x

¿Quieres conocerme mejor? Visita ahora mi nueva web, que incluye todo el contenido de este blog y mucho más:

salvador-navarro.com

martes, julio 29, 2025

Aceitunas

A Fran le pregunto '¿hay aceitunas?' y se le alegra la cara. Porque siempre está dispuesto a encontrarme las aceitunas, a sacarlas de la nevera, a coger el coche para comprarlas, a proponerme un paseo para buscarlas en el mercado.

Esas ganas de vivir se tienen o no se tienen, esa disposición a hacer feliz al ser amado no es fácil de encontrar.

A mí me lo pone difícil, porque es complicado superar su capacidad para convertir una cena en una fiesta del amor, pero me contagia.

No hay cosa que esté en mi mano que no haría por él, ni de las que no lo están.

300

Apenas estuvimos un rato, la música sonaba altísima, proyectaban un partido de béisbol y Pablo me explicaba las reglas.

Nos costó llegar a ese barecillo de Tokio, en pleno barrio de Ginza, y nos echó para atrás comprobar que dejaban fumar dentro, algo impensable hoy en día.

El caso es que nos pedimos un gintónic. Y dos. El caso es que escuchaba las explicaciones sobre el bateador y el que corría tras la pelota, sin entender ni angustiarme por no entender. Yo ejercía de periscopio asomado a las cabecillas de japonesitos que bailaban rock.

No sé por qué, de vez en cuando vuelvo al 300, ese pub japonés lleno de humo, y me recuerdo absolutamente feliz.

Tenemos todo el derecho del mundo a idealizar nuestro pasado. A agarrarnos a él. A manosearlo.

Lujo

Cuanto más grande es el grado de confort, más alto es el precipicio.

Paseábamos por los jardines de Yves Saint-Laurent en Marrakech, de una estética arrebatadora y lancé una reflexión al aire:

—Qué duro, para este hombre, ser mortal.

Llegados a un nivel de calidad de vida tan inmensa, teniendo cualquier lujo al alcance de la mano, meciéndose uno en la belleza de lo cotidiano, es mucho más terrorífico pensar en perderlo todo.

Poseer es condenarse.

Ogro

Llevo escribiendo desde pequeñito.

Guardo relatos de épocas lejanísimas que me hacen ver la atmósfera opresiva en la que yo me abría al mundo, donde el futuro se me ofrecía como un ogro que me achuchaba a dirigirme por un camino que los demás evitaban, que ni siquiera veían.

Ese ogro y esa atmósfera no eran de mi ciudad, llena de luz, ni de mi familia, llena de amor. Ese monstruo y ese camino estaban dentro de mí.

Conforme fui construyendo relatos, cuentos y novelas, las tramas, los traumas y los colores seguían a los paisajes que habitaban en mi cabeza.

Los que me habéis acompañado desde entonces podéis entender cuando digo que nada de lo que cuento me ha ocurrido, pero todo lo que narro es parte de mí.

Cada vez más sano, más maduro, cada vez el ogro más pequeñito. Ya casi un llavero en mi bolsillo que un día perderé.


Beso

Si tienes la oportunidad de besar y no besar, siempre besa.

Por mucho que creas conocer a esa persona por la que mueres, nunca tendrás la certeza de qué pasa en ese momento por su cabeza. Lo que sí es muy probable es que ese beso que tú eliges dar os hará más luminoso el día.

Llegarán los tiempos en que esa oportunidad estará lejos de darse y dolerán los besos que no diste.

domingo, julio 27, 2025

Marrakech

Marrakech siempre será una habitación luminosa en la que pasé horas leyendo sobre Estambul. 

Será también el bullicio de calles destartaladas de muros ocres y motos que te atropellan, y gente amable que te saluda con la mirada al pasar, y tajines de pollo, y de pescado, y de cordero. Sin embargo, recordaré esas tardes marroquíes con mi cabeza apoyada en la barriga de Fran, leyendo sobre Estambul. 

El calor implacable del verano nos obligó a disfrutar una ciudad intermitente, a la que nos asomábamos y de la que escapábamos a nuestro refugio, como se vuelve a una sombra fresca al mediodía, para seguir leyendo sobre Estambul. 

Sé que pasarán los años y vendrán imágenes de ese espacio mágico donde nos refugiamos, felices, mientras sonaban las llamadas del almuecín. Y me costará saber si ese lugar estaba en Marrakech o en Estambul.

