viernes, octubre 27, 2023
Papá
Sin sentido
domingo, octubre 22, 2023
Animal
Desde pequeño he sido un animal devorador de prensa. Ya le quitaba a mi padre el ABC para leérmelo de arriba abajo sin escatimar un solo artículo. Conforme fui teniendo uso de razón, entendí que no me gustaba como veía el mundo ese diario y me convertí a periódicos más progresistas.
Siempre he pensado que mi nivel cultural, más o menos sólido, me lo ha dado más la prensa escrita que la literatura.
Son granitos que se van sumando a diario, año tras año, durante varias décadas. Un aprendizaje sobre la naturaleza humana, la política, la sociedad, la cultura, los avances científicos, la salud que no se obtiene de ninguna forma más eficiente que a través de la gota malaya, constante, de la lectura diaria de un periódico.
Ocurre, a mi pesar, que hay épocas, recientes, en que he empezado a rehuirlos. Cuando la maldad se hace tan espantosamente presente, como en estos días, dejo a un lado las noticias, las leo de perfil, para no contaminarme de la falta de esperanza en el ser humano.
Volverán los días de sol.
viernes, octubre 20, 2023
Locura
martes, octubre 17, 2023
Rabia
Intervenir
Money
Huerta
Histórica
Cuando leo novela histórica, y leo mucha, siempre hay una variable que me estremece de entre las historias personales que inundan el relato, y no es otra que la enfermedad, porque aquí sí que podemos decir eso de que cualquier tiempo pasado fue peor.
Vivir no hace mucho tiempo era territorio vedado para quienes nacían con una genética a prueba de bomba. Cualquier infección podía llevarte al cementerio, incluso a partir de una muela en mal estado.
Hace apenas unas semanas visitaba el museo del hospital público de Venecia, sobre la escuela grande de San Marco, un espacio donde se exponían los utensilios con los que trataban a los enfermos y que daban grima de solo imaginar cómo podían utilizarlos sin anestesia, sin conocimientos hoy básicos de Medicina.
Tendemos a quejarnos de los tiempos que nos ha tocado vivir, sin saber apreciar lo mucho que nuestra sanidad pública, a todos, nos protege.
lunes, octubre 16, 2023
Cous cous
Querido
sábado, octubre 14, 2023
Extremismos
miércoles, octubre 11, 2023
París
martes, octubre 10, 2023
Sabelotodos
Considerándome un tipo culto, sin excesos, tengo tirria a los tipos cultos con excesos. Esos sabelotodo que adoctrinan sobre lo que sí o lo que no.
En el mundo literario en el que yo me muevo los hay a patadas y son un coñazo, porque el salto de culto a cultureta es un camino de no retorno. Aquellos a los que les encanta escucharse, que sermonean sobre lo que sí y lo que no.
Son los que se ven con el derecho a poner etiquetas para clasificar quién tiene el visto bueno.
La cultura, en su base, se debe de caracterizar por justo lo contrario, por la apertura de miras y la humildad para dar oportunidad a todo aquel que quiera contarte una historia, crear un paisaje, componer una melodía que nadie nunca haya conocido.
Infarto
Conflicto
Desde que mi memoria alcanza, y recuerdo episodios muy atrás en mi niñez, me ha angustiado el conflicto entre Israel y Palestina.
Es el pecado original de nuestra generación, el eterno combate con el que nacimos y con el que, muy probablemente, moriremos, sin que una posibilidad de esperanza atisbe en el horizonte.
Cuanto más leo sobre el tema, que me apasiona y me atormenta, menos clara tengo mi posición.
Reflejo del alma humana, en el que las dos partes tienen sus razones y sus culpas, desenredar esa madeja se convierte en una misión imposible. Cuanto más nudos deshacemos, más se vuelve a enmarañar el resto.
¿Dónde está la sensatez?, nos preguntamos. Si dos pueblos quieren vivir en paz, ¿por qué no se sientan a dialogar?
Hay tanto odio, tantos muertos, tantos agravios acumulados que no hay quien sepa encontrar la vía de la concordia.
La creación del estado de Israel es tan justa como injusta y ahí radica el problema. Intentamos resolver un dilema que no tiene una solución digna, porque parte de una ecuación mal planteada de base.
lunes, octubre 09, 2023
Muerte
domingo, octubre 08, 2023
Maldad
Cáceres
Cremitas
—¡Cremitas!
