miércoles, abril 19, 2023
Cremas
Discapacitado
Iba con prisa. No sé qué tenía qué hacer, pero se retrasaban al traerme la cuenta y quería pagar rápido.
Entonces me di cuenta de que el camarero tenía algún tipo de discapacidad. Desmontaba la mesa de al lado con cierta dificultad, lo que le obligaba a dar varios viajes para terminar de recogerla, limpiarla y volver a vestirla.
De pronto se me fueron los agobios. No había nada tan importante que no pudiese esperar unos minutos. Me asomé a la ventana del bar y respiré hondo, entregado al placer de ver a los peatones caminar. Apenas quedaba gente en el local, por lo que ese chaval no tardaría en venir, como así fue.
―¿Qué tal estaba todo? ―Me preguntó.
―Riquísimo ―Saqué mi cartera, pagué y le sonreí.
Algo estaremos haciendo bien.
martes, abril 18, 2023
Soportar
lunes, abril 17, 2023
Congreso
Os quiero
jueves, abril 13, 2023
Corte Inglés
—¡Acelera! —Gritó Fran.
Sin poner en duda la orden, le di caña al coche.
—He visto un hombre caído en la calle Crédito, cargado con unas bolsas de El Corte Inglés.
Había que dar un enorme rodeo por Lumbreras, Guadalquivir, Torneo y Calatrava para llegar de nuevo a ese cruce de la calle Crédito con Lumbreras.
Di un frenazo y nos asomamos. Ya había gente alrededor del chaval, con la cara blanca de haber sufrido una especie de síncope. Ya habían llamado a una ambulancia.
Qué de alegrías juntas.
Que ese joven se recuperase, que la gente hubiese reaccionado en su ayuda, que mi marido me gritase para acelerar el paso.
Hay tardes preciosas.
Humanista
miércoles, abril 12, 2023
Brasil
martes, abril 11, 2023
Caricias
lunes, abril 10, 2023
Salud
Soy un analfabeto respecto a mi propio cuerpo.
Tengo la sensación de haber aprendido, lo poco que sé, a partir de enfermedades propias y ajenas. No tengo claro de qué tengo que estar pendiente, cómo interpretar los síntomas o cuántas veces trato mal a mi físico sin saberlo.
La única formación sanitaria que recibimos queda en los años del colegio y consistía en memorizar los nombres de las partes de los intestinos, la composición de la sangre y poco más. Lo más cercano que estábamos de tocar un cuerpo era un esqueleto de plástico lleno de polvo al que ya le faltaban tres vértebras.
Vivimos a diario con él, deberíamos ser especialistas en cuidarlo. Soy un huésped descuidado con mi propio caparazón, lo que me vuelve hipocondríaco por desconocimiento. Al no saber, siempre temo lo peor.
Hubiera sido precioso que me enseñaran a tocarme, a saber dónde están mis tendones, para qué sirve mi vesícula, que puede ser que me pase cuando me duele un costado, cómo se forman los gases, qué alimentos son buenos para mi corazón.
Seríamos una sociedad más sana, en lo físico y en lo mental, si la salud fuera una rama troncal de nuestros estudios. De poco sirve ser un genio en física cuántica o filosofía contemporánea si no vives seguro, y confiado, en tu propio cuerpo.
domingo, abril 09, 2023
Anonimato
El anonimato es el arma de los cobardes, de ahí que nuestros tiempos, plagados de sitios donde esconderse, sean su época dorada.
La época de los miserables que se escudan en espacios que no se inventaron para ellos, sino para la creación, el libre pensamiento, el diálogo, la propuesta.
Aprovechan cualquier resquicio para escupir, arrojar piedras y esconder la mano. Personas con la piel muy fina cuando les contestas, aunque estés respondiendo a un nombre inventado con una foto sacada de una película de hadas.
Están por todos lados, agazapados, amargados, ávidos de carne, para pisotear a todo aquel que se mueve con libertad, a pecho descubierto y desnuda sus verdades, que serán ciertas o no, pero son las suyas. Disparan contra lo vivo, lo que se mueve, se ensañan contra el que ríe, insultan desde las tripas.
