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miércoles, diciembre 31, 2025

Influencer

Hace unos días murió en el Pirineo un alpinista y la consternación llegó a la casa de mi hermana.

Al ver su imagen en el telediario, le escribí.

"Mónica, ¿has visto lo de tu influencer?"

Sí. Ella llevaba años enviándome vídeos grabados por ese hombre acerca de cómo llevar una vida sana, en los que te explicaba con detalle los beneficios de determinadas comidas o medicamentos. Un científico con una enorme capacidad de transmitir.

Las redes también son eso, gente que nos hace crecer, gente que deja de ser anónima, seres humanos de luz.

Mercado

Recién aterrizados en Catania, decidimos visitar Enna camino de la capital.

Una ciudad fortaleza en el medio de la isla, a casi mil metros de altura, desde donde se divisa toda Sicilia.

Para que las cuentas nos salieran, ya que queríamos organizar la cena de Nochevieja en nuestro apartamento, decidimos hacer una compra en el mercado de esa pequeña ciudad. Todo un espectáculo ver a las familias italianas llenando carros de panetones y prosecos, entre quesos, embutidos y aperitivos que no son los que estamos habituados a ver.

Advertí a Fran de que se nos hacía tarde para llegar a Palermo a la hora del almuerzo.

Ya encontraremos algo me dijo. Esta compra en este mercado también es parte del viajar.

Estrés

Con dos trabajos en paralelo, múltiples cuidados a su familia, formaciones, entrenamientos y vida social, Fran es una persona que lo lleva todo para adelante con una sonrisa.

Eso no quita que haya días en que lo vea inquieto mientras duerme o que caiga rendido en cuanto organiza el salón para ver una película. No llega a los títulos de crédito.

Hay días, escasos, en los que el estrés se le escapa sin él saberlo, aquellos en los que se despide de mí y, al salir, cierra la puerta con llave olvidándose de que estoy dentro.

lunes, diciembre 29, 2025

Morir

Hay que estar cada día preparado para morir.

Yo no sé cómo se hace eso, pero sé cómo no: dilatando las decisiones que sí se pueden tomar.

No somos conscientes de lo que es respirar a pleno pulmón hasta que un día dejamos de hacerlo y eso es algo de lo que aprendí. 

Sé que cualquier día puedo caerme redondo en medio de la calle, que lo habré disfrutado bien.

Amor

A mí me educaron con amor.

Sin saberlo, tiro mucho de ahí para seguir hacia delante, sin querer investigar hasta qué punto fue verdad o yo endulcé mi propio relato.

Todas mis novelas, sin pretenderlo, bucean ahí: en el niño que fuimos.

Pero no recurro a ello de forma consciente, solo sé que es mi verdad, que se fomentó en mí una forma de acercarme al mundo llena de luz.

Es en ese lugar donde aparece mi madre, la que no me reñía sino para comer.

Aquel beso cada noche antes de dormir.

Cuando observo tanto cascarrabias me digo: no todos tuvieron la suerte que tuve yo.

Sicilia

Mañana volamos a Sicilia con el Etna en erupción y dos latas de uvas deshuesadas en la maleta.

Sin más expectativas que todas las del mundo.

Llevamos semanas variando itinerarios en función de lo que nos cuentan los amigos, pero con la picardía de no atiborrarnos de fotos para llegar, de verdad, por vez primera.

Con los años uno va teniendo claro lo que le gusta, lugares donde se confabula la belleza del escenario con la pulsación de lo humano, y a nosotros nos gusta Italia.

domingo, diciembre 28, 2025

Corea

Fran insistió en que viésemos un reportaje que yo me había perdido acerca de Corea del Sur.

Nos colocamos con mantas en el sofá y lo disfrutamos.

Al ser un país que conozco, por trabajo, comenté imágenes que me recordaban mis días allí.

Todo se resumía en el poder de la K (Korean Power), en cómo un país ha ido integrándose en la cultura de Occidente a través de la música, la comida, lo audiovisual... Una manera mucho más inteligente de hacerlo que a través del matonismo de otros países.

