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martes, enero 31, 2023

Merienda

Escucho la palabra merienda e inmediatamente viajo a la infancia.

A esas rebanadas rebosantes de nocilla que nos zampábamos frente a la tele, cuando no había dietas y el azúcar no era un concepto antipático.

La merienda era una frontera que dejó de existir, entre el mediodía y el anochecer, una pausa en nuestros juegos, un alivio para dejar de lado los deberes, la mejor excusa para plantarse en la cocina y tirar de las faldas de mamá.

Sin darte cuenta dejas de utilizar una palabra y la envuelves en el paño de los recuerdos, aunque uno siga tomando el café a media tarde con una magdalena dietética.

Solo meriendan los niños.

Cafés

Hay gente a la que le tengo tanto cariño con la que, aunque sepamos que todo es mentira, me envío mensajes para futuros cafés que sabemos que nunca van a llegar.

Porque nos queremos aunque ya no tengamos nada que ver, ni nuestros mundos estén ya entrelazados.

Sé dónde viven, cómo están sus familias, cómo les va en el trabajo, las tres informaciones básicas para no perderles la pista. No quiero perderles la pista. No hay rencores, deudas ni arrepentimientos.

Gente que sé que me quiere, a la que quiero a pesar de que nuestros caminos se separaron para siempre.

Personalidad

La personalidad no la dan los decibelios.

Ni hablar más, ni vestir mejor, ni ser culto, ni estar viajado, ni siquiera ser bueno.

La da el ser tú. 

La da el que se te distinga nada más aparecer; que se te añore cuando no estás. 

No dejarse llevar por lo que digan, que no es fácil. Mantener un discurso coherente, sin enrocarse. La personalidad la tiene el que no por escuchar deja de tener criterio, el que no por tener criterio deja de escuchar.

Es una cualidad transparente que va reñida con la soberbia, pero que abre más puertas que el dinero.

Quien tiene ese don tiene un tesoro, porque sabe que nunca estará solo, siempre habrá una mano dispuesta a colocarse, de corazón, en su hombro.

More

Hay una canción de mi grupo favorito, los Everything but the girl, que me eleva el alma. 'Five fathoms'.

Tal vez porque es mi lema de vida.

Esta banda, de exquisita poesía en sus letras, tiene temas tan llenos de vida que me agarré a ella desde que tengo veinte años. Incluso les escribí una carta con esa edad, para decirles que no podían gustarme más. Incluso ellos me respondieron desde Londres, para decirme que vendrían a Sevilla a actuar para mí.

―Borete, hay una carta con el sello de la Reina de Inglaterra para ti.

¿Y qué repite esa canción en su estribillo? I wanna love more. Quiero amar más.

Esa es la clave, querer amar más. No pasar por la vida ocultándose, sino exponiéndose. No mirar hacia lo que nos rodea sin interesarnos. No hibernar, que ya habrá tiempo.

La estrofa repite una frase después. Tengo un río en mi cabeza. Ahí está la fuerza de la poesía. Yo también tengo un río en mi cabeza, que no para de fluir.

I wanna love more. There's a river in my head.

Quiero amar más.

Capítulos

Cuando estoy escribiendo una novela, que es siempre, tengo una rutina bien aprendida de lo que puedo y no debo hacer.

La condición innegociable es dejar un capítulo empezado. Aunque sea una frase de tres palabras, incluso sin saber qué significa esa frase. Tengo que lanzarme ese cabo al que agarrarme al día siguiente para enlazar con la atmósfera del día anterior y avanzar sin bloqueos.

No vale con darse por satisfecho con un capítulo redondo. No. Regodearse en ese momento cumbre e irse a celebrarlo con un paseo por la Alameda es contraproducente. Confiarse es perderse.

Yo necesito marcarme la salida para la próxima aventura, dejar el tono, marcar el camino, tender la alfombra...

Porque un libro debe ser como la vida, donde nunca te detienes de golpe, siempre hay un fino hilo que lo une todo. La vida no se vive a tropezones.

Y quiero que mis novelas sean vida, sin paradas, fluida, coherente.

Nunca me quedo dormido sin pensar qué haré mañana.

lunes, enero 30, 2023

Periodista

Cuando veo el telediario, querría ser periodista.

Y si estoy en el hospital envidio no haber sido médico, y piloto de avión si vuelo, o investigador al anunciarse un avance contra el alzheimer, incluso actor cuando me meto en una película.

La pena, o la suerte, es que solo tenemos una vida para ponernos a prueba; que no somos conscientes de la importancia de las decisiones tomadas hasta que ya el camino está hecho.

O casi hecho, porque siempre hay un tramo por recorrer, una curiosidad por satisfacer, personas de las que aprender.