No soportan la felicidad de los otros.
No soportan, ni siquiera, la tristeza de los otros.
Son personajes con una característica común: la envidia. Esa serpiente que les corroe por dentro por no tener el valor de ser ellos mismos, ese veneno que les impulsa a destruir a aquellos que representan lo que un día quisieron ser y no pudieron.
Quieren arrasar con todo lo que esté vivo y arroje luz, para así habitar sin remordimientos en sus catacumbas de mediocridad.
Triunfo
Muchas veces los logros no se alcanzan porque olvidamos que los triunfos se consiguen poco a poco.
Por muy brillante que uno sea, o crea serlo, el camino hay que currárselo. Son pocos los que han pasado a ocupar portadas de periódico al día siguiente de ser desconocidos.
El enemigo es la prisa, creerse por encima del bien y el mal, que no merecemos sacrificio.
Yo creo en la constancia cuando algo te apasiona. Esa terquedad que nace del propio convencimiento, de saber que sabes, de creer en ti. Soy un convencido del conquistar a cachitos, de tardar meses en dar un salto de calidad, de llevarse años para conseguir un halago, de no desviar el camino pese a la indiferencia de los demás.
Veo a alguien con su pequeño negocio impecable, con su exposición de cuadros originalísimos, con la página web más cuidada de todo internet y me pongo a sus pies.
sábado, abril 08, 2023
Memoria
Crisis
Los tacos tienen tal fuerza, que mejor decirlos en tu propio idioma.
Mi amigo Miguel nos había recomendado tomar una copa en el Marie's Crisis de Nueva York, tras alguna de nuestras cenas por Manhattan.
Así que allí nos plantamos mi hermana Raquel, Fran y yo, tras disfrutar en un mexicano fabuloso de comida muy picante y música a todo trapo que triunfaba en el subsuelo de la ciudad.
Mientras Fran se acercaba al baño, nos pedimos dos gintónics. El bar era famoso porque los cantantes de Broadway solían ir allí tras las actuaciones para cantar alrededor del piano.
Saqué la tarjeta para pagar y el camarero, un señor bien mayor con cara de malas pulgas, nos gritó:
—Cash!!!
Le expliqué que no teníamos dinero en metálico y él, en un gesto que no había visto en mi vida, le quitó la copa de las manos a Raquel y la vació en el fregadero.
Fue tal mi indignación que grité, cabreadísimo, lo primero que se me vino a la cabeza.
—Fuck you!
Ese hombre se encendió como la cabeza de una cerilla y levantó la parte móvil de la barra para salir. Mi hermana y yo nos miramos y decidimos salir corriendo. Fran bajaba del baño y nos alertó. El hombre venía detrás con las manos en alto para agredirnos.
Tuvieron que separarnos, no sé cómo salimos de allí.
Ya en la calle, vimos un cajero justo en la puerta del bar. Con lo fácil que hubiera sido decírnoslo a la hora de pagar. 'No admito tarjetas, pero podéis sacar dinero justo a dos metros de la entrada'.
Cuando me cabreo mucho, digo para mis adentros, 'fuck you', y se monta la de dios en mi cabeza.
viernes, abril 07, 2023
Excursión
Soy de evitar los días iguales.
Cuando mi padre planteaba una excursión, mi curiosidad siempre podía con mi pereza.
¿Y si ocurre algo y me lo pierdo?
Era, soy, una mezcla de aventurero, cotilla y peliculero.
Sabía que encerrado en mi habitación poca cosa iba a ocurrirme, tanto como que cada vez que salía por ahí venía con mil sensaciones en la cabeza y cosas que contar.
Ésa es la razón, desde entonces, por la que me ocurren tantas anécdotas. Me gusta meterme en todos los charcos. Acudo donde me invitan, me asomo donde hay jaleo, visito lo que me recomiendan, hago por conocer a aquel del que hablan bien.
Es más arriesgado vivir así, ¡claro! Se lleva uno muchos chascos, te topas con más impresentables de los previstos, llegas a sitios donde nunca hubieses querido estar.
Pero gana lo bueno. Gana la vida.
