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lunes, septiembre 07, 2026

Murillo

Paso, a menudo, por la plaza del Museo de Sevilla. Allí luce, imponente, la estatua de Murillo.

He leído tanto sobre él, sobre su bonhomía, su campechanía, su amor por la ciudad que lo vio nacer, que a veces me pregunto, al asomarme a su cara de bronce, cómo nos verá desde ahí: las pintas de la gente, los coches, los ruidos.

¿Qué pensará de lo que hemos hecho de aquello que se nos dio?

Es probable que pensase que no lo estamos haciendo bien, que perdemos la oportunidad de aprovechar todo el progreso y el bienestar de los que él no disfrutó para volvernos cada día más egoístas, como si el mundo fuera a acabar mañana, sin pensar en aquellos tipos que pasearán esa plaza, dentro de quinientos años, buscando la complicidad en su mirada.

Estamos creando un mundo zafio cuando lo teníamos todo para brillar.

jueves, julio 09, 2026

Enfermedad

Una de mis grandes esperanzas con la inteligencia artificial tiene que ver con la salud.

Estoy convencido de que personas de bien con currículums reconocidos sepan introducir en la coctelera del chatGPT toda la información recogida durante decenios de millones de personas que han sufrido diversas enfermedades. Saldrán patrones, están saliendo ya, que hasta ahora resultaban complicadísimos de identificar.

Acelerar los diagnósticos, los estudios, las vacunas, los tratamientos.

Para eso sí nos sirve, para que averigüe a base de datos reales cómo puede influir un determinado hábito en un paciente con una patología concreta, proporcionándonos una vida mejor, que es lo máximo a lo que podemos aspirar desde nuestra pequeñez.


jueves, abril 02, 2026

Irrepetible

Pertenecemos a la época de la humanidad más explosiva de las que jamás hayan existido.

Siempre ha habido progresos, retrocesos, cambios, pero nunca tanto y tan deprisa: estamos viviendo la ciencia-ficción de los años 70.

Todo lo imaginable parece hacerse realidad, cada invento supera al siguiente: los teléfonos fijos son dinosaurios olvidados, los discos de vinilo reliquias de las que presumir y la inteligencia artificial ya empieza a hacernos dudar de por cuánto tiempo gobernaremos el mundo.

Cuanto más avanzamos da la sensación de que menos somos el centro de nuestras vidas.

Es hermoso. Es aterrador.

jueves, septiembre 26, 2024

Periódicos

La historia del ser humano es, muchas veces, circular.

Hace más de un siglo, cuando comenzaron a circular trenes entre grandes ciudades europeas, los rotativos de la época señalaban cómo la gente se dedicaba a leer la prensa mientras viajaba y lo documentaba con fotos en blanco y negro.

'Se está perdiendo la conversación entre ciudadanos', alertaban.

Dentro de un siglo seguramente se rían de nuestros miedos acerca del uso de los móviles, una antigualla que algún abuelo tendrá entre sus reliquias.

miércoles, febrero 28, 2024

Gordofobia

Ya me ha ocurrido en un par de ocasiones, que alguien o yo ensalcemos la figura de una amistad a quien queremos y surja la polémica.

Eso es gordofobia.

Al principio me lo tomé a mal, porque mi intención, o la de la persona que comentaba la pérdida de peso de alguien querido, salía del corazón con la idea de animarle.

No me ha hecho falta meditarlo más de dos veces para dar la razón a quienes critican esos comentarios, que permiten profundizar en complejos físicos de quienes los escuchan. Quizás, el día que no estén tan delgados, prefieran no salir a la calle o quedar contigo. Creemos hacer un favor al piropear y lo que estamos haciendo es definir el tamaño de su jaula.

'Es que antes no existían tantas tonterías', protesta una parte de la sociedad.

Es que antes éramos menos sensibles a los traumas de los demás. El peso, el acné, el pelo, las dentaduras, la forma de las piernas. Todo lo que no pasara por el estricto filtro de lo estándar podía ser motivo de mofa o llevar asociado comentarios degradantes.

Cómo vemos el cuerpo de los demás es problema nuestro, no de ellos.

Afortunadamente que vamos cambiando, que se crean esos términos para definir lo que no deberíamos hacer, hasta llegar al punto en el que no califiquemos nunca más a nadie por su físico.

Conseguiremos que las calles estén más llenas y haya menos gente mirando por la ventana.

Seremos, todos, más bonitos.

martes, octubre 17, 2023

Histórica

Cuando leo novela histórica, y leo mucha, siempre hay una variable que me estremece de entre las historias personales que inundan el relato, y no es otra que la enfermedad, porque aquí sí que podemos decir eso de que cualquier tiempo pasado fue peor.

Vivir no hace mucho tiempo era territorio vedado para quienes nacían con una genética a prueba de bomba. Cualquier infección podía llevarte al cementerio, incluso a partir de una muela en mal estado.

Hace apenas unas semanas visitaba el museo del hospital público de Venecia, sobre la escuela grande de San Marco, un espacio donde se exponían los utensilios con los que trataban a los enfermos y que daban grima de solo imaginar cómo podían utilizarlos sin anestesia, sin conocimientos hoy básicos de Medicina.

Tendemos a quejarnos de los tiempos que nos ha tocado vivir, sin saber apreciar lo mucho que nuestra sanidad pública, a todos, nos protege.


viernes, junio 16, 2023

Estar quieto

Mirar al infinito se ha convertido en una actividad excepcional.

Apenas nos queda la almohada, la luz apagada y el silencio para otear, si no el infinito, al menos nuestro interior.

Es la enfermedad y el gran avance de esta generación que nos ha tocado vivir. La sobreestimulación. El chaparrón de información. 

Viajar en metro es no cruzar ya la mirada con nadie, porque todos están asomados a esas ventanas para ver mundos lejanos a ese túnel por el que cruzan, más atentos al baile de una niña en Pekín que de la sonrisa tonta de la señora del asiento de enfrente.

Cuántas veces no tomamos el móvil sin saber qué queremos encontrar. Buceamos allí, al otro lado de la pantalla, para evitar bucear en nosotros mismos.

Bien, hoy lo dejo en casa. Pero, no podré contar los pasos, ¿y si me llaman? ¿Y si veo algo a lo que quiero hacer una foto? ¿Y si me pierdo y no sé volver? ¿Y si quiero recordar como se llamaba esa actriz? ¿Y si me da por buscar los ingredientes de una fideuá en el supermercado? ¿Y si quiero ver cómo va la guerra de Ucrania?

Y si... 

Vivimos esclavos de un dulce narcótico mental.

jueves, marzo 30, 2023

Pejigueras

Los pejigueras en cuestiones de derechos son los que hacen avanzar a la sociedad.

Situaciones que nos molestan en nuestro día a día, y que somos perezosos en denunciar, van desapareciendo gracias a que hay quien se empecina en protestar, manifestarse y reclamar.

Si no fuese por la testadurez de quien se siente maltratado, aunque sea en temas menores, no se acabaría legislando en favor del ciudadano.

Son ellos, los que llaman a la policía por que alguien está fumando en un local, por los decibelios de una obra en el bloque, por la falta de personal en una estación de tren, por la rampa que no existe para discapacitados, por la dificultad en realizar un papeleo.

La mayoría nos encendemos por dentro y pasamos a otra cosa. Los pejigueras, tal vez pensando sólo en ellos mismos, nos van liberando de piedras el camino.

jueves, marzo 23, 2023

Evasión

A veces pienso que falta algo fundamental por inventar.

Lo malo es que no sé lo que es, sólo intuyo por dónde irían los tiros.

Tendría que ver con la evasión, un territorio que vaya más allá del cine, de un balneario, de un crucero por el Mediterráneo.

Creo que ese invento se inventará, quizás ayude la electrónica, la informática y el progreso. Porque el invento con el que sueño tiene que ver con la desaparición voluntaria durante un tiempo determinado de nuestro yo.

¡Sería tan sano!

Conseguir un artilugio que nos saque de nosotros mismos y nos permita volar sin las ataduras de nuestros condicionantes de cada día. Un invento que no se esnife ni se tome en pastillas, sino una puerta que se atraviese para olvidarnos por un tiempo de nuestra propia unicidad, poder ver el universo sin ser nosotros mismos, sin aprioris, con la ingenuidad de un niño que no existe.

Algún día se inaugurará, no sé qué forma tendrá, y entrarán primero los valientes. Atravesarán la puerta dispuestos a sumergirse en una aventura deliciosa de desprenderse del propio cuerpo, porque confiarán en que haya alguien que les devolverá enteros a la puerta de salida.

Salir y decir 'he sabido por fin ser alguien que no soy yo'.

lunes, febrero 27, 2023

Antiguo

Me fuerzo a no querer ser antiguo al analizar nuestros días, porque soy un convencido de que el progreso siempre ha ayudado al hombre a profundizar en su bienestar, incluso porque el cambio está asociado al ser humano. Ninguna generación ha vivido un mundo tan avanzado como el suyo propio.

