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Mostrando entradas con la etiqueta Iván. Mostrar todas las entradas
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sábado, agosto 08, 2026

Italia

—¡Otra vez Italia, Salva! —me dicen mis amigos con razón.

—Sí. Otra vez.

En este año he aprovechado mis tres grandes pausas de trabajo para recorrer la costa amalfitana y la Puglia, en un viaje otoñal espléndido con nuestra querida Elisa; la isla de Sicilia en coche escuchando música romántica en el enero más invernal y esta última aventura veraniega con principio y fin en Venecia y la compañía, corta, de Iván.

Hay muchísimas cosas que no me gustan de Italia, y que cualquiera que me conozca sabe identificar.

Llegado a cierta edad, ya uno no quiere meter más países en el mapamundi personal, sino acudir a aquellos lugares que sacan lo mejor de uno.

miércoles, agosto 05, 2026

Parma

Viajar con un chaval es volver a las risas donde te duele la barriga.

Estábamos en Bolonia y dudábamos dónde hacer la siguiente parada, así que decidimos preguntarle a la inteligencia artificial que nos aconsejara entre Parma y Módena para los tres días siguientes.

—No tiene dudas, entre las dos elige Parma —nos dijo Fran.

Nos quedamos sorprendidos por la contundencia, por los buenísimos comentarios que nos llegaban de Módena.

—¿No se habrá confundido con 'Parma' de Mallorca?

martes, agosto 04, 2026

Rosa

Hablaba Fran de un personaje de la prensa amarilla e Iván puso cara de no saber quién era.

Hicimos por explicarle de dónde venía, con quién se casó, los escándalos de su pasado.

-Ni idea -insistía Iván.

No pudimos sino reírnos.

-Es la primera vez -dijo- que os alegráis de que no conozca a alguien.

viernes, julio 31, 2026

Canarias

Los largos ratos pasados con mi sobrino Iván me han servido para ponerme al día sobre sus gustos musicales.

─Escucha esto ─me pasaba uno de sus cascos en el tren.

Me pedía que pusiera especial interés en las letras, a veces auténticos poemas.

─Este chaval ─me aclaraba─ es un tipo de Tenerife, hijo de unos inmigrantes indios llegados de Bombay.

─Hay muchos canarios entre los cantantes que te gustan, ¿no? ─Me encanta su amplitud de miras.

─Canarias es una locura.


domingo, julio 26, 2026

Salud mental

─En mi generación es un problema la salud mental ─nos comentó Iván mientras comíamos, relajados, en el Ostrega, no lejos del Gran Canal.

Había enlazado una historia tras otra hablando de sus amigos, de la forma que tienen de comunicarse, de lo importante que es para él saber que siempre puede contar con ellos para salir a dar una vuelta.

─Hay gente de mi edad que no tiene con quién salir.

Le pregunté a qué atribuía todo eso, si tenía que ver mucho con las redes sociales.

─Claro ─me respondió, sin dudar─. Casi todo el mundo está lleno de complejos, la mayoría se compara con los grandes ídolos. ─Recordé al Ivancito de no hace mucho, mientras lo escuchaba hablar─. Ahora mi generación se cuida más, bebe menos alcohol, come mejor, se mata a entrenar... Pero yo me doy cuenta de que lo más atractivo es alguien que esté sano de la cabeza.

domingo, mayo 10, 2026

Bran

Como mi sobrino Iván nació pocos meses antes de que yo encontrara a Fran, para él su tío Borete es inseparable de Fran.

Con media lengua en sus primeros años, cuando yo llegaba a casa de mi hermana siempre me preguntaba:

—¿Y Bran?

—No ha podido venir, Iván.

Para él el amor es también ver a dos hombres quererse.

viernes, febrero 06, 2026

Cena con Iván Filipina

Cenábamos esta semana los tres en El Contenedor, Iván, Fran y yo.

