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salvador-navarro.com

sábado, febrero 28, 2026

Viernes

Todos los viernes me hago la misma pregunta al comenzar a cenar: ¿merece la pena tanta ansiedad?

Entonces me siento frente a Fran en alguno de nuestros lugares favoritos, descargo durante quince minutos la carga emocional de la semana de trabajo y termino con un brindis con las pulsaciones más controladas.

La vida es muchas veces algo distinto de lo que un día soñé, pero el balance al terminar la cena de los viernes es que, quizás, no me equivoqué del todo.

Cuando tocaba tomar las grandes decisiones, era joven e inexperto. No imaginaba lo que supondría vivir.

Ramires

Los sábados que estamos en el Algarve nos gusta ir a comer al Ramires, en Gaia.

Es un establecimiento inmenso con un trasiego enorme en el que no hay carta: se come pollo. Puedes pedir una ensalada, un vino o unas aceitunas, pero ahí se va a lo que se va.

Lo más llamativo de ese restaurante, abierto desde 1964, es que dentro de su numeroso personal los que han sido elevados a categoría de encargados son mayoritariamente de origen indio.

A eso le llamo yo integración. Gente que viene a currar y, además, lo hace bien, mejor que la media.

Interés

Tengo la amarga virtud de prestar nula atención a lo que no me interesa.

Y es amarga porque no me conviene: no me gustan los coches y me dedico a fabricarlos.

Así que tengo que tirar de Fran cuando me preguntan por el último modelo de Renault. 

—He pensado comprarme un Mégane, Salva ¿qué acabado me aconsejas? me preguntan por WhatsApp.

Entonces miro a Fran.

Dile que el híbrido, acabado Techno.

Yo transmito el mensaje.

Gracias, Salva me responden—. Eres un crack.

Y yo vuelvo a mis libros.

822

De vez en cuando nos gusta escaparnos a un bar en las afueras de Sevilla donde sirven un cachopo delicioso.

Son cuajones al servir, sin dejar de ser amables. Tienen una buena carta de vinos, pero casi nunca les queda lo que pides. Fran, nuestro enólogo particular, acertó tras dos intentos fallidos:

Un 822.

El camarero, al rato, vino con la cabeza gacha para darnos malas noticias. 

Me temo que no nos queda...

Tan bajito hablaba, tan mal pronunciado, tan mirando para abajo... que confundimos la mala noticia.

No nos queda o-cho-dos-dos —dijo en un susurro.

¡Que no queda cachopo! gritamos al unísono.

No, ca-cho-po sí, o-cho-dos-dos no.

Inservible

Cuando las cenas en casa son de postín, y siempre hay excusa para que lo sean, Fran monta una mesa espectacular.

Y si la noche se tercia, planta el barnacle en el centro: una concha fosilizada de muchos agujeros que compró, una noche fría, en Cambados.

Un precioso objeto inútil de azules y blancos.

Tener cosas que no sirven para nada es entenderlo todo.

Papa

Hay días en que te miras en el baño de un bar y te dices:

—Vaya cara de torta de aceite que se me está poniendo.

El rostro va configurándose con los mandamientos dictados por la genética y antes que después saldrá una aplicación de inteligencia artificial que te mostrará una foto hiperrealista para decirte:

—Ese viejo serás tú.

Entonces, antes de volver al bar, le guiño el ojo al espejo.

Teléfono

A los que nos gusta resolver se nos utiliza:

Oye, Salva, ¿podrías enterarte de qué medidas están tomando en la fábrica X para solucionar el problema Y?

Por no crear conflicto, me ocupo de mover todos mis resortes para darle la información al compañero, así que tiro de mi contacto Zutano.

Una vez que le explico cómo la fábrica X pretende solucionar el tema Y, me repregunta:

¿Y cómo van a organizarse?

Entonces sale el Farruco que hay en mí:

Pues puedo pedirle a Zutano que le pregunte a Mengano si es posible que Salustiano le diga cómo se va a organizar Filipino, pero sería más sencillo que tú llamases a tu contacto Filipino.

Condenados

Más de cuatro mil hombres encarcelados y casi cuarenta mil condenas el año pasado por violencia contra la mujer.

No es un hecho interpretable, es la realidad.

