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sábado, marzo 21, 2026

Izquierda

Llegaba apurado a la cita de las siete del museo del Patio Herreriano.

─¿Ha empezado ya?

─Hace dos minutos, en la primera planta ─me dijo la chica de la entrada─. En cuanto salgas al patio, gira a la derecha y ahí tienes ascensor y escalera.

Con mi dislexia de considerar las indicaciones al revés, giré a la izquierda y me encontré con una cinta que impedía el paso. Tenía tanta prisa y la indicación había sido tan clara, que atravesé la cinta en busca de esa escalera.

Ante el conflicto, pudo más la orden que la lógica.

Una mujer de seguridad se asomó.

─Caballero, ¿no ha visto que ahí no se puede entrar?

─La chica de la taquilla me ha dicho a la derecha ─me excusé.

Entonces la vigilante me destrozó con la mirada.

─Claro ─señalé al otro lado del patio─, es la derecha de allí.

sábado, septiembre 21, 2024

Equivocarse

Las peores situaciones laborales que me ha tocado vivir son aquellas en las que, hagas lo que hagas, te equivocas.

Si avisas a tu jefatura de un riesgo importante, mal, porque van a montar un escándalo que puede empeorarlo todo. Si no la avisas, en cambio, te reprocharán el no haberlo hecho cuando el conflicto salga a la luz.

En mi sueldo van muchas situaciones similares en las que la disyuntiva es minimizar daños.

La vida profesional me ha enseñado a tratar de solucionar las cuestiones, en la medida de lo posible, antes de remontarlas. El jefe sensato aprecia más al que se achicharra en el incendio que no al que grita 'fuego'.

domingo, junio 23, 2024

Autocrítica

En el entorno laboral son habituales los roces, más o menos desagradables, al tener que tratar con personas que no ven las cosas, o las formas de hacerlas, de la misma forma que tú y estar obligados a entendernos.

Suele ocurrir que ninguno tiene toda la razón.

Cuando llegan esos momentos, una vez que se resuelven, soy partidario de analizar qué ha podido pasar con aquel compañero con quien ha ocurrido el conflicto, para evitar que se repita en el futuro.

Es una dinámica que recomiendo, poner las cartas encima de la mesa para salir creciendo los dos.

Normalmente funciona.

—Oye, perdona, creo que este asunto no estuvimos acertados.

La sorpresa llega cuando uno admite en voz alta lo que ha podido hacer mejor y la otra persona, tras escucharte, no asume el menor reproche.

—¿No tienes ninguna autocrítica que hacerte?

—Por supuesto que no.

Pobre infeliz.

martes, octubre 10, 2023

Conflicto

Desde que mi memoria alcanza, y recuerdo episodios muy atrás en mi niñez, me ha angustiado el conflicto entre Israel y Palestina.

Es el pecado original de nuestra generación, el eterno combate con el que nacimos y con el que, muy probablemente, moriremos, sin que una posibilidad de esperanza atisbe en el horizonte.

Cuanto más leo sobre el tema, que me apasiona y me atormenta, menos clara tengo mi posición.

Reflejo del alma humana, en el que las dos partes tienen sus razones y sus culpas, desenredar esa madeja se convierte en una misión imposible. Cuanto más nudos deshacemos, más se vuelve a enmarañar el resto.

¿Dónde está la sensatez?, nos preguntamos. Si dos pueblos quieren vivir en paz, ¿por qué no se sientan a dialogar?

Hay tanto odio, tantos muertos, tantos agravios acumulados que no hay quien sepa encontrar la vía de la concordia. 

La creación del estado de Israel es tan justa como injusta y ahí radica el problema. Intentamos resolver un dilema que no tiene una solución digna, porque parte de una ecuación mal planteada de base.

lunes, diciembre 13, 2021

Malhumor

La furgoneta, cruzada, me impedía entrar en mi garaje.

Tras un día agotador, sólo deseaba llegar a casa, quitarme los zapatos y tirarme en el sofá. 

Aguanté un rato, y otro rato más. Pité. Me esperé y volví a pitar. Nada. Respiré. Hice sonar el claxon de nuevo.

De un portal cercano salió un chaval con gritos y lindezas que yo no llegaba a escuchar con la música de mi coche. Abrí la ventanilla.

¡Que estoy trabajando, coj...! me recriminó.

¿Y de dónde te crees que vengo yo? le respondí.

Su actitud era muy agresiva, pero yo no me corté. Se mantuvo desafiante hasta que otros coches llegaron y no tuvo sino que largarse.

Ya en casa, calmado, pensé en cómo esta sociedad que hemos creado nos empuja como a bestias para que luchemos entre nosotros con tal de que el sistema funcione, hasta convertirnos en víctimas de nuestro propio bienestar.