lunes, agosto 14, 2023
Churros
domingo, agosto 13, 2023
Pentecostés
sábado, agosto 12, 2023
Pesadillas
jueves, agosto 10, 2023
Kazenbach
Katzenbach es el ejemplo de autor considerado creador de best-sellers, con lo que ello implica no tanto de desprecio, sino de desdén.
'El psicoanalista' es su novela más conocida, transcurre en Nueva York y es un libro de una intensidad desmesurada, en la que se despliegan todos los recursos del suspense con un lenguaje cinematográfico.
Es un libro gordo, propio del verano, de tardes largas, de siestas intermitentes, de colocarlo en el suelo y tumbarte bocabajo en la cama para cruzar no sé cuántas veces Central Park junto con el protagonista para entender quién le puede querer hacer tanto daño.
Para preguntarte, junto con él, a quiénes has podido provocar tanto dolor en tu vida.
Todos tenemos víctimas.
Cada libro que leemos entra a formar parte de nuestra memoria vital, de modo que una persona leída es una persona mucho más vivida, porque tiene la ventaja de haber viajado en el tiempo, en el espacio, navegado todo tipo de circunstancias.
Yo soy también producto de Katzenbach, yo estuve allí con él, crucé ese parque, perdí el aliento.
Deportivas
En Sevilla capital, a las deportivas las llamamos botines.
Yo tenía 17 años y llegaba de mis campeonatos de España de remo en Mequinenza. Era puro verano y la familia ya estaba en una casa alquilada en la playa de La Antilla. Aceleré por tomar el primer autobús nada más llegar a Sevilla.
Solo quería abrazar a mi madre.
Me insistieron, en casa, para que no dejase de ir a esas regatas, porque llevaba todo el año entrenando; yo intuía, sin embargo, que querían retirarme unas semanas del declive pronunciado en la salud de ella. No podía imaginar, por entonces, que apenas le quedaban dos meses de vida.
—¡Mira qué botines te he comprado! —Me mostró, nada más caer yo en sus brazos, a la puerta de la casa, una tarde preciosa en la que se ponía el sol.
Quizás utilizaba las deportivas como señuelo para que no me fijase en ella, con el cuerpo ya machacado por tanta lucha, estéril, contra su enfermedad.
Fue el abrazo más hermoso.
—¿Te gustan?
—Me encantan, mamá.
lector
martes, agosto 08, 2023
Naranja
domingo, agosto 06, 2023
Vigilancia
Líneas rojas
sábado, agosto 05, 2023
Ocho
A eso de las ocho de la tarde, a Fran le hace una videollamada su madre. Cada día.
Se hacen un par de morisquetas y él se aparta para estar un rato con ella. Yo, siempre en mis cosas, escucho el resumen que le hace de lo que llevamos de día y me resulta una escena enternecedora. Dónde hemos ido, qué hemos comido, los planes para el día siguiente.
De vez en cuando se acerca donde yo estoy con el teléfono, yo me asomo a la pantalla y nos mandamos un beso.
Yo le insisto a Fran, ¡cuídala!
Él le insiste en que se dé un paseo diario y la escucha, sobre todo la escucha, en un diálogo lento acerca de las rutinas del vivir.
Qué no daría yo...
Portugueses
Golfo
Ciencia ficción
viernes, agosto 04, 2023
Playa
—Ya estoy harto de playa —me dice Fran, mientras saca la sombrilla, la silla y las toallas del maletero.
—¿Nos vamos? —propongo yo.
—Vámonos.
Y volvemos a meter las cosas en el coche.
No es una, ni dos las veces que nos hemos ido de la playa en pleno mes de agosto antes de pisarla.
Ese calor húmedo, ni un hueco visible en la arena, los gritos de los niños.
Es de las verdades menos compartidas, los días de playa en verano son un auténtico coñazo. Lo único que los salva son los chiringuitos, siempre que no estén inundados de grupos escandalosos con más tinto de verano en el cuerpo del que los demás podemos soportar.
De ahí que huyamos en cuanto podemos, a disfrutar de esos lugares a los que nadie va cuando el país se paraliza.