Tirado en la cama, con la cabeza en los pies del colchón, lanzó el primer grito de guerra. Fran se hace el loco.
—¡Cremitas!
Tengo la suerte de tener una cuñada que es toda una eminencia en cuidados de la piel, y ese mujer, Desi, la hermana pequeña de Fran, le surte de todo tipo de cremas, lociones, mascarillas, serums... y, además, le explica como aplicarlos.
No hay cosa que me guste más que me mimen, que me toquen, que me masajeen. Así que, cuando el estrés me sube por las piernas, me tiro en la cama bocarriba.
—¡Cremitas!
Ya llegan entonces las risas de Fran, asumiendo que no tiene escapatoria. Ya escucho el ruido de choque entre botes de plástico y cristal que viene desde el baño. Entonces cierro los ojos a la espera de que me dé un beso en la frente y empiece la ceremonia del masaje facial de amor.
Déficit
Tengo que formarme en trastornos psicológicos para no tener problemas con gente a la que quiero, porque no estoy por la labor de echar por la borda relaciones hermosas que se ven afectadas por comportamientos que, pienso, son involuntarios por parte de quienes lo practican.
Quiero estudiar acerca del déficit de atención.
Hay personas en mi círculo más íntimo, alguno puede que incluso lea este texto, que son incapaces de mantener una conversación serena sin romperla cada dos por tres con interrupciones que no vienen a cuento.
Estoy escuchando, con verdadera atención, una historia que me interesa de alguien a quien quiero y el de la silla de al lado, tan querido como el que habla, me empieza a contar algo que no viene a cuento.
Es muy incómodo llamar la atención en reuniones desenfadadas.
Son personas que te preguntan, de corazón, cómo estás y que, en cuanto empiezas a responderle, te interrumpen para decirte que se han comprado unos pantalones amarillos.
Creo, con total sinceridad, que no hay maldad, ni egocentrismo, sino un trastorno de déficit de atención que deben tratar para no acabar por dejar de ser invitados a cenas donde todos nos queremos escuchar.
Derecha
—¡Era a la derecha! —me gritan, más de una vez, cuando giro hacia el lugar equivocado.
—¿No era hacia esta derecha? —pregunto, con sorna, tras haber dado el volantazo a la izquierda.
Sí, a mi edad, aún me cuesta diferenciar de forma intuitiva las direcciones.
Cuando escucho al hombre del tiempo decir que va a llover por el oeste, tengo que llevar a mi mente a las películas de vaqueros y recordar hacia dónde iban atacando a los indios. Si hablan de la zona oriental de la región de Murcia, tengo que pensar en Japón para saber por dónde queda el oriente.
Es otro de mis defectos de fábrica, no tener el instinto de saber hacia dónde salir corriendo cuando lo griten desde un altavoz.
Moriré sin saber dónde tengo mi mano derecha.
lunes, octubre 02, 2023
Delfines
Quoi
Catetos
Envidia
sábado, septiembre 30, 2023
Platitos
Bailar
Raúl
hambre
jueves, septiembre 28, 2023
Buddenbrook
miércoles, septiembre 27, 2023
Asceta
Anécdota
lunes, septiembre 25, 2023
Sin decir
Porno
Pueblo
lunes, septiembre 18, 2023
intangible
domingo, septiembre 17, 2023
Narcisista
Repetir
sábado, septiembre 16, 2023
Esfuerzo
Novedades
Mal gusto
Enfermedad
miércoles, septiembre 13, 2023
Pudor
Encanto
Maldad
lunes, septiembre 11, 2023
Emma
domingo, septiembre 10, 2023
Silencios
Los silencios son una forma avanzada de comunicación.
Compartir una tarde de pocas palabras con personas a las que quieres es una experiencia sanísima, desde el momento en que se deja de lado todo convencionalismo para dar paso a la fluidez de darse espacios de libertad sin perder la compañía.
Debe ser un mutismo voluntario, deseado por cada uno, flexible a la palabra, abierto a la interrupción.
Saber que está ahí, a tu lado, en sus cosas, navegando por mundos que tú conoces, porque cuando mejor funcionan los silencios es en terrenos en los que uno sabe del otro lo suficiente como para no tener urgencias en decirle nada.
Reposar la palabra para llegar a la cena en la que se dejan móviles a un lado, se mira a los ojos y preguntas.
—¿Qué tal la tarde?
sábado, septiembre 09, 2023
Reacción
Me encanta
En la propia felicidad cuenta, como lo que más, la predisposición.