Ese convencimiento no quita para que me preocupen determinados comportamientos que observo desde mi atalaya de libre pensador.

Uno de ellos es el esfuerzo. Llámenme carca, que no lo soy, pero a todos se nos pasan las horas muertas embobados con vídeos de gatos haciendo travesuras, de olas invadiendo un pueblo costero, de chavales dando sustos por la calle. Horas de relax, necesarias tal vez, en las que nuestra pereza sube a la cumbre de todas las perezas para no hacer otra cosa que pasar con el dedo a otro vídeo tonto de una chica bailando un reggaeton, o de un mono robando en el bolso de una japonesa.

¿Dónde van a parar esas horas perdidas? Sobre todo, ¿dónde van cuando de gente joven se trata? Esas tardes y fines de semana sin hacer estrictamente nada productivo, embriagados por el dulce sopor de los estímulos que nos llegan de todos lados para tener nuestra mente anestesiada, ajena a la producción propia, a la construcción de retos, al esfuerzo del aprendizaje.

Sí, lo sé, la juventud de hoy es maravillosa, abierta de mente, inquieta, preparada. Sí, sé que el panorama que les estamos dejando no es alentador, con sueldos miserables y viviendas inasequibles. Estoy en el mundo.

Yo sí sé que, desde mi atalaya, observo el mundo y no dejo de pensar en que nos estamos aborregando. 

sábado, febrero 11, 2023

Coches

Cada vez que el futuro avanza con nuevos inventos, de esos que parecen que serán imprescindibles mañana, me viene a la mente una de las últimas comidas con mi padre.

Sentados en la mesa de un restaurante, junto a los ventanales de un decimotercer piso y Sevilla a nuestros pies, él, elegantísimo con su jersey celeste de Blueberry, lamentó no poder disfrutar de los coches voladores que pronto vendrían a aparecer.

Lúcido y sereno, se despedía de su ciudad lamentando no poder vivirla más, sin querer decir que le apenaba no saber qué sería de nosotros, sus hijos, de su nieto, de todos aquellos a los que había querido.

Llegará el día en el que aparecerá ese coche que vuele y, si tengo suerte, me montaré en uno. Le diré al conductor que me lleve al hotel Sevilla Center y que se coloque frente al ventanal del restaurante del piso 13, y le rogaré que se quede ahí un rato, frente a la mesa donde un día mi padre lamentó no ver lo que yo le llevaré.

viernes, diciembre 30, 2022

Abuelo

A pesar de que, de vez en cuando, conseguimos que Iván se sumerja en alguna novela, él y su pandilla siguen llamando abuelo a Manu.

Abuelo porque, mientras ellos están jugando a la play, él se tumba en el sofá a leer, con 20 años.

Si le meto mano a un libro, pensarán, que no me vea nadie. No vayan a creer que me puedo divertir con una historia de tinta y papel.

No estoy para nada de acuerdo en que todo vaya a peor. El progreso nos hace la vida más fácil, seguro.

Eso no quita para que haya determinadas actividades que da miedo que se pierdan. 

Tomar un libro, tumbarse en un sofá y evadirte del mundo te hace más sabio, más divertido y más feliz. Trabajas la concentración, la capacidad de imaginar, de reflexionar, de empatizar con personas que nunca conocerás, de sentir historias que no llegarán a ocurrirte. Leer te prepara para la vida.

Manu se reirá, ausente, cuando le llamen abuelo.

Ellos se lo pierden.

miércoles, diciembre 07, 2022

Wifi

Hace unos días, volando a Sevilla desde París, tuve la suerte de sentarme junto a una señora francesa y su hijo, un joven pianista de 30 años.

Estuvimos las dos horas charlando de nuestras vidas, de lo que podían visitar en Sevilla, de cómo los franceses ven a los españoles.

Tan delicioso fue que nos pasamos los teléfonos.

Para los que tenemos la suerte de viajar mucho, el progreso, sin embargo, no es siempre sinónimo de bienestar.

Viajar en tren se ha llegado a convertir en un suplicio por la mala educación de los viajeros que consideran que la tranquilidad de los otros no es una variable a tener en cuenta y se llevan trayectos enteros dando gritos a través de su teléfono móvil. 'A mí qué me importa el resto del vagón'.

Ahora anuncian que se va a integrar el wifi gratuito en los aviones y me pongo enfermo. Ni siquiera ese rato regalado de subir por encima de las nubes va a ser un refugio para escapar de charlas a grito pelado de gente que no ve más allá de sus narices.

Con lo bonito que es adormecerse con la cabeza apoyada en una ventana que te muestra la grandeza de la naturaleza, gracias al poder conquistado por el ser humano de asomarse a nuestro mundo desde arriba.

