por todo lo que hicimos ayer.

No idolatremos solo el presente, no hagamos caso a quienes dicen que no hay que mirar atrás, huyamos de la cultura de ir quemando etapas, porque el día de hoy, el momento en el que me lees, no tiene alma de por sí si renunciamos al lugar de dónde venimos.

sábado, marzo 23, 2024

Vino y quesos

Los días de vino y quesos sí existieron.

Es una imagen que nunca debemos perder de la cabeza. Existieron y, tal vez, volverán.

Los días en que quisimos con el corazón, en que nos dolió la barriga de reír, en que descubrimos un paisaje al girar una curva que nos hizo exclamar ¡qué maravilla!

Esos días existieron y fueron nuestros. Y habiendo existido, ya son nuestros para siempre.

Y eso vale más que todas las riquezas acumuladas.

sábado, enero 20, 2024

Eterno

Nos dan la vida las cosas que perduran, porque la vida es ir perdiendo instantes para siempre.

De ahí que cada vez que vuelve cada año la primavera, o visito los pueblo de mi infancia, en cada ocasión en la que se cuela un olor de los guisos de mi madre, o vuelvo a ver la serie Friends después de años, o a recorrer las salas imperturbables del museo de Bellas Artes, me arropa una manta de certidumbre en la que me acurruco, aunque sea por un ratito.

Momentos que yo provoco cuando quiero calmar el paso.

Mientras el mundo rueda y rueda, machacando el presente para devolvérnoslo en recuerdos deformados, ese encuentro con lo que no cambia nos hace sentir eternos.

viernes, enero 05, 2024

Pasados

He vivido siempre con tantas ganas, que conservo amistades, y conocidos, de todas las épocas.

Ocurre que, cuando aparecen en mi presente aquellas personas que dejé en un tiempo muy anterior, me entra una infinita pereza.

Pereza de abrirles mi corazón y decirles que ya soy otro diferente al que conocieron, que rompí mis corazas y me entregué al amor, que el Salva con el que compartieron un pasado se esfumó.

Es agotador explicar que por entonces yo sufría y jugaba a ser un témpano de hielo.

De vez en cuando aparecen, me llaman, me buscan y a mí no me apetece decirles que ese hombre de sentimientos básicos que persiguen ya no está aquí.

jueves, enero 04, 2024

Salir

Las personas a las que mejor les va son aquellas que no se enrocan en el por qué a mí y se lanzan a por el cómo salgo de esta.

No se debe andar de espaldas, así es difícil ver la luz que se abre en el horizonte. 

Todos sufrimos reveses, a uno no le conviene creerse especialmente desgraciado ni que la naturaleza o el destino se haya cebado con él.

Al pasado hay que mirarlo para aprender, no para echarle las culpas.

martes, octubre 17, 2023

Histórica

Cuando leo novela histórica, y leo mucha, siempre hay una variable que me estremece de entre las historias personales que inundan el relato, y no es otra que la enfermedad, porque aquí sí que podemos decir eso de que cualquier tiempo pasado fue peor.

Vivir no hace mucho tiempo era territorio vedado para quienes nacían con una genética a prueba de bomba. Cualquier infección podía llevarte al cementerio, incluso a partir de una muela en mal estado.

Hace apenas unas semanas visitaba el museo del hospital público de Venecia, sobre la escuela grande de San Marco, un espacio donde se exponían los utensilios con los que trataban a los enfermos y que daban grima de solo imaginar cómo podían utilizarlos sin anestesia, sin conocimientos hoy básicos de Medicina.

Tendemos a quejarnos de los tiempos que nos ha tocado vivir, sin saber apreciar lo mucho que nuestra sanidad pública, a todos, nos protege.


sábado, abril 09, 2022

Elegir

Elegir es un verbo asesino, que va dejando cadáveres en el camino.

Ya no seré nunca mil hombres que quise ser, ni podré saber qué hubiera sido de mí de haberle dicho sí a esa persona, de haber estudiado lo que quise y no lo que debía, de haberme ido a vivir allí cuando me lo propusieron.

Ya nunca podré ser experto en tantas disciplinas que me apasionan, ni podré alcanzar esa medalla en esos campeonatos, ni me ofrecerán ser portavoz de grupos en los que creí, pero con los que no me mojé lo suficiente.

Ya sólo seré lo que decida ser desde este momento, atento a las puertas que aún se me presentarán, seductoras, agoreras o desafiantes, que tendré que traspasar o no, hasta llegar al único picaporte final.

Atravesar una puerta es renunciar a la de al lado, tomar este camino es no conocer lo que me depararía el otro, abrazarme a ti es no abrazar a otro.