Es mucha la gente que me dice, 'lo que no te pase a ti, Salva'.
Me pasa porque estuve allí, porque dije que sí, porque apagué la tele, me coloqué un jersey y me largué.
martes, abril 04, 2023
Veracruz
lunes, abril 03, 2023
Tepesa
Tardé en empezar la mili lo que se me alargó terminar la carrera de Ingeniería.
viernes, marzo 31, 2023
Escritora
Hacía tiempo en la Casa del Libro esperando a Fran.
Se me pueden pasar las horas de estantería en estantería, tocando, leyendo, oliendo.
—Perdona —se me acercó una joven alta, maquillada, hermosa, con una sonrisa que yo entendí forzada—. Estoy segura que este libro es el que estás buscando. —Me mostró la portada de un libro que entendí como de autoayuda.
—Lo siento —respondí—. No me gusta ese tipo de literatura.
Me resultó violento. Por ella, por mí. Seguí a lo mío.
Tenía ganas de leer la sinopsis de la nueva novela de Juan Manuel Gil.
Entonces la escuché de nuevo. Con otro cliente. Puse el oído.
—Sí, yo soy la autora.
¡Dios!, —pensé—. Qué agresivo he sido.
¿A esto hemos llegado? ¿Dar vueltas con nuestro libro para convencer a clientes desconocidos de que lo que escribimos es lo que ellos buscan?
Sentí una profunda ternura, pero me dio apuro ir a comprarle un libro que ella sabía que no me iba a gustar.
Terremoto
Iniciativa
Es difícil de admitir sin provocar rechazo, pero hay gente que nace sin iniciativa para las relaciones humanas.
Yo les ponía la cruz, tras darle varias oportunidades. Lo tomaba como un feo hacia mí.
Con el tiempo he aprendido que no es necesariamente así. Tienen esa naturaleza.
Hay personas que desaparecerían de mi vida si no fuese porque las llamo de vez en cuando, porque las invitamos a cenar a casa, porque las animamos a venirse de excursión.
Casi siempre dicen que sí.
Sin embargo, nunca llaman.
Yo he aprendido a aceptar que dejan la responsabilidad en mí. La prueba de que me quieren es que siempre dicen que sí.
Nacieron con poca gasolina en el depósito, qué se le va a hacer.
Pollo
Mentirijillas
Soy experto en mentirijillas que tienen mucho de verdad.
Traduzco sentimientos que veo en frases que no se dijeron, pero que ayudan a destensar relaciones. Ataco inseguridades de otros fingiendo que no veo determinadas cosas. Exagero indignaciones que no me afectan tanto como a otra gente que quiero. Insinúo situaciones que no se han dado, pero que son posibles.
Hay veces, muchas, en las que conviene dar un empujoncillo para atravesar el último metro.
Al decirle a alguien querido que lo ves mejor, sin verlo, le ayudas a que dé un paso adelante.
Si confiesas que tienes a alguien en tu pensamiento más de lo que realmente lo está, puedes hacerle mucho bien, porque no hay persona que no quiera ser querida.
No pasa nada si alguien no me habla mal de ti y yo te digo que está encantado contigo. Así el día que os veáis habrá un buen rollo de partida.
jueves, marzo 30, 2023
Pejigueras
miércoles, marzo 29, 2023
Alfombra
martes, marzo 28, 2023
Gruñones
Afecto
Moraleja
Inglés
jueves, marzo 23, 2023
Evasión
A veces pienso que falta algo fundamental por inventar.
Lo malo es que no sé lo que es, sólo intuyo por dónde irían los tiros.
Tendría que ver con la evasión, un territorio que vaya más allá del cine, de un balneario, de un crucero por el Mediterráneo.
Creo que ese invento se inventará, quizás ayude la electrónica, la informática y el progreso. Porque el invento con el que sueño tiene que ver con la desaparición voluntaria durante un tiempo determinado de nuestro yo.
¡Sería tan sano!
Conseguir un artilugio que nos saque de nosotros mismos y nos permita volar sin las ataduras de nuestros condicionantes de cada día. Un invento que no se esnife ni se tome en pastillas, sino una puerta que se atraviese para olvidarnos por un tiempo de nuestra propia unicidad, poder ver el universo sin ser nosotros mismos, sin aprioris, con la ingenuidad de un niño que no existe.