Me ha encantado le comenté a Fran, aunque me parece exagerado el nivel de influencia que le conceden, como si todos consumiéramos productos coreanos.

Te recuerdo que la única crema que te echas antes de dormir, desde hace tiempo, es coreana.

Mediocres

Si prestáis atención, los racistas suelen ser, además de detestables, gente mediocre. 

Personas que, por un motivo u otro, que casi siempre tendremos que encontrar en ellos mismos, han conformado una vida que no les gusta. 

Como es duro reconocer que no vales un pimiento, buscan la culpa en los otros. ¿Y quienes son los más frágiles? los que no tienen la piel blanca ni saben hablar tu lengua sin acento.

Es la diana que buscan para lanzar los dardos de su ira, que no es sino contra ellos mismos.

Alguien a gusto consigo mismo no necesita odiar.

jueves, diciembre 25, 2025

Adiós

Desde hace muchísimo tiempo cada vez que se acerca la Navidad me llama un antiguo amor.

Tiene familia en Sevilla y baja desde Madrid cada año para la cena de Nochebuena. No nos vemos el resto del año, ni nos tenemos al tanto, ni nos seguimos en redes.

Nos ponemos al día, viene a cenar a casa, y hasta la próxima.

Los encuentros iban siendo cada vez más tensos, con reproches hacia la vida que llevaba cada uno, hasta que el año pasado explotó. Cenaba en casa con Fran y conmigo y nos soltó un panegírico sobre las virtudes de la Ultraderecha. ¡Un gay!

Se fue dando un portazo llamándome burgués de pacotilla.

Este año no ha dado señales de vida. Sé que andará por aquí. Sé que da pena. Sé que es lo mejor.

miércoles, diciembre 24, 2025

Serio

Tomarse muy en serio es de torpes.

Es no entender el juego. 

Creerse algo, sentirse imprescindible, presumir de lo propio no lleva a nada bueno, porque la clave que hay que entender es que todo pasa y el tiempo se ríe de los egos rígidos que insisten en construirse su propio pedestal.

Buscar la bondad sí es de listos. Porque hace milagros para la salud mental de propios y ajenos. Buscar el humor, el amor, lo inútil, lo tonto, lo gratis. Ahí está el premio, cuando llegas a abrir el sobre y te das cuenta de que no hay oro que pague un haberlo pasado bien, el haber querido mucho, el haber sabido hacer las cosas fáciles a los demás.

Es eso.

Clima

Que la actividad humana está provocando un cambio en las condiciones climáticas del planeta es una realidad que ningún científico discute.

Como cualquiera, con dos dedos de frente, admite que la tierra es redonda.

A ese nivel de explicación tenemos que rebajarnos para indicar nuestra indignación con políticos que ponen en cuestión temas en los que nos jugamos el futuro del mundo y, con él, el porvenir de las generaciones que heredarán el regalo de estar vivos.

Pues con esas, el alcalde conservador de Sevilla acuerda con Vox el abandono de la zona de bajas emisiones de la ciudad.

Vergüenza.

martes, diciembre 23, 2025

Apuntes

Pena que durante mi infancia, el escritor que iba a ser yo no hubiera cogido apuntes.

En las cenas de Nochebuena, sin ir más lejos. En esa casa grande de la abuela materna, con todos los Leones reunidos después de un año sin vernos. Las preguntas sobre estudios y noviazgos de todos los tíos, los chistes empapados de alcohol, el aliño de zanahorias de mi tía Cuqui, los ensayos de villancicos tras las cortinas, el pastel de cabracho de Rosalía, las quejas de los mayores sobre los precios, la guasa con quien no estaba, las bromas con el discurso del Rey.

Las mujeres en la cocina, los hombres frente a la tele. Niños corriendo por todos lados.

Hoy hubiera retratado con astucia a esa enorme familia que éramos, tan cercana, tan distante, tan gritona.

