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martes, octubre 27, 2026

Vigan

Hay libros que te retuercen.

Que quieres sí o sí retomar, que se te caen de las manos y te despiertan, que remueven un mecanismo dentro de ti que no sabías que existía.

No son abundantes, hay que buscarlos.

Yo estoy en uno de ellos y la travesía es fascinante. De hecho, me gusta tanto que lo he metido en mi nueva novela, aquella en la que por fin mi querida Reyes va a ser protagonista.

Pablo, el librero, el niño del beso, le regala el libro y ella, poco lectora, se descubre en él.

No dejéis de leerlo. Nada se opone a la noche. Delphine de Vigan.

sábado, octubre 17, 2026

Crisis

La paradoja del escritor es el contraste diario entre la pereza por retomar la novela y la euforia tras haberlo hecho.

Cambiarse de traje cada día para meterse en situaciones psicológicas complejas, como las que habitan mis novelas, supone un desgaste enriquecedor.

Sí, todo es contradictorio: escapar del carrusel de Instagram, levantarse del sofá, apretar los dientes y disfrutar del traqueteo de un viaje al centro mismo de tu universo.

Hay gente que me espera allí.

lunes, octubre 05, 2026

Ascensión

En esas mañanas vaporosas de domingo en las que me sumerjo en artículos periodísticos a los que me resulta difícil entregarme el resto de la semana, aterricé en la isla de Ascensión.

Un islote británico en mitad de la nada, casi tan lejos de África como de América.

Hace doscientos años era un gran pedrusco desértico a vista de pájaro. Hoy un vergel. 

Y de eso trataba la historia, de que la mano del hombre también puede hacer mucho bien, de que podemos revertir lo árido en fértil. De que hay esperanza.

Yo me veía allí. En Ascensión. Escribiendo historias que ocurrirían muy lejos de allí.

Ya tiene su estantería en la biblioteca de mis sueños.

viernes, septiembre 25, 2026

Haiku

Son tres versos y diecisiete sílabas. que cuenten algo que vemos y se remate con una sorpresa.

Eso es un haiku japonés.

El pasado miércoles, en un acto cultural íntimo organizado por la revista Alikindoi, Alberto J. Fuentes nos enseñaba a componer estas delicias con letras.

—No hace falta más que querer escribirlos.

Transmitía paz. Él y la propuesta. Darle al botón de parar el mundo y escribir un haiku:

'Sacó las garras
tras la gran barandilla.
No supo maullar'

¿Me escribes uno?

viernes, septiembre 18, 2026

Surrealista

─A mí me gustaría comentarte algo ─me dijo Raquel.

─Miedo me das.

Estábamos recién llegados a la playa para pasar unos días y, por un instante, pensé en una escena desagradable.

─Me encantaría que escribieses una novela intimista ─comentó, por fin, mi hermana─. Cuando termines la que tienes entre manos.

─¿Y eso?

─Porque creo que te funcionaría muy bien ─razonó─. Tus novelas me gustan mucho, pero me encanta cuando escribes con un toque poético y surrealista y te permitiría tocar otros registros. Una novela corta. Piénsalo.

Raquel siempre ha sido de mis lectoras más exigentes.

─Lo haré ─prometí, derretido de amor.

miércoles, julio 01, 2026

Ciudades

Siempre escribiré de las ciudades que me enamoran, pero nunca despreciaré en público aquellas que no me gustan.

No sería yo, porque no veo necesidad.

Cuando alguien tiene la fortuna, como tengo yo, de tener cierta capacidad para transmitir a un público heterogéneo, lo mínimo que me tengo que exigir es no dañar gratuitamente. Quien habla de ciudades habla de profesiones, de aficiones, de hábitos.

Vivimos una época en la que se aplaude el comentario soez.

Ahí no me encontraréis, porque no sería yo.

viernes, junio 12, 2026

Adeli

Si me quedo con alguien es con Adeli. 

Su emoción al hablar de mi forma de contar historias durante la presentación de mi última novela hace unos días fue el momentazo de ese rato imborrable que me regalaron aquellos que me apoyan.