Algún día se inaugurará, no sé qué forma tendrá, y entrarán primero los valientes. Atravesarán la puerta dispuestos a sumergirse en una aventura deliciosa de desprenderse del propio cuerpo, porque confiarán en que haya alguien que les devolverá enteros a la puerta de salida.
Salir y decir 'he sabido por fin ser alguien que no soy yo'.
Futuro
Cuando pensemos mucho en el futuro lejano, estará en nuestras manos reorientarlo al futuro más presente.
Es sanador saber reconducir la mente, ejercitar esa gimnasia emocional de enfocar la mirada donde menos daño hace, a aquellos paisajes que nos hacen sanar más que sufrir.
De nada sirve volver una y otra vez a la imagen de cómo seremos cuando estemos desvalidos o a imaginar qué será de nosotros si se nos va la cabeza. Lo que tenga que llegar, llegará y seguro que sabremos afrontarlo. Somos más fuertes de lo que pensamos.
Sin embargo, muchas veces es mejor quitar la luz larga para centrarnos en lo que sí está a tocar con la punta de nuestros dedos. Desplazar hacia un terreno más cercano la mirada hacia lo que vendrá, porque a veces de tanto otear el horizonte se nos escapa la piedra contra la que tropezamos.
Al otro lado
Siempre queremos estar al otro lado.
Si hace calor echamos de menos el frío, si es invierno soñamos con el verano. Si salimos mucho, querríamos estar holgazaneando en casa, si, por fin, estamos tirados en el sofá añoramos no estar de tapas.
Nos llevamos media vida suspirando por lo que no tenemos sin regocijarnos en lo que está en nuestras manos.
A mí me gusta provocar la alabanza del aquí y del ahora. Verbalizarlo. Mucho. Por cualquier motivo.
Cantar al aire lo bonita que está la ciudad, la noche tan espléndida que hace, lo divertida que es esta película, lo buenísimas que están las alcachofas que me acabas de hacer.
Lo bien que me lo paso contigo.
Lo feliz que estoy aquí, conmigo.
Simpatizar
miércoles, marzo 22, 2023
Supuesto
martes, marzo 21, 2023
Indonesios
Llegamos a la fábrica tras pasar un fin de semana pletórico en la costa surfera del sur de Java.
Tras horas caóticas de carretera desde Yakarta, entramos a la hora prevista en la fábrica indonesia de Nissan. Un recinto pequeño, para lo que estábamos acostumbrados, rodeado de verde. Inmensas palmeras, árboles gigantes, una naturaleza desparramada que incluso atravesaba los muros de la factoría.
Hicimos una reunión donde nos presentaron al personal, simpatiquísimo, extrañados quizás por recibir la visita de dos ingenieros europeos de grandes narices, habituados como estaban a que los únicos extranjeros que aparecían por allí eran los grandes jefes japoneses.
Cuando nos dejaron ya libertad para recorrer las instalaciones, Pablo y yo sacamos la misma conclusión. Parecía que iban bailando. Como si el traje gris de Nissan no fuese otra cosa que un disfraz y viéramos, como con rayos X, el cuerpo de esos hombres con un collar de flores y una falda roja hasta los muslos por debajo del mono de operario.
El capitalismo se instala allí donde hace falta mano de obra barata y crea una realidad paralela para los indígenas del lugar. Les montan una fábrica en un lugar paradisíaco y los visten para la ocasión.
Afortunadamente, aún no han perdido la sonrisa ni ese bailecito interior que ese día supimos ver.
Hay esperanza.
viernes, marzo 17, 2023
Triunfitos
Verse
Hay veces en las que no me veo hasta que no me ve alguien.
Entonces confirmo en sus ojos que está observando a alguien serio y fuerzo una sonrisa, no para quien me mira sino para mí, porque no soy consciente de lo huraño que puedo parecer hasta que no me siento reflejado en la mirada de quien me presta atención.