Son hombres los encarcelados y mujeres las muertas.

Y por cada mujer muerta hay cientos que han sido ultrajadas, miles que sufren los empujones como lenguaje familiar.

Ocurre que hubo un tiempo en el que la sociedad conjuntamente se conjuró para atacar el problema de raíz, dando herramientas a la mujer amenazada para que tuviera espacios seguros, protección policial, sistemas de alerta.

Hoy, por desgracia, más de un quince por ciento de la población vota a un partido que niega la mayor, que promete eliminar esos lugares seguros, que afirma que esa realidad no existe. Hoy, por desgracia, un partido que gobernó España, que siempre votó, sin entusiasmo, a favor de las políticas contra la violencia de género, ahora empieza a rebajar esa protección con la intención de gobernar. Un partido que comienza a asumir que su feminismo es el de Vox. El feminismo de Vox.

Vergüenza.

Tele

El mejor momento del día es la cena, la ocasión de sentarnos frente a frente y contarnos qué tal nos ha ido el día.

La lucha, a veces, es contra la tele. Mientras que uno pone la mesa y el otro termina de preparar la ensalada, suena el telediario, que nos va provocando paraditas para ver la última barbaridad de Trump o los insultos cruzados en el Congreso.

El caso es que nos sentamos y, en algunas ocasiones, se nos olvida apagarla. Y comemos hipnotizados, sin mirarnos.

Cuando uno de los dos cae, toma el mando y deja la casa en silencio. 

Es cuando empezamos a disfrutar.

jueves, febrero 26, 2026

Uuuuuuu

Teníamos un amigo en el País Vasco del que me acuerdo cada vez que lo imito.

Fueron tantos años de amistad que se me pegó un tic sonoro que él utilizaba cuando nos enfrentábamos a alguna situación esperpéntica, de estas en las que una persona te cuenta una milonga.

Entonces él soltaba un 'uuuuuuuuuu' bajito, agudo y casi infinito.

Gentes tan incoherentes que me obligan a soltar ese ruido, como el de una olla a presión muy caliente, para evitar que explote:

Uuuuuuuuuuuuuu...

Fran me escucha y se muere de la risa.

miércoles, febrero 25, 2026

Pichet

En España no se estila la tradición del 'pichet'.

Esa jarrita de cristal de vino de la casa para acompañar las comidas.

No paro de repetirle a Fran: tenemos que hacernos con uno. Aunque sea por recordar los maravillosos años vividos en París 

Pero en realidad no quiero ver pichets en España, porque si todo estuviera en cualquier sitio perderías el cosquilleo de llegar a Francia y darte el gustazo de pedir:

Quiero un pichet.

martes, febrero 24, 2026

Calabacines

 Deme un calabacín, por favor.

Soy de ir a la frutería y pedir así la verdura, porque no tengo integrado cuánto es medio kilo de nada. Y lo que yo quería era un calabacín.

Tres filetes empanados pido en la carnicería.

Te pongo cuatro, que son muy pequeños.

Vale.

La mujer se sonrió con mi respuesta.

Soy fácil —le aclaré.

No cambies nunca —me dijo—. Así le haces la vida más agradable a los demás y te sientes mejor contigo mismo.

Espero que estén buenos, porque ya solo quiero filetes de esa carnicería.

lunes, febrero 23, 2026

Gemelo

Fran tiene la teoría de que mi hermana Mónica y yo somos gemelos, pese a que entre ella y yo nació Raquel.

Es igual, tú te quedaste esperando en la barriga de tu madre.

Todo lo que ve en Mónica, lo ve en mí: su constancia, su capacidad de aislarse, su torpeza para cocinar, su forma de menear la cabeza para decir que no.

Es tanto así que a los cuatro hermanos nos nombra así: la gemela (Mónica), la hermana de los gemelos (Raquel), el gemelo (yo) y el hermano de los gemelos (David).

Cuando actúo como lo haría ella, me grita:

¡¡¡Gemelo!!!

Y es cierto que yo, a veces, antes de que él diga nada, me digo:

Sí, gemelo.

domingo, febrero 22, 2026

Tráfico

Conducir mucho en carretera también da lecciones de vida.

Sin ir a los casos extremos de accidentes que quedan grabados para siempre en la memoria, hay determinados comportamientos que te hacen reflexionar sobre el alma humana.

