jueves, agosto 19, 2010

Lo que no conozco

Me gusta leer a Paul Auster en inglés. Y disfruto con un diccionario al lado anotando la traducción de una palabra por página. Tore up es romper, to sob es sollozar... Y apuntarlas en un archivo Excel para repasarlas frecuencialmente. Me gusta visitar los lugares que describe Auster, recorrer los barrios de Brooklyn y llegar con él, a través de uno de sus personajes, a un poeta de la época de Dante Aligheri, e investigar esa época, la del medievo italiano para, a partir de ahí, atravesar el Atlántico y los siglos en busca de otras mentalidades en un mundo que aún era plano, para poder entonces admirar la determinación del hombre por buscar la redondez, al ver el horizonte finito y la luna rota por una sombra de una tierra circular.

Aprender de lo desconocido es encontrar una mecha sin final para apreciar la vida. No encuentro motivos mucho más fuertes, salvando el amor y el sexo, para sentirse vivo en plenitud.

Recorrer el mundo con los ojos abiertos, la humildad por bandera y la inocencia necesaria para asombrarse ante un nuevo verbo en inglés, una explicación diferente del funcionamiento de un motor de combustión de tres cilindros o acerca de las terapias para tratar a personas bipolares.

Pensar que hay tantos paisajes por descubrir, tantas conversaciones pendientes, escritores desconocidos que nos deslumbrarán, situaciones históricas que, quizás, cambiarán el mundo.

Leyendo a Auster...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Salva:
Como amante de la literatura que eres, de lo desconocido y de lo francès,aprovecho para recomendarte un maravilloso libro lleno de humor y reflexiones inteligentes que debemos a una escritora que ya esta dando y darà mucho que hablar,la novela va ya por su taitanta.... ediciòn.

La elegancia del erizo
Muriel Barbery
Seix Barral

Y a disfrutar.....

Un inciso importante:ya acabè tu novela.....estremecedor e impresionante final.
Un beso.

Nuria

Salvador Navarro dijo...

Gracias por la recomendación, Nuria... aunque ya la leí, y coincido contigo. Disfruté muchísimo con la novela de la Barbery. Si alguna pega se le puede poner es que a veces los personajes pierden credibilidad, al menos a mí me ocurrió, me daba la sensación que eran utilizados por la autora para transmitirnos sus reflexiones humanas y profundas sobre la existencia.

Ya me hablarás de mi novela, tengo ganas de conocer tus sensaciones.

Un beso grande,
Salva