Anoche nos tumbamos a ver la tele tras una cena, de amor y rodaballo, en casa.
Giramos el sofá al estilo de las grandes ocasiones. Modulamos las luces. Investigamos entre ofertas de series y películas hasta dar, en pocos segundos, con lo que nos apetecía ver.
Aparece un parking, una mujer de mediana edad asustada, con un paquete, que busca una matrícula entre todos los coches aparcados.
—¡Me encanta! —lancé.
Fran me miró con la guasa que da el conocerme. Porque, efectivamente, aún no había pasado nada, pero mi cuerpo entero ya estaba feliz con esa escena de apenas cinco segundos, entregado a lo que me quisieran contar.
Cinco minutos después Fran ya estaba dormido, con los pies en mi barriga.
¿Qué más se necesita?
jueves, septiembre 07, 2023
Amor
Trabajo
Qué trabajo cuesta decir ¡buen trabajo! en el trabajo.
Sí, las empresas nos contratan para resolver y está en nuestro salario el conseguir los objetivos que nos establezcan. Es la nómina a fin de mes la medida del reconocimiento a nuestros esfuerzos.
Tenemos la suerte de no ser máquinas, sin embargo, por lo que no todo tiene por qué ser un yo te pago tanto a cambio de tú haces tal cosa.
Alabar la faena bien hecha es un fantástico ejercicio de motivación. No solo para el que felicitan, también para el que elogia.
Hay quien cree que es mejor jefe cuanto más refunfuña y que la autoridad la da el número de defectos que no se le escapan, cuando la verdadera fuerza está en saber tratar a quien trabaja para ti con la calidez de quien se interesa por construir un gran equipo.
miércoles, septiembre 06, 2023
Amor
lunes, septiembre 04, 2023
To fuera eso
Complejos
Todos tenemos un lado malo que no nos gusta mostrar.
Es comprensible que no queramos resaltar nuestro perfil izquierdo, la nariz, la barriga, las manos o ese diente torcido que no hemos conseguido arreglar.
Lo terrible es cuando quieres que te trague la tierra por avergonzarte de tu físico entero, personas que querrían parecer invisibles por haber nacido con proporciones distintas de las de la mayoría. Todos conocemos a alguien así, a diario nos cruzamos con gente que mira hacia el suelo por no querer ver cómo los otros les observan.
Si fueran conscientes de la poca importancia que le dan, del milisegundo que dedican a observarte, se relajarían.
Si pudiera les diría que los demás no tienen ningún poder sobre ellas, porque todo lo que les pueda hacer sufrir pasa por la cabeza de cada uno, de nadie más.
Que no les guste tu cuerpo es problema de otros. Yo aprendí a hacerlo, a tomarle cariño a aquello que menos me luce. Y vivo más relajado.
Viejos
domingo, septiembre 03, 2023
Cuesta abajo
viernes, septiembre 01, 2023
En casa
—Yo, a mi mujer, no le cuento nada de trabajo —me decía un compañero de empresa, mientras tomábamos unas cervezas en un cumpleaños.
Me sorprendió lo que me decía y cómo lo expresaba, con un indisimulable tono de satisfacción.
—Yo lo hablo todo —le respondí.
Y a mí me lo cuenta todo. Es algo básico en mi comprensión de la naturaleza humana. Compartes la vida con una persona ¿y no le hablas de lo que te ocurre allí donde pasas la mayor parte del tiempo?
Yo quiero saber por qué llega tan contento, o con la cara cambiada, si le ha salido bien la reunión que llevaba tanto tiempo preparando, si por fin se ha reconciliado con quien le estuvo haciendo la puñeta.
Dejar a tu mujer, a tu pareja, a un lado de tus preocupaciones laborales es como decirle que no necesitas de ella en una parte central de tus inquietudes.
Presumir de ello es dejarla a ella, pero sobre todo a ti, en mal lugar.
Es construir muros innecesarios.
martes, agosto 29, 2023
Fromm
Grueso
Valoro a quien domina el arte de evitar la palabra gruesa.
La reacción fácil ante cualquier conflicto es ir a por todas, arrasar con lo que se ponga por delante con tal de manifestar nuestra opinión, y es por eso que respeto tanto al analista, al intelectual, al periodista, al escritor que nos ayuda a discernir desde la razón, no desde las tripas. Lo admiro en el compañero de trabajo, que no descalifica al jefe porque sí. Lo valoro en un amigo, que me sepa hacer ver que, de pronto, no todo es tan malo en aquel que me ha hecho un feo.