Y hay uno especialmente delicado: el comportamiento de los mosquitas muertas.

Son esas personas que, a la búsqueda de su propia seguridad, ponen en peligro la de los demás. Conductores que van a 40 kilómetros por hora en carreteras que permiten ir a 90, lo que bloquea a quien va detrás y necesita llegar a su cita en un tiempo razonable. Obliga a la otra persona a maniobrar con una tensión innecesaria. No se mata el que entorpece, se mata el que acaba arriesgando.

La seguridad no es ir más lento, sino a la velocidad adecuada.

No es frenar al mundo, sino circular con él.

jueves, febrero 19, 2026

Agradable

Ser agradable no está de moda.

Soltar una barbaridad con la excusa de que ya no se puede hablar de nada es la nueva tendencia. Denigrar al diferente argumentando que tenemos la piel muy fina. 

Es que me gusta hablar claro —se vanaglorian algunos.

Se cuentan por multitudes quienes no son conscientes del valor del respeto hacia el otro.

¿Quién iba a decirnos que daríamos tantos pasos hacia atrás?

Educación

La verdadera educación se descubre en el anonimato, en cómo se comporta uno cuando nadie lo ve. Qué dejas tras de ti al salir del baño, al abandonar tu habitación de hotel, al pasear sin gente alrededor.

Educación no es solo actuar de forma correcta en público; es, sobre todo, manejarte con elegancia en privado.

martes, febrero 17, 2026

Agridulce

A mí la comida asiática me entusiasma tanto como me cansa.

Si voy a un japonés o a un chino, que disfruto como un enano, ya estoy vacunado para varios meses. Como si ese arroz frito o los rollitos de primavera se quedaran en mi estómago como defensores de un castillo.

No es el caso de Fran, que me trata de camelar siempre que bajo la guardia, sobre todo usando el argumento de la modernidad:

—El chino de la calle Trajano es espectacular, el japonés que han abierto en Miguel de Mañara, todo el mundo habla de él.

Acaba por convencerme. Lo que ocurre es que leo la carta y acabo pidiendo lo mismo:

—Quiero cerdo agridulce —le digo.

—¡Esto es un japonés!

—Ah, entonces pollo teriyaki.

—¡Cateto!

Prefiero que arriesgue él antes que jugármela.

Aliñado

Tengo una compañera brasileña con la que trabajo a menudo.

Ella desde su fábrica de Curitiba, yo desde el lugar en el que ese día me toque estar. El caso es que nos llevamos muy bien, tenemos una visión similar de cómo orientar a los equipos y, sobre todo, de lo que no hay nunca que hacer.

Su español es perfecto, aunque de vez en cuando mete alguna palabra en portuñol.

Entre ellas está mi preferida, una que utiliza a menudo precisamente para constatar que estamos bien alineados.

Estamos aliñados, Salva.

Claro que sí. Siempre aliñados.

lunes, febrero 16, 2026

Rutina

En cuanto entro en días que se repiten, rompo la baraja.

Me asusta la comodidad de los días iguales, cuando sé que gran parte de la humanidad sueña con el calmado discurrir de escenas copiadas de un día para otro.

Si adquiero unos hábitos, los destrozo. Escribir siempre de seis a ocho, ver por castigo los programas que me gustan, cenar crema de calabacines los jueves, hacer la compra los lunes en el Carrefour. Si voy mucho al teatro, ya quiero cine; si paseo por el parque, ya busco el río.

Lo que no quiero es perder el abrazo de cada noche al dormir.

domingo, febrero 15, 2026

Empatía

El más peligroso de los humanos es aquel que desconoce la empatía.

El que cree que su país es el único mapa posible, que su calle es el centro del universo, que su rellano es la frontera definitiva.

No sé cómo se mide la empatía de un pueblo. No hay termómetros en las plazas ni análisis de sangre colectivos, pero es seguro que la hemos dejado caer sin darnos cuenta.

Qué bueno que surgiera un científico prodigioso que supiera encontrar la vacuna contra la desgana hacia el otro. Vacuna obligatoria, de esas que nada más pinchártela te hiciera decirle al enfermero:

Gracias por cuidar tan bien de mí.