Elegir es un verbo cruel, porque te roba infinitos futuros que no vendrán, pero es un verbo de valientes, de los que sabemos que no nos podemos parar en la eterna duda de imaginar cuál es la puerta correcta, porque la vida en mayúsculas es de quienes las traspasamos con decisión, conscientes de que sólo seremos algo si renunciamos a ser todo lo demás.

sábado, enero 22, 2022

Diferido

Hay gente que disfruta en diferido.

Viajas con ellos y ya desde la misma preparación de la excursión están planteando problemas. Que si son muchos días, que si va a salir muy caro, que si no pueden dejar a los gatos con nadie, que eso está muy lejos.

Se les hace un mundo salir de su agujero.

Luego, en cuanto llegamos al destino, todo se convierte en una odisea. Pero mira qué cosas se comen aquí, la ventolera que hace, lo mal que se duerme en esta cama.

—¿Por qué no adelantamos la vuelta?

Pasado el tiempo son estas mismas personas las que te recuerdan, con frecuencia, lo feliz que fuimos en esos días.

domingo, enero 16, 2022

Futuro

Tengo una edad en la que a los padres de mis amigos se les entierra, o se les va la cabeza, o se vuelven dependientes, o viven una tranquila vejez.

Tenemos la ventaja, o no, de conocer nuestro futuro en los viejos a los que queremos, porque conforme te acercas a esos paisajes te das cuenta de las escenas que nos esperan y suspiras por quedar encuadrado entre aquéllos que transitan esos espacios con la calma de los tiempos dulces en los que el pasado, enorme, se merienda a un futuro cada vez más pequeñillo.

La vida, sin embargo, es azarosa. Te llevará por donde quiera y todas tus coherencias, las expectativas, el sueño de lo quisieras ser se verá desarbolado por la fuerza y los remolinos con los que llegue la marea.

Sólo podemos hacer lo que mejor sabemos. Vivir ahora con todo el corazón posible.

lunes, abril 12, 2021

Carreteras

Me horroriza dejarme llevar por lo lineal.

Cuando los días repiten las rutinas todo se vuelve parecido, se desvanecen las sorpresas, las curvas, los repechos, el futuro se ve diáfano a lo lejos y la autopista de los días por llegar se abre entonces con malicia bajo un sol que aletarga.

Siempre me excitó pensar, cuando viajaba de pequeño en el coche con mi padre, ¿qué habrá detrás de esa montaña?

Al volverse todo recto el tiempo pasa más rápido, no distingues un día de otro, no tienes señalizaciones donde agarrarte, ni piedras de colores en el camino que te permitan ver lo que fuiste, lo que sentiste, en ese día de aquel mes.

Mirar para atrás y ver todo igual me produciría pánico. Tanto como no ver obstáculos de frente.

Yo quiero carreteras secundarias, caminos de arena, oportunidades de perderme, de equivocarme. Deseo complicaciones, amigos nuevos, retos por cumplir; me apetece contrastar ideas con gente sana que piense distinto, no rodearme de iguales, ni hablar siempre el mismo idioma.

Vivir en sitios nuevos, oler a hierba mojada, sentir que tengo que aprender una vez más.

Deseo que me pasen cosas. Fuerzo para que me pasen. Quiero estar entrenado para la guerra y para la paz.

No me apetece el calorcito de saber cómo serán mis días cada vez que suene el despertador.

sábado, diciembre 26, 2020

Espejo

Escribir y que te lean es un gustazo.

Escribir y que aprecien lo que escribes es un honor.

Escribir en la intimidad, y para ti, es un regalo que deberías hacerte de vez en cuando.

Será como ponerte delante de un espejo, con calma, mirarte bien, enderezar la espalda, sonreírte, tomar lápiz y papel y dibujarte. Pintarte a ti. Pintar esa habitación. Tu sonrisa. Los años pasados allí. El día que compraste el espejo. La mirada que una vez cruzaste con ese amor. Esa nariz que no te gusta. Las orejas pequeñas. La tristeza. La alegría de aquel día en la sierra. Tus padres. El dolor. Las risas con aquella amiga.

Escribir es, de tan innecesario, gimnasia para el alma.

No hay que pretender que te lea nadie. Debes de leerte tú. Leer en orden los pensamientos aturullados que se amontonan al hacer la compra, en el sofá, levantando pesas en el gimnasio. Sentarse a solas en un ritual viejo como lo es el hombre. Tratar de dibujar tu interior. Los bisontes de tu día a día.

No es de perezosos escribir, ni de sabelotodos, ni siquiera lo es de gente culta, ni viajada. Escribir es de gente curiosa por saber quién es, cómo es, qué siente.

Escribir, además, es gratuito.

Piensa en algo que te agobie. En algo que te maraville. Sí, esa ciudad del Norte. El día que se te cayó la copa de vino encima. Cómo te cogió la mano. Qué sentiste. Cuánto duró.

