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salvador-navarro.com

domingo, octubre 04, 2026

Tuerto

En un bar de Vejer hay un hombre amabilísimo con un ojo complicado.

No sé si es un problema de bizquera, o de falta de visión o de pura deformación, pero es difícil mantenerle la mirada.

La gente así suele potenciar todo lo bonito que hay en ellas para combatir ese lugar complicado en el que todos se concentran.

─Yo muero con este hombre ─le dije a Fran.

─Eso se llama empatía, Salvador.

Me encanta cuando me dice Salvador.

viernes, octubre 02, 2026

Dinero

Yo estaba en la cola del súper y la gente se impacientaba.

─¿Tan caro es este batido? ─preguntó la chica.

Empezó a hacer malabares y a quitar cosas de la bolsa, pero seguían sin salirle las cuentas. Pidió que le retuvieran un momento la compra mientras buscaba en el móvil una tarjeta que a lo mejor no tenía. Salió un momento del local. Ya no volvió.

Entonces el cajero me miró a mí y me soltó:

─Si no tiene dinero, ¿para qué viene?

Buscó mi complicidad y encontró mi mirada más severa.

jueves, octubre 01, 2026

Impostor

Siempre que vamos a Córdoba cenamos en ese lugar. No hacerlo es como no visitar la ciudad.

Este miércoles, tras meses sin ir, allí volvimos.

Pero, en una local precioso donde siempre había novedades culinarias, faltaba de todo.

Buscamos con la mirada a nuestros camareros favoritos, pero no reconocíamos a ninguno.

Eran, eso sí, simpáticos. Nos miraban y sonreían. Solo estábamos Fran y yo en aquella sala siempre concurrida.

Entonces lo solté:

─¿Serán impostores?

Perro

Nos preguntaron al principio de la jornada formativa por nuestro animal favorito. 

No solo eso, teníamos que destacar tres cualidades en ellos que apreciásemos.

Poco fan de los animales como soy, elegí el perro.

─¿Por qué? ─me preguntó el profesor. 

─Por su nobleza, por su inocencia y por su capacidad para quedarse dormido en cualquier sitio.

─Pero eso último no es algo positivo.

─¿Quién le ha dicho a usted que no?

miércoles, septiembre 30, 2026

Ruin

Leer mucho y ser ruin es propio de estafadores cuya principal víctima son ellos mismos.

Cuando uno dedica una parte importante de su tiempo a navegar por los pensamientos de otros, lo mínimo que puede autoexigirse es crecer como persona, encontrar claves más precisas para entender al ser humano, una paleta más amplia de colores para pintar el universo.

Una persona culta tiene menos coartadas para ser mala.

A quien no ha conocido mundo, se le pueden perdonar necedades. Un analfabeto que no ha salido de su aldea puede temer al extranjero, como un bebé al ruido de un avión.

Pero quien ha tenido la oportunidad, y la suerte, de leer, de viajar, de ver buen cine, de estudiar historia, a esa persona, que puedes ser tú o yo, se le presupone un mínimo criterio para comprender el alma humana.

Lo malo es cuando se utiliza lo aprendido para tergiversar lo real: hace creíble la mentira.

lunes, septiembre 28, 2026

Maricarmen

Mi hermana Mónica solo repetía este sábado:

—No quiero imaginar que a papá lo hubieran tenido que desalojar así, con una camilla y casi sin ropa, a los ochenta y tantos años.

Sí, la forma más empática de entender lo que ha ocurrido con Maricarmen es ponernos en su piel.

Afortunadamente mi padre no tuvo problemas porque consiguió comprar su piso de renta antigua, tenía una buena pensión y a cuatro hijos pendientes de él. Pero nadie está a salvo.

Hay quien se cree con el derecho de dictar sentencias. De olvidar la compasión y la fragilidad.

Si la ley es así, la ley se cambia.

No podemos seguir siendo carroña de aquellos a quienes las personas les molestan en sus ansias de hacer más dinero.

sábado, septiembre 26, 2026

Elise

Al escribir escuchando música de la que me gusta, descubrí a Elise de Lune.

Y con ella su canción 'Toxique'.

No hay viaje en coche de este final de verano en el que no suene esa canción, y a todo el mundo enamora. 

Conduciendo hace unos días hacia la costa granadina le pedí a Fran que buscara más canciones de ella.

Descubrió entonces que desde 2025 ha sacado 19 álbumes. ¡Qué productividad!

—‍Mira su biografía —‍le pedí, mientras conducía—‍. ¿Qué edad tiene?

Entonces me lo leyó:

—‍Cantante virtual francesa...

Virtual es un eufemismo para decir que es otro producto más de la inteligencia artificial. No le podría venir mejor el nombre a la canción: 'toxique'.

Al menos ya hemos ganado una frase para nuestro mundo particular: 'eres más falso que Elise de Lune'.

Frustración

Yo estuve una semana trabajando en un Irán mucho más calmado del que sobrevive estos días a las bombas de Trump y al terror de su propio gobierno.

Ya por entonces tuve charlas clandestinas en las que ellos me contaban, desesperados, lo que era vivir en una teocracia dictatorial donde todos, especialmente ellas, sufrían la arbitrariedad de un sistema corrompido que desprecia los derechos humanos.

Con la inventada excusa de liberarlos, el psicópata americano se embarcó en una guerra con la única obsesión del petróleo en su cabeza.

No solo no los liberó, sino que hizo que el régimen se hiciera más fuerte para masacrar a su propio pueblo.

Así funciona la testosterona de los que se creen elegidos.

La historia no los perdonará.

Lapismo

—Soy una lapa —le gusta decir a Fran cuando se me tira encima mientras leo en el sofá.

Como un pulpo, cuando le detengo una mano por aquí ya saca otra por allá. Es tan toquetón como arisco soy yo.

Las siestas de fin de semana en la cama son un festival de achuchones antes de dormir. Las pocas veces en que me despierto antes que él me desplazo sigilosamente hasta conseguir salir de la habitación sin que se entere, pero en cuanto llego al baño ya aparece por detrás, gritando:

—¡Lapismo!

viernes, septiembre 25, 2026

Haiku

Son tres versos y diecisiete sílabas. que cuenten algo que vemos y se remate con una sorpresa.

Eso es un haiku japonés.

El pasado miércoles, en un acto cultural íntimo organizado por la revista Alikindoi, Alberto J. Fuentes nos enseñaba a componer estas delicias con letras.

—No hace falta más que querer escribirlos.

