domingo, diciembre 11, 2011

Lo pequeño

Una de las claves de la felicidad es encontrar rendijas para vislumbrarla, y éstas no siempre tienen que aparecer a través de grandes amores o emociones inenarrables.

Mi padre, por ejemplo, es la persona más feliz del mundo trabajando sobre el árbol genealógico de los reyes de España desde Don Pelayo. Se le pasan las horas con las enciclopedias y libros de historia añadiendo detalles de cada uno de los hijos que los monarcas tuvieron, colocando en líneas paralelas a las fechas de nacimiento de éstos los grandes acontecimientos de la historia, enlazándolos con las otras monarquías europeas. Todo en una serie de cuadernos de anillas con papel cuadriculado, allí donde mi padre se sumerge sin pretensión de publicar nada, ni con un objetivo concreto, simplemente el placer de disfrutarlo.

Tengo una amiga que colecciona todo tipo de música y se le pasan las horas sumergida en un entramado de ficheros de audio en el que va colocando todo tipo de referencias, fechas, composiciones de forma que pueda encontrar con facilidad cada uno de los temas que se le vengan a la mente. No lo hace más que por el disfrute que le supone pasar tardes así.

Recetas de cocina, seguimiento de deportistas, mapamundis donde colocar las fotos de cada ciudad visitada, archivos con tarjetas de cada novela leída en que aparece la crítica personal de éstas, recortes de periódicos con noticias políticas o culturales, álbumes de fotos comentadas... El placer de lo pequeño, de lo propio, de lo que cada cual entiende como enriquecedor.

Es hermoso encontrar esos espacios en construcción, personales e íntimos, en que nos encontramos a nosotros mismos, nos sentimos en armonía con nuestra mente y pasamos horas de disfrute propio que cada uno entiende mejor que nadie.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy acertado Salva. Me has pillado de pleno e imagino que también a otras muchas almas. Un abrazo. Jose Morales.

Alforte dijo...

O estos espacios de creatividad compartida y felicidad como son los blogs ;-)

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. La felicidad está hecha de pequeños placeres.
Un abrazo.

ANTÍPODAS