A mí me gustaría ser así, sutil, porque quiero ser como aquellos a los que me enseñan.
Lo trabajo desde hace tiempo y el trabajo da sus frutos.
Respirar, tomar las pinzas y apartar lo que sí y lo que no, hasta encontrar lo que hace daño sin tener que quemar todo el bosque.
Seguido
Yo soy muy seguido, de ahí que mi principal enemiga sea la pereza.
La detesto.
Es una leona que yo no he criado y abre las fauces en cuanto quiero poner en pie alguno de los mil proyectos que tengo dentro de la cabeza.
Me condiciona, me ralentiza, me hace dudar, porque sí, porque tiene el don de utilizar artimañas para que no hagas lo que me apetece.
¿A quién le interesa eso que escribes? Ese entrenamiento de pesas no te sirve para nada. Lo de hacer ahora una salsa de tomate es un absurdo, cómprala. ¿Otra vez vas a ir a un club de lectura? No entiendo que salgas de nuevo a la calle. Venga, quédate ahí, tirado, en el sofá, abre el teléfono, narcotízate con los gatos de Instagram.
Enviaría a la leona a pasearse por la selva tropical.
lunes, agosto 28, 2023
Belleza
Paleta
domingo, agosto 27, 2023
Serio
Me da mucha grima la gente que se toma muy en serio las cosas que no son serias, y lo serio, para mí, tiene que ver con el compromiso con uno mismo y con los que nos rodean.
Para todo lo demás hay que mirar con ojos libres de presión, para la vida del hoy y el ahora me gusta quien actúa con humor, sin dramas, con arte.
La seriedad implica rigidez, miradas firmes, exámenes constantes, comparaciones con el bien y el mal.
Quizás sea que hay algo de demasiado serio en mí que no me gusta y por eso viajo por la vida, desde que lo entendí, burlando a aquellos que me dan toques en la espalda para decirme cómo tienen que ser las cosas.
sábado, agosto 26, 2023
Magritte
La vida también se compone de tonterías y hay que saber disfrutarlas.
A mí, por ejemplo, siempre me gustó el efecto de las farolas cuando se encienden y aún no ha caído la noche. Me da igual de dónde venga esa debilidad, solo sé que viaja desde mi infancia y que cada vez que ocurre me quedo embobado y busco retratar la imagen con una cámara.
Tengo fotos maravillosas en mil sitios que tienen eso en común, una ciudad, una calle, la tarde haciéndose noche y una lámpara encendida.
Algún día las organizaré y montaré un collage.
Algún día, quizás, entenderé qué se desmonta dentro de mí cuando eso ocurre.
De ahí que cuando entré en la galería de Peggy Guggenheim y me choqué de frente con el cuadro de Magritte, entré en éxtasis.
Nunca nadie es tan raro.
lunes, agosto 21, 2023
Aboretando
Mala educación
domingo, agosto 20, 2023
Futbolistas
20 años
martes, agosto 15, 2023
Bran
Voy a llevar tanto tiempo con Fran como la edad de mi único sobrino, Iván.
20 años.
Así que, desde que nació, Iván integró a su tío Fran en mi vida.
Con cierta dificultad para pronunciar las erres de pequeño, cada vez que aparecía yo por casa de mi hermana, mi sobrino me preguntaba:
—¿Y Bran?
Éramos un completo. Bore y Bran.
Pasados veinte años, siguen mis dos hombres ahí. Nos pegamos nuestras escapadas, nos contamos nuestras novedades, nos reímos de nuestras bromas.
Hay veces en las que me quedo rezagado atrás, mientras paseamos, para verlos charlar a los dos, y no puedo ser más feliz.
Manchas
—¿Qué miras? —Le pregunté, mientras cenábamos.
—A ti —contestó Fran.
—No. Te estoy hablando y no me estás mirando a los ojos.
—Miraba tu mano —admitió—, se te está despellejando.
Me la miré.
—Eso es una mancha blanca, de estar haciéndome mayor.
—Lo sé —sonrió.
Le tomé el antebrazo.
—Tú tienes otra aquí.
—Lo sé.
Nos reímos. Tomábamos ensaladilla. La noche era la perfecta de verano, con el cielo aún iluminado y el ruido tenue de la ciudad.
—¿De qué te estaba hablando?
Entonces, sí, volvió a mis ojos.