—La situación está muy mal —coinciden todos.
Es cierto que el ambiente laboral en el que yo me muevo es más dado a los enemigos de Erdoğan, el actual presidente ultranacionalista e islamista.
Sí. Enemigos. Hemos llegado a un punto en la política mundial en que no se duda en usar palabras gruesas para calificar al contrario.
A mí me gustaría poder opinar con libertad sin que me tengan que meter en ningún rebaño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario