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sábado, octubre 04, 2025

Telediario

Los días de trabajo en que como en casa me puedo permitir una pequeña siestecita, con despertador, mientras suena el telediario. De tal forma que mis sueños, tan reales, se contaminan de la actualidad informativa, y así aparezco agotado cuando suena la alarma.

He aprovechado ese tiempo de descanso para excavar túneles enormes para reconducir las aguas torrenciales y evitar que otra DANA se lleve por delante a los pueblos valencianos, me he dedicado a destruir drones rusos con un tirachinas mastodóntico o he viajado a Gaza para preparar grandes potajes a chavales desesperados.

El sonido del teléfono me recuerda, sin piedad, que no he hecho nada más que dormir.

viernes, agosto 22, 2025

Individuo

Es lícito criticar a Rusia o Israel por las masacres cometidas. No es justo criticar a un ruso o a un israelí por serlo, porque nadie elige dónde nace ni qué barrabasadas se cometerán en su nombre.

Cuando miramos a la persona individual hay que pronunciarse en función de sus actos, concretos, por su palabra y su posicionamiento en el mundo.

No son pocas las gentes que han sufrido en sus carnes por tener el pasaporte que tenían.

Vista la evolución humana hacia los infiernos, liderada por ineptos, un día la ultraderecha, mucho me temo, gobernará nuestro país. No permitiré que nadie me llame fascista, bastante tendré con plantarles cara.

domingo, febrero 23, 2025

Diablos

Sin el menor de los escrúpulos, Putin ha provocado decenas de miles de muertos, incluso entre sus compatriotas, y provocado la expulsión de millones de ucranianos de su tierra, en el más absoluto de los delirios ególatras.

Esa guerra sin sentido provocó subidas de los precios de los combustibles y escasez de cereales, lo que llevó a un aumento de la carestía de la vida en todo el planeta que, como siempre, sufren con virulencia los más pobres, incluso las clases bajas norteamericanas, que votaron a Trump con el principal argumento de una inflación disparada.

Ahora tienen a un presidente que agradece a Putin el caos que le ha llevado al poder, llamando dictador a Zelenski y poniéndole en bandeja al verdadero tirano ruso los territorios esquilmados contra toda legalidad internacional.

El diablo los cría y ellos se juntan.

Vienen tiempos malos.

viernes, diciembre 15, 2023

Hungría

Yo me eduqué en no ir a sitios donde no me gusta cómo se piensa.

Todo empezó pronto y en la casa de un amigo. Yo era un mico pero ya sabía que allí no. Me desagradaban las fotos, las banderas, los comentarios, la forma de hablar.

Decidí, bien pronto, dónde no. Lo que fue una casa se convirtió en muchas otras, y las casas se convirtieron en barrios que me disgustan. 

A día de hoy mis autorrestricciones se transformaron en países a los que nunca iría. Por lo que votan, por lo que odian, por lo que representan.

En toda sociedad hay gente buena, sana, inteligente, culta, pero yo no quiero visitar lugares donde se alaba la violencia, se denigra al diferente, se vota en negro, se pone a la religión por encima del hombre, la tradición sobre el respeto, donde se infravalora a la mujer.

jueves, abril 20, 2023

Guerra

Cada mañana, al levantarme a horas que deberían estar prohibidas, veo un vídeo de youtube sobre la guerra de Ucrania. Dura cinco minutos, es el parte del día anterior, muy crudo en su contenido, habla de los avances, las explosiones, los muertos.

No lo hago por morbo ni por recrearme en el drama, sino por pura limpieza emocional.

Es un momento de instrospección, cuando aún no ha amanecido, en el que me pongo en la piel de esos chavales aterrorizados por la suerte que les ha tocado vivir. De uno y otro lado. Ucranianos y rusos son víctimas del más detestable de los impulsos humanos, la guerra.

Mientras un sátrapa duerme en colchones mullidos, sin saber cómo salir del atolladero en el que ha metido a su país, hombres que no se conocen, ni se odian, matan por no ser muertos.

Cuántos cientos de miles de vidas destrozadas por el capricho de un viejo demonio que no tendrá perdón jamás. 

No puede haber olvido.


sábado, octubre 08, 2022

Desubicado

Anoche salí a cenar sin móvil, por olvido.