Taxista

Nuestra entrada en Marrakech fue propia de una película de acción, con nuestra taxista tratando de llevarnos a las puertas mismas del riad entre calles estrechísimas llenas de comerciantes que apartaban sus mercancías para hacernos camino.

Todos señalaban con una sonrisa, incluso a cien metros de distancia, por dónde podía tirar, cuánto cuidado debía tener.

Escenas imposibles de imaginar en cualquier ciudad europea.

Así ha sido nuestro viaje a Marrakech, un paseo inolvidable por la hospitalidad humana.


viernes, julio 25, 2025

Arrugas

Habituados a mirarnos cada mañana al espejo, envejecemos con las arrugas de la gente a la que queremos, la que vemos de tanto en tanto.

Hablar con ellos no es solo escucharlos, sino observarlos. Integrar esa cana de más, aquel pliegue que antes no estaba, esa barriguilla que nunca existió.

Ver eso en ellos es asumir eso en ti.

Da vértigo sentir cómo el tiempo nos lleva por un viaje inesperado que nos transforma en alguien que nunca habíamos sido.

Vacaciones

Cuanto mayor se hace uno, con más ansia infantil se esperan las vacaciones.

¡Hoy es el día!

Por muy interesante que sea tu trabajo, siempre es una esclavitud estar sometido a horarios, resultados, plazos por cumplir. Incluso utilizando todas las armas de la automotivación existentes en el mercado.

Que sí, que soy un privilegiado; que sí, que llevo una buena vida; que sí, que trabajar ennoblece. (Que sí, que trabajar también cansa).

Pero llega el día de hoy y entran ganas de salir corriendo como un chaval a gritar la felicidad de ser libre por un tiempo.

jueves, julio 24, 2025

Autoestima

La disciplina es una cualidad de las personas con autoestima.

Por eso cuando nos proponemos algo hay que pensar en la segunda palabra, mucho más bonita, que en la primera, antipática con sonido militar.

Estoy convencido de ello.

Si tú te quieres, luchas por trabajarte una vida mejor. No importa en qué campo ni el nivel de dificultad.

Todo eso me hace pensar que las rutinas hay que trabajarlas desde el interior: el esfuerzo sin una motivación sana es agotador.

Yo he ido creciendo como persona al tiempo que iba creyendo en mí, soltando amarras de todo lo que me inmovilizaba, que tiene que ver mucho con los complejos —difíciles de superar a edades tempranas— y con las malas compañías, esas que dicen quererte pero que nunca creyeron en ti.

miércoles, julio 23, 2025

Mataleón

—He estado unos días ilocalizable porque me robaron el móvil —nos contaba el otro día un conocido, mientras tapeábamos—. Fue un moro, que me hizo un mataleón.

—¿Un mataleón? —pregunté, mosqueado ya por el comentario despectivo.

—Si, te pillan por detrás, te agarran por el cuello hasta hacer que pierdas la respiración, te dejan inconsciente en el suelo y te despluman.

—Y si te atacan por la espalda, ¿pudiste ver a quien te lo hizo?

—No, Salva. Caí redondo al suelo.

—Pero decías que fue un moro... —insistí.

—Es que son los moros los que hacen eso.

—Ya...

Peste

Salí aprisa de casa para hacerme con un aguacate para un plato que preparaba y me topé por la calle con un vecino que olía mal. Muy mal.

Un tipo majo que no conozco de nada y al que suelo ver por el barrio.

Ya de vuelta, con mi aguacate, me vino un enorme tufo a algo podrido justo en el mismo sitio donde ese vecino y yo nos cruzamos.

Si no llego a pasar por allí de vuelta me hubiera quedado con la idea de que ese hombre era un guarro. Seguramente él, que no volvería a pasar por ese trozo de la calle, creerá que yo lo soy.

Para opinar con criterio hay que darse más de una oportunidad.

domingo, julio 20, 2025

Herzegovina

Convivir conmigo es hacerlo con alguien que tiene un mundo interior muy amplio en el que se pierde a menudo.

Fran, que me quiere, respeta esos viajes a lo más profundo de mí en esas tardes tontas en que andamos por casa con una de sus listas de Spotify sonando en el salón. 

Cuando me quiere sacar de mi ensimismamiento me suele preguntar:

-¿Cuándo vuelves de Bosnia?

Entonces yo me teletransporto de nuevo a ese salón, donde se había quedado mi cuerpo.

Hay días, en cambio, en que me ve especialmente concentrado en mis cosas. Entonces no me pregunta por Bosnia, sino por Bosnia-Herzegovina.

