Hay grupos de Whatsapp que son una condena.
Alguien te llevó a un sitio donde descubres que te sientes mal y no te apetece tener que comentar por qué.
Si das una explicación para salir o si lo haces a la francesa, de las dos formas quedas mal, así que te dedicas a contemplar cómo los demás se manejan en territorio hostil.
Porque no quieres hacer daño.
Yo inventaría una puerta invisible que te permitiera escapar con tu foto colgada y una alarma sonora conectada por si alguien pregunta si sigues por ahí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario