Mis hermanas son 'Las Niñas'.
Ya pasen los años.
Desde que nací, ya estaban ahí. No concibo mi vida sin ellas. Mónica y Raquel, Raquel y Mónica. Tanto Monta.
¡Las Niñas!
Perder a una madre tan joven resituó todos los roles en la familia y ellas pasaron a ocupar un espacio que había quedado tremendamente vacío, con un padre apenas en los cincuenta, tan bondadoso como perdido.
Tan diferentes entre sí, tan unidas, son sus mejores amigas. Nadie me pregunta por una o por otra. Son las dos.
—Oye, Salva, ¿cómo están las niñas?
—Las Niñas están divinas.
Más fuertes que nunca.
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