Con lo gratificante que es conocer a tu vecino de asiento, así, sin más.

Sabemos ya volar, que era lo más complicado, nos falta aprender a pensar en quien está a nuestro lado, que debería de ser lo más sencillo.

Acabaremos todos con auriculares, aislados, para no escuchar los gritos de los demás.

martes, agosto 30, 2022

Haters

La modernidad de las redes sociales ha traído mucho bueno, pero también lo peor del ser humano.

El poder interactuar desde el confort de la soledad de una habitación ha sido tomado por muchos como barra libre para decir barbaridades, amparados muchas veces en el anonimato o la distancia.

Twitter es una fábrica de odiadores, de personas peleadas con el mundo que dedican su tiempo libre a insultar, a gritar lo mal que lo hacen los otros, a ridiculizar a quienes opinan, a enredar con bulos y mentiras.

Yo tengo el dedo fácil para bloquear. En la última semana me han llamado fantasma, clasista, ignorante, blandengue, me han invitado a irme de España, a callarme la boca, a ir a terapia. A la gente que desprende odio la expulso de mi territorio. Rápido. Sin contemplaciones.

Uno imagina un espacio de convivencia donde compartir ideas, recuerdos, reflexiones, imágenes, anécdotas, artículos de prensa, vídeos de gatos, recetas de cocina... Pero viene el amargado de turno a decirte que tu vida es una mierda.

Ya quisiera él.

domingo, marzo 27, 2022

Móvil

Estamos escasos de contención.

Es una consecuencia directa de los tiempos en los que vivimos, en los que todo se mueve a una velocidad de vértigo y la palabra paciencia se ha devaluado hasta ser considerada como una tara.

Queremos conocer las noticias ya, que nos traigan el sushi ahora, ver ese vídeo en este momento, que me traigan esa camiseta mañana. Vamos construyéndonos necesidades imperiosas en el día a día y muchas no tienen que ver con el dinero, sino con la información. De ahí que consultemos de manera compulsiva el móvil para comprobar si ha pasado algo nuevo en Ucrania, con los transportistas, en nuestra ciudad.

Tomamos el teléfono ahora y lo volvemos a consultar cinco minutos después, como si en ese suspiro de tiempo el mundo se haya podido dar la vuelta del revés.

Yo trato de aplicar la contención. Aparcar el móvil durante horas en la mesita de noche, tratar de no consultarlo cuando estoy cenando, pasear sin mirarlo en busca de no sé qué.

No es sencillo. No hay lugar para el que mires en el que no haya alguien viendo el móvil, que muchas veces, es cierto, ofrece una compañía inestimable.

Yo, en todo caso, aplico la contención. Casi siempre respondo con tardanza porque trato de ir a mi ritmo y no me gusta que un aparatejo controle mi respirar.

domingo, enero 16, 2022

Duda

Vivimos en una sociedad tan radicalizada que tienes que estar en un bando o en otro.

No hablo de política, sino de cualquier materia que salga a la luz.

Tienes que posicionarte.

Yo reivindico el derecho a la duda. 

Si bien tengo muy claros mi principios básicos de comportamiento, muy ligados a los compromisos de justicia social, hay mil asuntos sobre los que tengo más preguntas que respuestas. Cuestiones sobre las que puedo dar parte de razón al que argumenta en un sentido y al que lo hace en el contrario.

El mundo va tan deprisa que no llego a alcanzar los beneficios o las desventajas de determinados avances tecnológicos, de la relación del ser humano con ellos, del uso que hacemos de las nuevas formas de trabajo, de relación, de cómo se enfocan los retos de la humanidad, de la importancia de actuar en un sentido o en otro respecto a la nutrición, de cómo debería atacarse el cambio climático, del papel de Europa en el mundo, del futuro del negocio editorial, del enfoque que debe darse a la educación de nuestros jóvenes.

¡No sé pronunciarme sobre tantos asuntos!

Me gusta, en cierto modo, que sea así. Me asustan las certezas absolutas.

viernes, diciembre 31, 2021

Destino

No creo en el destino individual de cada persona, son demasiadas las circunstancias que nos atenazan como para poder deducir qué será de nosotros al final de nuestros días.

Sí tiendo a creer, en cambio, en el destino de la humanidad. En lo concreto. No hablo de países ni de períodos, sino de un concepto más global de destino.

Mucho antes de que se inventara la rueda, el hombre estaba predestinado a descubrirla. Hace siglos nadie podría imaginar el motor de gasolina, los móviles, los rayos X. No existían pero estaban en el futuro cierto, nadie los intuía pero teníamos que pasar por ahí. Era cuestión de tiempo.