—¿Entre tus amigos hay quienes simpaticen con la extrema derecha? —le pregunté a Iván, ávido de hablar de todo.

—¿Cómo va a haberlos, Bore? —Me encanta que me llame Bore—. Si en mi pandilla hay una filipina, un chino y un boliviano.

—Cierto —reflexioné.

Con 23 esplendorosos años, me inquieta que mi sobrino se deje llevar por esos cantos de sirena de quienes no tienen idea de lo que fue el fascismo.

—No sabes cuánto me alegro, Iván.

sábado, noviembre 01, 2025

Arena

Miro la arena bajo el Arte Náutica y veo al pequeño Iván jugando al fútbol con la camarera.

Hay imágenes, benditas, que quedan para siempre.

Ese restaurante es nuestro refugio, donde Fran y yo acudimos tras el duro trabajo de la semana, desde hace veinte años, cada vez que nos acercamos a Portugal.

Lo descubrimos cuando mi sobrino era un renacuajo al que no le gustaba comer. Se venía con su balón y se liaba a pegar patadas a los pies del local, erigido sobre patas de madera en plena arena.

Una tarde, una camarera bajó a jugar con él.

miércoles, agosto 06, 2025

Té

Nos ofrecieron un té de cortesía tras el primer almuerzo en Estambul y a mi hermana y a mí nos encantó.

—¿De qué es?

—De manzana —nos sonrió.

Así que el día que visitamos el bazar de las especias, se nos iban los ojos en la zona de las infusiones. Ya por fin nos decidimos y entré en una de las tiendas.

—¿Eso es té? —pregunté, extrañado, al llenarme una bolsa de polvo blanco.

—Sí, quiere que le prepare uno para comprobarlo.

Le dije que no, que confiaba en ella, pero salí de allí pensando que llevaba medio kilo de cocaína. Así que nos llevamos el resto del viaje pensando como meter la bolsa en el avión sin levantar sospechas en el control de pasaportes. Raquel se ofreció a llevarlo y yo, desde Múnich, me interesé en cuanto aterrizaron ella e Iván en el aeropuerto de Sevilla.

—¿Qué tal la mercancía?

—¡A salvo!

jueves, junio 05, 2025

Bird

En el trabajo paso más tiempo hablando inglés y francés que español, lo que no solo no me fastidia sino que me anima a estar en continuo proceso de aprendizaje.

Ocurre, sin embargo, que los que lo hablamos entre nosotros somos turcos, brasileños, rumanos o portugueses, por lo que las pronunciaciones son bastante alejadas de los estándares británicos o americanos.

De entre todos, somos los españoles los que peor nos manejamos con los sonidos y tiene mucho que ver, pienso, con el sentido del ridículo.

Recuerdo que, de muy pequeño, le regalamos un juego a Iván para aprender inglés. Salían animales y él debía repetía los nombres para que el vídeo avanzara. Estuvimos un rato esperando a que el niño, casi un bebé, se lanzara.

Hubo un momento en que un pájaro le llamó la atención y gritó, con entonación perfecta, ¡bird!

Nos reímos tanto al escucharlo que no volvió a abrir la boca para decir nada en inglés.

viernes, abril 18, 2025

Mails

Con tanta movida trumpista uno acaba por darse cuenta de lo frágil que resulta el mundo en que vivimos.

Visto lo visto, uno de mis mayores temores es perder este canal de comunicación que desde hace tantos años me mantiene unido a ti diariamente. Esa café que te tomas leyendo mis posts, tu despertar asomado a mis textos, el rato que dedicas a comentar mis relatos, el enlace de ida y vuelta que hemos establecido.

Así que le pedí a mi sobrino que rehiciera mi web.

—Por si Facebook o Instagram me bloquean por algún pensamiento subversivo o alguien hackea mi cuenta.

E Iván ha hecho un trabajo soberbio, ya lo podréis ver.

—Así podrás conseguir los correos electrónicos de tus lectores —me decía—, por si te quedas sin redes.