Lo que no vale es desmerecer aquello a los que nos dedicamos porque, aunque no nos lo creamos, siempre hay alguien a quien le hubiera gustado hacer lo haces tú.

sábado, enero 28, 2023

Domingo

Abrir los ojos un domingo soleado es un éxtasis brutal.

Escucho a Fran preparando el desayuno, imagino el periódico sobre la mesa del salón, planeo el paseo de media mañana y el arrocito del mediodía.

Cuando vienen los ramalazos de felicidad los acojo con los brazos abiertos, me regodeo en ellos, disfruto como un crío del hecho de disfrutar, consciente del privilegio de tener lo que tengo y haber llegado justo aquí donde estoy.

Porque la vida se complicará, pero no ahora, en el instante en el que me desperezo para oler la casa caliente y las tostadas lejanas; los malos momentos están asegurados, pero no este domingo, no de momento. Y si llegan hoy, que me cojan con una sonrisa en la boca.

Hay que aprender, también, a ser feliz.

Apuesta

Coloca todas las almohadas, los cojines, apaga las luces precisas, echa persianas, regula la calefacción, ordena su mesilla, selecciona la película y me llama:

—¡Ya!

Yo dejo lo que esté haciendo, me pongo el pijama y me meto en la cama. Fran ya está colocado, como un faraón encima de su montaña de almohadones, tapado hasta el cuello. No hay momento más feliz en el día.

Con todo ya dispuesto, da comienzo la película.

Yo apuesto entonces a que no llegará a ver los créditos del principio y, efectivamente, gano la partida. Ya está dormido. Con todo el circo montado y su mejor disposición para disfrutar de 'esa peli que tenemos tantas ganas de ver', se queda frito. En un sueño profundo de respirar pausado.

Yo lo miro, a dos centímetros de mí y me digo:

'No puedo quererlo más'.

Ventanita

Recorríamos Francia en coche de Norte a Sur.

Al recoger el tique de uno de los peajes, me di cuenta de que el elevalunas no funcionaba, así que tuve que bajarme del coche y recogerlo.

Durante el recorrido tuvimos que parar varias veces para pagar, así que tenía que disponer el coche de manera que pudiese salir para hacerlo. Entonces yo le explicaba en francés al del peaje:

—Verá, se nos ha estropeado la ventanilla del piloto.

Cuando retomaba el coche, Fran me decía:

—¿Has visto la cara que ha puesto?

Era cierto. Al operario de la caja le traía al pairo lo que le hubiera pasado al coche. Aún así, a mí me gustaba aclararlo. 

Desde entonces, Fran me bautizó 'el Ventanita', por mi tendencia a dar explicaciones acerca de mi comportamiento, aunque nadie me las pida.

—Verá, llevo los zapatos manchados de barro porque acabamos de pasearnos por el campo.

viernes, enero 27, 2023

Lanzarote

Lanzarote es Montse.

Si pienso en la isla, hermosa de roca negra, viento y azul, me agarran la garganta los días que pasé allí a solas. Incluso los dioses se aliaron e hicieron que se me acabasen los datos del móvil, para evitarme distracciones fuera de mí y ella.

Montse había muerto el día antes, a una semana de cumplir lo cincuenta, y yo decidí escapar tras visitarla en el tanatorio.

Con un coche de alquiler la recorrí de norte a sur, de un lado a otro, a la isla y a Montse. Lloré agarrado al volante, al sentarme frente al mar en la inmensa playa de Famara, cada vez que colgaba el teléfono tras hablar con gente que se interesaba por mí.

Me quedaba dormido en la arena, bebía vino canario hasta acabar las botellas. Nunca me sentí tan en comunión con la Naturaleza, pequeñito, frágil, perdido.

Cuando aparece Lanzarote no hay tristeza, porque a ese viaje fui yo solo, pero lo disfruté con ella. 

Alabar

 Anoche conocí a una buena persona.

Fran me llamó al anochecer para tomar una cerveza con su amiga Patri, con quien llevaba toda la tarde. Hacía años que no nos veíamos, así que tardamos por lo menos dos cervezas en ponernos al día. 

—¿Buscamos un sitio para cenar?

Ella llamó a Esther, su comadre, de la que siempre le oí hablar pero a quien nunca conocí en persona. Cuando ésta llegó nos fuimos al restaurante, donde me senté frente a ella. Me encanta encontrar gente nueva, así que me dediqué a escuchar.

A media cena no tuve más remedio que decírselo.

—Esther, me gustan las personas como tú.

Ella me miró sorprendida.

—¿Y eso?

—En lo que llevamos aquí has hablado de tres personas y de las tres has alabado su bondad.

Una manera de distinguir a alguien bueno es cuando habla bien de los demás.

jueves, enero 26, 2023

Copia

La gente delata su inseguridad incluso en los correos electrónicos del trabajo.

Tú preguntas algo a un compañero y él te contesta poniendo en copia a media empresa. Para protegerse, para lucirse, para amenazar.