Transmitía paz. Él y la propuesta. Darle al botón de parar el mundo y escribir un haiku:

'Sacó las garras
tras la gran barandilla.
No supo maullar'

¿Me escribes uno?

miércoles, septiembre 23, 2026

Helio

Uno de mis mejores amigos es ceutí. 

Suele venir a cenar a casa porque es su casa. 

Esta semana, nada más sentarse, quise que se desahogara. Que nos contara lo que nos quisiera contar de su ciudad, de su familia allí, de los paisajes de su adolescencia, en los años previos a su venida para estudiar en la universidad de Sevilla, de donde ya no se movería.

—Pienso en mis padres, Salva, y lo que habrían sufrido de estar vivos.

Se emocionaba hasta las trancas hablando del agua cristalina de la playa del Trampolín.

—Esas vistas del Peñón... Era el paraíso.

Habló con ansiedad y le dejamos soltar toda la rabia. Sin juzgar.

—¿No entendéis que también somos España?

—Claro que sí, Helio —le dije—. Claro que sí.

Cómo no vamos a entenderlo.

martes, septiembre 22, 2026

Salvia

No imaginé que supiera tan fuerte, tan amarga. Entre romero y tomillo. Nos la ofrecieron en tempura y a mí me dio un vuelco el corazón.

—¿Sabe qué? —pregunté a la camarera cuando nos dijo de qué se trataba esa cortesía de la casa.

Ella, sonriente, quedó a la espera de mi explicación.

—Estoy leyendo una novela que transcurre en Moscú, tras la Revolución rusa, y el chef del hotel donde está recluido el protagonista hace milagros con lo que tiene en la despensa.

—Y utiliza la salvia —comprendió ella.

—Era algo que no había probado en mi vida —le confesé—. Anoche leí ese pasaje y me quedé con la curiosidad de probar a qué sabría. 

—¿No es bonita la vida? 

Cuchillo

—Lleva un cuchillo en la maleta —me dijo.

—Es cierto —me excusé—. Olvidé sacarlo.

Tomé la maleta de la cinta y tiré de la mochila en el control de seguridad de Atocha.

—¡Deje la mochila ahí! —me gritó, ya con malos modos.

Se acercó otro miembro de seguridad y me indicó dónde abrir el equipaje, pidiéndome los datos y el billete de tren. Sin amabilidad.

Explicarles que unos días antes pedí cubiertos en la recepción del hotel para tomarme cada tarde una manzana al volver de trabajar, y que lo guardaba en la maleta para que no se lo llevaran al hacer la habitación, era una quimera.

Pero yo, en ese momento y en Atocha, era un peligro.

Le di el cuchillo para la fruta como me enseñó mi madre a darlo.

viernes, septiembre 18, 2026

Monólogos

Cuántas conversaciones no son sino dos monólogos.

El que escucha, preparando su discurso. El que habla, concentrado en el suyo.

Así asistimos a diario a partidas de ping-pong en las que la disposición a olvidarse uno de sí se convierte en quimera.

─¿Sí o no?

─¿Perdona?


Surrealista

─A mí me gustaría comentarte algo ─me dijo Raquel.

─Miedo me das.

Estábamos recién llegados a la playa para pasar unos días y, por un instante, pensé en una escena desagradable.

─Me encantaría que escribieses una novela intimista ─comentó, por fin, mi hermana─. Cuando termines la que tienes entre manos.

─¿Y eso?

─Porque creo que te funcionaría muy bien ─razonó─. Tus novelas me gustan mucho, pero me encanta cuando escribes con un toque poético y surrealista y te permitiría tocar otros registros. Una novela corta. Piénsalo.

Raquel siempre ha sido de mis lectoras más exigentes.

─Lo haré ─prometí, derretido de amor.

Manolo

Es muy edificante pasarlo bien con quien piensa muy distinto.

Me ha pasado esta semana con un compañero de trabajo al que llevaba años sin tratar. Una semana compartiendo horas de formación que han servido para confirmar que seguimos a años luz en cuestiones ideológicas.

Coherentes los dos con nuestros principios, tenemos en el humor la mejor arma para replicarnos, porque sabemos que, por encima de todo, nos apreciamos.

No debería ser tan difícil salir de las trincheras.

Japonesa

Fui allí porque tenía ganas de comer sashimi, llevado por las reseñas del restaurante, en una zona cercana a mi hotel de Madrid.

Me encontré con un espacio vacío, con una decoración de película de terror y paredes rojas.

─¿Me pone una copita de rosado?

No podía venirme abajo. Salir solo a cenar no tiene por qué ser una condena.

La mujer, oriental, me sirvió el vino y me entregó la carta. No era muy tarde, pero la sentí incómoda. 

No tardó un minuto en traerme la ensalada de algas. Deliciosa, por cierto. Antes de terminarla, no más de dos minutos después, ya tenía el sashimi de salmón enfrente. Que tampoco estaba malo.

Ella se apostó frente a mí y no me quitó ojo durante la cena. 

La cuenta tardó en llegar menos de un suspiro en cuanto hice el gesto.

Luego hay negocios que se quejan de estar vacíos.

miércoles, septiembre 16, 2026

Por favor

Simpatice más o menos con ella, el caso es que trato con respeto a la IA.

Le pido las cosas por favor y le respondo con un gracias.

─Qué exagerado ─me decía, entre risas, un compañero. 

─Sí ─le comentaba yo─. Tú ríete, pero cuando vengan a asesinarnos seguro que dicen: 'A Salva, no, a ese hombre dejadlo tranquilo'.

Admirar

─Escribid en un papel el nombre de la persona que más admiréis. Lo primero que os llegue a la mente ─dijo el monitor─. Y anotad el porqué. 

Yo escribí Saramago. Por su humanidad, por su sabiduría, por haber sido tan combativo.

Era nuestro segundo día de formación en Madrid, esta semana, sobre un método complejo de resolución de problemas. 

Entonces cada uno empezó a decir cuál era esa persona que se les había venido a la cabeza y casi todos habían escrito el nombre de un familiar. 

¿Seré tan raro?

lunes, septiembre 14, 2026

Lavadora

─Mamá, mi hijo Yago, con 12 años, ya sabe poner lavadoras.

Lo comentaba por el manos libres una profesional de la limpieza que caminaba delante de mí recogiendo cubos de basura.

Yo sentí un golpe de ilusión.

Por ella, por su hijo y por mí.

Oriental

Soy afortunado de haber podido trabajar, codo con codo, con gentes de Japón y China.

En este mundo inmenso, tener esa oportunidad es no solo una ventaja, sino un disfrute que te permite valorar de primera mano lo que significan esas dos potencias orientales.