Hay días en los que llegamos a tender la toalla, en los que Fran se coloca en su silla y yo abro mi libro, incluso puede que nos bañemos, pero no podemos cruzar las miradas entre nosotros.
—¿Nos vamos?
—Mucho estamos tardando.
Helicóptero
jueves, agosto 03, 2023
Sardina
Fran siempre me deja la última sardina. O la última almeja. O la última porción de queso.
Es innegociable.
En ese justo momento en el que el plato está a punto de vaciarse, a él se le acaba el hambre, de golpe, y pone cara de empacho. Goloso como soy yo, salgo ganando, pero hay veces que lo veo disfrutar tanto que me niego en redondo.
—Antes me tiro desde la Giralda que comerme ese salmonete —amenazo.
Hay veces que ni aun así.
Que reconfortante es compartir la vida con alguien que siempre te pone a ti por delante.
Mataderos
miércoles, agosto 02, 2023
Asaltos
Casa
viernes, julio 28, 2023
Contrato
Neumáticos
Qué dirán
Cada vez se nos educa menos en el 'qué dirán' y más en el 'cree en ti'.
Soy optimista en este sentido, creo que las cosas están cambiando, pero es cierto que antes se sacralizaba un título universitario por encima de la vocación de un chaval, que se miraba más con quién nos juntábamos que no si éramos felices, que importaba más con quién se casaba tu hija que no su futuro profesional. Existían demasiados códigos por cumplir de los que nos hemos ido liberando.
Hace no tanto la sociedad española estaba llena de bichos raros, porque todo el que no hacía lo que se suponía que debía hacer era tachado así.
No somos conscientes de lo mucho que han ayudado las leyes que dotan de derechos a las mujeres, a las minorías, para construir una sociedad más justa, donde nadie tiene que ser lo que se supone que debía ser.
Tenemos que quitarnos el sambenito de ser un país de criticones.
jueves, julio 27, 2023
Pies
Musulmanes
Los prejuicios se parten por la mitad cuando uno se interesa por las cosas.
Venía de vuelta en el AVE tras unos días de trabajo en Madrid y coincidí con un compañero turco que tenía programado visitar la fábrica de Sevilla.
Entablé una conversación para interesarme por él. Era la primera vez que viajaba a Sevilla y me permití comentarle algunas cosas.
—Allí vas a encontrar muchas muestras de su pasado musulmán —le sugerí.
—Estoy hasta el gorro de musulmanes —me respondió.
Tragué saliva. No era una respuesta prevista.
Entonces me soltó todo un discurso contra el gobierno islamista de su país y yo me puse las orejas de escuchar.
miércoles, julio 26, 2023
Masajes
domingo, julio 23, 2023
Hormigas
Cuando te rodeas de gente interesante, no paras de aprender.
Anoche, entre tapas y copas en la terraza de mi amigo Joaquín, hablábamos de espiritualidad. De las creencias de cada uno, de lo que percibimos acerca de las religiones, de cuál es la definición del agnosticismo, de la capacidad de la gente de creer en algo superior o no.
Entonces Isa, a quien acababa de conocer, nos relató un cuento de una hormiga trabajadora.
De cómo se afana a diario por seguir viva, con unos códigos bien establecidos y coherentes. Esa hormiga, que podría estar caminando entre nuestros pies, no podría imaginar, sin embargo, la complejidad de lo que se cocía en nuestra mesa, la potencia de nuestra conversación, la tecnología de los teléfonos móviles con los que nos enseñábamos fotos, el origen de la luz tenue que nos iluminaba, toda la grandeza del ser humano y sus logros.
Qué pasaría si nosotros, imbuidos en nuestros quehaceres diarios, no fuéramos sino hormigas del universo y supiésemos de él lo mismo que las hormigas conocen de nuestro mundo.
Radical
sábado, julio 22, 2023
Villamartín
Entramos para comer algo con la resaca de la boda en un pueblo a los pies de la sierra de Cádiz y, de pronto, nos encontramos con un local que podría estar en el barrio más de moda de Manhattan.
Yo comí poco porque andaba con el estómago revuelto tras la boda, pero este fin de semana volvimos para disfrutarlo a todo lo que da.
La sonrisa del dueño al vernos repetir fue de las auténticas.