¡Ya está terminada la web! Y viene con regalo, un pequeño cuaderno electrónico con mis diez textos más celebrados en todos estos años. 

Aquí te espero -> www.salvador-navarro.com


viernes, diciembre 27, 2024

Escena

Es la escena más bonita que retengo de estas Navidades.

Mis hermanas nos daban los regalos a los tres hombres de la familia, mi hermano David, mi sobrino Iván y yo.

Cuando este recibió el suyo, se abrazó a Raquel, su madre, y luego fue, gateando por el sofá, hasta su tía Mónica, en quien se desparramó con sus enormes 21 años, como si fuera un crío.

Iván ha tenido la suerte de contar con dos madres y él no para de mostrar, con toda su inocencia, que las quiere, muchísimo, a las dos.

viernes, octubre 25, 2024

Iván

Mi querido sobrino Iván ha terminado sus estudios de informática y conseguido sus certificados de inglés, así que le toca encontrar un trabajo con el que trazar su futuro, que se presenta esperanzador.

Estos días le lancé el primer reto profesional, darle un meneo a la página web donde está todo el contenido relacionado con mis novelas.

—Quiero que, cuando la gente la vea, digan ¡Guau!

Le he prometido que seré muy exigente y le he aclarado que, al mismo tiempo, confío plenamente en él. Que no quiero decirle cómo tiene que quedar, sino que confío en lo que él me pueda proponer. 

Se pone colorado cuando le hablo con ese tono, pero a todo me dice que sí.

Os invito a visitarla ahora, www.salvador-navarro.com, antes de que Iván le meta mano y consiga entregarme la mejor web de un escritor de todo el mundo mundial.

miércoles, octubre 02, 2024

Pistacho

Una feliz tarde de verano paseábamos en familia por Turín.

Había antojo de helado, así que entramos en un local clásico, donde quedaban tapados los colores y texturas tras tapas metálicas a modo de farmacia antigua.

Me decidí por el pistacho y continuamos el paseo.

No había caminado más de dos manzanas cuando me deshice de la tarrina en una papelera, tras apenas dos cucharadas. Ya había saciado mi capricho.

Hago igual, en lo posible, con todos los pecados que me tientan. Una Coca-cola, un croissant de chocolate, unas patatas fritas, unos churros. Me los pido muy de vez en cuando, los disfruto, en la dosis necesaria para satisfacer mi deseo, y me deshago de ellos sin necesidad de rematar.

Quiero cuidarme sin renuncias talibanes.

miércoles, agosto 28, 2024

Faraón

Uno de los grandes atractivos de Turín es su museo egipcio.

Conscientes de que a Iván le apasiona desde pequeño el mundo de los faraones, ya teníamos compradas nuestras entradas antes incluso de salir de Sevilla.

—Los enterraban con cuatro tipos de vasijas, que tenían cuatro tapas diferentes —nos explicaba mi sobrino una vez allí, mientras paseábamos entre sarcófagos.

Hoy en día hay aún gente que querría que los enterrasen como a un faraón, con su colección de rolex, de coches deportivos, de pisos en la playa, de billetes y más billetes.

Ven que se van y se aterrorizan con la certidumbre de que tantas posesiones no se pueden meter en ningún lado. 

miércoles, agosto 21, 2024

Moscas

En nuestro último viaje a Ámsterdam, con mi hermana e Iván, se nos antojó buscar un vietnamita para comer. Mi sobrino siempre le hizo mucha fiesta a la comida oriental.

Llegamos a una zona plagada de restaurantes populares en el barrio rojo y allí que nos metimos. Casi sin darnos cuenta, alguien nos convenció para meternos en un local diminuto con apenas 4 mesas.

—Pero ¿es vietnamita?

—Sí, sí...

Fue el sitio más cutre, pero en el que mejor comimos de todo el viaje. Desde mi silla veía la cocina, de no más de 2 metros cuadrados, llena de botes de arroz y salsas.

