x

¿Quieres conocerme mejor? Visita ahora mi nueva web, que incluye todo el contenido de este blog y mucho más:

salvador-navarro.com

Mostrando entradas con la etiqueta Pies. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pies. Mostrar todas las entradas

jueves, julio 27, 2023

Pies

Una de las primeras cosas en las que me fijo, cuando me pongo a comer con Fran fuera de casa, es si se nos ven los pies desde fuera.

Tenemos todo un código subterráneo del que nunca hemos hablado, pero que entendemos a la perfección.

Cuando él ve que yo me acelero, cuando creo que él se está aburriendo, cuando alguien mete la gamba. Pero, sobre todo, cuando queremos decirnos que nos queremos.

Tenemos esos asaltos de amor que materializamos por debajo de la mesa. Sí, hay mucho de aprendizaje, de autodefensa, de no querer que nadie mire con desprecio cómo dos hombres nos cogemos las manos.

Mejor, nos cogemos los pies.

miércoles, julio 26, 2023

Masajes

Si yo fuera rico, me gustaría gastar mi fortuna en placeres sencillos.

Me daría un masaje diario. Cada día un tipo. Los pies, el craneo, la espalda, las piernas... Me encanta que me toquen, que suene música flojita, que huela a aromas calmantes, que no haga ni frío ni calor.

Es maravilloso sentir que te acarician el cuerpo, que cuidan de ti, aunque sea un rato y por dinero. Esa conexión con tu casa carnal es de los mayores disfrutes. Regalarle a tu propia naturaleza, que siempre tira de ti, un rato de atención.

En muchas ocasiones, durante esos masajes, el cuerpo conecta con la mente, como una puesta a cero para sincronizar lo que la mayoría de las veces va desemparejado.

Si yo fuera rico, me construiría una habitación llena de alfombras para que alguien, cada día, viniese a cuidar de mí.

martes, abril 11, 2023

Caricias

Justo antes de dormir, Fran busca mis pies con los suyos, para que se los acaricie. 

Es un coscón.

Yo, que tardo en coger el sueño algo más, me esmero en hacer círculos con mi dedo gordo en la planta de sus pies. Esos momentos en los que voy perdiendo poco a poco la conciencia, que tan útiles son para un escritor, cuando descubro por qué esa escena aún no estaba redonda.

En cuanto cae rendido, Fran se convierte en un conejillo que da patadas hacia todos lados. A mí, hay veces que me despierta, otras no me doy cuenta y sigo a lo mío.

Con el masajillo del dedo gordo.

Entonces veo a Fran de frente y me pregunto, ¿a qué pie es al que le estoy haciendo cosquillas?

Resulta que es el mío, que en mi modorra nocturna comienzo a acariciarme a mí mismo. Mi pie derecho empieza un romance con el izquierdo, que se hace pasar por el de Fran, y no sé cuál de los dos pies disfruta más.

Qué gustazo es tener un rato para cuidar de nosotros mismos, aunque sea sin saberlo.

martes, septiembre 06, 2022

Podólogo

Cada uno se hace a vivir con sus pequeñas taras.

Una de las mías está en la uña del dedo pequeño de mi pie izquierdo. Partida en dos desde siempre, cuando crece se me forma un pequeño garfio que se agarra a las sábanas al dormir, hasta convertirse en un generador de repelucos que Fran me tiene que cortar cada cierto tiempo.

—Por fin tienes cita con el podólogo —me confirmó hace unos días.

Así que allí me presenté. El hombre, tras analizar detenidamente mi dedo, me dijo que no había solución.

—Siempre estará así, porque la uña está rota en la raíz.

Le respondí que no era grave, que llevaba toda la vida así, pero lo vi muy afectado por no poderme ayudar.

—Y se puso a cortarme las uñas —le conté a Fran—. ¡Y a lijarme los talones con una especie de trompo! El pobre hombre no sabía cómo compensarme por no poder solucionar lo del garfio.

Entonces Fran me dijo, entre risas, que eso es lo que suele hacer un podólogo, cortar las uñas y limar los talones.

—Si me metes en un podólogo —le respondí, cabreado—, me podrías dar el manual de instrucciones.