Hablábamos de la dificultad de definir el género de mi narrativa, si psicológica, si urbana... cuando ella pidió el micro.

-Yo la definiría como humana.

Entonces se le cortó la voz y me di cuenta, una vez más, de lo bonito que es escribir.

jueves, mayo 21, 2026

Jone

Incluso me invitó al Guggenheim.

—Aquí no pagas tú —me soltó Jone.

Recorrí con ella y con Luisma las salas del museo en una tarde primaveral en que la luz lo invadía todo, mientras nos poníamos al día de tanto tiempo sin vernos.

Acabamos la tarde escuchando a un grupo de jazz tomando un refresco.

—¡Cómo ha cambiado Bilbao! —me decía.

Una delicia de ciudad y una delicia de pareja.

"Ayer hice trampa y te saqué una foto" —me escribía Jone el día después— "en purito afán de perpetuar en mi memoria escasita el regalito de vida que disfruté ayer".

Son las recompensas de escribir un post cada tarde, que me reciben ángeles allá donde voy.

miércoles, abril 15, 2026

Solís

Conozco a un maravilloso escritor que sabe atravesar todos mis muros.

Es mi tocayo Salvador Gutiérrez Solís.

Diagnosticado de un cáncer gracias a un cribado de la sanidad pública, decidió compartir con todos sus lectores el paso a paso de su lucha contra la enfermedad, sin edulcorar pero con viveza, con pinceladas de humor donde todo se presupone plomizo.

Para el que sufre, no hay nada como sentir que no está solo.

Nos comparte su batalla con la delicadeza de quien saca melodía de las palabras, sin buscar el aplauso fácil ni la compasión: con las armas de la ternura y de un profundo apego a la vida.

Cada operación, cada tratamiento, va trenzado con sus cursos de escritura o con la presentación de su última historia, Premio Jaén de Novela, 'La estrategia del impostor'.

Es toda una bendición tener faros de luz como el que representa este escritor: Salvador Gutiérrez Solís.

Dejaos seducir por él: es carne viva.

sábado, abril 04, 2026

1000 palabras

El error de la creación artística es pensar que viene sola.

Eso solo le ocurre a cuatro genios.

Alumbrar una novela, por ejemplo, exige de método y disciplina. La sensibilidad, la imaginación y el oficio de escribir se dan por obligatorios.

Cuando me lanzo a construir una historia me marco como meta diaria las mil palabras. Mil. Puede tronar o ser un día plano, que las escribiré. Las musas vendrán, porque ya todos los personajes están trazados en mi cabeza. Hay meses previos de introspección y meses futuros de corrección, pero cuando se escribe, se escribe.

Es un proceso precioso, porque te embarcas en el mundo de gente que no existe y con la que muchos lectores se van a sentir interpelados.

Gente inventada a la que insuflas vida.

domingo, marzo 15, 2026

Huyendo

Creo escribir las novelas desde la libertad más absoluta, sin controlar hasta qué punto mi pasado guía mis letras. Todo aquel mejunje de emociones acumulado en no sé qué lugar de mí.

Cenaba con Leo en Madrid y me comentó que el primero de mis libros que le llegó a Bolivia fue 'Huyendo de mí', una novela en la que retrato mi eterna crisis con una vida laboral que no termina de casar conmigo.

─El protagonista era Leo ─me decía Leo─ y su profesión era la arquitectura ─como la suya.

Cuando construí esa historia hacía 20 años que no nos veíamos y pensé que ese nombre y esa profesión las saqué de la nada. Sin embargo, al otro lado del océano, alguien se vio reflejado.

Seguramente porque era así.

jueves, marzo 05, 2026

Carmen

"Salva, vente a Valencia", me animó Carmen Estellés hace unos días.

Allí se reunía con dos amigas, Jone y Ana, que llegaban desde Bilbao y Zaragoza para visitarla.

Vi que esos días estaba en Valladolid, que este viernes tenía el estreno de la obra de mi querida Carmen Tamayo, que no me cuadraban las fechas y me disculpé, dolido por no tener la libertad de unirme a ellas.

