Cada vez que grabo un vídeo promocional de mis novelas la primera reacción es borrarlo en cuanto oigo mi voz.
—¿Yo hablo así?
Como si viviéramos en una tinaja, estamos acostumbrados a escucharnos desde el interior.
Si así es con la escucha, cuánto no lo será con todo lo demás que no se oye: los entripados, las manías, la forma de sonreír, los andares.
Desde aquí dentro se ve todo distinto.
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