Más metódicos los japoneses, más impulsivos los chinos, la primera lección que aprendes es que son humanos. Sí. Convivir con el otro, cuando es muy otro, te ayuda a eliminar fantasmas.

Cierto es que cunde una sensación de decadencia en lo japonés, que se manifiesta incluso en el ánimo del país, y de desmesura en lo chino, que siente, no sin razón, el mundo a sus pies.

Yo, por si acaso, estoy aprendiendo chino.

lunes, septiembre 07, 2026

Ángel

No hace falta ser creyente para soñar con que te cuiden desde arriba.

Yo, que no imagino ángeles volando por el cielo, siento a mi madre vivir en mí. Cuidarme. Apreciar a Fran. Alegrarse de que los hermanos nos llevemos tan bien.

Porque lo que existe es lo que sientes y eso nadie te lo puede quitar. Hay una parte de mí que es suya, en la que habita, porque un puñado de mí está fabricado de ella.

Se hace más fácil vivir cuando te permites organizar tus verdades sin pedir permiso.

Murillo

Paso, a menudo, por la plaza del Museo de Sevilla. Allí luce, imponente, la estatua de Murillo.

He leído tanto sobre él, sobre su bonhomía, su campechanía, su amor por la ciudad que lo vio nacer, que a veces me pregunto, al asomarme a su cara de bronce, cómo nos verá desde ahí: las pintas de la gente, los coches, los ruidos.

¿Qué pensará de lo que hemos hecho de aquello que se nos dio?

Es probable que pensase que no lo estamos haciendo bien, que perdemos la oportunidad de aprovechar todo el progreso y el bienestar de los que él no disfrutó para volvernos cada día más egoístas, como si el mundo fuera a acabar mañana, sin pensar en aquellos tipos que pasearán esa plaza, dentro de quinientos años, buscando la complicidad en su mirada.

Estamos creando un mundo zafio cuando lo teníamos todo para brillar.

Hermano

George Orwell escribió una novela que tal vez estemos viviendo: 1984.

Sí. Estamos en 2026. No podíamos pedirle tanta precisión al buen hombre. No, tampoco existe ese Gran Hermano que desde pantallas gigantes nos dicta qué tenemos que hacer.

Tal vez sea peor, porque es el mismo escenario pero más sutil, porque nos creemos libres.

Sin embargo, vamos enganchados a un móvil que nos muestra lo que queremos ver y nos oculta aquello con lo que no estamos de acuerdo: nunca me propondrá comida india, porque no me gusta; ni reflexiones de un tipo de derechas, porque no las comparto; ni me invitará a leer una novela romántica.

No hay una gran pantalla que nos domine, sino una pequeñita, en nuestros bolsillos, que nos dice qué bien lo hacemos.

Ring

Los tiempos han convertido el sonido de una llamada telefónica en una intromisión violenta en nuestra intimidad.

Si antes el noventa por ciento de esos ring-rings venía de la familia y los amigos, ahora suelen provenir de bancos, aseguradoras y vendelotodos que se sorprenden de que no quieras comprarles cosas que no necesitas.

Pudiendo 'hablar' con mensajes, ¿quién necesita una voz al otro lado? Al menos que venga enlatada, que yo la puedo escuchar cuando quiera y ¡terrible! al doble de velocidad.

La tecnología nos hace huraños y, visto lo visto, tal vez peores personas.

Flotar

—A mí no me da la vida —te sueltan algunos cuando hablan de su día a día.

Muchos puede que incluso presuman de ello. De tener tantas cosas que hacer que terminan por no hacer nada que les colme.

Con lo bonito que es parar. 

Hemos creado el culto a la hiperactividad y hemos cerrado el templo de los que flotan en el tiempo.

A mí me gustaría que me parasen por la calle evangelizadores de esa religión: no un curso gratuito sobre la Biblia, sino sobre aprender a parar sin remordimiento.

La otra noche cenábamos en Portugal y el camarero nos empezó a hablar de la situación de su país. En nada, entraron los nervios alrededor de los platos. Nos había desviado demasiado tiempo de nuestra conversación.

Dejémonos flotar.

Yogures

Estaba en un supermercado portugués buscando cuatro cosas esenciales, entre otras mi yogur preferido, cuando tuve que pedir disculpas a una chica para que apartara su carro y así poder agarrarlo.

La joven llevaba bloqueando un rato esa nevera comprobándolos uno por uno.

Fue a por mis manzanas coloradas, a por las cápsulas del café y a la pescadería a que me preparasen un filete de salmón, antes de volver a la caja. Tiré por el pasillo más despejado y allí seguía ella, mirando yogures.

No podría convivir con alguien tan indeciso.


Vértigo

Hay alarmas que saltan en las redes para recordarme cumpleaños de gente que ya no trato: personas que en un período de mi vida veía a diario, con las que viajé a solucionar problemas para la empresa, con quienes preparé decenas de exámenes en la universidad, amigos a quienes les confesé mi homosexualidad.

Entonces rastreo sus fotos y no reconozco al tipo que fue, ni la niña que conocí, ni el confidente de entonces.

No me atrevo a preguntarles por reparo a lo que me puedan contar o, qué sé yo, por miedo a que pasen de mí.

Hubo tiempos en los que algunos fueron imprescindibles.

Da vértigo la vida.

domingo, septiembre 06, 2026

Ceuta

De Ceuta solo tengo claro que quiero lo mejor para ella.

De todo lo demás tengo dudas y muchos miedos: todos los que aparecen cuando se agita un avispero. 

Se dan todos los ingredientes: un régimen autocrático a nuestras puertas, miles de desheredados en busca de un futuro mejor, unas relaciones diplomáticas más que críticas, un gobierno lento en reaccionar, una xenofobia en aumento, mafias que operan con mercado humano, una radicalización del enfrentamiento político nacional, manifestaciones politizadas con consignas que nos expulsan a muchos. Nada ayuda, todo estropea.

Creo que la única solución pasa por mantener la cabeza fría, acelerar el traslado de los inmigrantes a un sitio digno y comenzar a tratar los casos uno por uno. Con transparencia. Con celeridad. Con humanidad. Que cada día tengamos el parte de cuántos quedan en las calles, cuántos han sido devueltos a sus países y cuántos se acogen al derecho de asilo.

Por Ceuta y por nuestra dignidad: hagamos las cosas bien y rápido.

Necesitamos saber qué pasó.

Guardias

¿Qué justifica una guardia médica de 24h horas?

Es una pregunta que me hago cada vez que a uno, o a alguien querido, le toca pasar por Urgencias. Profesionales reventados, caras adormiladas, desajustes horarios para atender situaciones que, en muchos casos, requieren lo mejor de quien te atiende.

