viernes, octubre 03, 2025
Flotilla
viernes, agosto 22, 2025
Individuo
Es lícito criticar a Rusia o Israel por las masacres cometidas. No es justo criticar a un ruso o a un israelí por serlo, porque nadie elige dónde nace ni qué barrabasadas se cometerán en su nombre.
Cuando miramos a la persona individual hay que pronunciarse en función de sus actos, concretos, por su palabra y su posicionamiento en el mundo.
No son pocas las gentes que han sufrido en sus carnes por tener el pasaporte que tenían.
Vista la evolución humana hacia los infiernos, liderada por ineptos, un día la ultraderecha, mucho me temo, gobernará nuestro país. No permitiré que nadie me llame fascista, bastante tendré con plantarles cara.
sábado, agosto 16, 2025
Impacto
Desde que llegué de Berlín no dejo de ver documentales para entender cómo el hombre puede ser tan cruel.
Tan retorcido.
Veo uno tras otro reportajes sobre la Segunda Guerra Mundial, la caída del muro, el holocausto nazi o el Tratado de Versalles para buscar algo de una luz que no me termina de llegar.
Lo más complejo es pensar que no somos nadie para criticar otros tiempos mientras permitimos, todos, la tremenda barbaridad que está ocurriendo en Gaza.
No hay perdón para Hitler, nunca. Tampoco para Netanyahu. La historia lo juzgará, nos juzgará, con severidad.
lunes, junio 09, 2025
Tito
miércoles, mayo 21, 2025
Gaza
Sería absurdo pensar que si tú me criticas, estás atacando a todos los sevillanos.
Y, sin embargo, eso es lo que está ocurriendo con la matanza en Gaza: si uno condena las barbaridades que está liderando Netanyahu, le acusan de antisemita.
No es una cuestión de derechas o izquierdas. Es una cuestión de humanidad.
Es insoportable ver, a través de los móviles de los propios palestinos, cómo están masacrando a niños. Cómo los dejan morir de hambre.
Hamás cometió un atentado execrable. Pero el gobierno israelí, con su respuesta desproporcionada, está traicionando el sufrimiento histórico de su pueblo.
¡Basta ya!
domingo, octubre 22, 2023
Animal
Desde pequeño he sido un animal devorador de prensa. Ya le quitaba a mi padre el ABC para leérmelo de arriba abajo sin escatimar un solo artículo. Conforme fui teniendo uso de razón, entendí que no me gustaba como veía el mundo ese diario y me convertí a periódicos más progresistas.
Siempre he pensado que mi nivel cultural, más o menos sólido, me lo ha dado más la prensa escrita que la literatura.
Son granitos que se van sumando a diario, año tras año, durante varias décadas. Un aprendizaje sobre la naturaleza humana, la política, la sociedad, la cultura, los avances científicos, la salud que no se obtiene de ninguna forma más eficiente que a través de la gota malaya, constante, de la lectura diaria de un periódico.
Ocurre, a mi pesar, que hay épocas, recientes, en que he empezado a rehuirlos. Cuando la maldad se hace tan espantosamente presente, como en estos días, dejo a un lado las noticias, las leo de perfil, para no contaminarme de la falta de esperanza en el ser humano.
Volverán los días de sol.
martes, octubre 10, 2023
Conflicto
Desde que mi memoria alcanza, y recuerdo episodios muy atrás en mi niñez, me ha angustiado el conflicto entre Israel y Palestina.
Es el pecado original de nuestra generación, el eterno combate con el que nacimos y con el que, muy probablemente, moriremos, sin que una posibilidad de esperanza atisbe en el horizonte.
Cuanto más leo sobre el tema, que me apasiona y me atormenta, menos clara tengo mi posición.
Reflejo del alma humana, en el que las dos partes tienen sus razones y sus culpas, desenredar esa madeja se convierte en una misión imposible. Cuanto más nudos deshacemos, más se vuelve a enmarañar el resto.
¿Dónde está la sensatez?, nos preguntamos. Si dos pueblos quieren vivir en paz, ¿por qué no se sientan a dialogar?
Hay tanto odio, tantos muertos, tantos agravios acumulados que no hay quien sepa encontrar la vía de la concordia.
La creación del estado de Israel es tan justa como injusta y ahí radica el problema. Intentamos resolver un dilema que no tiene una solución digna, porque parte de una ecuación mal planteada de base.
martes, julio 29, 2014
Terror
Intentando profundizar, entender cómo ha podido llegar a ese posicionamiento un pueblo culto, civilizado y maltratado, durante siglos, por el desprecio y la desconfianza de otras sociedades, resulta difícil empatizar con esa coraza colocada que no les hace luchar contra su propia violencia.
Se entiende el miedo al vecino iracundo, pobre y resentido, incluso se comprende la fortaleza de un ejército creado para defender día a día la existencia misma de su añorado país recién creado, anclado en las tierras de las que fueron expulsados sus antepasados, como de tantos otros lugares. Expulsión, vejación y ensañamiento, sí. Se puede visualizar esa ansiedad por querer retener ese espacio siempre negado por la historia.
Aun empatizando con sus miedos y su rabia ancestral, resulta difícil asumir la vergüenza que debería suponer a una sociedad sana el saber que cada día son cien más los muertos a pocos kilómetros, con decenas de niños destrozados que obligatoriamente no pueden ser terroristas, sino niños.
El odio que lleva al odio y la ansiedad de saber que no hay antídoto posible en esa tierra desangrada por la incomprensión mutua es un motivo de vergüenza universal.
No se puede perdonar al asesino de tu hijo muerto. Ésa es la tragedia.
Mi solidaridad es plena con los inocentes niños palestinos en plena vorágine de terror.
sábado, diciembre 27, 2008
De nuevo el Terror
Hoy almorzamos viendo imágenes espeluznantes en Gaza. Bombardeo indiscriminado ordenado por el gobierno israelí. ¡Más de doscientos muertos!
Sin ser comparables, ya van demasiadas andanadas mortíferas, brutales y sin sentido por parte del Estado sionista.
Entiendo la razón de la existencia de este Estado, más aún después de los actos criminales que condenaron al escarnio, las cámaras de gas y las torturas a millones de judíos por el hecho de serlo.
No entiendo y condeno desde mi posición humilde esta nueva acción militar en la que hemos podido ver civiles reventados en su propia sangre.
No se puede argumentar con el terror, no en nombre de Dios ni de ninguna religión. No podemos permitir más la pervivencia en este siglo XXI de un conflicto que nos llena de vergüenza desde hace tanto tiempo.
Ahora vendrá una salvajada palestina, igualmente condenable antes incluso que se produzca, y de nuevo el círculo que se cierra.
¿Cuál es la razón para no llegar a un acuerdo, para dar a los palestinos el trozo de tierra y la dignidad que les corresponde, cómo se puede medir con tan doble rasero a unos y otros?, ¿cómo pueden tener tanto apoyo en el pueblo israelí carnicerías como éstas, un pueblo culto, maltratado por la historia, denunciador de torturas pasadas?
No podemos quedar ajenos a las caras de pánico de los niños siendo llevados a los hospitales de Gaza. Los gobiernos del mundo tienen que estar a la altura, condenar sin paliativos esta acción y poner todas las bases, la paciencia y los argumentos diplomáticos para que el Estado de Israel sea lo que casi todos queremos: un país cordial, con un lugar en el mundo propio y merecido, respetuoso con los derechos del hombre, conciliador con sus vecinos, enseñándonos que su camino en la historia de la humanidad tiene sentido, heredero orgulloso de Moisés y Abraham; no mortífero y carnicero.