El primer impulso fue el de volver al garaje, subir a casa y recuperarlo. Pensé, de forma instintiva, que si pasara algo importante siempre darían con Fran.

-¿Llevas tu móvil?

-Sí -me contestó.

Camino hacia Triana pensé en la situación como un esclavo al que quitan los grilletes. No voy a poder hacer fotos, me decía. ¿Y si me llaman mis hermanas?, me preguntaba. ¿Cómo irá el fútbol? ¿Habrá nueva ofensiva ucraniana en Rusia? ¿Tendré algún email de la aplicación que compré por la tarde?

Reconozco que antes de la primera tapa busqué varias veces el teléfono en mi pantalón, que en la conversación surgieron algún término que me hizo pensar buscarlo en Google, que cuando dijimos de volver a quedar quise mirar el calendario.

Pero ¡qué buena noche pasé! Cómo disfruté escuchando a Elisa, a Joaquín, a Marina... Metido en sus historias de amor, sus trabajos, sus niños, en las bromas de Fran, en observar a los clientes del local, las vistas del río con una tranquilidad desconocida.


martes, septiembre 27, 2022

Asesino

Tal vez vivir en presente la situación de Rusia no nos permite calibrar la gravedad de la actuación de Putin.

La historia lo juzgará severamente, en el mismo paquete que Hitler o Stalin, porque lo que está provocando es un homicidio masivo, un genocidio en toda regla, por caprichos de sátrapa.

Dan mucho miedo los iluminados cuando se les da poder. Él lo tomó a base de conspiraciones, traiciones y envenenamientos. 

Ahora su fuerza está en el poder del miedo.

Miedo a que te arresten, a que te detengan, a que te envenenen o a que te envíen como carne para triturar a participar en la invasión de un país libre, en la que solo él cree, justificándola con argumentos pueriles, como su pretendido nazismo.

Nazismo es lo que practica él, algo inaudito en pleno siglo XXI. 

El ser humano debería establecer mecanismos para que no puedan llegar al poder figuras tan siniestras. Decenas de miles de muertos, que se dice pronto, millones de ucranianos exiliados, familias aterrorizadas en Rusia a la espera de una llamada para que recluten al padre, al hermano o al hijo.

Putin es la vergüenza de la humanidad, asesino, despreciable.

Por asesinar a alguien pasas media vida en la cárcel, ¿cuántas debería pasar él?

No puede haber perdón con él. No quiero morirme sin verlo entre rejas. 

domingo, marzo 06, 2022

Putin

Ojalá muera Putin ya.

Que no tarde más. No hay otra solución. Ésta es una guerra ejecutada por un loco, un psicópata, un megalómano, un genocida, un descerebrado al que le da igual ver a ancianos saliendo con un andador de entre las ruinas de sus casas con caras de pánico, o a matrimonios cargando con un bebé muerto en una carrera sin sentido hacia el hospital.

Sólo por el terror provocado en uno de esos niños ese monstruo debería desaparecer.

Ha mancillado el nombre del pueblo ruso, una nación cargada de historia que se avergonzará durante generaciones de ser quienes son, como se avergüenzan de por vida los alemanes de la memoria de Hitler. 

Tras sus amenazas nucleares de destrucción del mundo hay un corazón de hojalata, un miserable que no tiene la mínima idea de lo que es el sentido de la vida ni la dignidad del ser humano.

Es lo peor que yo he visto en mi vida, es el terror por el terror, la maldad, el odio injustificado, la violencia, la mentira, el rencor, lo feo, lo negro, el barullo, la miseria, lo ridículo, el sinsentido, la vileza, la prepotencia, el egoísmo, lo perverso, el diablo, la destrucción, el desprecio, la soberbia, el horror.

Ojalá muera.

Hoy.

Ya.

sábado, agosto 11, 2012

Siria

La revuelta primaveral de Túnez trajo la esperanza de que la sociedad árabe podría salir de su edad media gracias al impulso de la juventud, ávida de libertad, informada de que otro mundo era posible por medio de internet, exigiendo la democracia que sus dictadorzuelos les escatimaban con prepotencia, como pueblos aún inmaduros a los que perdonaban la vida con políticas que agudizaban la miseria y eternizaban esos sistemas en beneficio de unos pocos.