Por lo mucho que valoro el oficio sanitario me planteo qué hace que ese sistema no cambie. Las horas a pagar serían las mismas, pero en horarios racionales que permitan conciliar.

Es de esas cuestiones en las que pienso que todos saldríamos ganando y me planteo: ¿qué entramado oculto me estoy perdiendo?

viernes, septiembre 04, 2026

Actor

El martes por la noche me emocioné viendo una película argentina: 'Plan B'. Tanto fue así que el miércoles busqué otra del mismo director y actor protagonista: 'Hawaii'. Me gustó aún más.

Así que investigué cómo podía ser que se me hubieran escapado esas dos joyas de 2009 y 2013.

Y di con el actor protagonista a través de Instagram. Le escribí para compartirle mi emoción.

Por la mañana, al despertarme, me encontré con un 'gracias' de un nuevo seguidor.

Las redes sociales también son eso.

miércoles, septiembre 02, 2026

Pantalón

Cuando Fran me dice que me queda muy bien un pantalón, no me lo quito en días.

Lo grave es que me lo dice a diario: pantalones, camisas y zapatos. Así que me tiene loco.

Que te amen es una cosa, que además te lo manifiesten es una medicina que no tiene parangón. 

Aunque uno sabe cómo es, el cuerpo que tiene y la ropa que se compra, tener a alguien que te mire con ojos entusiastas te hace caminar con paso firme.

No es el pantalón, es la mirada.


Ileana

Hace muchos años me dijo: eres de los pocos que escriben bien mi nombre.

Se llama Ileana.

Una vez estuvimos cerca. Nos quedamos en una casa rural asturiana al lado de Villaviciosa y ella me dijo: yo vivo aquí.

Recuerdo que cené en un bar con la tele poniendo un partido de fútbol a todo volumen, pero a Ileana no la vi.

Por los comentarios que deja la he ido conociendo. Arrastra dolor y es pura vida. Imagino lo que pudo hacerle dejar su tierra dominicana. Es una inmigrante de cuando a los inmigrantes no se les odiaba, aunque hay un poso de tristeza cuando saco el tema a relucir. No hace mucho descubrí que sufrió una grave enfermedad de la que quiero pensar que ya se recuperó. 

Sus frases son las de quien no se deja asustar, retazos que componen un puzle que sí me apetece completar.

A Ileana siempre le tengo reservado un corazón azul.

lunes, agosto 31, 2026

Cojín

No sé quién descubrió, antes que yo, que me agarro a los cojines.

Los busco sin pensarlo y me los coloco en la barriga, bien apretujados.

Dicen que todos tenemos gestos que nos delatan y el del cojín tiene pinta de ser de Primero de Psicología: el niño que se protege de ese mundo adulto, feroz a veces, que sigue dándole miedo.

Sonrisa

Hay compañías de trato directo con el cliente que cultivan la sonrisa como política de empresa. Lo notas. Te tratan con respeto, amabilidad, elegancia.

No hay vez que vaya al Eslava y no me sirvan el salmorejo con alegría. Y no sé si voy por el salmorejo o por el buen ambiente.

También hay otras en las que ocurre todo lo contrario, te hacen sentir incómodo.

El otro día entrevistaban a un personaje público y manifestaba que lo que nunca admitiría sería un empleo en el que le obligaran a sonreír.

Esa controversia mental me hace llegar a una conclusión: en una empresa los trabajadores no se mostrarían amables si hubiera mal rollo. Luego la política no será solo de 'atiende al cliente con una sonrisa', sino de 'para que este negocio funcione, tenemos que ser amables'. 

sábado, agosto 29, 2026

Banderita

—Vi la banderita en su despacho y me sentí arropada —decía una conocida periodista abiertamente lesbiana—. Es así de simple.

Hablaba de la visita a su ginecóloga, como podría hablar de la visita a un notario. Esa bandera arcoíris es, para las personas que nos sentimos representadas por ella, una señal de acogida, de protección. Convierte espacios concretos en embajadas de amor:

'Aquí eres bienvenido'.

Porque los homosexuales tenemos una patria de resistencia que no entiende de fronteras sino de dignidad, en la que caben todos los que nos quieren por muy heterosexuales que sean.

Barrio Sésamo

De la misma forma que en Barrio Sésamo se nos educaba de pequeños para distinguir entre arriba y abajo, deberíamos resucitar el programa para distinguir entre racista y no racista.

'Ser racista es malo'.

Parece de primero de parvulario, pero es la realidad diaria a la que nos enfrentamos. Gente supuestamente culta que insulta a un negro por ser negro.

Y duele, porque no son personas lejanas, sino antiguas amistades o familiares concretos a los que tienes que bloquear en las redes por indignación y vergüenza ajena.

Es escandaloso tener que explicar que a una persona no la descalifica su color de piel.

miércoles, agosto 26, 2026

Gracia

Para hacer chistes hay que tener gracia.

Cuando, además, la broma busca la herida, hay que tener salero.

Estas vacaciones me he incorporado una semana más tarde al trabajo gracias a que tenía bastantes días a mi favor —que aún me darán margen para una merecida pausa en noviembre—.

El caso es que en mi primera reunión salió el malaje de turno:

—Un poco más y no te vemos hasta Navidad.

Dicho con arte, me hubiera reído.

Jefe

Son varios los equipos que he dirigido a lo largo de mi carrera ─uno tiene ya más años que un bosque─ y con todos ellos he intentado establecer una relación de complicidad.

Ya en las primeras semanas sabes quiénes merecen la pena y cuáles son aquellos con los que la relación profesional se debe circunscribir a lo mínimo y necesario.

De cada uno de esos grupos conservo personas que sé que estarían ahí cuando las necesitase, pero también hay ocasiones, raras, en las que ese compañero que te doraba la píldora a diario no vuelve a interesarse por ti desde el instante en que ya no eres su jefe.

Depeche Mode

Si escucho a Depeche Mode inmediatamente pienso en mi hermana Mónica.

Del mismo modo que me llega al corazón mi añorada Montse cuando suena Enrique Morente.

La música no solo se disfruta en el presente, sino que es una línea de tiempo que nos conecta con nuestro pasado. Con las personas que amamos.

Yo sé que hay mucha gente que se acuerda de mí cuando escucha a Everything but the Girl.

lunes, agosto 24, 2026

Día

La frase más peligrosa para una persona disciplinada es 'un día es un día'.

Porque si te agarras una vez a la excepción, ancha es Castilla.