La muerte de mi madre puso a cada uno en su sitio.

Notaria

Me contaba mi amiga Raquel que su tía, la hermana mayor de su padre, notaria, soltera, convocó a todos los sobrinos el día de su jubilación.

Os propongo una cosa: que disfrutéis de mi herencia cuando yo me muera o que nos organicemos viajes por Europa mientras mi cuerpo aguante.

Por aclamación ganó la segunda opción. 

Raquel aún recuerda las comidas por Portofino con su tía aún en vida.

Cocineros

Era domingo por la noche y tomábamos tapas por el centro de Sevilla.

Hablan francés ahí dentro, ¿verdad?

Sí me confirmó Fran.

Los prejuicios me hicieron pensar que de la cocina de ese bar saldrían dos marroquíes o tres senegaleses, currantes de tomo y lomo para los que nos podemos permitir disfrutar de un tapeo.

Pero no, salieron dos chavales altos, delgados, rubios, bien franceses, con sus uniformes de cocineros, en una taberna más del centro de la ciudad.

Me gusta la imagen le dije a Fran.

Ver que todo es posible, que también el mundo puede funcionar al revés. Que, ojalá, algún día sea normal que un blanco le ponga una tapa a un negro.

domingo, diciembre 21, 2025

Cápita

Si a una empresa privada le das la gestión de un hospital y le pagas, haga lo que haga, por el número de habitantes que tiene que atender, está blanco y en botella: hará lo mínimo. Ya tiene el dinero en la buchaca. Atenderá con cuentagotas, reutilizará lo no reutilizable, operará lo que menos gasto implique, mirará para otro lado hasta que te canses y vayas a un hospital de pago. 

Es más, si a esa misma empresa le pagas un plus por cada paciente de otras ciudades, hará lo posible por poner la alfombra roja a quien no haya nacido allí. Dinerito, dinerito... 

Sin demonizar a las empresas, éstas no se crean para hacer el bien —ni para hacer el mal—, sino para hacer dinero. Es de primero de economía. 

Si, a pesar de todo, consideras que una compañía privada gestionará mejor lo público, entonces condiciona su gestión a reducir las listas de espera, al índice de supervivencia en tratamientos críticos, al porcentaje de operaciones quirúrgicas exitosas, al nivel de satisfacción de sus ciudadanos a través de encuestas anónimas. Colócale esas métricas y seguro que lo hacen mejor, sobre todo si les penalizas económicamente por cada uno de los objetivos que no cumpla. 

Así funcionan las empresas.

sábado, diciembre 20, 2025

Obligaciones

Por estar en Madrid con su padre en un evento organizado hace meses, Elisa no pudo estar ayer en la fiesta de cumpleaños de Fran.

Pero le envió un mensaje en vídeo, en el que le pasaba a su padre la palabra, y la cámara, para que le explicara a Fran sus razones para llegar a los casi 94 años en muy buenas condiciones.

Hay tres cosas explicaba—, mantener muy buenas amistades, ser moderado en todo y cumplir con tus obligaciones.

Me sorprendió este último argumento, imagino que bien trabajado en su cabeza desde hace años.

Cumplir con nuestras obligaciones para vivir mejor.

jueves, diciembre 18, 2025

50

Hoy celebramos los 50 años de Fran.

Perfeccionista como es, necesitó de un empujón para organizar el fiestón de esta noche.

Es un lío me decía.

¿Qué mejor motivo puede haber? le dije, para terminar de convencerlo.

Ya van por cincuenta los invitados. No hay nadie que diga que no, porque todos quieren estar con él.

Ya media vida a mi lado, no puedo ser más consciente del privilegio que fue estar ese día ahí, a esa hora, para dar con él. Hoy yo sería otra persona mucho menos luminosa.

Lo sé.

Porque a mi amor total se une el tremendo orgullo de saber que comparto mi vida con una persona buena, en el sentido más hermoso, y auténtico, de la palabra.