Tras las revueltas fundamentalmente pacíficas de Túnez y Egipto, nos tocó sufrir con Libia. Allí el Terror estaba instalado con cadenas más rígidas y fue preciso incluso una coalición internacional para evacuar del poder al sátrapa de Gadafi. Pero fueron necesarias demasiadas muertes y pronto cayeron en el olvido las heroicidades de los habitantes de Misrata.

En esos tiempos ya comenzaron las revueltas en siria, y no nacidas sólo en una ciudad o grupo tribal, sino que rápidamente se extendieron por todo el país, haciéndonos familiares nombres de ciudades como Deraa, Idlib, Homs, Alepo o Hama.

En los tiempos actuales en que cada ciudadano con móvil es un portador de noticias, se nos inundan los telediarios con imágenes terroríficas y las matanzas se cuentan por centenas, pero parece que el dolor no lo es en la distancia.

Sorprende, con la que ha caído estas últimas semanas en Alepo, que las Naciones Unidas no se pongan de acuerdo en una resolución que frene esta masacre, que condene los crímenes del régimen y lleve a un punto de negociación inmediato.

¿Cuál es el freno?

Dos países que lideran el mundo y que son, en sí, profundamente antidemocráticos, soberbios y nada respetuosos con los derechos del hombre: Rusia y China.

Sin embargo, son suficientemente potentes como para que se les tosa, se les exija comportamientos limpios y sistemas que garanticen la libertad, auténtica, de sus ciudadanos.

Así que al dictador le amparan dos grandes naciones que no tienen entre sus premisas fundamentales el respeto al ser humano.

¿Hasta cuándo esta hipocresía con el poderoso?, ¿qué se necesita para denunciar sin ambages que así no se puede?

domingo, agosto 10, 2008

Solzhenitsyn

Cuanto mayor es el nivel de confort de nuestra sociedad, mayor es el desasosiego ante la muerte.

Es lo único que he leído de Alexander Solzhenitsyn. La frase no es literal, sino producto de la retención que mis neuronas hicieron hace lustros de una entrevista concedida por el escritor ruso a un dominical español.

No sé qué nivel de desasosiego habría en él cuando a sus 89 años imaginase su muerte aproximarse, hasta saludarle hace unos días frente a frente.

El comunismo hubiese sido el sistema perfecto de no haber sido porque está pensado para el ser humano, y el hombre (genérico) no está pensado para desarrollarse en una colmena con las mismas celdas. El ser humano no es simétrico, es imperfecto; hay ambiciosos y pausados, elegantes y desastrosos, cultos y no curiosos, rebeldes, sensatos, austeros, desganados, brillantes, comprometidos, rencorosos, mundanos y provincianos, crápulas, religiosos, imbéciles, ausentes, pesados, encantadores e insoportables. Hay gente mala malísima. Buena de veras. Gente mediocre, personas sin sangre o con una pulsión vital altísima.

La revolución bolchevique fue una revolución justa, por una causa justa, por la más alta causa. Otorgar al hombre su derecho inalienable a ser tratado con equidad, igualdad de oportunidades y de derechos. El nuevo sistema comunista luchó contra los privilegios, dio oportunidad al débil, buscó la cultura para el pueblo, la sanidad universal, la dignidad del obrero.

Falló en el método, porque pensó en un hombre-máquina, en un hombre-bueno, en un hombre-no-humano.

Solzhenitsyn está recién introducido en la tierra. Ya trabajó la tierra rusa a fuerza de palos en su Gulag personal y terrorífico, por pensar diferente. Ya viajó fuera de su tierra, expulsado, deshonrado, tratado como un paria por los suyos.

Despertó desde el exilio a los bienpensantes que aún creían que en la Unión Soviética estaba la clave de la justicia social.

Una dura vida de reflexión. Una sociedad que le dolía, un ser humano al que intentaba comprender desde su experiencia personal de hombre que se plantea cómo no deben ser nunca las cosas.

Alexander S. no quiso lujo en su vida. El lujo da vértigo. Alexander quería justicia social y respeto a la diferencia. Gracias a él, Rusia es hoy un poco más humana y nosotros tenemos un pensamiento para él.

Un sevillano rinde hoy un tierno homenaje a quien conoció una vida tan rica, compleja y dura; a quien nos la supo explicar.

Vida dura como la tierra rusa que tanto quiso.