Ese futuro certero que desconocemos también está ya definido para nuestras generaciones. Mucho más de lo que imaginamos. Es seguro que el hombre, en su tremenda capacidad de progresar, tonteará con la inmortalidad, creará pasadizos atemporales, se atreverá a fabricar personas a medida.

Todo está allí, en el futuro, y no podrá ser de otra manera, aunque hoy no lo alcancemos ni a imaginar.

Quizás por eso me embelesa la ciencia ficción. 

martes, diciembre 21, 2021

Carrete

No pienso que ningún tiempo pasado fuese mejor.

Hay situaciones, sin embargo, que me llevan a añorar otras formas de vivir menos aceleradas.

Las nuevas tecnologías nos llevan a una esclavitud silenciosa, en la que estamos mucho más controlados, menos relajados. Recibes un wasap y ya tienes la presión de contestar, de encontrar un hueco, de devolver la llamada.

Miras, por pura adicción, diecisiete veces los correos, las redes sociales, las noticias que acabas de leer cinco minutos antes.

Antes ibas con un carrete y hacías fotos de los viajes un poco a ciegas. Luego venía la ceremonia de llevarlas a revelar y compartir con los tuyos los lugares recorridos como si lo hicieses por segunda vez. Ahora se fotografía todo para no volverlo a ver jamás.

En otros tiempos yo traía regalos a la familia desde cualquier lugar del mundo, pero hoy en día es difícil encontrar algo en ningún rincón del planeta que no te traigan al día siguiente por internet.

El progreso sigue, imparable, para crearnos bienestares inimaginables que tendremos que disfrutar a toda prisa.

lunes, julio 05, 2021

Fast

Llegábamos a Sevilla tras pasar bastantes días fuera, teníamos ganas de cenar en casa pero la nevera amenazaba con estar vacía. Y apetecía un vino.

Así que, subiendo por la autopista desde Cádiz, Fran encontró una aplicación con estética vanguardista para conseguir alguna botellita a horas raras de domingo.

-He encontrado una aplicación: 'Fastwine'

Sonaba muy bien. Fastwine. Vino rápido. Hay aplicaciones para todo. Podías llamar y te llevaban el vino que quisieras a la hora exacta que tú marcases. Una gozada para completar un fin de semana espléndido. 

Fran llamó con el manos libres y al otro lado del teléfono respondió una mujer a gritos.

-¡Papá! ¡¡¡Papá!!! ¡¡¡Papaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! 

Los dos nos miramos alucinados y Fran bajó el volumen al móvil.

-¡Un chaval! Que quiere vino el colega. ¡Vente pa'bajo! Que estoy 'atacá'. Que no sé cómo funciona esto. ¡¡¡Papaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

El padre no le iba a la zaga.

-A ver -nos dijo con malas pulgas-. ¿Qué quieren ustedes a estas horas?

Yo no sé si me alegré de que todo fuera tan desastre, pero a veces viene bien que todo salga al revés para reírte de este mundo moderno que queremos construir. 

Tuvimos que acercarnos al almacén a recoger la botella que encontramos por 'Fastwine'.

-A estas horas no hay reparto que valga.

No estaba malo.


miércoles, junio 09, 2021

Google

Hace una eternidad, cuando las redes aún estaban en pañales, reté a mi padre.

Papá, dime lo que quieras encontrar en Internet, que lo coloco en el buscador y aparecerá.

Él, incesante estudioso de la historia universal, aceptó el reto:

—Busca la llegada del emperador Maximiliano de México al Puerto de Veracruz.

Yo escribí la frase y me dio '0 resultados'.

—No ves, donde haya un buen libro...

Con el tiempo conseguí meterle el gusanillo en el cuerpo y de vez en cuando se pasaba por mi habitación para buscar información, hasta que le propuse darle unas pequeñas clases.

La primera vez que cogió el ratón, empezó a moverlo en el aire haciendo 'eses'.

—Papá, tienes que apoyarlo en la mesa para que funcione.

Cuando reuní dinero para comprarme un ordenador nuevo, le regalé a él el que abandonaba. Mi padre le hizo mucha fiesta y, ni corto ni perezoso, se plantó en El Corte Inglés.

—Señorita, yo busco un libro que me explique desde cero cómo usar un ordenador. Desde el primer botón que haya que pulsar.

—Caballero, ¿qué sistema operativo tiene usted? ¿Es de Microsoft o de Apple?

—Si usted sigue hablándome así, cojo la puerta y me voy.