Hace unos años, tras un sustillo de salud, decidí dejar la cerveza. Porque sí. Nadie me lo exigió, pero consideré que me vendría bien. ¡Al más cervecero del mundo!

La semana pasada, en el Algarve, con mis hermanas y Fran, en un sitio precioso y al caer la noche, hubiera vendido el alma por tomarme una.

Se me pasó.

Christie

Estoy leyendo a Agatha Christie.

Sí, no es la primera vez ni será la única, pese a su lenguaje antiguo, sus tramas tan imprevisibles como reconocibles, los personajes de siempre, los arquetipos conocidos.

Quizás por eso volvemos a esa literatura de toda la vida los que amamos los libros, por acurrucarnos un poco en lo calentito de un libro de los de siempre que nos llevan a los días de verano entre ruido de cacharros de cocina y olor a crema solar.

Sentir que esa parte de nosotros aún existe.

martes, agosto 18, 2026

Conciencia

La conciencia es muy puñetera.

No para de dar órdenes todo el día para recordarte lo que deberías estar haciendo si fueras una persona responsable.

'Deja de escribir', 'apaga la tele', 'recoge la cocina', 'sal a pasear'.

Un enanito amargado que te impide, muchas veces, regodearte en el placer de hacer lo que te viene en gana.

¡Qué sería de nosotros sin él!

Estrés

Como las pruebas de estrés que hacen a los bancos, hay noches en las que tu organismo te las hace mientras descansas.

Tus neuronas malmeten a toda la gente que quieres contra ti para crearte pesadillas imposibles: todos tus miedos se hacen realidad.

Esas noches llegan, agotadoras, para dejarte arrumbado un rato al despertar y así poder desanudar todas las amenazas y comprobar, con calma, que nada de eso es verdad.

Pasaste de nuevo el test.

Salud

Lamentablemente somos un puntito en una inmensa nube estadística y nada garantiza que unos buenos hábitos de salud o alimenticios nos conduzcan a una vida larga y de calidad. 

Todos hemos visto morir jóvenes a gente sanísima.

Pero es lo que hay: comprar las menos papeletas posibles y portarse bien.

Ese es nuestro cachito de poder.

Tristón

Tengo un compañero de trabajo, al que quiero, a quien llamo Tristón.

Sí, la pareja de Leoncio, para los que tenemos una edad.

No hay vez en la que le pregunte cómo está que no venga con una desgracia nueva. Todas verdad.

Cuando me saluda por el sistema de chat de la empresa, para solicitarme algo, yo respondo a su 'hola' con un emoticono al que le salen lágrimas como una fuente. Entonces él me responde, con el mismo cariño: 'cabrón'.

Dinero

Hemos conseguido crear una sociedad en la que uno es el dinero que tiene.

La capacidad económica se convierte en el principal medidor de la valía de una persona. Sin plata no eres nadie.

Y así nos va.

Sociedades que dicen despreciar al inmigrante, cuando lo que realmente les repele es el pobre.

¿A quién le molesta un sueco?

Tiepolo

—¿Es demasiado cursi para mis textos diarios?

—Es cursi —reconoció Fran—, pero escríbelo.

Había pasado mala noche, tras una cena tardía y abundante, así que perdí por completo el sueño a esas horas en que no hay un alma en la calle.

En vez de coger un libro o irme al salón, decidí viajar a mi recién despedida Venecia para asomarme a Ca' Rezzonico, el museo del Settecento. Volví a sus salones, a las ventanas al Gran Canal.

Pero, sobre todo, volví a los frescos de Tiepolo en los techos, trampantojos en colores pastel. Fui perdiendo la conciencia mientras caminaba, en sueños, por esos cielos pintados para atravesar la pared.

viernes, agosto 14, 2026

Sheinbaum

Me encanta la presidenta de México.

Dejando de lado que simpatizo con su línea política, es una mujer que transmite calma en todo lo que dice: desde un avance en la economía o el lamento por una desgracia.

Porque la sigo, me aparece con frecuencia en el móvil. Y ahí paro la pantalla, para escuchar lo que me quiera contar.

Se echan de menos esos discursos pausados de Saramago, de Mújica, de Sampedro.

Algo que no debería ser excepción.

Libros

Compro muchos más libros de los que soy capaz de leer.

Es un gasto que no me pesa. Hay mundos enteros tras de ellos en los que podré sumergirme y, lo haga o no, esa promesa de refugio me hace mucho bien.

Soy feliz con la vida que tengo. Y en la vida que tengo hay muchas otras que me esperan en la mesilla de noche.

El terror es una casa sin libros. 

Llamadas

Qué bonitas las llamadas que no buscan otra cosa que saber de ti.

Mensajes para interesarse simplemente por cómo va todo.

Un corazón sin recado, una sonrisa ausente de propósito, querer por querer.

Aún nos queda mucha gente así.

Necesidad

Hace unos días saltaba la noticia del machaque de mensajes de odio que ha recibido un concejal de San José de la Rinconada, en Sevilla, por compartir una foto besando a su pareja. 

El problema: su pareja era un hombre.

Son muchos los que insultan, pero muchos también los que piensan ¿qué necesidad de mostrar esa foto?

¿Se hacen la misma pregunta cuando esa pareja es heterosexual?

Estamos hartos de tener que mirar hacia todos lados cuando, de pronto, nos pide el corazón dar un beso a quien queremos.

jueves, agosto 13, 2026

Amor

Yo nunca me enamoraría de alguien como yo.

No porque no me quiera: soy de la mejor manera que sé.

Lo que ocurre es que yo me cansaría de un tipo como yo, tan en su mundo, tan trascendente. 

Tuve la suerte de, siendo aún muy joven, encontrar quien me ofrece la alegría inmensa de disfrutar el justo ahora.

Sobresaltos

Cuando recibes tantas emociones, el cuerpo reacciona a esa estimulación recolocando piezas.

Tras 17 días intensos en Italia, de ciudad en ciudad, todos mis sueños son febriles, con personajes inventados que recorren castillos y canales, dándome sustos y tocándome la barriga. Llevo dos días despertándome alterado:

—Fran, no te imaginas lo que he soñado hoy.

—No hace falta que me lo jures. Mira tu WhatsApp.

Ahí está la foto de cómo me defiendo contra mis fantasmas italianos.

sábado, agosto 08, 2026

Italia

—¡Otra vez Italia, Salva! —me dicen mis amigos con razón.

—Sí. Otra vez.