Es como si voy a la máquina de café de la fábrica y comento algo con un colega y éste, para contestarme, conecta el altavoz del taller y hace venir a veinticinco personas para responderme.

Lo hacen también para solicitarte algo, para intentar amedrentar al destinatario diciéndole, por lo bajini, 'mira la de gente que nos lee, no tendrás valor de no responderme'.

Pienso que es más sano hablar de tú a tú cuando necesitas algo de alguien. Solo cuando esta persona no responda o responda mal es cuando hay que plantearse pasar a la fase dos. Si lo hiciéramos así, perderíamos menos tiempo y ganaríamos en confianza, autoridad y seguridad.

Lo fácil es enredar.

Tras las nuevas tecnologías se esconden las mismas malas prácticas de siempre. 

De los de siempre.

miércoles, enero 25, 2023

Emoticono

Igual que me resistí a abandonar los discos de vinilo, para mí, amante de las letras, supuso un sacrilegio entrar en el mundo de los emoticonos.

La grandeza de la lengua que nos une nos permite expresar, con toda la riqueza y detalle que queramos, cualquier reflexión, sentimiento o postura respecto a cualquier tema. No hace falta más que dedicarle unos segundos a elaborar nuestro discurso y otros tantos a escribirlo, incluso en una pantalla de móvil.

Un día admití que no se pueden poner puertas al campo y que mi empecinamiento no era sino caminar en contra del progreso, porque enviar un corazón rojo a Fran cada vez que me acuerdo de él es una manera tan válida como otra de mostrar mi amor, porque terminar una respuesta con un muñequillo que guiña el ojo es una buena opción para quitar hierro al asunto, porque, a fin de cuentas, nos permite mantener un hilo rápido con el exterior en momentos en los que las prisas, el trabajo o la desgana nos convencerían para quedarnos callados.

Tengo una amiga uruguaya que se niega y, cada vez que le escribo, debo contenerme para no enviarle todo mi cariño disfrazado de corazones. Ella resistió más que yo.

lunes, enero 23, 2023

Llorar

Ver a la persona amada llorar es de una belleza que aturde, de no ser porque no quieres que ocurra nunca.

Ese desmoronarse en lágrimas, con toda la fragilidad al descubierto, es la apoteosis de la comunicación. Observar cómo se quita las corazas y queda desnudo de toda defensa frente a ti. Tomarlo por las axilas, aguantar su derrumbe, ayudar a orientarlo de nuevo, a que tome pie y se enderece es de las experiencias más impactantes por las que puede pasar un ser humano.

Tengo la fortuna de que han sido pocas veces.

Mostrar tu fortaleza para decir aquí me tienes, llora lo necesario, olvídate del mundo, deja por un rato de pelearte con la vida, echa el dolor fuera, súdalo, no tengas vergüenza de ser terriblemente humano.

Quiero que seas, también, débil. Quiero que seas débil como yo.

domingo, enero 22, 2023

Opinar

Opinar es gratis, necesario y constructivo, pero la fortaleza de un juicio es proporcional al conocimiento que tengamos sobre un tema.

Yo podría opinar sobre el sistema político en Paraguay, pero sería atrevido e incluso soberbio, porque no tengo gran idea acerca de la situación en aquel país.

Hay gente que opina de todo y por todo, sin la humildad necesaria para distinguir entre lo que sí que sabe y lo que le suena a chino.

A opinar se aprende viviendo, a posicionarse se entrena leyendo, a tener criterio se llega escuchando.

Llevo toda mi vida desayunando con los artículos de opinión de prensa, escuchando tertulias en radio acerca de lo divino y lo humano y aún así tengo lagunas inmensas para tomar postura con la autoridad que da el conocimiento.

Salvo que seamos especialistas en un tema, considero que debemos ser abiertos a entender los argumentos en el otro, partiendo de nuestra particular manera de ver el mundo.

Yo tengo muy clara mi visión sobre temas fundamentales que tienen que ver con los derechos humanos, las políticas sociales, la sanidad pública o mi visión de España, lo que no quita para querer escuchar cómo lo ves tú.

Sobre Paraguay, que me explique quien lo conozca, que me encantará saber.

Cita

Esta noche será de las grandes.

De aquellas que conformarán un recuerdo señalado en mi historia personal.

Gracias a una payasada mía con 18 años, las conocí. Mariángeles estudiaba Matemáticas, Elisa Medicina y yo Ingenieros. Pipiolos que no sabíamos de la misa la media y formamos en poco tiempo un triángulo perfecto e inseparable.

Años después yo acabé desapareciendo por no tener el valor de reconocer mi homosexualidad. Ellas se separaron tiempo después por celos propios de la juventud.

A Mariángeles la recuperé diez años después y hoy es mi mejor amiga.