Le dijimos que repetíamos por lo enamorados que quedamos del lugar y él, antes de que comenzasen a llenarse las mesas, nos enseñó los salones, de exquisita decoración, nos explicó la carta, trabajadísima y nos contó su trayectoria, arriesgada para un pueblo de doce mil habitantes poco habituado a salir de las tabernas con menú de nueve euros.
¡Cómo me gusta la gente emprendedora! Los que creen en sí mismos y te montan una piscina en medio del desierto.
Lo escuchamos con atención y, nada más que por ver su cara explicándonos sus ilusiones, ya mereció la pena haber ido.
(Y por el bogavante con huevos fritos)
Amigos
El escudo
miércoles, julio 19, 2023
Mezquino
Previsible
martes, julio 18, 2023
Anchoas
lunes, julio 17, 2023
Estrellitas
A día de hoy todo lo evaluamos, es el gran poder que las nuevas tecnologías le han dado al cliente.
Que te tratan bien en una ferretería, le pones cinco estrellas, que no te saludan al entrar en una confitería, le pones una, que la novela que te regalaron te gustó, cinco estrellas, que la carne estaba fría en el restaurante, una estrella. Que ni fu, ni fa, ¡tres!
Así, nos vamos acostumbrando a comprobar las puntuaciones del teléfono que vamos a comprarnos o del hotel donde vamos a alojarnos.
Conociendo al ser humano, llegará el día en el que alguien invente las estrellas para personas. Que tú me digas 'que te zurzan' y yo te ponga una estrella, que yo le monte un pollo, y me ponga otra, que ella me desmonte con una sonrisa, cinco del tirón.
Nos cruzaremos por las calles con un luminoso que diga cómo estamos de bien o de mal puntuados, de modo que el mundo se dividirá entre estrellados y estrellones, momento el que comenzará el mercadeo de puntuaciones.
—Te invito a cenar, siempre que me quites la mala nota del otro día, que no me como una rosca.
Resolana
De mi padre he heredado el espíritu despistado, y es tal vez por eso que cada vez que me acuerdo de determinadas meteduras de pata suyas me siento identificado y no paro de reírme a solas.
Cuando empezó a tener problemas de corazón, que al final acabaron con su vida, comenzó una tournée interminable de pruebas médicas, a las que no se dejaba acompañar.La clínica que estaba contratada para hacer ese tipo de estudios estaba situada en la calle Resolana.
Recuerdo como si fuera ayer el mediodía en que me fui de tapas con él, al salir del trabajo, y me empezó a explicar las pruebas que le habían propuesto.
—Hoy me he tenido que hacer una Resolana magnética.
Yo lo miré, con cara de guasa, y no paré de reírme durante diez minutos.
El pobre se murió sin entender mi ataque de risa.
Hans
La tarde del sábado me la pasé recorriendo la isla de Hans. sin salir de casa.
Descubrí que allí puedes pasar, caminando, de Europa a América y de América a Europa y la historia me fascinó.
Cuando se establecieron las fronteras entre Canadá y Groenlandia, una reunión autónoma de Dinamarca, se dieron cuenta de que la línea trazada en el mar atravesaba por la mitad esa diminuta isla deshabitada, apenas una roca de un kilómetro de ancho y otro de largo situada en un paisaje inhóspito.
Empezó entonces la guerra del whisky, la más pacífica de todas las guerras. Llegaban los canadienses y plantaban una bandera con un whisky de su país a sus pies; luego venían los daneses, cambiaban la bandera, doblando la de Canadá con respeto, y ponían un licor de Groenlandia en el suelo. Así durante décadas.
Hace apenas un año firmaron la paz y trazaron una línea fronteriza que divide la isla en dos.
Podría parecer un cuento. Tal vez sea un cuento. De lo tonto que puede llegar a ser el hombre. De la importancia del sentido del humor. De cómo con educación se llega a cualquier lado. Un cuento de aventuras, de viajes, un sainete polar.
Deberían declarar la isla de Hans territorio universal, libre de banderas.
Sería un hermoso final del cuento. El principio de un tiempo de esperanzas.
domingo, julio 16, 2023
El niño del beso
sábado, julio 15, 2023
Protestón
Me mosquea la gente con doble cara.
