Sería absurdo pensar que si tú me criticas, estás atacando a todos los sevillanos.
Y, sin embargo, eso es lo que está ocurriendo con la matanza en Gaza: si uno condena las barbaridades que está liderando Netanyahu, le acusan de antisemita.
No es una cuestión de derechas o izquierdas. Es una cuestión de humanidad.
Es insoportable ver, a través de los móviles de los propios palestinos, cómo están masacrando a niños. Cómo los dejan morir de hambre.
Hamás cometió un atentado execrable. Pero el gobierno israelí, con su respuesta desproporcionada, está traicionando el sufrimiento histórico de su pueblo.
¡Basta ya!