Sonrío, y al sonreír me doy cuenta de que puedo ser mucho más atractivo que con la cara de cuerno que traigo de serie, ésa que no refleja todo lo bien que me siento, habitualmente, con mi propio cuerpo.
Dicen que cuando sacas esa sonrisa, aunque sea falsa y presumida, tu cuerpo reajusta los huesos de puro placer, porque no sabe distinguir cuándo es real y cuánto fingida.
El caso es que al forzarla, porque no quiero mostrarme tan seco, el propio gesto me hace sonreír por dentro, se me produce un cosquilleo en la barriga y, entonces sí, sale la expresión verdadera de mi felicidad.
Fuerzo la mueca y el cuerpo entiende que hay fiesta interior.
jueves, marzo 16, 2023
Único
Los chavales de mi generación nacíamos con el regalo de tener hermanos, los de hoy en día se han especializado en no tenerlos.
A mí me cuesta encontrar entre mis amigos quien no los tenga, pero abundan los que solo tienen un hijo.
Todos los argumentos para llegar aquí son entendibles, e incluso es lógico que hayamos llegado a este punto en el que lo que antes era una rareza, ser hijo único, se haya convertido en habitual.
Salvo excepciones, que de todo hay, tener hermanos supone una protección inconsciente, proporciona un bienestar emocional que nunca nos paramos a cuantificar, por muy distintos que sean a ti. Ahí están. Habrá situaciones fuertes. Allí estarán.
Nacer sin esa compañía seguro que te hace más avispado, facilitará el ahondar en tus amistades para encontrar el calorcito de gente querida que todos necesitamos, tanto como que te dificulta el tener con quien hablar de la familia propia, ésa que no ha vivido más que él.
Cuidar de los padres, avistar el futuro, no tener ese abrazo de amor animal que se dan los que han salido de la misma barriga es algo que les define.
Ser hijo único es nacer con un regalo menos.
Hay que cuidar de ellos.
miércoles, marzo 15, 2023
Albatros
martes, marzo 14, 2023
Sólo
Soy de los que pienso, como amante de la lengua española, que la Real Academia metió bien la pata al suprimir las tildes en determinadas palabras, como 'solo'.
Cuando las normas no están claras se provoca inseguridad, porque a fin de cuentas las reglas se las da el hombre para vivir más tranquilo.
Si nos educaran con el mensaje de que en los semáforos en rojo solo te tienes que parar si ves que algún otro coche se puede cruzar, entonces tendríamos las ciudades llenas de heridos.
O uno se para o uno no se para.
No vale decir que los productos caducados se pueden consumir, en determinadas condiciones, una semana después de la fecha límite.
Todos sabemos que hay situaciones en las que podrías saltarte el semáforo o comerte el yogur caducado, sin problemas, pero ni nos lo saltamos ni nos lo comemos.
Yo quiero que la palabra 'solo' lleve tilde como adverbio y que 'este' la lleve como pronombre.
Imaginaos la frase sin los entrecomillados.
'Yo quiero que la palabra solo lleve tilde como adverbio y que este la lleve como pronombre'.
Sería una frase inentendible, absurda.
No me valen que me digan que coloque las tildes en el caso de que el significado sea ambiguo.
Ambiguo es no saber legislar con criterio y a los que nos apasiona leer, y escribir, nos gusta que se cuide la lengua para no convertirla en un terreno con semáforos apagados y yogures fuera de la nevera.
Streetxo
La última vez que estuvimos en Londres nos encantó ese local, así que decidimos que nos pegaríamos un buen homenaje el día en el que volvimos.
Apenas tenían un hueco en la barra del restaurante y allí nos acomodamos, con el cosquilleo que produce el volver a sitios en los que has sido feliz.
Nos atendió una chica muy maja, que volvió a explicarnos, como entonces, las reglas del menú. Era divertido ver cómo cocinaban, justo al otro lado de la barra, cocineros disfrazados con camisas de fuerza.
—¿No es mucha comida? —Pregunté, a lo que la joven me respondió con una negativa rotunda.
Cuando ya íbamos por el tercer plato no podíamos más y quedaban otros tres, que quisimos anular y no pudimos.