En este año he aprovechado mis tres grandes pausas de trabajo para recorrer la costa amalfitana y la Puglia, en un viaje otoñal espléndido con nuestra querida Elisa; la isla de Sicilia en coche escuchando música romántica en el enero más invernal y esta última aventura veraniega con principio y fin en Venecia y la compañía, corta, de Iván.

Hay muchísimas cosas que no me gustan de Italia, y que cualquiera que me conozca sabe identificar.

Llegado a cierta edad, ya uno no quiere meter más países en el mapamundi personal, sino acudir a aquellos lugares que sacan lo mejor de uno.

Italiano

Suena fatal cuando un extranjero en España, para decir que algo le ha gustado, te suelta un 'mucho bueno' o un 'mucho bonito'. Por eso cuando salimos de nuestro país conviene practicar un poco los básicos para no quedar, ya no como un paleto, sino como un desinteresado.

A todo el mundo le gusta que hagas un esfuerzo por acercarte.

No es lo mismo decir 'molto buono' en Italia que el inexistente 'molto bono', ni confundir 'buono' con 'bene', ni decir 'gracias' cuando es tan fácil decir 'grazie', aunque lo pronuncies mal.

Hagamos la labor que no hacen los políticos.

Nunca

Una de las certezas más universales es que nada nunca será igual.

Y cuando juntas nada y nunca, la espina dorsal tiende a enfriarse.

Es lo grandioso y aterrador de vivir, que no hay marcha atrás. Todo paso que se dé, se ha dado, por mucho que intentes retroceder no encontrarás de nuevo el mismo escenario.

Siempre podemos equivocarnos al elegir, pero no elijamos por miedo.

viernes, agosto 07, 2026

Verdina

Soy muy cagueta con el agua.

Que estuviese a punto de ahogarme hace 30 años tiene mucho que ver.

Ya desde el barco en el que hicimos el tour por el Lago de Garda nos alentaron a visitar esa playa de rocas pulidas con el tiempo. Así que allí llegamos al día siguiente, con el bañador y ganas de experimentar.

Pero vimos la capa de verdina sobre las rocas, las gentes preparadas con zapatos para el agua y las dificultades para llegar a la orilla. Solo se veía a chavales, que son de goma.

Fran lo tuvo claro:

-Ni loco me meto ahí, para que se nos destroce el viaje buscando un hospital.

Yo, ufano, me quité la camiseta y los zapatos, y con más miedo que siete viejas me metí poco a poco. Resbalón a resbalón. Hasta que me dejé ir en una roca para acabar en el agua.

Lo difícil fue volver. Me apoyase donde me apoyase, la roca me devolvía adentro.

A base de tranquilizarme y estudiar los pliegues de las piedras, lo conseguí.

Para cualquier otro serían unas risas, para mí una necesidad: saber que lo pude hacer.

jueves, agosto 06, 2026

Arena

Llevo todo el viaje recibiendo publicidad de las representaciones de ópera en la Arena de Verona.

Amante como soy del género, le he ido insinuando a Fran la posibilidad de aprovechar nuestra próxima visita a la ciudad para asistir a una de ellas. Él me convencía de que eran muy caras e imposibles de conseguir con tan poco tiempo.

Ya ayer, mientras almorzábamos en el club náutico de Bardolino, volví a la carga. Saqué el móvil y me puse a investigar. Entonces se me puso serio, me hizo dejar el teléfono en la mesa y lo soltó.

—Eres terco como una mula —protestó—. Hace meses que tengo compradas las entradas para ver mañana 'Turandot' en el mejor asiento del coliseo veronés.

¡Hoy es el día!

Dolce

Íbamos de excursión en el barco con el que rodeábamos la península de Sirmione, en el lago de Garda, entre copas de Prosecco y música ochentera. El piloto, un Casanova, nos señalaba la casa donde pasaba temporadas María Callas. 

—La 'dolce vita' —exclamó.

Entonces se giró a una turista alemana para que le tradujese el término.

—La vida dulce —respondió ella, en inglés.

Él puso cara rara y le explicó que hay traducciones que no se pueden hacer al pie de la letra.

—La 'dolce vita' es el arte de saber no hacer nada.

miércoles, agosto 05, 2026

Parma

Viajar con un chaval es volver a las risas donde te duele la barriga.

Estábamos en Bolonia y dudábamos dónde hacer la siguiente parada, así que decidimos preguntarle a la inteligencia artificial que nos aconsejara entre Parma y Módena para los tres días siguientes.

—No tiene dudas, entre las dos elige Parma —nos dijo Fran.

Nos quedamos sorprendidos por la contundencia, por los buenísimos comentarios que nos llegaban de Módena.

—¿No se habrá confundido con 'Parma' de Mallorca?

martes, agosto 04, 2026

Rosa

Hablaba Fran de un personaje de la prensa amarilla e Iván puso cara de no saber quién era.

Hicimos por explicarle de dónde venía, con quién se casó, los escándalos de su pasado.

-Ni idea -insistía Iván.

No pudimos sino reírnos.

-Es la primera vez -dijo- que os alegráis de que no conozca a alguien.

domingo, agosto 02, 2026

Africanos

El miedo es que es gente amable.

Se me había estropeado el móvil y busqué un taller en Bolonia para arreglarlo. El taxista que me llevó a las afueras de la ciudad tuvo un trato impecable conmigo. Llamó al negocio para explicarles que transportaba a un turista español que se había quedado sin teléfono y tomó todos los atajos para llegar antes de que el taller cerrara.

Con toda esa simpatía, a pocos minutos de terminar el trayecto, empezó a despotricar de los negros, de los africanos, con un lenguaje tan áspero, hablando de ellos como animales salvajes, que no supe sino quedarme bloqueado y suspirar por bajarme de ese coche cuanto antes.

Están entre nosotros y pueden parecer encantadores.

Autores

En este recorrido por Italia estoy descubriendo artistas desconocidos para mí.

Los escultores Niccolò dell’Arca o Alfonso Lombardi son dos de ellos. Tanto me impresionaron que quiero saber todo de su obra.

Estamos acostumbrados, yo el primero, a ver el arte, y la vida, al revés. Primero observamos el cartelito del autor y luego, si es famoso, reverenciamos el cuadro. La secuencia sana es la inversa.

En no pocas ocasiones, ha cambiado la disposición hacia mí de la persona a la que me acaban de presentar cuando alguien le indica: 'es ingeniero de la Renault' o 'escribe novelas'.

La etiqueta.

El interés debe venir de la mirada, no de lo que se supone que debes sentir.

sábado, agosto 01, 2026

Cotidiano

Fran es un especialista en hacer una fiesta de lo cotidiano.