Tengo la oportunidad de trabajar, desde no hace mucho, con una persona encantadora en el trato, a quien conozco desde hace décadas.
En cuanto nuestros caminos profesionales se han cruzado, he descubierto a un tipo agrio, protestón, irascible, que no se corresponde con la imagen que tenía de él tras muchas charlas compartidas en la máquina de café.
Afortunadamente, mi trato actual con este hombre se limita a un par de reuniones al mes, porque me siento muy incómodo al descubrir el monstruo que había en él.
Yo intento bajar sus humos con argumentos sencillos, porque sus tareas no son rutinarias, su trabajo no es feo, no está sometido a un estrés excesivo, ni está mal pagado.
—Somos afortunados —le digo, metiéndome yo en el saco, para quitarle hierro a sus paranoias.
Él me escucha como si le hablase un loco y vuelve a rebuznar.
¿Cuál de los dos es el verdadero, el de la máquina de café o el de las reuniones?
jueves, julio 13, 2023
Izquierdas
Ser joven y no ser de izquierdas es una contradicción biológica.
No sé quién dijo esta frase, pero no puedo estar más de acuerdo. Si estás naciendo al mundo y no quieres cambiarlo, es que no tienes sangre en las venas.
Yo quiero ser joven por siempre.
Me muevo, mucho, entre gente de derechas, a las que quiero. A las que respeto. A las que escucho.
Tengo, de hecho, todo para ser conservador. Fundamentalmente un buen sueldo, porque, no nos engañemos, la gráfica está clara. Cuanto más dinero se tiene, más a la derecha se vota. Es científico, no hay más que ver los mapas de los barrios de nuestro país. Cuanto más alta es la renta, más es azul su voto, e incluso verde oscuro. El ser humano es así. A mí, lo mío, que no me lo toquen. Conservar, se dice, conservador, se califica. Conservar.
Ser de izquierdas no es venderlo todo para dárselo a los pobres. Eso es de santos. Ser de izquierdas es querer pagar impuestos de acuerdo a tu nivel económico para que se redistribuya. Tan fácil como eso.
Yo no me voy a ir de España si gana la derecha.
No.
La democracia es esto, admitir que gobierne quien decida el pueblo, pese a que duela.
No voy a caer en la trampa en la que nos quieren meter: 'votar por izquierdas o por España'. España somos todos. Y siempre lucharé, aunque esté en minoría, por la distribución de la riqueza, por la justicia social, por la protección del débil, del diferente, por no discriminar a nadie por su orientación sexual, ni por su raza, ni querré que a nadie se le juzgue por querer morir con dignidad, por abortar, por querer ser independiente. Ninguna de las leyes sociales, ninguna, las ha aprobado un gobierno de derechas.
Me da una pena que me atormenta el pensar en ver a franquistas en el futuro gobierno. Sí, franquistas, racistas, homófobos, xenófobos, machistas, negacionistas. ¡Paletos! Llamemos a las cosas por su nombre. Tienen nombres y apellidos. Están en los parlamentos, en los ayuntamientos. Estarán en el gobierno de España si no los paramos.
Pienso en las lágrimas de mi madre, joven, viendo nacer la democracia y se me hace un nudo en la garganta imaginar que ella pudiera ver en lo que nos hemos convertido.
Quiero ser siempre joven, quiero un país ilustrado, moderno, empático, de colores, solidario, bien avenido, justo, vanguardista, culto.
Ésa es mi España, mi amada España, la de García Lorca, la de Cernuda, la de Machado.
Vienen tiempos feos, para mí. Para muchos.
Y me muero de la pena.
miércoles, julio 12, 2023
Helio
Mi amigo Helio hace perfumes.
Tiene su laboratorio en casa y se pasa las horas combinando esencias hasta dar con la fragancia soñada. Cuando te lo explica, se le iluminan los ojos de forma infantil y comienza a hablarte de moléculas, tiempos de reposo, tendencias nasales, aceites esenciales.
Mi amigo Helio es psicólogo, pero le pirran los perfumes.