—¿Qué son estas tiras verdes? —preguntó Iván.

Como un bosque, cintas de un verde fluorescente caían desde el techo hasta las mesas.

Fran, para nuestro horror, dio con la tecla.

—Son tiras adhesivas para que se peguen las moscas.

sábado, agosto 17, 2024

Conflicto

Cenábamos en Marsella y planteé un conflicto laboral que me inquieta personalmente.

Con el tiempo que dan los días felices para explicarnos de forma pausada, pedí opinión a mi hermana y a Fran sobre cómo enfrentar una situación delicada que me perturba en mi día a día en el trabajo.

Entonces se avanzó mi sobrino Iván hacia mí para decirme cómo lo veía él.

Con poco más de veinte años, se mojaba, me alertaba de lo que él creía que podía hacerme daño y tomaba partido por una de las salidas que yo proponía.

El niño que hemos cuidado desde que nació se convirtió ese día en un hombre.

sábado, agosto 03, 2024

Viaje a Turín

Desde que nació mi sobrino Iván, hace más de veinte años, Fran y yo nos lo hemos llevado a todos lados con nosotros.

—¿Te vienes, Iván?

—Sí.

No pregunta dónde, siempre dice sí. Desde que era un renacuajo.

Él sabe que tiene unos tíos Willy Fog y se apunta al carro.

Este verano, como todos desde hace muchos años, nos vamos una semana a conocer mundo. Esta vez toca Turín, donde acabamos de aterrizar, Lyon y Marsella. Su madre, él y nosotros formamos el cuarteto perfecto para perdernos, sin prisas, por calles de ciudades que descubrimos por vez primera.

En estos tiempos en los que tanto se critica, muchas veces con razón, el turismo descontrolado, yo reivindico el viaje instructivo, el de conocer otras culturas, el de expresarse en otros idiomas, el de comprobar en las propias carnes que el mundo es muy grande y tenemos mucho que aprender.

Con respeto, por encima de todo, al lugar que nos recibe y desde el convencimiento profundo de que se tiene que legislar para proteger las condiciones de vida de las ciudades que acogen al visitante.




martes, agosto 15, 2023

Bran

Voy a llevar tanto tiempo con Fran como la edad de mi único sobrino, Iván.

20 años.

Así que, desde que nació, Iván integró a su tío Fran en mi vida. 

Con cierta dificultad para pronunciar las erres de pequeño, cada vez que aparecía yo por casa de mi hermana, mi sobrino me preguntaba:

—¿Y Bran?

Éramos un completo. Bore y Bran.

Pasados veinte años, siguen mis dos hombres ahí. Nos pegamos nuestras escapadas, nos contamos nuestras novedades, nos reímos de nuestras bromas.

Hay veces en las que me quedo rezagado atrás, mientras paseamos, para verlos charlar a los dos, y no puedo ser más feliz.

lunes, mayo 01, 2023

Infinito

Es en los momentos más dulces cuando uno se plantea por qué el tiempo no es infinito.

Charlas pasionales, un arroz junto al mar, una novela de Patricia Highsmith, paseos por la calle Betis, un mensaje cariñoso de mi sobrino, pelis en la cama junto a Fran.

Buscar el que esas situaciones se repitan por siempre no es pecado. Es tener sangre en el cuerpo. Entender que la vida se compone de episodios de todos los colores e identificar aquellos con los que te quieres quedar. Que todos los jueves se repita esa cena, hacerle la misma fiesta a esa canción, siempre, que todas las tardes llegue un comentario de Carmen Estellés a mis textos.

Luego hay días, hay ratos, hay gentes desagradables, tragos por los que hay que pasar, noticias horrorosas que te hacen comprender el sentido verdadero de las cosas y se quita uno de la cabeza la noble idea de querer que todo dure por toda una eternidad.

Eso sí, que no nos quiten esos instantes en que quisiéramos vivir por siempre.