Basta con decidir hacer una ensalada palermitana para que mueva cielo y tierra para preparar una mesa perfecta.

Su capacidad de disfrutar con momentos terrenales se convierte en felicidad para mí de verlo entretenido yendo de aquí para allá.

No me emociona tanto lo que gira en torno a la ensalada, sino la energía vital del que la prepara.

viernes, julio 31, 2026

Canarias

Los largos ratos pasados con mi sobrino Iván me han servido para ponerme al día sobre sus gustos musicales.

─Escucha esto ─me pasaba uno de sus cascos en el tren.

Me pedía que pusiera especial interés en las letras, a veces auténticos poemas.

─Este chaval ─me aclaraba─ es un tipo de Tenerife, hijo de unos inmigrantes indios llegados de Bombay.

─Hay muchos canarios entre los cantantes que te gustan, ¿no? ─Me encanta su amplitud de miras.

─Canarias es una locura.


jueves, julio 30, 2026

Larvas

─¡A mí me pican los tobillos! ─grité, en cuanto llevaba diez segundos en el agua.

─A mí también ─confirmó Iván.

Miramos a Fran y entendimos que no éramos los únicos.

Habíamos decidido pasar una mañana de playa en la isla veneciana del Lido e hicimos lo posible por llegar a la orilla sin tener que pagar el precio de una hamaca, casi obligatorio en una Italia donde el acceso libre a la costa es una quimera.

Le preguntamos a la inteligencia artificial qué nos podía haber pasado y nos respondió.

─Son larvas del Adriático, que atacan a la parte más sensible de la piel: los tobillos.

Nos quedamos a cuadros.

─Menos mal ─ironizó Iván─, pensé que nos habían echado unos polvitos por colarnos en la playa.

miércoles, julio 29, 2026

Mantra

Sin abusar, para que no se note, suelo repetir el mantra de 'qué bien estamos' o alguna de sus variantes: 'aquí se está en la gloria', 'qué manera de disfrutar'...

Funciona muy bien cuando se está de viaje, porque hay momentos de fatiga en los que te sientas en un banco o en la escalera de una iglesia y te olvidas del privilegio que supone visitar sitios que no te pertenecen.

En cuanto suelto la frase Iván saca una sonrisa y Fran me da la razón con la cabeza.

─Qué suerte la nuestra.

La alegría hay que recordársela.

domingo, julio 26, 2026

Juventud

─Vivir Venecia hace cinco siglos con 30 años debió de ser una experiencia brutal ─comenté.

La ciudad, bella de rincones personalísimos, tuvo que ser un paraíso de redes sociales de las que no necesitan tecnología para funcionar. Imaginar esas plazas llenas de chavalería, el olor a especias venidas de Oriente, las madres gritando a la hora de comer, los noviazgos entre susurros en los pasadizos ciegos que terminaban en canales.

Hay muchos escondites en Venecia donde pararse a imaginar qué fuimos y qué pudimos ser.

Salud mental

─En mi generación es un problema la salud mental ─nos comentó Iván mientras comíamos, relajados, en el Ostrega, no lejos del Gran Canal.

Había enlazado una historia tras otra hablando de sus amigos, de la forma que tienen de comunicarse, de lo importante que es para él saber que siempre puede contar con ellos para salir a dar una vuelta.

─Hay gente de mi edad que no tiene con quién salir.

Le pregunté a qué atribuía todo eso, si tenía que ver mucho con las redes sociales.

─Claro ─me respondió, sin dudar─. Casi todo el mundo está lleno de complejos, la mayoría se compara con los grandes ídolos. ─Recordé al Ivancito de no hace mucho, mientras lo escuchaba hablar─. Ahora mi generación se cuida más, bebe menos alcohol, come mejor, se mata a entrenar... Pero yo me doy cuenta de que lo más atractivo es alguien que esté sano de la cabeza.

Venecia

En Venecia perderse es una forma de llegar.

El sentido lo da el laberinto, la ausencia de coches, el obligado paseo dirigido por el azar cuando no tienes prisa.

No sé cuántas veces he venido y sigo encontrando rincones que juraría no haber visto.

Puede que esa misma plaza que celebré ayer por vez primera la haya disfrutado con esa mirada de descubrimiento hace diez o quince años.

Poco importa. El subconsciente decide qué está ya visto y qué está por conocer.

Esa es la clave de Venecia, que siempre te ofrece la sorpresa de lo nuevo desde lo más recóndito del pasado. 

sábado, julio 25, 2026

Nemawashi

─Te he visto bien llevando la reunión, Salva ─me dijo un compañero hace unos días─. Muy nemawashi.

Yo sonreí, porque entendí que era un halago, mientras memorizaba ese palabro en mi cabeza.

Así que descubrí que se trata de un concepto japonés que significa 'rodear las raíces' antes de trasplantar un árbol, para asegurar que asienta bien en la tierra.

Llevado al mundo laboral, vendría a ser que quien va a llevar una reunión se ocupa, antes de que se celebre, de contactar con todos los participantes para así consensuar un posicionamiento.

Será porque huyo de los conflictos o porque me gusta preparar las cosas, pero, oye, pues no está mal ser nemawashi.

miércoles, julio 22, 2026

Vacaciones

No quiero pensar que el día más feliz del año es aquel en el que cojo las vacaciones de verano.

Pero lo pienso.

Por mucho que mi trabajo me ilusione, por muy buenas relaciones que tenga con mis compañeros, incluso agradecido de estar tan bien valorado, el día en el que cuelgo la mochila mis células se alborotan con una alegría infantil.

En un rato nos vamos Fran y yo a celebrar que, los dos al mismo tiempo, nos vamos a quitar de en medio.

No recuerdo qué comí antes de ayer, pero tengo fijas en mi retina las cenas de las noches en las que cerré el ordenador.

¡Tiembla, Italia!

Peor

Ante situaciones cotidianas de agobio hay una frase que funciona bastante bien: ¿Qué es lo peor que puede pasar con esto?

A veces se nos hace un mundo un despiste, un olvido, un retraso, una metedura de pata y nos sube la ansiedad por las piernas.

─Se me ha ido el santo al cielo, disculpa.

Los nubarrones ya vendrán, no saquemos el paraguas antes de tiempo.

Cenas

─Cuando veo la cava llena de vino es que algo estamos haciendo mal ─me decía Fran.

Es cierto que esa neverita la tenemos para botellas de vino que solemos bebernos cuando vienen los amigos a casa. Si se lleva mucho tiempo sin movimiento, malo.

Esas risas de noches largas son medicina de la buena. No hay nada más importante que cuidar de aquellos a quienes estamos unidos.