Hace un mes hizo uno en exclusiva para mí y me dijo que lo dejara tres semanas en la oscuridad. Hoy lo estreno y ya no quiero que se me acabe.
¿Hay algo más bonito que alimentar toda tu vida una pasión?
Ojalá todo el mundo supiera encontrar el laboratorio para elaborar sus sueños, habría menos amargados suspirando por que todo vaya a peor.
martes, julio 11, 2023
Descarbonización
Cuando creía que mi recorrido profesional había atravesado todas las etapas posibles, me regalan el trabajo de mis sueños.
Porque uno quiere estar a gusto en el puesto que ocupa, pero si a eso le añades un componente ético que te motiva, la tarea diaria se convierte en un desafío en el que la recompensa toca las emociones.
Llevo una semana como responsable de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial de mi mastodóntica empresa.
¡Que tiemble el cambio climático!
De pronto, me veo como un estudiante universitario tomando apuntes, asistiendo a conferencias, organizando grupos de trabajo, proyectando acciones para contribuir a que, en un futuro no muy lejano, la industria del automóvil se convierta en una industria limpia.
Las ansias de hacerlo bien están muy por encima del miedo a defraudar.
lunes, julio 10, 2023
Aclarar
Romper
A mí me gusta que los días se me rompan por la mitad.
Amante de los imprevistos, me erotiza la llamada no esperada, la reunión de urgencia, la visita que llega sin avisar, el notición, la sorpresa, el cambio de planes, el viaje.
Un día repetido es un día que no existe, no llena la mochila de nada y me roba la energía.
La novedad, en cambio, es el combustible vital más eficaz. Si me tomo el mismo desayuno a la misma hora en el mismo sitio con la misma gente acabaré por no saber en qué día vivo.
Entiendo, claro que sí, al amante de la rutina, al que se agarra al calorcito de lo que siempre ocurre igual. Puedo, a veces, añorar esa felicidad de lo previsible.
Pero a mí me va la marcha y si no se me rompe el día, lo destrozo yo.
domingo, julio 09, 2023
Declaración
viernes, julio 07, 2023
Lejía
Carmona
Guapo
Si puedes ir impecable a una cita, no lo dudes.
Aunque sea con alguien con quien quedas a menudo, no te pongas lo primero que encuentres por casa. Arreglarte es una forma de decirle 'me importas'.
La comunicación, a veces, se expresa mejor sin palabras.
Del mismo modo que si invitas a alguien a casa, te gusta tenerla limpia y ordenada, igual hay que afrontar los encuentros con los demás. No hay nada que nos represente mejor que nosotros mismos.
No es una visión frívola de las relaciones humanas, todo lo contrario, es toda una declaración de intenciones.
Mira lo importante que eres para mí.
jueves, julio 06, 2023
Admiración
martes, julio 04, 2023
Tanatorio
Más que una papeleria parece un tanatorio.
—Buenos días —grité, ayer, al entrar.
Silencio total. Ni el jefe, que está en el mostrador de la entrada, ni los empleados, por los pasillos. Avanzo hasta el fondo, a la zona de copistería.
—Hola, vengo a imprimir unos documentos.
—¿Ha enviado el archivo?
—No.
Me entran ganas de decir que resulta gratis responder al 'hola' con otro 'hola', pero me lo tengo que tragar porque necesito esos papeles y la impresora de casa la tengo estropeada.
Situada en un lugar privilegiado del centro de la ciudad, con esa luz de Andalucía que se adivina por las ventanas y el olor siempre agradable a tinta y papel, allí pareciera que cumplen una condena.
Salgo con mis papeles y lanzo un
—Hasta luego.
Nadie responde.
Cuando algo así ocurre en una empresa, el problema es del jefe. Si todos tienen cara de cuerno, si nadie responde a los saludos, si todos van con la mirada gacha, es una cuestión de dirección.
En cuanto salí, me lancé de cabeza a El Corte Inglés a comprarme una impresora.
Ya habrá tiempo para tanatorios.
lunes, julio 03, 2023
Azúcar
Mejillones
viernes, junio 30, 2023
Sabio
Liverpool
miércoles, junio 28, 2023
Reñir
No me gusta que me riñan. Nada. Nunca. Desde pequeñito. Así que cuando lo hacían, ya me esmeraba yo en que no volviera a ocurrir.