El jueves me envió fotos desde la plaza de la Catedral. 

Se conocieron a través de mis textos de cada tarde, de comentarlos.

¿Quién me dice que no merece la pena este abrirme en canal diario?

Solo por esa foto, por la amistad entre ellas tres, ya todo tiene sentido.

domingo, febrero 01, 2026

Novela

Hace apenas unos minutos que he terminado mi última novela y ya siento el vacío de no volver a ella por un tiempo.

Me resulta aun sorprendente mi capacidad para conmoverme con historias que yo mismo he inventado, ese pellizco en el corazón al sentirse descubierta Marita por su hijo, mis lágrimas al acompañar a Iker para ayudar en la mudanza de su padre, la belleza de la devoción del protagonista por su primo Gorka, el dolor aterrador de perder a una segunda madre...

Entiendo que me emociono hasta los huesos porque las historias que escribo no hablan de mí, pero se construyen desde lo más íntimo de mis inquietudes: la pérdida de la infancia, la maternidad rota, el trabajo no deseado, las amistades que no fallan, lo azaroso del destino, la salud mental de nuestros mayores, el amor como solución a todo.

Y, para ayudarme en el viaje, tiro de personajes que se hicieron ya reales en novelas anteriores. Aquí volveremos a la cocina de Patri o al gabinete de rayos uva de Reyes. Son amigas leales en este mi mundo de ficción, tan real dentro de mí, como actrices de un director de cine que las necesita en el plató.

Si en 'Lo que hicieron de mí' hablaba de Álvaro, un hombre que cargaba con una culpa infantil que no le correspondía, en esta nueva novela os hablaré de Iker, un joven de salud frágil que se maneja como puede tras haber sido sobreprotegido desde muy pequeño.

¡La infancia!

Feliz de haber pasado tanto tiempo en Donosti con las Urzaiz, ahora toca corregirla, maquetarla, ponerla bonita para que en unos meses seas tú, quizás, quien te remuevas con esta historia arriesgada de herencias familiares donde la torpeza, a veces, desluce al amor.

domingo, enero 11, 2026

Memoria

Cuando un estímulo activa un recuerdo escondido en los pliegues de mi cerebro, me mando un WhatsApp a mí mismo. 

Porque sé que mi memoria es frágil.

Es así cómo he construido gran parte de mis relatos que leéis cada tarde, en los que puedo compartir una anécdota de cuando era pequeño porque hubo un instante preciso en que ese clic se produjo y supe buscarle el cajón donde archivarlo.

La memoria es un fenómeno extraño, que se moldea con el tiempo. Podré contar lo que yo creo que viví, que no será sino lo que mi cerebro ha organizado, filtrado y moldeado con los años. 

Escribir los textos diarios se convierte en una cuestión de gimnasia mental, que no tiene solo que ver con el narrar sino también con el retener esas chispas del ayer que me hagan tener el cerebro, y el alma, en forma.

Vivir sin memoria es vivir sin pasado. Es volver a caer.

lunes, diciembre 29, 2025

Amor

A mí me educaron con amor.

Sin saberlo, tiro mucho de ahí para seguir hacia delante, sin querer investigar hasta qué punto fue verdad o yo endulcé mi propio relato.

Todas mis novelas, sin pretenderlo, bucean ahí: en el niño que fuimos.

Pero no recurro a ello de forma consciente, solo sé que es mi verdad, que se fomentó en mí una forma de acercarme al mundo llena de luz.

Es en ese lugar donde aparece mi madre, la que no me reñía sino para comer.

Aquel beso cada noche antes de dormir.

Cuando observo tanto cascarrabias me digo: no todos tuvieron la suerte que tuve yo.

lunes, diciembre 15, 2025

Lluvia

Me gusta escribir cada tarde con música clásica, salvo cuando llueve.

Si viviera junto al mar, quizás lo haría en silencio cada tarde, con la sola compañía del rugido de las olas.

Fue hace tiempo cuando tuve esa revelación. Corría por la arena, casi al caer la noche, entre Conil y El Palmar. La playa para mí. Escuchaba música cañera por mis auriculares y, de pronto, pensé en cómo sonarían esas olas al correr.