Media hora

Desde siempre, he encontrado un disfrute total en mi primera media hora de jornada laboral.

Más incluso en invierno, cuando la ciudad está a oscuras y aun no has interactuado con nadie. Ese rato de abrir correos, de organizar tareas, de revisar indicadores. El cosquilleo de sentirte útil.

Luego viene la primera llamada, el marrón del día, las urgencias imprevistas, el tonto de turno, el café.

Y ese disfrute se difumina para convertirse en trabajo de trabajar, sin ninguna poesía.

martes, diciembre 16, 2025

AVE

La gente no sabe pasar dos horas en silencio.

Imagino la angustia de viajar a solas en un avión, no porque se pueda estrellar, sino por no poder llamar a alguien para hablar de nada.

Esta semana viajaba en AVE y la señora del asiento posterior al mío no dejó de hablar, con al menos diez personas, durante las más de dos horas de trayecto.

Llamadas prescindibles que empezaban con un ¿qué te cuentas?, sin preocuparse en absoluto por que los que estábamos a un metro de ella no podíamos siquiera pensar en nuestro mundo.

Se lo dije al salir:

Señora, usted no vive sola en el mundo.

Me miró como quien observa a un extraterrestre. 

lunes, diciembre 15, 2025

Lluvia

Me gusta escribir cada tarde con música clásica, salvo cuando llueve.

Si viviera junto al mar, quizás lo haría en silencio cada tarde, con la sola compañía del rugido de las olas.

Fue hace tiempo cuando tuve esa revelación. Corría por la arena, casi al caer la noche, entre Conil y El Palmar. La playa para mí. Escuchaba música cañera por mis auriculares y, de pronto, pensé en cómo sonarían esas olas al correr.

La lluvia me mete aun más dentro de mí.

domingo, diciembre 14, 2025

Huevos

Recuerdo con horror los tiempos en los que en los que los directivos de mi empresa ponían, metafóricamente, los huevos encima de la mesa para justificar sus decisiones. Esa época en la que los homosexuales perdíamos aceite y todos reían la gracia. Los años en los que las mujeres ingenieras eran algo exótico en mi fábrica.

Llevo 30 años de vida laboral, por lo que no estamos hablando del Paleolítico, sino de una España muy machista que existía y se movía a golpe de testículo.

Parece que tenemos poca memoria o no hemos sabido explicar a los jóvenes de la cueva de la que venimos.

Frankfurt

A Sardasthi la conocí en Teherán en una visita de trabajo.

Ingeniera brillante, madre de familia, deliciosa conversadora, me hizo las cosas muy fáciles en un viaje estresante, por el tema a tratar, en un país desconocido que sufría uno de sus mayores temporales de nieve.

El ingenierito sevillano estará siempre agradecido de haberla tenido a ella en esas circunstancias.

En una de las últimas comidas de trabajo, ella nos situó en una mesa apartada del resto.

Salva, no puedo más.

Hablaba de un país teocrático en que la mujer era menos que nada y donde todo lo dominaba la religión.

De eso hace diez años. Esta semana recibo un WhatsApp de ella para decirme que está trabajando con su familia en Frankfurt.

Desorden

Salía con un compañero en viaje largo de trabajo, en mi coche. Ya a punto de salir, recordó que había olvidado algo en su maletero.

Es este Mégane de aquí, no tardo.

Me acerqué con él, por si necesitaba ayuda. Entonces abrió el maletero y, ¡horror!, entendí todo.

El desorden no estaba solo en su forma de trabajar.

Memoria

Cuántas veces no llegamos a un sitio de ensueño y no nos paramos a observarlo, para memorizarlo en nuestra retina, y sí nos dedicamos a fotografiarlo para guardarlo en la memoria de un teléfono a la que rara vez acudiremos.

Te vas del lugar y, de golpe, te planteas dónde estaba el sol, cuántas columnas tenía el edificio, cómo se movía la gente, qué arboles había.

