domingo, julio 22, 2012

La pena

Independientemente de la capacidad de cada uno para integrar las emociones de los otros, hay un juego torpe por parte de quien se quiere hacer querer: la explotación de la pena.

Quien juega a seducir utilizando sus desgracias, las injusticias con que la vida le ha castigado, debe saber que ese es un mecanismo peligroso que suele volverse en contra como un boomerang.

Yo fui durante mi adolescencia y juventud carne de cañón con ese tipo de personas. A mí se me conquistaba con una historia desdichada. Me rodeaba de personas necesitadas de afecto, sin dar por sentado que todas las personas necesitan afecto.

Personas especializadas en mercadear con su infortunio.

A día de hoy huyo de quien hace de su 'mala suerte' un modo de vida.

Cuando llegamos a una edad, por simple cuestión estadística, ya tenemos todos nuestra parte correspondiente de mochila cargada de pérdidas, tragedias, disgustos y desencantos. No es cuestión de sacarlas para compararlas con la mochila de los otros.

Me desagradan hasta la indignación las parejas que intentan no romperse, de forma artificial, utilizando el argumento del llanto y el abandono por parte de uno de ellos.

Si tu relación va mal y crees que tiene solución, agénciate una reserva en buen restaurante, compra dos billetes para llevarte a tu pareja a Barcelona o móntale una sorpresa gratis con los amigos. Pero no te pongas a llorarle por teléfono.

El ser humano sano es alérgico, en lo más profundo de su ser, a la tristeza. Y así debe ser para construir un mundo con sentido. Se pueden asumir, faltaría más, momentos críticos en que uno estará ahí cuando le necesiten y esperarás que quien te quiera esté a tu lado. Una y mil veces.

Utilizar la pena como arma de seducción puede funcionar una vez. Dos. A la tercera algo se estará rompiendo para siempre.

1 comentario:

N -2 dijo...

Ese tipo de personas te transmiten energías negativas...te hunden un buen amanecer y te terminan de rematar uno malo. Estoy contigo que cuanto mas lejos mejor...aunque se sientan unos incomprendidos y te tachen de "cabron".
Viva la gente feliz!que lo primero que hace por la mañana es darte un beso o contarte un chiste...de esos cuanto más mejor!!!