La lluvia me mete aun más dentro de mí.

domingo, diciembre 07, 2025

Personajes

La segunda escritura de una novela es mucho más importante que la primera.

La primera es más compleja, hay que partir de la nada; la segunda es más hermosa, hay que dar vida a los muñecos.

Sí, conforme vas generando personajes te dedicas a darles todos los atributos para que su presencia en la novela tenga sentido. Es cuando decides cuántos hermanos, qué profesión o conflictos emocionales tiene. Es la fase de dibujar. Los trazos tienen que ser seguros, pero a lápiz, porque cuando llegue la revisión tendrás que usar la goma de borrar.

A quien entonces le hiciste decir no, ahora tal vez quiera decir lo siento.

Ya para entonces los conoces tan bien, tras meses de construir el ensamblaje, que el trabajo consiste en dar color y con el color va la vida. Ya no vale que el personaje sea redondo en sus matices, sino que hable por sí mismo, que se te escape de las manos, que no se parezca en nada a ti.

Es la fase en la que mata al creador.

Escritor

Un escritor se hace maduro cuando asume que escribe para sí mismo.

Importa, y mucho, trabajar en la fluidez del relato. Lo que ocurre es que, al hacerlo, estamos trabajando nuestra capacidad para desmadejar la forma de explicar las cosas y quien más gana al hacerlo es uno mismo. Acercarme al espectro autista en mi última novela fue una prueba de fuego. Es una gimnasia cerebral que contribuye a hacer de quien escribe una persona con la cabeza mejor amueblada para razonar.

Pero hasta aquí solo hablamos de las formas, lo que realmente beneficia a los que contamos historias es la terapia diaria que hacemos acerca de la persona que somos y de aquellos que nos rodean, sean conocidos o no, sea una persona con nombre y apellidos o el ser humano en sí, sea mujer, niño, anciano, empresaria de éxito o enfermo terminal. 

Yo cada vez me conozco más en mi ejercicio diario de construir historias inventadas.

Si escribes para el aplauso, este no vendrá tan fuerte como si escribes para crecer.

jueves, diciembre 04, 2025

Onda

Soy un gran lector de clásicos.

Haber disfrutado de Madame Bovary, Trafalgar, La tía tula o La montaña mágica es algo que queda dentro para siempre. 

Lo que sí observo, en mis intentos actuales de acercarme a escritores de hace siglos, es cómo la onda literaria actual vibra en otra frecuencia. La falta de tiempo para el ocio que padece nuestra sociedad hace que se haga bola para muchos el poder pausar los ritmos para leer capítulos largos donde, aparentemente, no pasa nada.

No hay paciencia.

Se pide más emoción, más rápido, más golpes de efecto, menos profundizar.

Es un reto al que nos enfrentamos los escritores actuales: saber narrar en la prisa de los demás.

Cada lector mira cuánto queda para terminar una escena, cómo de largo es el texto de facebook, qué porcentaje del ebook llevo leído, qué grosor le queda aún a la novela. 

Corremos, corremos, sin saber muy bien hacia dónde. Sin pararnos a disfrutar de estar parados. De respirar.

Recomendaría vivamente a Machado: 'caminante no hay camino, se hace camino al andar'.

No hay sitio al que llegar.

lunes, noviembre 24, 2025

Tout s'en va

No soy masoca, pero me gusta sufrir en pequeñas dosis.

Sobre todo al leer, al escuchar música, al escribir, al meterme en mundos oníricos que provocan un sufrimiento que, siendo virtual, no deja de conmoverme.

Me ocurre con una canción de Calogero, un intérprete francés que no dejo de recomendar.

En ella, 'Yalla', resuena una frase hermosísima: 'tout s'en va'. Palabras que recogen una emoción que me lleva a asomarme al precipicio.

Tout s'en va... todo se va, todo acaba... Entonces pienso en mi vida privilegiada, en mi amor eterno, en la gente que quiero, en lo feliz que soy... y me arrebata el dolor del 'tout s'en va'...

Tout s'en va.