No es mejor profesional quien consigue hacer mucha caja una noche, sino el que te anima a volver una y otra vez a tu local.
A nosotros nos perdieron para siempre.
Susto
domingo, marzo 12, 2023
Exposición
Estrelli
En mis primeros años en la fábrica de Renault tenía un compañero con el que me tocaba hacer los turnos de noche. Por su edad, podría haber sido mi padre. Enorme físicamente, hablador y dormilón a partes iguales, aprovechaba los descansos entre avería y avería para contarme historias.
En casi todas había una protagonista.
—Yo a la Estrelli la quiero mucho.
La Estrelli, su mujer, era el suspiro de una golosina. No la conocí en persona, pero él me la retrataba como extremadamente delgada y con un carácter fortísimo.
—Recién casados, cuando sonaba el despertador para ir a trabajar, mi Estrelli se agarraba a mí y me decía 'no te vayas, mi amor', 'quédate aquí conmigo'.
Imaginaba la escena y me moría de la risa. Esa mujer no tendría brazos para abarcar a tanto hombre.
Pero el tiempo pasó, ya él no hablaba más que de la jubilación y de la realidad de las cosas.
—Ahora, cuando suena el despertador, Estrelli me pega dos codazos y me dice, 'andando, que es gerundio'.
sábado, marzo 11, 2023
Radical
—Hay que huir de los radicalismos.
Esa era la conclusión de nuestras reuniones en la cafetería de la universidad. Cada uno pensábamos diferente, pero sabíamos escucharnos. Nos sentábamos durante horas a arreglar el mundo con veinte años. Éramos tres amigos inseparables que compartíamos aula en la escuela de Ingenieros de Sevilla.
Yo, por entonces, estaba en plena ebullición. Tras estudiar en un colegio de curas hasta los dieciocho, entrar en la universidad me abrió las puertas a un mundo inmenso donde todo era posible. Una vez pasada la peor parte del duelo por la muerte de mi madre, yo solo quería vivir, encontrar mi sitio, descubrirlo todo.
Ellos dos estaban ennoviados, lo que no evitaba que saliésemos los tres de cervezas cuando acababa la semana. Con poco más de veinte años, trabajaba en mi interior la manera de hacerles partícipe de algo que necesitaba compartir. Decirles que era homosexual.
Sin embargo, una noche, cuando paseábamos cerca de un bar de ambiente gay en Sevilla, uno de ellos dijo, señalando el local:
—Contra eso sí que hay que ser radical.
A mí se me heló la sangre.
Retrocedí en un segundo varios años hacia atrás en la aceptación de mi homosexualidad. Me metí para dentro, integré que nadie nunca sabría nada, rechacé mi naturaleza como algo sucio. Tardaría casi una década en confesar a alguien de mi entorno mi condición.
Esa amistad se desvaneció al terminar la universidad, pero veinte años después el destino volvió a unirnos. Asistió a la presentación de una de mis novelas en su ciudad. Tras el acto, se acercó a mí, emocionado. Yo ya no escondía mi amor por Fran.
—Salva, siento mucho haber dicho barbaridades en el pasado.
Yo acepté las disculpas. No quise decirle cómo de inmenso fue el dolor que me provocó en su momento y los años de juventud que perdí por personas como él, como las que en su día fue él.
A día de hoy ese hombre tiene una hija lesbiana, nacida en esos nuestros años de universidad, de la que no se puede sentir más orgulloso. Como no puede ser de otra manera.
viernes, marzo 10, 2023
Soportar
jueves, marzo 09, 2023
Badajoz
miércoles, marzo 08, 2023
Discriminación
Para entender la discriminación de la mujer no hace falta más que haber vivido.
No importa en qué familia, en qué barrio o en qué país.
Por supuesto que hay grados, claro que hay avances. Muchos. No tengo más que echar la vista atrás para imaginar ese mundo de hace cincuenta años, cuando no existían mujeres en la mayoría de oficios, cuando era raro en el cole tener un compañero con los padres divorciados, porque en el matrimonio se aguantaban carros y carretas, tiempos en los que las niñas no tenían referentes en los que proyectarse si querían ser científicas, empresarias o deportistas.