De hecho, tengo sin publicar una novela, la primeriza, que se titula 'Tres' y cuya protagonista es Elisa. Una Elisa que se convirtió en tema de conversación en todas estas décadas.

Qué habría sido de ella.

Pero Elisa apareció hace poco. Con los nervios a flor de piel, la esperé en la Flor de Toranzo. Le pregunté si quería que fuese solo o con Fran.

-Ve con él, quiero conocerlo.

Apareció ella. Yo dejé a una chavalita de pelo lacio negro, que le llegaba por la cintura, y me encontré con una señora de porte maravilloso y cabello canoso, corto. No tenía más que cerrar los ojos y sentir la misma voz de entonces.

Hoy se cierra el triángulo de nuevo. Treinta años después. Hoy tenemos cena en casa y nos encontraremos los tres.

¿Quién no va a llorar?

sábado, enero 21, 2023

Ser amable

Hay mucha gente torpe que no se da cuenta del bienestar que provoca el ser amable.

Es una actitud ante la vida, la amabilidad, de la que sale ganando sobre todo el que la practica.

Ya puede estar cayéndoseme el mundo encima, que un buen gesto hacia el otro será fácil de fabricar, y con él vendrá una simple mirada cariñosa del otro lado que me vendrá más que bien.

Sí, hay gente que nace encabronada, que incluso teniendo lo fundamental para llevar una vida sana se obstinan en gruñir cuando se les habla. Es más, hay quien se vanagloria de ello, de ser estúpidos, distantes, altivos.

Con lo fácil que es una sonrisa y lo bien que sienta a nuestras feromonas, ya no a las del otro, sino a las nuestras.

Como decía Henry James, sólo hay tres cosas importantes en la vida: ser amable, ser amable y ser amable.

miércoles, enero 18, 2023

Perrito

A cuánta gente no agarrarías y abrazarías como a un perrito chico.

A mí se me vienen varios nombres a la cabeza, personas cercanas que te provocan ese sentimiento tan hermoso de la ternura, bien porque sean frágiles, bien por ser intrépidos, por creer en el mundo o por cabrearse con él, gente solitaria y gente buena.

Necesitamos más abrazos. Que yo te vea triste y pueda achucharte, que estés emocionado y me emocione contigo también.

Sin embargo damos pocos apretujones, nos contenemos en nuestras esferas aisladas sin rozarnos, pasamos por la vida como pequeños héroes autosuficientes, nos negamos la capacidad de fundirnos en esos abrazos en los que se hablan corazón con corazón.

Es triste, pero muchas veces necesitamos un par de cervezas para salir de nuestro yo de siempre y así acercarnos para decirnos cuánto nos queremos. 

Incluso cuando sabemos cuán medicinal es ese momento para los dos.

Trascender

Tengo tendencia a juntarme con gente que conozca el significado del verbo trascender, y lo practique.

Que sepan encontrar, al mirar el mar, mucho más que una inmensidad de agua. Que puedan sentir, al visitar una catedral, los siglos de cada piedra. Que puedan percibir, al leer una novela, cómo el escritor vivió esos momentos de creación.

Por la vida se puede pasar, y tanto que sí, con las gafas de cerca siempre puestas. Tal vez, diría, que se es más feliz. Limitarse a ver lentejas donde hay lentejas y disfrutar de una canción por el simple gustirrinín de mover los pies.

A mí, en cambio, me gusta tirarlas al suelo y explorar cada significado, los orígenes de las cosas, las personas que hay detrás, el porqué de nuestro presente, seguir el hilo de mi imaginación para emocionarme con cosas nimias en apariencia.

La vida es más fácil sin pensarla, al calorcito de lo que siempre ha sido así, pero cuando rascas, aunque se te rompan las uñas, descubres la ventaja que tenemos de haber nacido con tantas capacidades inmateriales como tenemos los humanos.

Perros

Íbamos todos los lunes al anochecer.

Salíamos del club, agrupados, y corríamos por calles que se convertían en carreteras hasta salir de Sevilla, donde buscábamos una hilera empinada de casas que terminaban en la más absoluta oscuridad.

Era entonces cuando sonaba el silbato y salíamos todos corriendo como posesos hasta el fondo de esa rampa rodeada de casas humildes. Una vez arriba, entre jadeos y los pulmones reventados, salía una jauría de perros a recibirnos.

Yo tendría 15 años y un ramalazo de terror recorría mi espina vertebral al llegar allí. Con disimulo me situaba en el centro del grupo por si un día esos perros medio salvajes nos atacaran.

Ese callejón se ve desde Sevilla cuando enfilas la carretera para Huelva. Cuando pienso en el miedo, no tengo más que mirar para allá. Nadie lo supo por entonces, nadie se dio cuenta, a nadie le expliqué lo que fue mi terror.