Ese nivel de autoexigencia, con el que nací y que he alimentado con los años, es una de las claves para que la vida me haya tratado bien. Estoy convencido.
Está claro que es más estresante manejarse en ese escenario que implica no fallar, tanto como cierto es que los proyectos no se materializan si no se trabajan.
No sé hasta qué punto esa manera de actuar venía grabada en el espermatozoide o el óvulo que se convirtieron en mí, pero sé que yo he alimentado esa forma de entender mi mundo.
La dignidad es, para mí, una palabra sagrada. El amor propio.
Cuando mi madre, un profesor, un jefe o un entrenador de remo me cantaban los cuarenta por haber hecho las cosas como no debía yo me encerraba en mi habitación, refunfuñando para dentro, para establecer un plan que garantizaría que no volvería a ocurrir.
Sí. Soy apretado.
martes, junio 27, 2023
Panchito
Me da pereza ser la voz de la conciencia de todo aquel que dice barbaridades.
No siempre tengo la confianza suficiente para poner la cara colorada a alguien que apenas conozco, lo que ocurre es que al no hacerlo se me hace bola el mal rollo en el estómago.
—Me trajo la comida a casa un panchito —decía el otro día un chaval al que aprecio.
¿Un panchito? A las alturas del siglo XXI en que vivimos, nombrar así a un sudamericano por tener rasgos indígenas es lo más paleto, rancio y estúpido que se puede escuchar.
Es degradante, supremacista, descorazonador.
Pero es que se escucha. Mucho. Los moritos, los negratas, los machu-pichu.
Trato de buscar la fórmula para levantar la mano y protestar ante estos comentarios, sin alterarme demasiado, con tono didáctico, con la idea de 'evangelizar' la mínima educación que se le supone a un ser humano.
El caso es que no me sale. Cuando protesto, me altero. Me indigno. Mucho.
lunes, junio 26, 2023
Isa
Eran cuatro amigos inseparables, una pequeña pandilla formada por dos matrimonios.
Pedro e Isa más conservadores, mis padres más liberales, en épocas en las que la religión o la política no desunían como ahora, nos veíamos las dos familias todos los domingos desde que yo tengo recuerdo.
Fueron teniendo los hijos de forma acompasada. Así, cada una de sus cuatro hijas tenía su equivalente en edad en alguno de nosotros cuatro. Ellas, las niñas, tenían una denominación que las abarcaba, 'las amigas'. Aun hoy en día, cuando entre mis hermanos decimos 'las amigas' sabemos que hablamos de las hijas de Pedro e Isa.
De orígenes catalanes, ya en las fotos en blanco y negro, de estudiantes, aparecen juntos. Las películas de super-8 de nuestra infancia están llenas de ellos. De bautizos, primeras comuniones y cervezas en el bar Avelino.
La muerte tan temprana de mi madre dejó cojo al cuarteto cuando aún eran muy jóvenes, pero mi padre mantuvo toda su vida los domingos al lado del matrimonio. Tras largas enfermedades, pero con una vida bien disfrutada, se fueron ellos dos, los amigos, con pocos años de diferencia.
Ayer, nada más aparcar el coche tras mi fin de semana en Mijas, me encontré con un mensaje de Belén, la pequeña:
'Hola Borete, mamá ha fallecido esta tarde. No ha sufrido nada, dormía la siesta'.
Un golpetazo de tristeza me sacudió.
Con Isa, cariñosa, se nos van los arroces del fin de semana, sus achuchones, los domingos en su casa viendo la Casa de la Pradera, la infancia imborrable de mediodías azules.
Ya se fueron los cuatro amigos...
jueves, junio 22, 2023
Final
Machuca
miércoles, junio 21, 2023
Basura
Soy basura.
Para una parte importante de la población de mi pais soy basura y merezco ser tirado a un contenedor.
Un partido político ha instalado una lona en pleno centro de Madrid en la que una mano con una pulsera con la banderita de España, de la que se apropian, arroja a una papelera a toda la comunidad homosexual, entre otros colectivos.
