martes, agosto 17, 2010

Cutre

Muy a mi pesar, este veraneo a punto de acabar en tierras conileñas confirma algo que me duele reconocer. El turismo medio español, el veraneante que se pasea por sus playas y se tuesta al sol es fundamentalmente cutre. En su forma de hablar a gritos, en los modales, en la vestimenta, en la educación social.

Junto al bloque donde está mi apartamento hay todo tipo de contenedores: para plástico, vidrio, papel, ropa para tirar y basura genérica. Por no desplazarse unos metros, el contenedor más cercano a la vivienda, el de papeles, está rodeado de una montaña de bolsas de basura, todo por no andar unos metros más.

Las playas parecen el 'far west'. Tira la cajetilla del tabajo, las colillas y deja las botellas de plástico, que ya vendrá quien las recoja.

Tumbarse un rato tras un baño es una odisea. Los gritos a los niños como si estuvieran en el patio de su casa, sin pensar que hay gente que trata de relajarse estos días de verano y oír el rumor de las olas. '¡¡¡Vanessaaaaaaaaaaa, tráeme un botellín del chiringito!!!'. Que sus niños te echen arena encima o te den balonazos es parte de la tradición, que tú no quieras oír sus conversaciones futboleras lo deben encontrar un sinsentido.

Los veraneantes españoles, salvo excepciones, están habituados a hablar a voz en grito aunque sean las dos o las cuatro de la mañana, aunque pueda haber gente durmiendo y enfrentando el calor con las ventanas abiertas.

Entiendo que la situación económico-social del país está complicada, que el esfuerzo que hacen muchas familias por conseguir unos días de descanso es totalmente merecido. Y que deben de disfrutarlos a manos llenas.

Pero eso no quita para que yo ande todos los días varios kilómetros de playa salvaje para llegar a un lugar donde poder bañarme y olvidarme de lo cutre que es el veraneante medio de nuestro país.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja...qué razón tienes amigo mío!! Aunque considero que si las playas estuviesen menos masificadas lo cutre se llevaría mejor.

La gente que va a playa en Mayo o en Junio no es diferente a la que está ahora. La diferencia es el veraneante por metro cuadrado.

Me encanta el mar, la playa, tomar el sol...sin embargo, cada año que pasa me apatece menos pasar mis días de vacaciones veraniegas en nuestras playas. De hecho este año, sólo he pasado 3 noches.

Sólo disfruto de la costa en los meses de Mayo, Junio y Septiempre, ya que en Julio y Agosto sólo puedo ir a ella, no disfrutarla.

No soporto la masificación.

En fin, que se nos ha acabado el cachondeo (yo casi lo agradezco porque de lo contrario me arruino).

Un saludo
Rivo

Anónimo dijo...

Querido amigo:

Suscribo al 100% lo que dices. A veces siento auténtico asco de vivir en este país.No hay civismo, no hay educación,no hay saber estar y en Andalucía esto se agrava aún más...¿Analucía imparable?

Tengo una teoría que puede ser dura, pero lo digo tal como lo siento: Europa empieza en Segovia.

Hecho de menos mi querido Mestas de Con, municipio de Cangas de Onis (Asturias).

ANTIPODAS en Islantilla (masificada).

Anónimo dijo...

me has hecho acordar a este fragmento de Los cuadernos de Don Rigoberto:


No me incluya entre esos mesócratas cuya más cara aspiración es comprarse una casita en una playa del Sur para pasar allí veranos y fines de semana en obscena promiscuidad con la arena, el agua salada y las barrigas cerveceras de otros mesócratas idénticos a ellos. Este espectáculo dominguero de familias fraternizando en un exhibicionismo bien pensant a la vera del mar es para mí uno de los más deprimentes que ofrece, en el innoble escalafón de lo gregario, este país preindividualista.

Anónimo dijo...

Apreciado Salva,

Como continuación a nuestra conversación,quiero aclararte que no hay ningún amargor en mis palabras, sino el sentir de una persona a la que no le gustan determinadas cosas que ocurren en su tierra, Andalucía.Mis ideas las defiendo con vehemencia, con radicalidad y evidentemente puedo estar equivocado y en ese caso asumo mi parte de responsabilidad. No pretendo cambiar las ideas de nadie, y si en algunas casos mis palabras pueden ser duras, ahí está la libertad de expresión siempre que no se insulte a nadie. Y,lo siento, si a alguien no le parecen bien mis planteamientos. Un abrazo.

ANTÍPODAS

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que dices, salvo en una cosa: la “Cutrez veraneante” en nuestras playas no es patrimonio exclusivo de los aborígenes de la piel de toro. ¿ Hay algo mas cutre que un “guiri adulterado“ tirándose a la piscina desde un tercer piso?. Y en Sevilla, por ejemplo, ¿hay algo más cutre que el sempiterno guiri borracho de turno en la plaza del Salvador?. No caigamos en el ancestral error de aborrecer lo nuestro: el de la “Vanesaaaa”, querámoslo o no, es un típico producto “made in Spain”, mejorable, pero lo prefiero antes que al sibarita egocéntrico para el que la alegre masa no es mas que una sucesión de bultos con ojos.

Anónimo dijo...

Es que desde que los obreros tienen vacaciones no se puede ir aningún sitio.

(je je, por si acaso...)

Fernando