Ya solo queda una foto, pero el tiempo de engrandecer la memoria se ha perdido para siempre.

Reglamento

Me hablaba esta semana mi amiga Raquel de su padre, médico rural ya jubilado del norte de Portugal, hombre curtido en todo tipo de situaciones que escapan a la medicina hospitalaria.

Había un dicho que repetía a sus hijos como lección de vida, donde se cruzaba la amistad con lo profesional:

"Cuando un amigo acude a mí, le doy todo. Cuando lo hace un enemigo, aplico con justicia el reglamento".

¿Y si fuese una ley universal?

lunes, diciembre 08, 2025

Perro

Hay un camino de madera que me funciona como el mejor ansiolítico.

Cubre varios kilómetros entre Armaçao de Pera y Salgados, en el Algarve portugués. Caminarlo sin prisas los fines de semana es mi gimnasia preferida, para el corazón y para la cabeza. Atravesando un parque natural, recorres todos los olores y todos los paisajes, desde una zona de dunas a un humedal, pasando por zonas llenas de árboles que no sabría nombrar.

En invierno es un camino tranquilo, donde puedes recorrer mil metros sin encontrarte con nadie.

De vez en cuando te topas con un corredor y no es extraño que venga acompañado de su perro, algunos con la lengua fuera.

Hay veces que cruzo la mirada con ellos, con los perros, agotados tras el dueño.

"Menuda mala suerte tuve en el sorteo", me dicen, exhaustos, con la mirada.

domingo, diciembre 07, 2025

Bonitas

Todos tenemos cosas bonitas.

Sin excepción.

La cuestión no es saberlas encontrar, sino saberlas decir. Potenciar en el otro esa forma de reír, de escuchar o de manejar conflictos.

Nos decimos poco lo mucho que valemos, sin imaginar hasta qué punto el mundo ganaría en color.

¿Qué te gusta de ti?

Director

Si el mundo es muy clasista, las empresas lo son más.

En toda compañía que se precie hay jerarquías y uno se cree más por tener tres galones en vez de dos. Vive su pequeño festival de vanidades cuando ficha al entrar para retomar su mediocridad al salir.

Desde hace algunos años a mí me concedieron el galón de director, algo que me recuerdan a menudo tanto para dorarme la píldora como para meterte presión:

Salva, es que tú eres un director me dicen.

"Yo soy escritor", les quiero responder, mientras sonrío, "y te voy a sacar, por clasista, en un post".


Personajes

La segunda escritura de una novela es mucho más importante que la primera.

La primera es más compleja, hay que partir de la nada; la segunda es más hermosa, hay que dar vida a los muñecos.

Sí, conforme vas generando personajes te dedicas a darles todos los atributos para que su presencia en la novela tenga sentido. Es cuando decides cuántos hermanos, qué profesión o conflictos emocionales tiene. Es la fase de dibujar. Los trazos tienen que ser seguros, pero a lápiz, porque cuando llegue la revisión tendrás que usar la goma de borrar.

A quien entonces le hiciste decir no, ahora tal vez quiera decir lo siento.

Ya para entonces los conoces tan bien, tras meses de construir el ensamblaje, que el trabajo consiste en dar color y con el color va la vida. Ya no vale que el personaje sea redondo en sus matices, sino que hable por sí mismo, que se te escape de las manos, que no se parezca en nada a ti.

Es la fase en la que mata al creador.

Escritor

Un escritor se hace maduro cuando asume que escribe para sí mismo.

Importa, y mucho, trabajar en la fluidez del relato. Lo que ocurre es que, al hacerlo, estamos trabajando nuestra capacidad para desmadejar la forma de explicar las cosas y quien más gana al hacerlo es uno mismo. Acercarme al espectro autista en mi última novela fue una prueba de fuego. Es una gimnasia cerebral que contribuye a hacer de quien escribe una persona con la cabeza mejor amueblada para razonar.