Esos que presumen, en su mayoría, de ser ultracatólicos. ¿Olvidaron el mensaje de Cristo?
No hace mucho publiqué un texto criticando a esa extrema derecha que quiere llevarnos de nuevo a la España cañí de blanco y negro, la de las palizas a la mujer de las que no se entera nadie, intrafamiliar es el eufemismo; la de los que contratan a sudamericanos para que cuiden a sus viejos y los quieren expulsar; la que pone el grito contra el aborto pero se paga los viajes a Londres para abortar.
Ese mismo día en que lo publiqué perdí a decenas de seguidores. Bien perdidos. Que se vayan. Prefiero no tener entre mis lectores a gente que me quiera tirar a la basura. Mejor quedarse a solas.
Nunca jamás podré ser amigo de quien vota a Vox, de quien me quiere tirar a la basura. Si votas a Vox, por favor, deja de seguirme.
Estos reaccionarios no imaginan el dolor de perder una juventud por nacer en una sociedad que nos ridiculizaba, en la que tuvimos que camuflarnos para no ser vistos. No se les pasa por la cabeza el daño que se nos hizo para siempre.
¿Queremos hacer ese daño a las generaciones venideras?
No somos conscientes de la gravedad del desafío.
A mí no va a tirarme nadie a la papelera. Conmigo no podrán.
martes, junio 20, 2023
Abuela
Pena
Por fin
viernes, junio 16, 2023
Estar quieto
lunes, junio 12, 2023
Ego
sábado, junio 10, 2023
Asturias
Humildad
Calma
Potenciar
viernes, junio 09, 2023
La Caoba
jueves, junio 08, 2023
Rumano
Cuando era muy jovencillo y estaba soltero, en uno de mis viajes de trabajo,.quedé, en una cita a ciegas, con un tipo en Bucarest.
Fui a la estación de metro que él me indicó y allí apareció un guayabo de metro noventa, con cuerpo de atleta, bellísimo, en el sentido artístico de la palabra.
Sé que, al verme tan poca cosa, quiso deshacerse pronto de mí.
Propuso un paseo por el gran Bulevar de la Unión. Consciente de la situación, me crecí, era cuestión de que me concediera minutos, de que se alargara el paseo.
Obnubilado por su belleza, saqué toda la belleza que había en mí. Mi atractivo estaba en mi palabra, en la forma de contarle qué hacía allí, en la habilidad para hacerle preguntas que le tocaran el corazón, en el desparpajo para mostrarle, sin decirlo, que yo era consciente de su rechazo inicial, en la habilidad para provocarle curiosidad hacia mi visión de su país, en la simpatía precisa para convencerle de que mi vida iba mucho más allá de ese paseo por Bucarest.
Esa noche durmió en mi cama.
Dépayser
A veces el lugar es lo de menos.
Hay un verbo francés que describe con precisión, en una palabra, esa sensación de alejarse de todo.
Dépayser.
En el interior la palabra 'pays'. País. El prefijo 'dé' viene a negarlo.
Vendría a ser un 'despaisarse', quitarse el país de en medio, entendido como el terruño, el espacio natural en el que nos solemos mover,
Esa es la potencia de viajar, aunque sea a un lugar perdido a pocos kilómetros de distancia, incluso a un barrio de la otra punta de la ciudad que no conocemos.
Salirse del cascarón.
En no pocas ocasiones, la gente más cerrada de mollera es aquella que nunca se movió de su pequeño país, que apenas salió de su barrio, que no quiso alejarse del calor de lo conocido.
Mi amigo Guillaume me contaba que una tía suya, que no había salido en su vida de un pequeño pueblo en Normandía, votaba al Frente Nacional para 'defenderse' de los negros.
—Pero si no te has cruzado con ninguno en tu vida —le recriminaba él.
Cuando uno no sale de su agujero, todos los monstruos están fuera.
Encontrar paisajes nuevos descomprime el corazón.
martes, junio 06, 2023
Ascensor
Cosquilla
El miedo sería perder esa cosquilla en el estómago al verlo enredar con sus cosas por casa.
Que tomando unas cervezas no me entrasen ganas de meterle mano a sus rodillas por debajo de la mesa.