Los años nos llevan, sin darnos cuenta, a meternos más hacia dentro. La cava, cómplice, nos alerta. Le vamos a poner una luz roja de bomberos para que se active cuando nos despistemos.

martes, julio 21, 2026

Mayka

─Ahora mismo vienen a buscarte ─me indicó─. Puedes esperar ahí ─me señaló la mujer que trabaja en la recepción del precioso edificio de Canal Sur Radio.

Escribí a la gente de producción que ya estaba allí y me acomodé en el sofá.

A los pocos minutos se me acercó ella de nuevo.

─Quería decirte que te sigo y me encantan tus textos.

Poner mirada y sonrisa a personas que me leen es pura energía para mis baterías de escritor.

─Me has alegrado el día ─le confesé─. ¿Cómo te llamas?

─Mayka.

sábado, julio 18, 2026

Libro

Cuando acabo harto de currar o aburrido de recibir estímulos en el móvil, no veo mejor paraíso al que lanzarme que un buen libro.

Tengo varios entre los que elegir en la montaña que tengo en mi mesilla de noche.

Es más barato que un billete de avión para viajar allí donde todo cambia.

Porque no hay vuelo que tenga como destino allí donde no estás tú.

Vividor

Para ser un vividor hay que cuidarse.

A mí me encanta el adjetivo, pero no la carga peyorativa que lleva asociada: los malos hábitos.

Porque me gusta vivir, mucho, me preocupo por tratar bien a mi cuerpo, darle actividad, buena alimentación y esmerarme en mi salud mental.

Vividor como amante de la vida, no como un aprovechado de ella.

Quiero ofrecer lo mejor de mí y para ello debo mimar todo lo bonito que tengo.

Mauritania

Eran 28 apretados en una sala de la ONG donde trabajan con gente sin hogar.

Carmen nos explicaba que hacen terapias de biodanza cada tarde para ayudarles a sacar todos los demonios que llevan dentro. No está permitido hablar en ese rato, tiene que ser el cuerpo el que les ayude a expresarse.

─El otro día apareció un chaval mauritano, guapísimo, con una brecha en la cabeza llena de grapas.

Propusieron tras la danza una pregunta: ¿en qué lugar os sentís más seguros?

Todos encontraron un sitio en su memoria, menos el chico recién llegado.

─No me he sentido seguro nunca en ninguna parte.

Terminaron el día con una tradición, hacerle un pasillo al recién llegado para abrazarlo. Se agarró a Carmen con la emoción de un niño.

─Al día siguiente vino a verme ─me contaba ella─. Lo pasé a mi despacho y se derrumbó.

─Venía a darte las gracias por tu abrazo de ayer.

Perfume

─Hay noches en las que me echo el perfume de mi madre al irme a dormir ─nos decía esta semana un amigo─. Ella siempre usaba el mismo, hasta antes de morir.

Es una forma casi animal de agarrarse al abrazo de quien te parió.

Mi madre está tan lejana que ese lazo de olores ya se rompió, pero daría cualquier cosa porque alguien me dijese qué colonia usaba ella, para salir a la carrera a comprarla.

miércoles, julio 15, 2026

Viernes

Yo heredé una reunión de equipo los viernes a la hora de almorzar.

A una hora razonable para que así se pudieran conectar los equipos de Sudamérica, sin que fuera muy tarde en Turquía.

Me resultaba difícil conseguir que la gente participara, por mucho que le diera la vuelta a la forma en que se desarrollaba. La clave es que la gente solo estaba pensando en terminar la semana. Era complicado hacerles pasar mensajes de profundidad.

Como mano de santo, tras pasarla al lunes, ese punto se volvió mucho más vivo y participativo.

Dirigir a un grupo de personas exige, por encima de todas las cosas, sentido común.

martes, julio 14, 2026

Enfermedad

Qué buen reclamo es la enfermedad para captarnos.

Salta un vídeo en el que la primera frase tiene que ver con el riñón, el colon o el corazón. Ya te paras en la publicidad y dejas que te cuente la clave para que, a ti, no te pase eso que desconocías.

Cuando te das cuenta ya llevas un minuto escuchando la composición de la pócima mágica para curar un problema que tú no tienes.

Por si acaso, te quedas con el nombre del potingue.

Yokohama

A pocas horas de aterrizar por primera vez en Japón, llegamos en tren bala a Yokohama, la que iba a ser nuestra sede durante el mes y medio que estaríamos trabajando allí.

Salimos de la estación y pasamos un buen rato organizando nuestros maletones en el taxi. Hacía frío. Nos arrejuntamos como pudimos en los asientos y entonces le indicamos dónde queríamos ir:

─To Sheraton Hotel.

Entonces el chófer, con gorra bien apretada y guantes de croché, se giró hacia nosotros. Bajó la ventanilla y nos hizo mirar hacia arriba.

El hotel estaba sobre la estación.

Esa mirada incisiva, tan educada, no necesitaba traducción al inglés.

Pizarrita

Teníamos una convención de empresa en Versalles.

Tanta presión a veces tiene recompensa y allí nos fuimos toda la dirección de la fábrica, para reunirnos con todas las del resto de plantas del grupo.

La primera noche, tras una jornada agotadora, el director nos invitó a cenar en un restaurante pequeño de vigas de madera, no lejos del palacio.

Pasaron a explicarnos los platos apoyando un panel de pizarra sobre un caballete. Uno de mis compañeros a punto de jubilarse, adicto al trabajo, celebró aquello como si hubiesen venido en nave espacial a recitarnos los platos.

─¡Pero traen el menú en una pizarra! ─insistía, como un crío.

Hay quien no sabe dedicarse, también, a vivir.

lunes, julio 13, 2026

Nolotil

Gabriela es colombiana y cuida de tu madre, octogenaria. Le pagas en negro porque te ahorras el seguro y sus vacaciones.

Un día a Gabriela le duele muchísimo la cabeza y se acerca a Urgencias. Le hacen un TAC y le encuentran un tumor cerebral del tamaño de una pelota de golf.

Se limitan a darle una caja de Nolotil y la mandan a casa. 

—Lo siento, mujer. Es todo lo que puedo hacer por ti —le dice el médico—. Prioridad nacional.

Ella llega muerta de miedo a tu casa. 

—Qué disgusto, Gabriela. —Es lo máximo que te sale decirle, mientras te santiguas—. Tú no estás en condiciones de cuidar de mi madre —le aclaras—. ¿Tienes alguna amiga de por ahí que necesite trabajo?

La largas con mucha pena y sin indemnización, que para eso le pagas en negro.