Claro que como sociedad hemos conseguido avanzar para facilitar las cosas a la mitad de la población. Ese cincuenta por ciento que asume en gran parte el cuidado de los hijos, de los viejos, de los enfermos, que se preocupa de la casa, de la comida, de la ropa.
Sí, claro que hay hombres que contribuyen. El problema es ese, que contribuyen. Como si determinadas facetas del vivir recayeran de forma natural en la mujer y el hombre hiciera un favor por echar un cable.
Recuerdo el enfado de mi amiga Irene cuando su chico le decía, tras comer:
—Ya te he lavado los platos.
—¿Me has lavado los platos? ¿Qué tengo yo, platos colgados de las orejas o me salen platos de la barriga?
Muchos hombres tienen aún el cerebro programado para pensar que al hacer tareas domésticas están haciendo un favor.
Es más fácil ser brillante cuando tu única preocupación eres tú.
martes, marzo 07, 2023
Organizados
Nariz
lunes, marzo 06, 2023
Escuchar
Teníamos ganas de conocerla porque Elisa nos había hablado maravillas de ella:
—Es mi mejor amiga de mi época manchega.
Y su época manchega ha sido media vida para Elisa. Así que nos citamos el pasado viernes a comer con las dos, ella y Montse.
Son esos ratos divinos en los que se para el mundo, ocasiones en las que se te ofrece una ventana para conocer a alguien nuevo, otra vida, una nueva forma de mirar las cosas. Una delicia en el caso de Montse, una mujer comprometida con lo social, asertiva, empática.
Cuando estábamos en los postres y Elisa fue al baño, ella nos soltó el mejor piropo que se nos puede soltar, a Fran y a mí.
—Sois grandes escuchadores.
viernes, marzo 03, 2023
Aragón
—¿Tomamos por Aragón o por Litoral?
—Por Aragón —respondió
Fran, sin un atisbo de duda.
Íbamos dirección Plaza de
España y yo lo miré con ojos de sorpresa. Ninguno de los dos conocemos Palma de
Mallorca lo suficiente como para saber por dónde nos convenía que tomara el
taxi.
Su respuesta gestual
hacia mí, la de Fran, lo decía todo. Si dudamos, me hacía ver, tirará por el
camino más largo. Suele ser la táctica de algunos taxistas para saber cómo de
bien conocen el terreno sus clientes, hacer una pregunta de tanteo.
Me divierte la seguridad
con la que Fran se maneja.
Así que tomamos por
Aragón. La ciudad estaba llena de vida. Es precioso cuando viajas por lugares
que apenas conoces, porque todo sorprende, a todo prestas atención, los carteles
con conciertos, las viejas paseando, los chavales en sus patinetes, los puestos
de flores.
—¿Dónde les dejo? —Nos
preguntó.
—En la Plaza de España —respondió
Fran, contundente.
El taxista frenó y se
giró hacia nosotros, descubiertos en el último momento del trayecto. Comprendió
que no teníamos ni idea de dónde estábamos ni por dónde veníamos.
—Esto es la Plaza de
España, señores. Les pregunto que en qué zona les dejo…
miércoles, marzo 01, 2023
Vejiga
Estábamos seis amigos pasando unos días en el Algarve, en uno de esos viajes grupales en los que la convivencia desde el desayuno a la cena no hace sino afianzar relaciones, ya muy sólidas, que apenas se mantienen con cenas esporádicas en la ciudad.
Tras un largo paseo por la playa de Albandeira y el mercado de Armaçao, con cervezas al sol incluidas, volvíamos a casa. Fran llevaba un coche, yo iba en el otro. Ya en el ascensor pregunté si alguien tenía que ir al servicio, las cervezas tenían mi vejiga al límite.
En cuanto entré en casa, donde ya estaba Fran organizando comidas, me escabullí. Fue cerrar el pestillo del baño y llegarme su voz desde la cocina:
—¿Y mi marido?
Escuchar esa pregunta desde el otro lado de la casa, comprobar que alguien está siempre pendiente de ti, produce un cosquilleo en el estómago que no hay dinero que compre.