Pero hasta aquí solo hablamos de las formas, lo que realmente beneficia a los que contamos historias es la terapia diaria que hacemos acerca de la persona que somos y de aquellos que nos rodean, sean conocidos o no, sea una persona con nombre y apellidos o el ser humano en sí, sea mujer, niño, anciano, empresaria de éxito o enfermo terminal. 

Yo cada vez me conozco más en mi ejercicio diario de construir historias inventadas.

Si escribes para el aplauso, este no vendrá tan fuerte como si escribes para crecer.

jueves, diciembre 04, 2025

Onda

Soy un gran lector de clásicos.

Haber disfrutado de Madame Bovary, Trafalgar, La tía tula o La montaña mágica es algo que queda dentro para siempre. 

Lo que sí observo, en mis intentos actuales de acercarme a escritores de hace siglos, es cómo la onda literaria actual vibra en otra frecuencia. La falta de tiempo para el ocio que padece nuestra sociedad hace que se haga bola para muchos el poder pausar los ritmos para leer capítulos largos donde, aparentemente, no pasa nada.

No hay paciencia.

Se pide más emoción, más rápido, más golpes de efecto, menos profundizar.

Es un reto al que nos enfrentamos los escritores actuales: saber narrar en la prisa de los demás.

Cada lector mira cuánto queda para terminar una escena, cómo de largo es el texto de facebook, qué porcentaje del ebook llevo leído, qué grosor le queda aún a la novela. 

Corremos, corremos, sin saber muy bien hacia dónde. Sin pararnos a disfrutar de estar parados. De respirar.

Recomendaría vivamente a Machado: 'caminante no hay camino, se hace camino al andar'.

No hay sitio al que llegar.

Muerte

Desde hace años hay una anciana que se muere en nuestro patio.

Sus gritos de dolor no paran desde no sé ya muy bien cuándo. A cualquier hora del día o la noche, de pronto surgen los ¡ay! continuos que se me meten en la piel para recordarme lo horrible que puede llegar a ser la vida.

Son tres hermanos los que conviven en ese piso. Él es un impresentable y a las dos mujeres las recuerdo, de siempre, asomadas a su ventana, dando los buenos días a cada vecino que salía por el portal.

Cada mañana suenan los gritos desesperados de una a la otra:

¡Carmen! ¡Carmen!

Es angustioso tener que irse del mundo así.

lunes, diciembre 01, 2025

Captura

Leía que quedamos para resumir vivencias, no para compartirlas.

Programamos cafés y cenas para ponernos al día, que es precioso, sin atender a que hemos dejado de crear memoria juntos.

Por eso es tan bonito quedar con una amiga y perderse unos días por Italia. 

No es lo mismo contar cómo lo hemos pasado que disfrutar de haberlo compartido.

Vivimos en un mundo programado.

Desprogramémoslo.

Bruno

Hay un restaurante del Algarve al que solemos acudir los viernes por la noche, directos, desde Sevilla, en cuanto terminamos de trabajar.

No es difícil enlazar que lo relacionamos con la pura felicidad.

Vamos a ese lugar no porque tenga la mejor comida, que la tiene, sino porque está Bruno.

Un portugués sumiller, casado con una sueca, recién padre de un pequeñín, que nos aconseja vinos de escándalo.

Cuando llevamos semanas sin ir, escribe a Fran:

"Me acaban de traer algo que os va a encantar".

Sueños

Es difícil que sueñe con alguien que no se desdoble en dos.

Puede acompañarme toda la noche mi hermana Raquel, que al mismo tiempo es la presentadora del Telediario. O mi amigo Martín, que se confunde con un compañero de Aveiro.

Yo vivo odiseas extraordinarias en mis sueños que nadie me sabe explicar.

¿Qué hago siempre conduciendo bicicletas de veinte metros de altura?

Ya en la ducha, tratando de reconstruirlos, me pregunto cómo el hombre ha llegado a la luna y no ha sabido descifrar las aventuras que vivimos al dormir.

Tal vez ahí se encuentre el germen de la mejor terapia mental.