Cuéntatelo a ti, pon orden en ese día. Qué pasó después, qué fue de esa persona, trata de describir el sitio, ¿se veía el mar? Intenta viajar a esos años. ¿Cómo vestías? Trata de recordar cómo andabas de dinero, quién vivía en casa, quiénes se preocupaban por ti. ¿Eras más feliz entonces? ¿Qué has ganado con el tiempo desde ese día?

Escríbete que hubo momentos irrepetibles y quizás acabes recordando las promesas que te hiciste. Tal vez cumpliste más sueños de lo que pensabas.

Para un rato. Deja de caminar en redondo y toma un papel. Léete y corrígete. Léete y critícate. Escríbete y conócete. Descubre toda la grandeza que hay en ti.

Que no te digan que es perder el tiempo. No te digas tú a ti que es perder el tiempo. ¿En qué consiste ganarlo?

Píntate en papel frente a un espejo.

Sonríete y descríbete, a ti, esa sonrisa tuya tan particular.


domingo, noviembre 15, 2020

Puntuación

De muy joven, incluso no tanto, era muy clasificador.

Puntuaba, sin papel, a las gentes que se cruzaban en mi camino. En su generosidad, en su amabilidad, en su inteligencia. En su maldad. 

Con una mente cuadriculada atemorizada por el despertar a la Vida, quería de alguna manera ordenar el campo, protegerme. Ver quién sí y quién no. Jugando a ser Dios.

Llegué a listar en mis libretas de apuntes a todos mis amigos. Hacía columnas con sus virtudes y los puntuaba. Quería comprobar quién me era más fiel, aquél que me hacía reír más, cuál de entre ellos era mejor conversador. Buscaba los amigos perfectos.

Tal vez algún día aparezcan esos cuadernos de quien no se enteraba nada de la existencia y quería dominarla. Me gustaría volver a descubrir esos listados y comprobar cómo de lejos o de cerca están aquéllas personas imprescindibles de mi pasado. Qué pensé de ellos en ese momento. Cómo nos trató la vida después.

Afortunadamente el tiempo fue conformando en mí una sensibilidad que se fue alejando de esos tics pretenciosos con los que juzgar a mi mundo cercano.

Aprendí a no evaluar a nadie, sino a querer o no querer.

martes, noviembre 03, 2020

Patio

Me encantan, o me desesperan, los ruidos caseros y las voces por el patio.

Esa sensación de que el tiempo no pasa, de la pura cotidianidad a través de nuestras ventanas. Las llamadas para cenar, los olores a puchero, los cotilleos con gritos en voz baja, los Cuarenta Principales.

Me gusta sentirlo en los días tontos, en aquéllos que vienen de vez en cuando y te hacen sentir descolocado, tardes en que te permites tirarte en el sofá, apagar la tele y dejar que la luz se vaya yendo hasta quedar la casa a oscuras. Es entonces cuando alguien vocea que ya ha puesto las patatas a freír y ese grito te ancla a la realidad de las cosas, se te agarra a ti para traerte a lo orgánico, al presente.

El movimiento de cacerolas, el ruido de las cadenas de una bici bajando por la escalera, las sábanas tendidas que ves desde la ventana.

A veces entra un escalofrío, cuando uno de esas voces te recuerda a la de tu madre, o el olor a uno de los potajes. Días en que quisieras que esas papas fritas de freidora fueran para ti, que la mesa se llenara de gente y el telediario sonase a todo volumen sin hacerle nadie caso.

Cierras las ventanas, entonces, y vuelves a ser tú. 

martes, octubre 27, 2020

Ficción

Los incrédulos no se creen la ficción.

No empatizan con el personaje de una novela, ni con una escena conmovedora en el cine, ni se emocionan con una obra de teatro.

'Todo es falso', dicen.

Yo les digo, entonces, que todo salvo el presente es ficción. 

Nuestros recuerdos lo son, desde el momento que los reinterpretamos, los rehacemos, los buscamos para darle forma. Todo lo que yo te cuente de lo que fui está tamizado por mi memoria, lo he sometido al filtro de mis querencias, lo he despojado de aquello que no me gustó, o que no percibí, o que no quise escuchar.

Nuestro futuro lo es, porque nada en él existe y todo lo que proyectamos en nuestro porvenir, que es mucho, no es sino invención de lo que seremos, de lo que querremos ser. 

Si todo, salvo el instante preciso, es ficción, ¿por qué no voy a poder meterme en la invención de otro, en su mente, en sus sueños? ¿Por qué no voy a creerme lo que quiera construir para mí? ¿Qué puede haber más hermoso que el resultado de un trabajo en el que un creador se revuelve contra el presente para mostrarte su mundo?

Yo me creo la ficción. No es más que empatizar con los sueños, verdaderos, de otro que no soy yo.