Tolerar

Comparto muchas horas con un compañero de trabajo que me cae bien, pero con quien no tengo nada que ver.

Se empeña en hablarme de su vida privada, tal vez con la intención de que yo haga lo propio con la mía, pero no me apetece contarle a todo el mundo lo feliz que soy.

A base de repreguntas el otro día me sonsacó algo que ya sabía, pero quería oír de mis labios, tras insistirme en acompañarme a recoger mi coche al garaje.

Ya tengo con quien ir le dije.

Entones, ante sus ganas de saber más, le hablé de Fran.

Yo soy muy tolerante con los homosexuales me dijo, seguro que con su mejor intención. 

A mí, te lo digo con todo mi cariño, me da igual lo tolerante que seas. No tengo necesidad de la validación de nadie. ¿Quién es nadie para tolerarme o no?

Cierto. 

Perdona mi brusquedad, pero no busco aprobaciones.

Salsas

No sé cómo a nadie se le ha ocurrido hasta ahora inventar la jeringuilla descubresalsas.

Tantas tonterías que se sacan al mercado sin que sirvan para nada y algo fundamental, como tomar una muestra del liquidito del fondo de una ensalada que te vuelve loco para encontrar su fórmula mágica. 

No sé cuántos ensayos hemos hecho para desentrañar la fórmula de algunos platos que nos encandilan de nuestros restaurantes favoritos, pero no hay manera.


sábado, julio 19, 2025

Rebuzno

En mi empresa usamos un sistema de mensajería tan práctico como devorador de nuestra atención. No pasan más de diez minutos seguidos sin que te salte una ventanita para romper en dos tu concentración.

El viernes de la semana pasada salí por piernas para disfrutar del fin de semana en el Algarve en cuanto terminó la jornada y saltó, justo tras irme, uno de esos mensajes instantáneos, que no vi.

En la notificación había un comentario más parecido a un rebuzno que a otra cosa, cargado de resentimiento y malas palabras, no contra mí sino contra el mundo, de una persona amargada y desagradable.

De haberlo visto en directo, le habría contestado, amablemente, pero con rotundidad.

El caso es que no lo vi hasta no abrir el ordenador el lunes por la mañana. Y ahí estaba el texto, ridículo, sudando inquina, patético. Asustado de no haber asustado a nadie.

Entonces pensé, "qué bien no haberlo visto". 

Qué bien haber dejado que el mensaje haya funcionado como un bumerán hacia el que lo emitió, oyendo el eco de su propio golpe, haciéndole ver lo esperpéntico de actuar con las tripas.

Muñecas

Hace casi un siglo se hizo un experimento en Estados Unidos que nos tendría que hacer meditar. Un ensayo que volvió a realizarse recientemente en Italia con los mismos resultados.

A un grupo numeroso de críos de raza negra se les daba a elegir entre una muñeca de su color u otra de raza blanca.

La gran mayoría escogía la segunda.

Ya con el juguete en sus manos, les preguntaban el porqué de su elección, a lo que, con palabras más o menos similares, respondían:

—Porque la blanca es mejor.

Esa es la sociedad que hemos creado. Esa es nuestra vergüenza.

viernes, julio 18, 2025

Isaac

Estábamos en el concierto de Kylie Minogue, cada uno a su bola con su baile, tras encontrarnos un montón de amigos de aquí y de allá. No imaginábamos que nos lo íbamos a pasar tan bien ni que conociéramos tantas canciones de la australiana. 

Come on baby, ¡do the Loco-Motion!

Esos ratos que borran de golpe estreses y sinsabores. 

Hubo un momento en que me crucé la mirada con Isaac y nos sonreímos. Fue una décima de segundo en la que nos dijimos sin decir nada lo mucho que nos queremos.

Qué fuerza da tener amigos buenos.

jueves, julio 17, 2025

Papá

Aprovechando que nos hacíamos unas fotos en la Plaza de España, le comenté a Mariángeles lo mucho que me voy pareciendo a mi padre conforme cumplo años.

—Me observo en los vídeos de la presentación de mi novela y lo veo a él.

Ella no me quitó la razón.

—Pues no puedes tener mejor referente, Salva, porque tu padre era todo un señor.

Me alegró la noche.

domingo, julio 13, 2025

Salvia

Preocupada por mi nivel de ansiedad en el trabajo, mi hermana Mónica me regaló un bote de aceite de salvia.

Inhala un poco cuando te encuentres muy estresado.