Que no esperase cada mañana su mensaje de buenos días, que no pusiera su cara sobre mi tripa al ver una peli para dormir.
El pánico vendría de no tener ganas de ir con él a la playa, de no apetecerme hacerle de desayunar, de imaginar que un día no me dé un abrazo al entrar.
El terror sería un día no sentir nada.
Montaña
Cuando me preguntan por mi novela preferida, respondo de inmediato 'La montaña mágica'.
Cuando, al ver mi convencimiento, se prestan a comprarla, advierto de su dificultad.
No tanto porque sea compleja su lectura, es una historia lineal en el tiempo en la que te sumerges con placer, ni por tener una trama enrevesada, a fin de cuentas es la historia de los miedos de un joven militar.
Su dificultad proviene de su lentitud, porque en los tiempos que corren todo lo lento es incómodo y tendemos a abandonar.
La montaña mágica es un balneario suizo para enfermos pulmonares millonarios de media Europa. Allí está ingresado el primo hermano que nuestro protagonista va a visitar. Un tipo de fuertes desarraigos familiares que encuentra entre los enfermos una rutina de horarios, comidas, paseos y charlas que le hacen alargar cada vez un poco más su estancia, hasta decidir forzar su propia enfermedad para que no le expulsen de ese lugar mágico.
Es igual que te cuenten la trama, lo maravilloso es entrar allí, escuchar esas charlas, sin prisas, pasear con los personajes por los bosques cercanos, entender las miradas entre ellos, esperar ver entrar a Madame Chauchat en el comedor.
Con esa novela me ocurre algo similar que al protagonista. No quiero salir de allí.
La leí hace media vida y ahí sigo, narcotizado entre baños termales y curas de vapor.
domingo, junio 04, 2023
Marrón
Siempre encuentras a la persona a quien cuentas un problema y ella te confiesa uno mayor.
Ni siquiera disimula con alguna pregunta, aunque sea falsa, para saber cómo te encuentras, sino que enlaza tu marrón con el suyo, para demostrarte todo lo que lleva para delante.
—He tenido un problema grave de salud —le dices, tras meses sin veros.
—Pues mis padres están fatal.
No hace ni el esfuerzo por preguntar qué problema de salud has podido tener, ni en qué estado te encuentras actualmente. Eso sí, sus padres están fatal.
No sé hasta qué punto es un desvarío de esta generación el no saber escuchar de mucha gente, o si es una característica del alma humana desde el principio de los tiempos, pero qué incómodo es no saberse escuchado. Qué frustrante.
Quizás la frustración venga porque a mí no se me pasa por la cabeza que alguien me diga que lo han despedido del trabajo y yo le responda que estoy amargado con mi jefe.
¿Dónde se enseña la empatía?
viernes, junio 02, 2023
Isa
Contradicciones
jueves, junio 01, 2023
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Descartes
La escritura es una actividad de pura soledad.
Que a veces, muchas veces, queda ahí, sin que nadie destape el tarro de las palabras vertidas en el papel.
Somos pocos los privilegiados que podemos disfrutar del retorno que ese trabajo personal provoca en los demás, sentir así las emociones en el otro a través de dos juegos de soledades, del que se aísla para construir, del que se concentra para descifrar.
Como todo ejercicio realizado sin otra compañía que uno mismo, el escritor es vulnerable a la crítica, o a la falta de crítica. Cuando uno deposita sus textos en otras manos está dando el alma para ser juzgada, lo que no siempre es fácil de llevar.
Yo he tenido la suerte de haber conseguido construir bumeráns muy amables conmigo, repletos de emociones provocadas en quienes los reciben que retornan para decirme 'me llegas al corazón'.
Eso no impide que haya días en los que reina el desconcierto en mi yo escritor, días en los que se hace fuerte la parte insegura de mí para reprocharme mi vanidad, mis propuestas, ese monstruo que todos tenemos dentro que me vapulea, que me dice te repites, no llegas a la altura, no tienes nada que contar, que me acusa de perder el tiempo.
Cuando eso ocurre, recurro a Descartes, a su indestructible 'pienso, luego existo', de modo que me digo a mí mismo 'me emociono con mis escritos, luego valgo'.