Así que tengo mi pequeño tarro en la mesa de trabajo, del que tiro cada vez que un pelmazo empieza a dar por saco con peticiones extemporáneas. 

No sé hasta qué punto es efectivo. Lo cierto es que me sienta bien, tal vez por el hecho de hacer una pausa, respirar hondo y sentir ese aroma, entre Vicks VapoRub y romero, que relaciono con la tranquilidad mental.

Lo que ocurre es que lo he integrado de forma tan mecánica en mi día a día que hay veces en que olvido que tengo la cámara encendida cuando me acerco el bote a la nariz.

Aduana

—Parecen marineros —comenté.

Tras llegar de Marruecos, el olor a sal y gasóleo envolvía la aduana en Tarifa, donde nos sorprendía el uniforme de los policías que controlaban el pasaporte en la garita de cristal.

Ya en mi turno, al entregar mi documentación, comprobé que eran oficiales rumanos los que estaban al mando del control de fronteras. El escudo del país y su nombre en el uniforme lo confirmaban. 

Me devolvió los papeles con un 'gracias' mecánico y salí del puerto con la alegría de pensar que un futuro de concordia aún es posible.

Impunidad

Tras recibir su visita sorpresa en la presentación de mi última novela, tuve la ocasión de disfrutar un café con María Emilia días después.

Viviendo entre Montevideo y Estocolmo, donde viven su hija y su nieta, viniendo cada cierto tiempo a Sevilla, donde murió su hijo, nos estuvo poniendo al día tras mucho tiempo sin tenerla por aquí.

Durante nuestra charla sacó varias veces a colación el término 'impunidad' referido a su edad.

Estocolmo se ha vuelto una ciudad peligrosa, pero yo no siento miedo porque ¿quién va a querer hacer daño a una vieja?

Cuando le pregunté por cómo vivió la muerte de su querido Pepe Mújica volvió a utilizar el término para referirse a su libertad para defender las causas en las que cree:

A estas alturas, ¿qué me importa si a nadie le molesta que yo sea tan radical?

María Emilia y la impunidad.

sábado, julio 12, 2025

Caracola

Llegaba a la sala de reuniones donde estaba citado en la fábrica de Tánger y un directivo marroquí se levantó a darme la bienvenida.

¡Hola, caracola!

Yo le respondí con una sonrisa mientras su jefa, española, se excusaba.

Eso te lo digo yo a ti de forma cariñosa le explicaba, en francés, pero no es para utilizarlo con desconocidos.

Ya no somos desconocidos medié, para quitar hierro al asunto.

Así ocurre en nuestros días, que la gente repite expresiones como cacatúas sin saber cómo ni por qué.

viernes, julio 11, 2025

Estrecho

Cruzaba esta semana el Estrecho de Gibraltar para ir a trabajar a Tánger y me quedaba hipnotizado con la inmensa mole de agua que se abría en el horizonte en una mañana de niebla.

¡Qué valor hay que tener para lanzarse a cruzarlo con una patera!

La corriente era fortísima.

A quien quiera que tenga el coraje de desafiar este mar para buscar una vida mejor yo lo querría para mí, como empleado, como jefe, como amigo, como ídolo.

Hay quien desprecia al que se juega la vida por salir de la miseria. Yo, en cambio, les haría un monumento. 

Es imprescindible derrotar a las mafias que se lucran de la miseria y así poner fin a las muertes en la travesía. A quienes ya habéis llegado, muchos os queremos entre nosotros: sois un ejemplo de vida.


miércoles, julio 09, 2025

Violín

Aprender un lenguaje es también adquirir una cierta forma de pensar, e incluso de expresarse con gestos que no tienen que ver con la palabra.

El francés, cuando habla, se llena la boca de onomatopeyas. Es simpático escucharlos porque llenan sus explicaciones de 'toctocs', 'bumbums' y 'mimimimis'...

De entre sus gestualidades hay una que me encanta, que tiene que ver con retratar a una persona que te está contando una milonga. En esos casos dicen que está tocándose una sonata con el violín. Hacen que se lo colocan en el hombro y empiezan a mover la mano para hacer sonar sus cuerdas.

Como por aquí no se estila, hay veces que hago el gesto, muy sutil, y, del otro lado de la mesa, Fran, que me conoce, sonríe de complicidad.

Pan

Cuando el pan es bueno tarda más en tostarse.

Estamos educados en frases así, contundentes, que nos acercan a la realidad de los hechos cotidianos. Sin embargo, es la primera vez que la construimos desde nuestra experiencia.

Lo que no sabemos es si está sustentada en una realidad física, lo que sí es que los desayunos que nos pegamos en Portugal con pan de masa madre necesitan varios pasos por la tostadora.

Lo entrañable de todo esto es que hay personas de las que siempre me acuerdo cuando me ponen por delante un pescado a la brasa: "tómatelo rápido que la comida a la plancha se enfría rápido".

Quizás, en los desayunos, empieces a acordarte de mí.

Beso

Tenemos más tendencia a la protesta que a la celebración y hay veces, muchas, en que la queja viene de no haber sabido festejar en su momento lo que nos hacía disfrutar.

Yo recibo cada mañana un beso sonoro y muchos achuchones.

¡Cada mañana!

Fran se levanta siempre antes, sea día de trabajar o descansar. Aprovecha que yo estoy sin defensas para ponerme su cabeza en la barriga y acariciarme de la cabeza hasta los pies.

Yo hago como el que se molesta, pero moriría si dejara de ser así.

domingo, julio 06, 2025

Amigos

Hay gente con la que te cruzas cuando menos te lo esperas y te preguntas por qué dejasteis de veros. Entonces quedáis para poneros al día tras festejar el encuentro.

Apenas pasa una noche y llama para cambiar el día acordado para cenar. Dos días después te propone que mejor una comida que una cena. Empieza a reenviarte mensajes, porque se acuerda de ti, con memes y chistes que están en otra galaxia respecto a ti.

Llega el día de la comida y te planteas qué haces volviendo a ese lugar del que te fuiste.

Le comentas que te ha surgido un compromiso y os regaláis así una salida elegante con falsas promesas que no se cumplirán.

Hormigas

Cuando teletrabajo en casa tengo dos lugares donde instalarme, dependiendo del grado de concentración y el número de ordenadores que necesite.

Hace unos meses aparecieron hormigas en casa. No muchas pero las suficientes para hacerme la puñeta en la mesa de los ordenadores. En cuanto me descuidaba ya las sentía subiendo por mis piernas y salía en busca del insecticida. Así estuve algún tiempo hasta que, de un día para otro, desaparecieron.

A día de hoy, cada vez que me focalizo en una tarea en ese rincón, siento que me suben desde los tobillos.

Pero no hay hormigas.

sábado, julio 05, 2025

Rumana

Para dárselas de enteradillo uno tiene que saber muy bien el terreno que pisa.

Yo me creía buen conocedor de los distintos acentos del castellano, más que nada porque soy curioso y suelo preguntar de dónde es la persona a la que veo por vez primera. Así por el sonido que hace con 'tra-tre-tri...' identifico que es chileno, o por la sonoridad de la 'ese' me aseguro que es colombiano, del mismo modo que creo distinguir a un granadino de un cordobés o a un burgalés de alguien de Toledo.

El caso es que cenaba con dos compañeros rumanos en Valladolid y nos atendió una chica encantadora. Les pregunté a mis colegas si llegaban a percatarse por su acento que no era española. Ellos, con quienes hablo en francés, negaron con la cabeza.

-Es claramente argentina -les dije-. Tienen una entonación inconfundible.

Al terminar la cena, le pregunté a la chica de dónde era y ella me respondió:

-Soy rumana.

Yo me quedé de piedra cuando vi que empezaba a hablar con mis colegas en su lengua y, con la cabeza colorada por el sofoco, intenté distinguir de entre sus palabras si sonaba algo parecido a 'enteradilloscu'.

jueves, julio 03, 2025

Nervios

En apenas un rato presentaré mi undécima novela.

Desde aquellos años de la mili en que escribí la primera —llevando un cuaderno escondido a la garita del cuartel—, siempre he sentido el apoyo de quienes han creído en esa parte de mí que disfruta de un oficio tan inútil como imprescindible: contar historias.

El hecho de que me espere un salón de actos lleno para recibir a mi próxima criatura me produce una enorme emoción, aunque sea una emoción ganada a pulso —por todo lo que conlleva de trabajo, disciplina y convicción—.

Sin ti, que me lees y acompañas en cada página, esa satisfacción personal sería menos intensa y esa convicción, menos firme.

Soy despistado para casi todo, pero siempre llevo conmigo a quienes se alegran de mis éxitos.

Escribir historias inventadas que se hagan reales en el corazón de quien las lee es una tarea ardua que exige lo mejor de mí.

Días como el de hoy dan sentido a todo el esfuerzo.

Gracias por estar ahí.